Rusia lanza su “Starlink” propio: "Rassvet" que promete internet global en 2 años
Posteriormente, cada unidad se separó de manera independiente del vehículo de lanzamiento, completando una fase crítica del proceso sin incidentes reportados.
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Rusia dio un nuevo paso en su apuesta por consolidar una red propia de comunicaciones espaciales. La empresa Biuró 1440 confirmó el despliegue exitoso de los primeros satélites de su constelación Rassvet, un sistema concebido como alternativa nacional al modelo impulsado por SpaceX con su red Starlink.
El lanzamiento inicial incluyó 16 satélites, enviados al espacio a bordo de un cohete Soyuz. La operación se llevó a cabo el lunes por la noche, hora de Moscú, y culminó con la inserción de todos los dispositivos en la órbita prevista. Posteriormente, cada unidad se separó de manera independiente del vehículo de lanzamiento, completando una fase crítica del proceso sin incidentes reportados.
De acuerdo con la compañía, los satélites ya están siendo monitoreados desde su centro de control, donde se supervisa su funcionamiento inicial. En esta etapa, los equipos técnicos se concentran en verificar los sistemas internos de cada aparato y preparar su desplazamiento hacia la órbita definitiva. El sistema operará en órbita baja terrestre, a unos 800 kilómetros de altitud, un rango habitual para este tipo de redes de conectividad.
El proyecto Rassvet busca evolucionar rápidamente. Según voceros de Biuró 1440, este primer despliegue marca un punto de inflexión: se deja atrás la fase experimental para entrar en la producción en serie de satélites. La empresa anticipa una expansión sostenida en los próximos años, con múltiples lanzamientos adicionales y la incorporación de cientos de unidades que conformarán la constelación completa.
La ambición es clara: construir una red capaz de ofrecer cobertura global de internet. En sus proyecciones, los ingenieros estiman que el sistema podría alcanzar velocidades de hasta 1 gigabit por segundo y garantizar conectividad en escenarios complejos, como transporte ferroviario, aviación comercial y regiones remotas sin infraestructura terrestre.
Como parte del anuncio, la compañía también difundió imágenes del momento en que los satélites se desprenden del cohete en el espacio, un procedimiento que requiere precisión milimétrica para evitar fallos en la misión. Este tipo de material busca reforzar la percepción de avance tecnológico y transparencia en el desarrollo del programa.
No obstante, el proyecto ha experimentado cambios en su orientación. Aunque inicialmente fue presentado como una iniciativa comercial destinada a competir en el mercado global de internet satelital, en los últimos meses ha adquirido un componente estratégico más marcado. Diversos reportes indican que la red también estaría siendo adaptada para respaldar comunicaciones militares, en particular para las fuerzas rusas desplegadas en distintos escenarios.
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Este giro subraya el doble uso que caracteriza a muchas tecnologías espaciales contemporáneas, donde las aplicaciones civiles y militares tienden a entrelazarse. En ese contexto, el desarrollo de Rassvet no solo refleja una apuesta por la conectividad global, sino también por la autonomía tecnológica y la seguridad en las comunicaciones.
Con este primer lanzamiento completado con éxito, Rusia se posiciona en la carrera por las megaconstelaciones satelitales, un sector cada vez más competitivo y estratégico en la infraestructura digital del siglo XXI.