La transición energética en América Latina avanza a un ritmo que supera la disponibilidad de personal capacitado para liderarla. Aunque las empresas avanzan en metas de descarbonización y criterios ESG, la falta de preparación técnica para ejecutar proyectos viables de eficiencia, economía circular y gestión hídrica se ha convertido en un cuello de botella en las operaciones del sector industrial.
Para hacer frente a este déficit, SACS Group oficializó su incursión en el sector de formación especializada. En alianza con la Universidad Industrial de Santander (UIS), la compañía presentó un diplomado enfocado en integrar sostenibilidad, tecnología y estrategia corporativa.
Un enfoque integral para la competitividad industrial
A diferencia de las ofertas académicas tradicionales, este programa combina en un único itinerario formativo cinco ejes estratégicos: transición energética, gestión del carbono, seguridad hídrica, economía circular y digitalización aplicada (mediante IA, Internet de las Cosas y gemelos digitales).
El trayecto culmina con la implementación de Polígonos Inteligentes Energéticos, diseñados para fortalecer la resiliencia en parques industriales y sectores intensivos como la minería, la manufactura y la agroindustria.
"La transición energética dejó de ser un asunto ambiental para convertirse en un factor determinante de competitividad y continuidad del negocio. Buscamos cerrar la brecha entre el diagnóstico y las decisiones rentables", afirmó Juan Pablo Agudelo Silva, gerente de Nuevos Negocios de SACS Group.
Proyección regional
La propuesta enfatiza un aprendizaje práctico: los profesionales desarrollarán metodologías aplicadas y un proyecto integrador para diseñar hojas de ruta sostenibles en entornos reales. Esta aproximación busca reducir la vulnerabilidad de las empresas ante la volatilidad de los precios de la energía, la presión regulatoria y las interrupciones por eventos climáticos.
Este diplomado marca el primer paso de una estrategia regional con la que SACS Group proyecta expandir su oferta de formación a otros países de América Latina y el Caribe, consolidando alianzas académicas que contribuyan a la resiliencia productiva de la región.