La situación, que no dejó personas heridas, se registró cuando el Ejército ingresó a verificar la zona, tras recibir la alerta de la comunidad en el norte de Antioquia.
El alcalde de Medellín indicó que las cámaras de seguridad y disposición de vigilancia en la zona fue una solicitud de la JEP por petición de las mujeres buscadoras. Se comprometió a buscar solución.
Desde la Cámara Colombiana de la Infraestructura y la comunidad pidieron celeridad y que no haya “trabas” para culminar esta fase del proyecto Puerto Antioquia, que se estima entre a operar en abril.
Colectivos feministas de la región y familiares de la víctima habían alertado que el exdirector de Corpourabá, Alexis Cuesta, estaría usando influencias para obtener este beneficio.
Durante el allanamiento que autoridades hicieron a casa del hombre hallaron cuchillos y sandalias con rastros de sangre, elementos que ahora hacer parte de la investigación del crimen de los abuelos.
Tras final de la iniciativa “cero extorsión” en 25 barrios de Medellín y Bello planteado en la Mesa de Paz Urbana, hay cuestionamientos en medición y resultados.
Aunque el Ejército adelanta labores de verificación de campos minados, la comunidad tiene temor de retornar a sus hogares. En esta zona limítrofe con Bolívar opera el Clan del Golfo y las disidencias.
Según la investigación, estas mujeres ofrecían sumas de dinero y teléfonos móviles a niñas de 10 y 12 años, a cambio de ser abusadas sexualmente por el extranjero capturado en Miami en abril de 2024.
El caso ya había sido denunciado ante las autoridades y la señalada del crimen fue capturada en flagrancia, según revelaron las autoridades. La Policía adelanta las investigaciones.