"Los obreros tienen que comer bien, porque si no comen, se mueren”, respondió un obrero consultado por BLU Radio, a propósito de la propuesta del Gobierno de gravar casi toda la canasta familiar con IVA.
La contestación se da luego de las palabras del exdirector de la DIAN Juan Ricardo Ortega, en el sentido de que supuestamente los pobres en Colombia van menos a las plazas de mercado o galerías y consumen cada vez más productos procesados.
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BLU Radio salió a las calles de Barranquilla a conocer la opinión de obreros, a quienes se les señala de solo consumir ‘mecatos’, gaseosas y salchichón a la hora del almuerzo.
Uno de ellos es Ademir Romero, maestro de obra hace más de 20 años. El albañil calificó de absurda la idea de que los obreros se alimenten con mecatos y gaseosas a la hora del almuerzo.
"Los que no comen será porque no tienen con qué comprar o dónde fiar, ese es el problema", aseguró.
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Y es que, como muchos ciudadanos del común, los obreros optan por comprar almuerzos corrientes. Según otro trabajador, Óscar Torres, si no comen ‘trancado’, no tendrán fuerzas para continuar la ardua jornada laboral.
"Comemos arroz, pescado, sopa. Eso cuesta 8 mil pesos y gano 50 mil por día", contó.
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Los albañiles consultados afirmaron que les causa dolor de cabeza solo pensar que la mayoría de los productos de la canasta familiar serán gravados.
Ellos, que a duras penas ganan un salario mínimo, aseguran que la plata no alcanza ni para comprar el mercado familiar y suplir, al mismo tiempo, otras necesidades básicas.
"Yo en mi casa hago una compra quincenal de 300 mil pesos, y si acaso alcanza para los 15 días, ahora si aumenta, ¡imagínese!", expresa Alfredo Lozano, otro de los barranquilleros que se gana el sustento de su hogar trabajando en obras de construcción.
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BLU Radio también consultó a quienes tienen el negocio de ventas de comida. Estos comerciantes aseguraron que si el precio de los alimentos aumenta, tendrán que subir el valor de los almuerzos a los trabajadores.
"Tratamos de ofrecer comida más barata para poder vender, pero si sube, tenemos que subir el precio como dos mil pesos, todo depende", aseguró Íngrid Uribe.
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Los trabajadores también se muestran escépticos frente a la propuesta de que el Gobierno les devuelva el dinero a los más pobres del país.
Escuche el informe completo aquí:
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