En un comunicado, Independiente Medellín tomó por sorpresa a su afición tras anunciar la salida de otro dirigente -en días anteriores lo hizo Raúl Giraldo-, pero en especial porque en el texto aclararon que era una decisión tomada desde enero, es decir, antes de todos los recientes problemas en la institución.
"El Equipo del Pueblo S.A. informa a toda su hinchada, a los medios de comunicación y a la opinión pública que Federico Spada dejará su cargo como Gerente Deportivo de la institución. Esta es una decisión que Federico tomó y comunicó desde el pasado mes de enero, en conjunto con su familia. Sin embargo, fiel a su compromiso con el club, acordó permanecer en funciones hasta la finalización de nuestra participación en la CONMEBOL Libertadores este 31 de mayo, con el propósito de acompañar al equipo en el cumplimiento de los objetivos del primer semestre", indicó el equipo.
En ese orden de ideas, la salida de Federico Spada se da netamente por motivos personales tras una gestión de alrededor tres años en materia deportiva, tanto en crecimiento de divisiones inferiores como detrás de la construcción de un equipo competitivo.
"Su trabajo también dejó bases sólidas en la construcción del plantel, impulsando un modelo que cree en el talento, en su desarrollo y en la posibilidad de proyectarlo al más alto nivel. Gracias a ello, hoy el club es reconocido como una plataforma para el crecimiento de futbolistas, combinando rendimiento deportivo con sostenibilidad, y concretando ventas internacionales directas a nuevos mercados como Italia, Inglaterra, Rusia y Sudáfrica", indicaron.
La salida de Spada se da en medio de varios institucionales que vive el club, incluso la posibilidad de una venta con inversores extranjeros que liderarían este proyecto que llegó a su final, al parecer, de las manos de Raúl Giraldo tras el altercado con la afición.