Zinedine Zidane sigue sin conocer la derrota en sus cuatro partidos como seleccionador de Francia. Los Bleus remontaron este lunes en trece minutos de locura un gol adverso ante Bélgica (4-1) y acarician la clasificación a cuartos de final de la Liga de Naciones.
Y eso que el partido se complicó para los bicampeones del mundo, que vieron cómo un gol de Dodi Lukebakio ponía por delante a los Diablos Rojos en el Stade de France (35').
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Pero el delantero Désiré Doué subió el empate al marcador (77'), antes de que Rayan Cherki (81') y Michael Olise (88', 90+1') desataran la euforia en el estadio de la periferia de París y llevasen la sonrisa al rostro de Zidane, que salda con tres victorias y un empate su primera ventana al mando del equipo galo.
Los cuatro goles locales fueron obra de jugadores que habían saltado desde el banco en la segunda parte.
Cambios decisivos
Cuando los Tricolores iban por detrás en el marcador desde el minuto 35, tras el tanto inaugural de Dodi Lukebakio al definir magistralmente un mano a mano ante el arquero Guillaume Restes, y sufrían lo indecible para perforar la defensa belga, la entrada en juego de Désiré Doué, Rayan Cherki y Michael Olise en la segunda parte cambió por completo el panorama, permitiendo al nuevo seleccionador cerrar su primera concentración con una nota muy positiva.
Primero fue un disparo raso con la zurda de Doué el que ofreció el empate a los locales, antes de que un tiro desviado de Cherki y luego dos goles de Olise, uno con la derecha y otro con la izquierda, dieran la vuelta al marcador, impidiendo que los Diablos Rojos dominasen a Francia por primera vez en un partido oficial desde 1981.
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Francia, que ya había ganado a los belgas el 28 de septiembre (1-0), rompió la igualdad histórica con el país vecino, y suma 31 victorias por las 30 de los Diablos Rojos.
Además de verse con el marcador en contra hasta el minuto 77, uno de los pocos motivos de preocupación para Francia este lunes llegó con la discreta actuación del Balón de Oro Ousmane Dembélé, capitán de los Bleus en ausencia de Kylian Mbappé, lesionado.
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El jugador del PSG, reubicado en la banda derecha, fue sustituido por Michael Olise, ovacionado por los más de 75.000 espectadores, que cantaron para el atacante del Bayern Múnich el "¡Olise Balón de Oro!".
Olise, que suma cuatro goles en cuatro encuentros, es sin duda el gran triunfador de estos primeros quince días de la era Zidane y confirma una vez más que está a la altura de los cracks de nivel mundial.
Ante Italia y Turquía a mediados de noviembre, Francia y ZZ tendrá ocasión de seguir afianzando su proyecto y de demostrar que poseen uno de los mejores bloques ofensivos del fútbol mundial.