Nico Echavarría se coronó en el PGA Tour de golf y sube al puesto 34 del ranking mundial
Este triunfo se suma a los conseguidos en el Abierto de Puerto Rico (2023) y el Zozo Championship (2024).
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
El colombiano Nicolas Echavarria volvió a poner la bandera tricolor en lo más alto del PGA Tour. Este domingo se quedó con el Cognizant Classic en Palm Beach Gardens, Florida, firmando su tercer título en el máximo circuito del golf mundial.
Con un acumulado de 267 golpes, 17 bajo par, el antioqueño superó por dos impactos al irlandés Shane Lowry y a los estadounidenses Taylor Moore y Austin Smotherman. Fueron cuatro rondas de 63, 72, 66 y 66 que lo mantuvieron en la pelea hasta el último hoyo, en un cierre cargado de tensión y precisión.
Este triunfo se suma a los conseguidos en el Abierto de Puerto Rico (2023) y el Zozo Championship (2024), consolidando una carrera que ya suma siete victorias como profesional.
El impacto del título fue inmediato. Echavarría escaló 25 posiciones y ahora se ubica en el puesto 34 del ránking mundial, su mejor registro hasta ahora.
El top 10 no tuvo movimientos en la cima:
El triunfo en Florida no solo representa un trofeo más. También asegura participación en torneos de mayor bolsa, acceso a eventos designados y la posibilidad de planificar el calendario con más tranquilidad.
“Le cambia a uno el año”, confesó el propio Nico. Y no es exageración. Ganar en territorio estadounidense, donde aún no lo había hecho, marca un antes y un después en su recorrido.
En diálogo con Blu Radio, Echavarría reconoció que el desenlace tuvo momentos límite. A falta de tres hoyos parecía lejos del liderato, pero un error de Shane Lowry en el 16 abrió la puerta.
Publicidad
“Mientras iba volando esa bola, varios padres nuestros fueron rezados para que quedara cerca”, contó entre risas sobre su tiro en el 17, que coqueteó con el agua.
El colombiano destacó factores clave en el triunfo cómo: La paciencia tras un inicio de temporada irregular, confianza en su juego corto y el putt. Además de tener tranquilidad mental para no entrar en pánico tras cortes fallados.
Además, vivió una semana especial fuera del campo. El viernes recibió las llaves de su nueva casa, ubicada a pocos minutos del club. “Me casé con un ángel”, dijo al referirse a Claudia, su esposa, quien ha liderado la mudanza mientras él compite.
Publicidad
El calendario no da tregua: Bay Hill, The Players y ocho semanas consecutivas con maleta lista. Pero ahora el panorama es distinto. Con tres títulos en el PGA Tour, Nico ya no es promesa. Es realidad consolidada del golf colombiano.