Ante la creciente necesidad de optimizar el consumo energético, la industria de alimentos refrigerados y congelados en Colombia avanza en la incorporación de energías renovables y estándares internacionales de eficiencia.
En este contexto, Emergent Cold LatAm anunció que sus plantas de Buga y Girón obtuvieron la certificación EDGE Zero Carbon, mientras que la instalación de Funza recibió EDGE Advanced y cuenta además con LEED Zero Energy.
Los reconocimientos cobran relevancia para un sector que depende de sistemas de refrigeración que operan de manera permanente y que, por ello, enfrentan una alta demanda de electricidad. A través de estas certificaciones, la compañía busca reducir el consumo de energía y agua, incrementar el uso de fuentes renovables y disminuir las emisiones asociadas a sus operaciones.
De acuerdo con el Panorama de Sostenibilidad 2025 de Emergent Cold LatAm, las energías renovables representaron el 65 % de su matriz energética durante ese año, cinco puntos porcentuales más frente a 2024. Este avance se produjo mientras la capacidad operativa de la compañía creció 52 %, al tiempo que el consumo de energía no renovable proveniente de proveedores externos disminuyó 13 %. A nivel regional, también se registró un aumento de 394 % en el consumo de energía solar y la capacidad instalada de paneles pasó de 11,9 MW a 19,9 MW.
En Colombia, los resultados también se reflejan en el desempeño de sus principales instalaciones. La planta de Buga, que se convirtió en el primer proyecto inmobiliario del país en obtener EDGE Zero Carbon, logró durante su diseño y construcción reducciones de 56 % en consumo de energía, 51 % en agua y 64 % en energía incorporada en los materiales.
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“Para una compañía que opera infraestructura con una alta demanda de energía, la sostenibilidad implica asumir la responsabilidad de crecer reduciendo el impacto de nuestras operaciones”, concluyó Moises Ventocilla, director de Ingeniería de Emergent Cold LatAm.