El Banco de la República dio a conocer este martes las minutas de la sesión en la que su junta directiva decidió subir la tasa de interés en 100 puntos básicos, llevándola al 11,25%.
El documento, fechado el 7 de abril de 2026, incluye una advertencia que no es usual. Esta versión de las minutas no ha sido aprobada por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, por lo cual está sujeta a modificaciones.
Hay que recordar que el alto funcionario abandonó la sesión como protesta por las decisiones que tomó ese día la junta y que no se articulaban con la posición del Gobierno nacional de bajar las tasas de interés.
La votación quedó así: cuatro directores apoyaron el alza, dos votaron por bajar la tasa en 50 puntos básicos y uno prefirió dejarla sin cambios.
Los cuatro directores que respaldaron el incremento argumentaron que la inflación en enero y febrero, de 5,4% y 5,3% respectivamente, superó el cierre de 2025 y que la inflación en servicios llegó al 6,5% en febrero.
Señalaron que las expectativas de inflación de analistas y mercados siguen cerca del 7%, muy lejos de la meta del 3%. Advirtieron, además, que la guerra en el Golfo Pérsico ya está encareciendo el petróleo, el gas y los fertilizantes, lo que puede agravar las presiones inflacionarias en Colombia.
Para este grupo, la fortaleza del empleo y el crecimiento de la economía hacen viable el ajuste ahora, y esperar implicaría un ajuste más costoso en el futuro. También expresaron preocupación por el gasto público, que, según ellos, se aleja de las reglas fiscales establecidas.
Los dos directores que querían bajar la tasa sostuvieron que la inflación responde a factores externos que una subida de tasas no puede resolver.
Recordaron que Colombia ya tiene una de las tasas reales más altas de América Latina, junto con Brasil, y que un nuevo incremento fortalece el peso, perjudica a los exportadores y encarece la deuda del gobierno.
Cuestionaron la validez de las medidas de expectativas de inflación, argumentando que reflejan los intereses del sector financiero y no la realidad de los hogares, en particular los de la economía informal.
El director que votó por mantener la tasa consideró que la economía colombiana aún procesa los efectos de la pandemia y que los modelos del Banco de la República no capturan bien las transformaciones en curso. Advirtió que seguir subiendo la tasa puede frenar la inversión y que Colombia partió de tasas muy altas al inicio del ciclo de ajuste postpandemia, lo que hace más costoso cada incremento adicional.
El Banco de la República indicó que las decisiones futuras dependerán de la nueva información disponible. La versión definitiva de las minutas quedará pendiente hasta que el ministro Ávila dé su aprobación.