En un contexto global donde la seguridad alimentaria y el cambio climático dictan la agenda económica, McCain Foods ha reafirmado su posición como referente de la agroindustria en América Latina. Con la presentación de su Reporte Global de Sostenibilidad 2025, la compañía no solo expone cifras, sino que traza una hoja de ruta ambiciosa para transformar el campo colombiano mediante la innovación, la resiliencia climática y el desarrollo social.
Tras más de tres décadas de presencia en el país, la firma canadiense —operando a través de su filial Congelagro S.A.— ha evolucionado de ser un comprador de materias primas a un motor de cambio estructural en la cadena de valor de la papa.
Eficiencia operativa y energía limpia
Uno de los logros más significativos para la operación local es el hito energético en su infraestructura. En la actualidad, el 100% de la energía eléctrica utilizada en sus procesos de manufactura en Colombia proviene de fuentes renovables. Este avance se complementa con una gestión eficiente de recursos que ha permitido reducir en un 28% las emisiones de Alcance 1 y Alcance 2 desde el año 2017.
La planta de Bogotá, además de su alta capacidad técnica, cuenta con la certificación RSPO (Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible). Esto garantiza que el aceite utilizado en sus productos cumple con estrictos estándares internacionales de ética y protección ambiental, asegurando la inocuidad alimentaria y la preservación de los ecosistemas.
Agricultura Regenerativa: El nuevo estándar del campo
El reporte destaca que el 89% de los productores colombianos ya se han integrado al Marco de Agricultura Regenerativa de la compañía. Este modelo busca restaurar la salud del suelo y mejorar la biodiversidad, garantizando que el cultivo de la papa sea una actividad sostenible a largo plazo.
“Para McCain Colombia, este reporte representa el compromiso que tenemos con nuestros productores y la importancia de entregarles valores agregados que los orienten a una producción sostenible, que responda a las necesidades y exigencias del mercado”, afirmó Fredy Alberto Quevedo, director general de McCain para la Región Andina.
Impacto Social: El éxito del programa Campo Vivo
La sostenibilidad en McCain no se limita al medio ambiente; tiene un rostro humano profundo. A través del programa Campo Vivo, un modelo de "Negocio Social", la empresa ha impactado a más de 1.500 agricultores en 18 municipios de Cundinamarca, Boyacá y Meta.
Este programa ha entregado más de 30.000 horas de formación integral, abarcando desde buenas prácticas agrícolas hasta alfabetización digital y finanzas familiares. Los resultados son tangibles: los pequeños productores han logrado duplicar su productividad y alcanzar un retorno de inversión (ROI) de doble dígito, superando la barrera de la pobreza rural mediante la conexión con cadenas de alto valor.
Visión 2030: Metas renovadas
Con la vista puesta en el futuro, McCain ha actualizado sus compromisos para 2030, alineándolos con la iniciativa Science Based Targets (SBTi). La empresa se enfoca ahora en profundizar la implementación de técnicas regenerativas y fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a la volatilidad climática.
“El progreso que vemos hoy refleja cómo los compromisos globales de McCain se traducen en acciones concretas a nivel local”, concluyó Quevedo, subrayando que América Latina es una región estratégica para acelerar el impacto positivo de la compañía a escala global.