Corabastos se despide de Yeison Jiménez: "Su legado vivirá como ejemplo de que aquí nacen historias"
El artista dedicó su vida a cambiar la historia de su familia y fue una persona creyente de que era Dios el responsable de todo su éxito.
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La música colombiana sigue de luto tras la muerte de Yeison Jiménez, quien fue uno de los íconos más importantes del género popular en el país y perdió la vida luego de un accidente aéreo en su avioneta, en Paipa, Boyacá. El artista tenía previsto viajar hacia el departamento de Antioquia para presentarse ese mismo sábado 10 de enero, en Marinilla; sin embargo, el desenlace fue trágico.
Uno de los episodios que marcó su vida y que, según el propio artista, le permitió formar un carácter noble y cercano a la gente fue su paso por Corabastos, en Bogotá, donde vendió aguacates durante cinco años. Esa etapa le sirvió para ahorrar y dar los primeros pasos para despegar su carrera musical.
Ante la noticia, desde la cuenta de Instagram de Corabastos despidieron a uno de los artistas más influyentes del género popular en Colombia. “Con inmenso dolor despedimos a un hijo de Corabastos”, se lee en el mensaje publicado por la central de abastos.
Asimismo, lamentaron la muerte del artista colombiano, quien, pese a la fama alcanzada, siempre se tomó el tiempo para visitarlos e incluso volver a vender aguacates. “Hoy lamentamos profundamente la partida de Yeison Jiménez, un hombre que llevó en su historia las madrugadas, el esfuerzo y la dignidad del mercado. Desde Corabastos, donde se forjan sueños entre trabajo honesto y sacrificio diario, salió una voz que hoy queda grabada en la memoria del país”, escribieron.
Finalmente, emitieron un mensaje de respeto y solidaridad con su familia y seres queridos.
Oriundo de Manzanares, Caldas, creció entre carencias y momentos difíciles, una historia que lo motivó a querer sacar a su familia adelante. Años después llegó a Bogotá con una maleta cargada de sueños, viviendo en barrios complejos donde la calle le forjó el carácter y le ayudó a entender la diferencia entre el bien y el mal.
Mientras ayudaba en Corabastos, se dedicaba en un estudio humilde a construir un legado. Pese a que muchos no creían en él, nunca se rindió y se levantó día a día convencido de que ese sueño se haría realidad. En el camino perdió amigos y personas muy queridas, experiencias que lo impulsaron a no desfallecer. Con el paso de los años, los sueños se fueron cumpliendo hasta convertirse en uno de los artistas más grandes del género, consolidándose como referente de la música popular y llenando, por primera vez para este estilo, el estadio El Campín de Bogotá.