La Corte Suprema de Justicia inadmitió la demanda de casación presentada por la defensa del exjefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, contra la condena de 60 años de prisión por su responsabilidad en la masacre ocurrida en el corregimiento de Media Luna, en San Diego, Cesar.
El alto tribunal determinó que la defensa no logró demostrar errores sustanciales en las decisiones judiciales que lo condenaron por los delitos de homicidio agravado y desaparición forzada, hechos ocurridos el 27 de octubre de 1996 durante una incursión de las Autodefensas de la Costa Norte.
Según el expediente, en esa acción armada murieron siete personas y otras cuatro fueron desaparecidas, en un operativo en el que también participó el entonces comandante paramilitar Salvatore Mancuso.
La defensa de ‘Jorge 40’ alegó que durante el proceso se vulneró su derecho a la defensa técnica, al considerar que su abogado de oficio fue pasivo y no ejerció una estrategia adecuada. Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia determinó que no existió un abandono absoluto de la defensa, sino diferencias de criterio frente a la estrategia jurídica adoptada.
Además, el alto tribunal señaló que el propio procesado se negó en repetidas ocasiones a notificarse de las decisiones judiciales, pese a encontrarse detenido en Estados Unidos, lo que obligó a las autoridades a declararlo persona ausente y continuar el proceso con un defensor público.
Para la Corte Suprema, los testimonios de exintegrantes de las AUC fueron consistentes y permitieron establecer la participación directa de alias Jorge 40 en la planeación y ejecución de la masacre, actuando junto a otros comandantes del grupo armado.