Una jueza de control de garantías negó la solicitud de la Fiscalía de imponer medida de aseguramiento en centro carcelario contra el cantante de música urbana Stiven Mesa Londoño, Blessd; Santiago Jaramillo, manager conocido como “Dímelo Jara”; Laura Moreno, abogada en su momento del artista; y Julián Giraldo, dentro de la investigación por una denuncia de presunto secuestro ocurrida en Medellín contra Andrés Felipe Sánchez, conocido como 'Yo me llamo Ozuna'. La decisión se fundamentó en que, a juicio del despacho, no existía una inferencia razonable para sostener la configuración del delito de secuestro extorsivo.
La investigación se originó por la denuncia presentada por Andrés Felipe Sánchez, quien aseguró haber sido retenido contra su voluntad, amenazado y presionado durante una reunión realizada en la disquera del artista en Medellín, a la que asistió como representante de un imitador del cantante. Según la hipótesis de la Fiscalía, presuntamente Santiago Jaramillo, conocido como “Dímelo Jara”, y otros integrantes del equipo del artista le habrían exigido firmar un contrato para impedirle realizar presentaciones imitando a Blessd.
De acuerdo con la denuncia, durante el encuentro presuntamente le quitaron el teléfono celular cuando intentó registrar lo ocurrido, habría sido agredido físicamente y amenazado con armas. Asimismo, se indicó que habría recibido una llamada del cantante en la que supuestamente se le pidió firmar bajo amenazas el documento. Sin embargo, la jueza consideró que la Fiscalía no recaudó suficientes elementos para demostrar que existió una privación de la libertad que permitiera estructurar el delito de secuestro extorsivo.
Durante la sustentación de la decisión, la funcionaria judicial señaló: “El despacho no desconoce que lo ocurrido respecto a esa situación que se presentara entre Andrés Felipe, Daniel Velázquez y el señor Santiago Jara revestiría las características de un delito, pero que, a juicio de este despacho, no se corresponde con ese delito imputado por parte de la Fiscalía”. Agregó que, según el análisis realizado, “el ánimo de esa reunión no era tenderles una trampa, secuestrarlos o privarlos de su libertad, sino hablar de la situación que se venía presentando con el uso del nombre y la marca del señor Stiven”.
La jueza también llamó la atención sobre el hecho de que otra persona presente en la reunión, identificada como Jefferson, el imitador, permaneció en el lugar bajo las mismas circunstancias descritas y, sin embargo, no manifestó haber sido víctima de un secuestro. Para el despacho, este elemento debilitaba la hipótesis presentada por la Fiscalía sobre la presunta privación ilegal de la libertad.
Aunque la medida de aseguramiento fue negada, la Fiscalía apeló la decisión. En consecuencia, Blessd y los otros tres implicados continuarán vinculados a la investigación mientras avanza el proceso judicial y se resuelven los recursos correspondientes.