La muerte de Kevin Acosta, el niño de siete años que falleció tras no recibir a tiempo un medicamento esencial para tratar la hemofilia, continúa generando acciones legales. Su madre, Yudi Caterine Pico, interpuso una denuncia ante la Fiscalía con el objetivo de que se investiguen nuevas posibles irregularidades alrededor del caso.
La acción está dirigida contra Rodolfo Enrique Salas, secretario general y director jurídico (e) del Ministerio de Salud, a quien señalan de haberse extralimitado en sus funciones. Según la denuncia, el funcionario habría solicitado, sin cumplir los requisitos legales, documentos sensibles como la historia clínica y el informe de necropsia del menor, información que tiene carácter reservado.
Para la familia, este hecho no solo sería irregular, sino que también vulneraría sus derechos como víctimas dentro del proceso que investiga la muerte del niño. Por esta razón, piden a la Fiscalía establecer si hubo un uso indebido del cargo y si se incurrió en alguna conducta que deba ser sancionada.
El caso se da en medio de cuestionamientos más amplios sobre la atención en salud que recibió el menor. Kevin padecía una condición que requería un medicamento específico, cuya entrega, según se ha conocido, fue suspendida en al menos dos ocasiones por problemas administrativos relacionados con pagos. Esta situación fue respaldada por la Procuraduría, que advirtió que sí hubo negligencia en la prestación del servicio.
Con esta denuncia, la familia busca no solo esclarecer lo ocurrido con el funcionario señalado, sino también que se respeten los límites en el manejo de información médica y se garantice la protección de las víctimas.