“Dijo que en 24 horas acababa la guerra”: cuatro años después, Ucrania sigue en guerra
María Teresa Aya, analista internacional, habla de la guerra entre Rusia y Ucrania, la cual ya cumple cuatro años.
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Cuatro años después del inicio de la invasión rusa a Ucrania, la promesa que hizo Donald Trump volvió al centro de la conversación. “Dijo que en 24 horas acababa la guerra”, recordaron este martes 24 de febrero de 2026 en el programa Recap, justo cuando el conflicto entra en su cuarto año sin un acuerdo de paz a la vista.
La fecha no pasó inadvertida. La guerra ha dejado cientos de miles de heridos, miles de muertos —entre ellos niños— y un país devastado. Mientras Trump no logró frenar el conflicto en su regreso a la Casa Blanca, la sensación dominante es que no hay, por ahora, una luz clara al final del túnel.
La analista internacional Teresita Aya explicó que cuando comenzó la invasión, en febrero de 2022, muchos pensaron que sería un conflicto corto. “Se creyó que podía durar cuatro días, cuatro semanas o cuatro meses, pero nunca cuatro años”, señaló. El detonante fue la entrada de tropas rusas al Donbás, una región del este de Ucrania con fuerte presencia cultural y lingüística rusa.
Según recordó, ese territorio venía reclamando autonomía desde 1991. En 2014, Rusia anexó Crimea y, un año después, se firmaron los acuerdos de Minsk, que prometían autonomía dentro de Ucrania. “Ninguno de los dos cumplió y vino la guerra”, explicó.
Otro factor clave fue el giro político en Kiev con la llegada de Volodímir Zelenski y la posibilidad de que Ucrania se acercara a la OTAN. “Para Rusia eso era una amenaza gigante a su seguridad nacional”, afirmó Teresita. Moscú decidió frenar ese camino por la fuerza.
Hoy, Vladimir Putin controla cerca del 20 % del territorio ucraniano. Rusia exige que se le reconozca esa ocupación para firmar la paz; Ucrania pide primero un cese al fuego y garantías reales de seguridad.
La Unión Europea aparece debilitada y Estados Unidos ha dejado claro que la seguridad de Ucrania debe recaer en Europa. “Si no hay garantías firmes, Zelenski no firma”, advirtió la analista.
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Mientras tanto, la guerra sigue. Mueren personas todos los días y la infraestructura ucraniana continúa destruyéndose. Y aquella frase —“en 24 horas se acaba”— hoy suena más lejana que nunca.