El caso de Raúl Alejandro, un hombre de 36 años residente en Jalisco, es investigado por las autoridades tras su asesinato ocurrido el 21 de enero de 2025, en medio de un historial de presunta violencia intrafamiliar ejercida por su pareja sentimental, identificada como Andrea Dafne.
De acuerdo con la denuncia de su madre, Raquel Villaseñor, en entrevista con Pepe y Chema Podcast, la relación inició en mayo de 2024 y desde los primeros meses estuvo marcada por comportamientos de control y acoso constante.
Según su testimonio, el hombre vivía bajo presión permanente por llamadas y mensajes, lo que habría afectado su estabilidad emocional y laboral. “Ella nada más le llamaba y él tenía que contestar… él como que se asustaba cuando entraba la llamada o el mensaje”, afirmó.
La situación habría escalado a hechos de violencia física en agosto de 2024, cuando, según la familia, la mujer lo atacó con un arma blanca durante un intento de ruptura. En ese episodio, Raúl Alejandro perdió un ojo tras la agresión. Posteriormente, también se reportó un incidente con arma de fuego dentro de la vivienda de la señalada agresora, del cual el hombre logró salir con vida.
Pese a que la víctima intentó interponer denuncias, su madre asegura que desistió por amenazas contra su familia y por una presunta falta de garantías en el proceso. En los meses previos al crimen, el hombre perdió su empleo y fue desalojado de su vivienda, en medio del continuo hostigamiento.
El 21 de enero de 2025, Raúl Alejandro fue asesinado con arma de fuego dentro de la vivienda de su pareja. Según la denuncia, tras el homicidio, la mujer habría contado con la ayuda de un familiar para desmembrar el cuerpo y ocultar evidencias. Estos hechos habrían sido alertados por allegados de la propia familia de la agresora.
Actualmente, el proceso judicial presenta retrasos y cuestionamientos. La madre de la víctima denuncia inconsistencias en la investigación y presunta negligencia por parte de las autoridades en Jalisco. Además, asegura que ha recibido ofrecimientos económicos para modificar la tipificación del caso.
“Yo no quiero venganza, quiero justicia… quiero la pena máxima”, señaló Villaseñor, quien insiste en que el crimen no quede en la impunidad.