La visita de Donald Trump a China ocurre en medio de un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, conflictos armados y disputas comerciales. Para el periodista y analista especializado en Asia Igor Aldama, el mandatario estadounidense arriba a Pekín en una posición compleja frente al gobierno de Xi Jinping.
“Donald Trump llega bastante debilitado a China”, aseguró Aldama en conversación con Mañanas Blu 10:30, al analizar el panorama internacional que rodea el encuentro entre las dos principales potencias del mundo.
El experto, que fue corresponsal en Asia durante más de dos décadas, sostuvo que Trump enfrenta cuestionamientos por distintos frentes internacionales, entre ellos la situación en Irán y la guerra entre Rusia y Ucrania.
¿Por qué Trump llega debilitado a China?
Según Aldama, el presidente estadounidense no logró cumplir varias de las promesas internacionales que había planteado previamente.
“Ha sido incapaz de acabar con la guerra que él mismo comenzó en Irán”, afirmó el periodista, quien además señaló que Trump tampoco consiguió poner fin a la invasión rusa a Ucrania.
A esto se suma, explicó, que la estrategia arancelaria impulsada por Washington frente a China no habría dado los resultados esperados para equilibrar la balanza comercial entre ambas economías.
El analista consideró que Trump buscaba llegar a Pekín con un escenario internacional más controlado, especialmente en Medio Oriente, pero finalmente deberá enfrentar la reunión en un momento de mayor presión política y diplomática.
Inversiones chinas y acuerdos comerciales
Uno de los temas que podría marcar la visita sería la búsqueda de inversiones chinas en Estados Unidos. De acuerdo con Aldama, Trump viaja acompañado por empresarios y representantes del sector privado, incluido Elon Musk.
El experto explicó que este tipo de encuentros históricamente han servido para cerrar acuerdos económicos y comerciales entre ambos países.
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“Es posible que consiga arrancar esas inversiones porque a China lógicamente también le interesa mantener la paz”, indicó.
Aldama señaló que la estabilidad internacional es clave para el crecimiento económico chino, especialmente por su dependencia energética y comercial.
El papel de China en la crisis de Irán
El conflicto en Medio Oriente también estaría presente en la agenda del encuentro. China es uno de los principales compradores del petróleo iraní y mantiene una relación estratégica con Teherán.
El periodista recordó que el gobierno chino ya ha manifestado públicamente que el Estrecho de Ormuz debe mantenerse abierto, debido al impacto que tendría un cierre sobre el comercio energético mundial.
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Además, mencionó que recientemente el ministro de Exteriores iraní visitó Pekín, en lo que algunos analistas interpretan como un canal indirecto de diálogo entre Irán y Estados Unidos.
“China ejerciese de alguna forma de intermediario entre Estados Unidos e Irán”, planteó Aldama al explicar el posible rol diplomático de Pekín.
Taiwán, uno de los puntos más sensibles
Otro de los asuntos que podría dominar las conversaciones es la situación de Taiwán. Para Aldama, este sigue siendo uno de los mayores focos de tensión entre Washington y Pekín.
Aunque China ha reiterado en varias ocasiones su intención de lograr una reunificación con Taiwán, el experto considera poco probable un conflicto militar inmediato.
“A China la guerra no le interesa”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que el modelo aplicado en Hong Kong ha generado desconfianza entre los taiwaneses, especialmente por el deterioro de las libertades políticas en ese territorio durante los últimos años.
Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
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