Las investigaciones por el feminicidio de la exreina de belleza y modelo Carolina Flores Gómez, caso que ha estremecido no solo a México sino a toda Latinoamérica, siguen avanzando. Con el paso de los días, los detalles forenses conocidos por medios aztecas han revelado datos cada vez más preocupantes y que hoy generan varias preguntas.
El crimen tuvo lugar el 15 de abril dentro del apartamento de la víctima, en el sector de Polanco, en Ciudad de México. Allí, de acuerdo con la carpeta de investigación, la agresión no solo fue letal, sino que además estuvo marcada por una violencia brutal que hoy es uno de los puntos centrales del expediente.
Ante esto, la principal señalada como responsable es su suegra, Érika María Herrera, quien recientemente fue capturada al llegar a Venezuela.
Revelan espeluznantes detalles de autopsia
Los hallazgos forenses dejaron en evidencia la magnitud del ataque. Según la autopsia de Carolina, la modelo recibió seis impactos de bala en zonas vitales del cuerpo, siendo la cabeza y el tórax los principales lugares.
Los peritos han señalado que hubo lesiones en el pómulo izquierdo, el cuello y la zona occipital. De hecho, la conclusión sobre las heridas determinó que la joven sufrió una muerte inmediata.
Sin embargo, lo que más inquieta a los forenses no solo es la cantidad de disparos, sino también la manera en la que fueron ejecutados. De acuerdo con la reconstrucción del caso, el primer disparo fue a corta distancia y, cuando la víctima ya estaba tendida en el suelo, se produjeron el resto de detonaciones.
Según apuntan las autoridades mexicanas, este sería un patrón de agresión con alto componente de ira y sevicia.
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Hubo sevicia en el ataque contra Carolina Flores
Las imágenes obtenidas gracias a las cámaras de monitoreo al interior del apartamento son clave para descifrar lo ocurrido ese 15 de abril.
De acuerdo con las versiones judiciales, el ataque ocurrió en la cocina del inmueble mientras el esposo de la modelo se encontraba con su hijo en otra habitación.
Luego de la agresión, la suegra dejó el arma en un mesón y salió para abordar un taxi. Según los investigadores, la reiteración de los disparos, así como la cercanía a la que fueron ejecutados, refuerzan la hipótesis de que se buscaba asegurar la muerte de la modelo.
Qué se sabe del caso de Carolina Flores
Con el avance de la investigación también han salido a la luz varios antecedentes familiares que hoy encienden preocupación entre las autoridades.
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Personas cercanas a la víctima aseguraron que la relación entre Carolina Flores y su suegra se deterioró después del embarazo. Desde entonces, según esas versiones, comenzaron los comentarios incómodos, los malos tratos y un distanciamiento que se hizo cada vez más evidente.
Incluso, trascendió que la pareja se trasladó de Ensenada a Polanco buscando tomar distancia de esos conflictos. Sin embargo, el día del crimen, Érika María Herrera llegó a la capital mexicana.