El Ministerio de Defensa aceptó formalmente la solicitud de retiro voluntario del servicio activo del brigadier general del Ejército Nacional Juan Miguel Huertas, según consta en el Decreto 1252. El oficial, quien se desempeñó en el Comando de Personal de la institución, solicitó su desvinculación por la causal de "solicitud propia" tras más de 34 años de servicio militar.
La salida del alto oficial se produce tras las investigaciones disciplinarias y judiciales relacionadas con los denominados archivos de alias ‘Calarcá’, cabecilla de un bloque de las disidencias de las Farc.
De acuerdo con las indagaciones que adelantó en su momento la procuraduría General de la Nación, el general Huertas y el director de inteligencia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Wilmar Mejía, fueron vinculados a un proceso disciplinario por la presunta filtración de información de inteligencia clasificada a grupos armados ilegales.
Según el expediente del organismo de control, los funcionarios habrían entregado presuntamente datos sobre movimientos de tropas y operaciones militares proyectadas en zonas como Antioquia, el Catatumbo y el sur de Bolívar, así como los códigos de frecuencias radiales de la fuerza pública.
En primera instancia, el Ministerio Público dictó una medida cautelar de suspensión temporal de sus cargos por tres meses mientras avanzaba la práctica de pruebas, entre las que se incluyeron testimonios de exministros de Defensa e Interior.
Posteriormente, la Procuraduría General de la Nación tomó la decisión de no prorrogar la suspensión cautelar que pesaba sobre ellos. El organismo argumentó la ausencia de pruebas actualizadas remitidas por la Fiscalía Seccional de Medellín y determinó que la medida cautelar no debía extenderse al no probarse un riesgo inminente de interferencia en el proceso.