El 23 de febrero, a las 2:20 de la tarde, ingresó a la Casa de Nariño Wilmar Mejía, quien fue hasta hace pocos meses director de Inteligencia de la DNI. A su lado estaba, vestido de civil, el general Juan Miguel Huertas.
Blu Radio conoció que la razón de esa visita era una reunión con el presidente Gustavo Petro y que fueron convocados porque el mandatario quería conocer el estado de los procesos legales de ambos. Sin embargo, esa reunión, según fuentes cercanas, no se habría materializado por temas de agenda del mandatario, que ese día tuvo una rueda de prensa sobre pasaportes y más tarde un consejo de ministros.
Siete días después, la Procuraduría tomó la decisión de levantar la suspensión de Mejía y del general Huertas, lo que en la práctica significa que deberían ser reintegrados a sus cargos. Aunque cabe aclarar que esto no significa que se cierre la investigación disciplinaria ni que se haya tomado una decisión de fondo sobre su presunta responsabilidad y vínculos con cabecillas de las disidencias de alias ‘Calarcá’.
Los argumentos de la Procuraduría son: que la suspensión es una medida cautelar y no una sanción; que los investigados han colaborado con el proceso de investigación; y que hay falta de pruebas en este momento. A eso se suma que los hechos investigados habrían ocurrido cuando ellos no eran servidores públicos: Huertas estaba retirado y Wilmar aún no estaba en su cargo como director de Inteligencia de la DNI.
Cabe mencionar que ambos están señalados en el marco de un escándalo revelado por Noticias Caracol sobre una presunta infiltración de las disidencias de alias ‘Calarcá’ al Gobierno a través de estos dos funcionarios. A Mejía lo acusaban de acercar a organizaciones criminales con integrantes de la fuerza pública y a Huertas de buscar la creación de una empresa de seguridad para movilizar guerrilleros legalmente.