Después de 23 meses de espera, Octavio Feria finalmente tiene un lugar donde comenzar de nuevo. El adulto mayor, quien fue amenazado y desplazado por la violencia en Caquetá, permaneció durante casi dos años en una carpa a las afueras de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), a la espera de una respuesta a su solicitud de tierras.
Durante ese tiempo, según relató, enfrentó las lluvias, las tormentas y las difíciles condiciones de vivir en la calle. También aseguró que sufrió tres infartos y que tiene un marcapasos.
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Tras casi dos años de espera fue posible la legalización de un predio llamado El Palmar, ubicado en la vereda La Loma, en Pandi, Cundinamarca. El terreno cuenta con una vivienda y cultivos, por lo que ahora podrá instalarse allí y trabajar la tierra.
“El predio me lo van a entregar en Pandi, en la vereda La Loma y el predio se llama Palmar, un predio habitable y con cultivo. Pronto voy a ir a Pandi a visitarlo y vamos a hacer un sancocho bien delicioso. Se me cumple mi sueño”, señaló Octavio.
La ANT confirmó que su caso no correspondía a una solicitud ordinaria de adjudicación de tierras, sino a la aplicación de un subsidio reconocido inicialmente en 2013 por el entonces Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder). Posteriormente, la entidad expidió una resolución en diciembre de 2024 relacionada con la aplicación de ese subsidio.
Además, el proceso estuvo sujeto a seguimiento judicial. En noviembre de 2025, el Juzgado 58 Administrativo del Circuito de Bogotá ordenó a la ANT reubicar al beneficiario y adelantar las gestiones para entregarle un predio que reuniera condiciones de habitabilidad y productividad.
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¿Por qué se demoró la entrega del predio?
Según la Agencia Nacional de Tierras, la búsqueda de un inmueble implicó evaluar distintas alternativas y verificar que cumplieran las condiciones exigidas por el juzgado.
Entre finales de noviembre y comienzos de diciembre de 2025, la entidad identificó dos predios en Ansermanuevo, Valle del Cauca: La Paz y La Grecia. Sin embargo, durante el acompañamiento, Octavio manifestó que no aceptaba esas opciones por razones de seguridad. También expresó su interés en un inmueble en Tolima que tuviera vivienda, posibilidades de explotación productiva y titulación individual.
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Posteriormente, la ANT adelantó visitas y evaluaciones a otros dos predios, El Mirador y La Esperanza, ubicados en Alvarado, Tolima. Entre marzo y julio de 2026, se realizaron estudios técnicos, jurídicos, ambientales y financieros para determinar si podían ser adquiridos y adjudicados. Sin embargo no fue posible el uso de este por dificultades relacionadas con la falta de un pronunciamiento municipal sobre el uso del suelo que cubriera toda el área identificada, la presencia de zonas con amenaza por remoción en masa y el traslape con el Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica (POMCA).
Por estas razones, en una reunión realizada el 26 de agosto de 2026, la ANT concluyó que esos dos predios no reunían las condiciones necesarias para continuar con su adquisición. La decisión fue comunicada al juzgado el 4 de septiembre.
Tras descartar las opciones anteriores, la Agencia presentó nuevas alternativas de reubicación, entre ellas una parcela del predio La Palma, en Pandi, Cundinamarca, identificada en el marco del Programa Especial de Dotación de Tierras para la Producción de Alimentos.
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La Agencia precisó que las distintas propiedades identificadas durante el proceso fueron alternativas evaluadas, no predios adjudicados sucesivamente al beneficiario. El objetivo era entregar un único inmueble que cumpliera las condiciones exigidas por la decisión judicial y que permitieran que Octavio tuviera la posibilidad de tener un nuevo hogar tras ser desplazado por la violencia.