Dos artefactos explosivos lanzados desde drones detonaron en inmediaciones de la estación de Policía de Ataco, en el sur del Tolima. Aunque no dejaron personas heridas ni daños en la infraestructura, el ataque encendió nuevamente las alarmas de orden público en esta región, que apenas intenta recuperarse de la tragedia ocurrida en Planadas el pasado primero de noviembre.
El temor volvió a apoderarse del sur del Tolima. Esta vez, el escenario fue el municipio de Ataco, donde dos drones cargados con explosivos atacaron las inmediaciones de la estación de Policía, en medio de un gigantesco operativo de la Fuerza Pública contra la minería ilegal en el sector de Puente Amarillo, corregimiento de Santiago Pérez.
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Las detonaciones se registraron durante la mañana de este viernes. Los artefactos cayeron a ambos costados de la vía, a pocos metros de las instalaciones policiales, y explotaron sin alcanzar a ninguna persona. Según el reporte preliminar de las autoridades, no se registraron uniformados ni civiles heridos.
Sin embargo, el estruendo de las explosiones y la modalidad del ataque revivieron en la memoria de los habitantes del sur del departamento lo ocurrido el pasado primero de noviembre en Planadas, cuando un atentado terrorista contra la población civil dejó cuatro personas muertas, entre ellas una bebé de apenas dos meses, 18 heridas y 177 viviendas afectadas, 23 de ellas declaradas en ruina.
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Dos hechos distintos, pero que vuelven a poner sobre la mesa la preocupación por la escalada de violencia y el riesgo que enfrentan las comunidades de esta zona del Tolima.
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Operativo contra la minería ilegal y reacción violenta
El ataque contra la estación de Policía coincidió con el desarrollo de una intervención de gran magnitud en el sector de Puente Amarillo, donde más de 1.000 integrantes del Ejército Nacional, la Policía, la Fuerza Aérea y Carabineros participan en la recuperación de predios y de las riberas de los ríos Saldaña y Amoyá, afectadas por actividades de minería ilegal.
De acuerdo con la Gobernación del Tolima, la operación fue preparada durante varias semanas y cuenta, además, con el acompañamiento de más de 250 funcionarios de entidades civiles, entre ellas la Defensoría del Pueblo y la Defensa Civil.
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La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz Vargas, se desplazó hasta Ataco para acompañar a la Fuerza Pública, verificar personalmente la situación en la estación de Policía y coordinar las acciones institucionales frente a los hechos.
La mandataria aseguró que la intervención busca recuperar el territorio, proteger los recursos naturales y restablecer la autoridad del Estado en esta región. "Estamos recuperando el territorio, nuestros ríos y la autoridad del Estado en el sur del Tolima", manifestó Matiz, al explicar que la operación tiene como propósito recuperar los predios de Puente Amarillo y las riberas de los ríos Saldaña y Amoyá, gravemente afectadas por la minería ilegal.
La gobernadora destacó que el procedimiento se desarrolla de manera organizada, estructurada y pacífica, con un importante despliegue de capacidades humanas, técnicas y logísticas.
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También informó que la Administración Departamental coordinó el transporte para facilitar la salida concertada de las personas que permanecían en la zona intervenida. Según el balance entregado por la mandataria, más de 500 personas habían salido del lugar.
"Repelieron el ataque y protegieron la vida": gobernadora
Al referirse directamente al atentado, Adriana Magali Matiz reconoció la actuación de los uniformados que se encontraban en las instalaciones policiales y aseguró que lograron repeler el ataque de los dos drones.
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"También estuve en la estación de Policía de Ataco, donde reconocí personalmente a los uniformados que, con valentía y profesionalismo, repelieron el ataque de dos drones contra estas instalaciones y protegieron la vida de quienes se encontraban allí", expresó.
La mandataria fue más allá y señaló que, de acuerdo con las primeras hipótesis, se trataría de una retaliación criminal por las operaciones que adelanta la institucionalidad contra las economías ilegales.
"Sin duda, una retaliación de algunos criminales por las operaciones que estamos realizando", afirmó.
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Matiz insistió en que el daño ambiental encontrado en las riberas de los afluentes es enorme y advirtió sobre la necesidad de recuperar los cauces, restaurar los ecosistemas y devolverles la vida a los ríos.
"A los habitantes de Ataco les digo que comienza una nueva etapa para este municipio. Los convoco a que nos unamos para proteger nuestro territorio, defender nuestros recursos naturales y cerrarle definitivamente el paso a quienes pretenden imponer las economías ilegales. Ataco merece vivir en paz y el Tolima merece recuperar sus ríos", concluyó.
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Alfredo Bocanegra entregó detalles de las explosiones
Por su parte, el secretario de Seguridad y Convivencia Ciudadana del Tolima, Alfredo Bocanegra Varón, confirmó en diálogo con Blu Radio que fueron dos detonaciones provocadas por artefactos explosivos transportados mediante drones.
El funcionario, quien se encontraba en el municipio acompañando el desarrollo de la operación, entregó detalles de lo ocurrido y llevó un mensaje de tranquilidad a las familias de los uniformados y funcionarios administrativos.
"Se presentaron dos detonaciones cercanas a la estación de Policía de Ataco, donde actualmente me encuentro. Nos encontramos con nuestro equipo en esta operación que se está realizando en esta zona adyacente, sobre el tema de recuperación con fines ambientales de la ribera del río y, por fortuna, no impactaron a ninguna persona. Todos estamos bien", señaló Bocanegra.
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El secretario precisó que una de las explosiones ocurrió aproximadamente a cinco metros de la estación policial y la otra a una distancia un poco mayor, pero ambas en inmediaciones de la institución. Incluso, aseguró que tenía en su poder fragmentos recuperados en el lugar de los hechos, con fuerte olor a pólvora, y que las autoridades contaban con registros fotográficos de los puntos donde detonaron los explosivos.
Bocanegra explicó que las autoridades son conscientes de los riesgos que implica esta intervención, pero sostuvo que la recuperación ambiental del río Saldaña es una prioridad para el departamento, debido a las afectaciones que estaría generando la explotación ilegal de oro.
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Según el funcionario, estas actividades han provocado graves daños ambientales, afectaciones a los recursos pesqueros y problemas para los sistemas de acueducto que se abastecen de estas fuentes hídricas.
Toque de queda y tensión en las calles
Otro de los factores que habría evitado consecuencias mayores fue la restricción de movilidad que se encontraba vigente en el municipio desde hacía más de 30 horas.
Bocanegra explicó que, al momento de las detonaciones, había pocas personas en las calles debido al toque de queda decretado para garantizar la seguridad durante las operaciones.
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El funcionario indicó que algunos habitantes habían salido de sus viviendas para abastecerse de alimentos, por lo que las autoridades les ordenaron regresar a sus casas como medida preventiva.
Finalmente, confirmó que el operativo contra la minería ilegal continuaba en desarrollo y que las autoridades permanecían en el territorio coordinando las acciones de seguridad.
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A esta hora, los comandantes del Ejército y la Policía, junto con la gobernadora del Tolima, evalúan nuevas medidas para enfrentar los hechos de violencia.
Lo ocurrido en Ataco vuelve a encender las alarmas en el sur del departamento. A pocos días de la tragedia que golpeó a Planadas, un nuevo ataque con explosivos, esta vez mediante drones, evidencia los desafíos de seguridad que enfrenta la región y el riesgo que representa para la población civil cualquier escalada de violencia.