Un cargamento de 474 kilos de cocaína fue incautado en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en el marco de una operación de cooperación internacional entre la Policía y las autoridades aduaneras de España.
La droga pretendía ser ingresada a Europa bajo la modalidad de mezcla con café, una estrategia utilizada por redes criminales para ocultar su olor y evadir los controles.
Según explicó el director de la Policía, William Rincón, el hallazgo fue posible gracias al trabajo conjunto de los inspectores y la precisión de los caninos antinarcóticos. “Ni el aroma del café engañó la nariz de nuestros caninos”, señaló el oficial al referirse a la detección del cargamento, que representaba más de 17 millones de dólares para las estructuras del narcotráfico.
Las autoridades indicaron que con esta incautación se evitó la distribución de cerca de 1,2 millones de dosis en mercados internacionales. El general Rincón añadió que la ofensiva contra el narcotráfico continúa adaptándose a las nuevas modalidades de ocultamiento, en las que se utilizan productos legales de exportación como el café para intentar burlar los controles internacionales.