La erradicación manual forzosa de cultivos de coca registró una fuerte reducción durante 2024, en contraste con el aumento del área sembrada reportado en el país.De acuerdo con el informe Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, las hectáreas intervenidas mediante esta estrategia pasaron de 20.325 en 2023 a 9.403 en 2024.Esto representa una caída del 54 % en las acciones de erradicación manual, que a su vez es uno de los principales mecanismos utilizados por el Estado para combatir los cultivos ilícitos.La reducción ocurre cuando Colombia alcanzó las 261.000 hectáreas sembradas en 2024, frente a las 253.000 registradas el año anterior. Aunque la UNODC no establece una relación directa, las cifras muestran que el descenso de las labores de erradicación coincidió con un incremento del 3,5 % en el área cultivada a nivel nacional.Además, se resalta que Putumayo concentró el 87 % del total de área intervenida por erradicación manual forzosa convirtiéndose en el departamento donde se ejecutó la mayor parte de las operaciones realizadas durante el año.Cabe recordar que allí se han adelantado tareas de erradicación voluntaria en medio de los compromisos de la conversación de paz entre el Gobierno y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.Por otra parte, el informe también advierte que la coca se encuentra cada vez más concentrada en territorios especializados conocidos como enclaves productivos y en zonas cercanas a las fronteras internacionales.Estos territorios ofrecen condiciones favorables para el cultivo, el procesamiento y la salida de la droga hacia mercados internacionales. Mientras la erradicación disminuyó, los enclaves productivos pasaron de siete en 2019 a quince en 2024 y actualmente concentran cerca del 44 % de toda la coca sembrada en Colombia.Para la UNODC, el principal desafío no es únicamente reducir el número de hectáreas cultivadas, sino enfrentar la consolidación de territorios donde la economía de la coca se ha mantenido durante años.
Colombia cerró el 2024 con un nuevo aumento en los cultivos de coca. Según el informe ‘Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024’, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, y el Gobierno, el país alcanzó las 261.000 hectáreas cultivadas, lo que representa un incremento del 3,5 % frente a las 253.000 hectáreas registradas en 2023.Si bien el crecimiento fue menor al evidenciado en años anteriores, el informe advierte una mayor concentración de los cultivos en áreas estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, como lo son las fronteras con otros países.Según el estudio, la coca se encuentra cada vez más agrupada en los llamados “enclaves productivos”, los cuales se establecen cuando un territorio, en los últimos cinco años, ha presentado una concentración de cultivos de entre 10 a 12 hectáreas sembradas por kilómetro cuadrado.Mientras en 2019 los enclaves eran 7 y concentraban cerca de 56.000 hectáreas de coca, para 2024 esa cifra alcanzó las 114.000 hectáreas, en 15 enclaves, es decir que estos cultivos se han fortalecido en zonas donde ya existían condiciones favorables para su desarrollo.Estas zonas, además, están conectadas directamente con los laboratorios de procesamiento de la hoja de coca y el transporte de insumos tanto legales como ilegales usados en dichas tareas.Gran parte de estos cultivos se localizan en regiones como el Pacífico, Catatumbo y Putumayo-Caquetá, áreas donde históricamente han coexistido economías ilícitas, presencia de grupos armados y dificultades para la intervención estatal.Los cultivos de coca también han tenido una creciente cercanía a centros poblados y a fronteras internacionales. Según el documento, el 90 % del área cultivada en 2024 se ubicó a menos de 15 kilómetros de un centro poblado, mientras que la distancia promedio a las fronteras se ha reducido significativamente durante las últimas dos décadas.En otra arista, más de la mitad de la coca sembrada está en territorios con alguna figura especial de protección ambiental como lo son comunidades negras (21 %), reservas forestales (14 %) y resguardos indígenas (12 %), mientras que el 4 % de los cultivos se localiza dentro de parques nacionales naturales, siendo los más afectados el Paramillo, Catatumbo Barí y Natural Nukak.En el contexto internacional, Colombia continúa siendo el principal productor de hoja de coca del mundo: junto con Perú y Bolivia, los tres países andinos 376.784 hectáreas cultivadas en 2023, de las que Colombia aportó 253.000 hectáreas, equivalente a cerca de dos terceras partes de toda la coca sembrada en la región.Durante 2024 las autoridades decomisaron 889 toneladas de cocaína, un aumento del 19 % frente a las 746 toneladas registradas en 2023.“Una cantidad considerable de la cocaína que sale de Colombia también es transportada hacia México y, posteriormente, a Estados Unidos, que, aunque ha perdido protagonismo para el tráfico internacional de cocaína, sigue siendo considerado uno de sus mercados más tradicionales. Esta ruta se encuentra, en gran medida, bajo el control de los cárteles mexicanos como el de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, entre otros grupos dedicados al tráfico transnacional de cocaína”, reseñó el informe.El Informe Mundial sobre las Drogas 2025 reportó que el número de consumidores alcanzó los 25 millones de personas y que las incautaciones mundiales llegaron a un récord histórico de 2.275 toneladas.Finalmente, por primera vez en años, la UNODC y el Gobierno colombiano decidieron no publicar la estimación de producción potencial de clorhidrato de cocaína, pues aseguran que la metodología utilizada ya no reflejaba adecuadamente los cambios en productividad y rendimientos observados en los territorios afectados por los cultivos de coca, por lo que se inició un proceso de revisión técnica para actualizar el indicador y mejorar su precisión.
Colombia cerró 2024 con 261.000 hectáreas sembradas con coca, un aumento del 3,5 % frente a las 253.000 hectáreas registradas en 2023, según el informe del Monitoreo de territorios con presencia de cultivos de coca 2024 elaborado por la UNODC y el Gobierno colombiano.En detalle, el informó reveló que esta expansión o aumento no ocurrió de manera uniforme, sino que se concentró en regiones y departamentos específicos, principalmente en zonas cercanas a las fronteras internacionales.Puntualmente, son 10 los municipios que concentran el 50% de las hectáreas cultivadas para 2024:Tumaco (Nariño), 31.300 ha.Tibú (Norte de Santander), 25.911 haEl Tambo (Cauca) 10.326 haPuerto Asís (Putumayo) 9.893 haValle del Guamuez (Putumayo) 8.968 haEl Charco (Nariño) 8.800 haOrito (Putumayo) 7.669 haEl Tarra (Norte de Santander) 7.665 haSan Miguel (Putumayo) 6.411 haRoberto Payán (Nariño) 5.950 ha“Se requiere sumar la coca en 167 municipios para alcanzar la misma concentración del fenómeno de los 10 municipios”, advierte el informe.La región Pacífico continúa siendo el principal núcleo cocalero del país. Allí se localizaron 121.612 hectáreas en 2024, un incremento del 14 % respecto a las 107.078 hectáreas reportadas el año anterior. Esta región concentra casi la mitad de toda la coca sembrada en Colombia y explica buena parte del crecimiento nacional.Por el contrario, la región Putumayo-Caquetá registró una de las mayores reducciones del país. El área sembrada pasó de 56.933 hectáreas en 2023 a 49.190 hectáreas en 2024, una disminución del 14 %. También hubo reducciones en la región Central, donde la coca cayó 7 %, y en Meta-Guaviare, Orinoquía y Amazonía, que mantuvieron tendencias de estabilidad o descenso.19 departamentos con presencia de coca, diez registraron disminuciones, ocho aumentos y uno permaneció estableEl crecimiento se concentró principalmente en Nariño, Cauca y Norte de Santander, que sumaron cerca de 19.000 hectáreas adicionales durante 2024. En contraste, las reducciones más importantes ocurrieron en Putumayo, Caquetá y Antioquia, donde se dejaron de registrar alrededor de 9.000 hectáreas.Allí se han reportado tanto procesos de paz que han incluido erradicación voluntaria, como operaciones militares contra el delito de la producción de cocaína pero también un traslado de las economías ilícitas hacia la minería ilegal.Nariño se consolidó nuevamente como el departamento con mayor presencia de coca en Colombia al alcanzar cerca de 74.500 hectáreas, un incremento del 15 % frente a 2023. Norte de Santander también presentó un crecimiento significativo del 11 %, mientras que Putumayo, aunque sigue ocupando el tercer lugar nacional, redujo su área sembrada en un 12 %.Así las cosas, Nariño, Norte de Santander y Putumayo reúnen el 64 % de toda la coca sembrada en Colombia y, según el análisis histórico del SIMCI, en la última década casi triplicaron la cantidad de cultivos presentes en sus territorios.El informe atribuye parte de esta dinámica a la cercanía con las fronteras. La UNODC señala que los cultivos se han desplazado hacia zonas limítrofes porque estas ofrecen ventajas para el transporte, procesamiento y comercialización de cocaína. En la franja más próxima a las fronteras terrestres, entre 0 y 10 kilómetros, el área sembrada aumentó 8 % durante el último año.Tendencia que se refuerza en el mediano plazo: entre 2019 y 2024, la cantidad de coca ubicada en la franja de 0 a 40 kilómetros de las fronteras terrestres aumentó 70 %, es decir, casi 1,7 veces más que hace cinco años, en especial en Nariño y Catatumbo, territorios que limitan con Ecuador y Venezuela, respectivamente.Otro de los hallazgos relevantes es el crecimiento de los enclaves productivos, territorios donde los cultivos presentan alta densidad, permanencia y especialización, pasando de siete en 2019 a quince en 2024.Además, el área sembrada dentro de ellos se duplicó, al pasar de 56.000 a 114.000 hectáreas. Actualmente concentran el 44 % de toda la coca del país. Según la UNODC, en estos territorios existe una creciente integración entre el cultivo y los procesos de transformación (laboratorios), lo que favorece economías ilegales más estables.El 90 % de la coca detectada en 2024 se localiza en territorios donde el cultivo ha permanecido de manera continua durante los últimos diez años. Para la UNODC, esta concentración fortalece la dependencia económica de estos territorios frente a las economías ilícitas y representa uno de los mayores desafíos para las políticas de sustitución y desarrollo rural.
Tras la polémica generada por los audios revelados por Noticias Caracol, en los que se mencionan supuestos acuerdos del Gobierno de Gustavo Petro con el Clan del Golfo dentro de la llamada "Paz Total", un dato sobre la producción de cocaína volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la política de drogas en Colombia.La economía ilegal de la cocaína alcanzó cifras que la ubican por encima de sectores tradicionales de exportación en el país. Así lo explicó Santiago Tobón, profesor y director del Centro de Valor Público de la Universidad EAFIT, quien presentó un estudio realizado junto a Daniel Mejía sobre los ingresos generados por el tráfico internacional de esta droga.Según el análisis, basado en información judicial de Colombia, Estados Unidos y Europa, durante 2024 los ingresos por exportaciones de cocaína llegaron aproximadamente a 16.500 millones de dólares, una cifra que representa el 4,4 % del Producto Interno Bruto del país y que supera los ingresos obtenidos por las exportaciones de petróleo.Producción de cocaína creció y alcanzó niveles históricosTobón explicó que el aumento no estaría relacionado principalmente con un incremento en los precios, sino con el crecimiento de la producción. “Colombia llegó al récord en 2024 de producir 3.000 toneladas métricas de cocaína pura”, afirmó el académico.El profesor señaló que la producción actual supera ampliamente los registros de décadas anteriores y comparó las cifras con la época de Pablo Escobar. “Esto es más de cinco veces lo que se producía en el mejor año de Pablo Escobar”, aseguró.De acuerdo con el estudio, mientras en 2014 la cocaína representaba cerca del 0,8 % del PIB colombiano, una década después esta proporción aumentó hasta el 4,4 %. Para Tobón, el principal problema está en que el crecimiento del negocio ilegal ha sido más rápido que la capacidad del Estado para contenerlo.“El Gobierno no está siendo capaz de contener el crecimiento tan acelerado de la producción de cocaína”, afirmó el investigador al analizar las cifras de incautaciones frente al aumento de la producción.Colombia enfrenta un reto por el aumento del consumo mundialDurante la entrevista, Tobón también explicó que combatir únicamente los cultivos ilícitos no resolvería el problema, debido al crecimiento de la demanda internacional. Según sus datos, actualmente hay cerca de 23 millones de consumidores de cocaína en el mundo, con una fuerte presencia en Estados Unidos y Europa.El académico indicó que las organizaciones criminales han fortalecido sus métodos de producción y lavado de dinero, utilizando mecanismos como el contrabando, el oro ilegal y sectores económicos donde resulta más complejo rastrear los recursos.Además, alertó sobre un nuevo desafío relacionado con la mezcla de cocaína con fentanilo en Estados Unidos, una situación que ha aumentado las muertes por sobredosis.Para Tobón, Colombia necesita replantear la estrategia contra las drogas y trabajar de manera coordinada con otros países. “Tenemos que pensar más creativamente junto con Estados Unidos y Europa cómo abordar el problema de este negocio”, concluyó.
Tras los alarmantes resultados que arrojó un reciente estudio de la Universidad Eafit que evidenció la dimensión económica que ha alcanzado el narcotráfico superando las exportaciones de petróleo, autoridades en la capital antioqueña expresaron su preocupación por las políticas antidrogas del saliente Gobierno nacional.El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, destacó un retroceso en materia de control a cultivos ilícitos que rondan las 300 mil hectáreas en todo el país, luego de que hace más de una década la extensión fuera de 42 mil. El funcionario concluyó que lo presentado por el ejercicio académico es la radiografía de lo que fue la administración Petro."Acabó con la empresa más importante y más querida de todos los colombianos, que es Ecopetrol, pero al mismo tiempo premió a las estructuras criminales en su en su principal negocio, que es el tráfico de drogas. Y es que para nadie es un secreto: Colombia nunca en su historia había tenido tanta droga como tiene hoy", manifestó.Villa también expresó preocupación por el debilitamiento en los últimos años a las capacidades de la fuerza pública para afrontar el fenómeno del tráfico de cocaína.En el caso de Medellín y el departamento, bandas criminales locales se encargan de enlazar la red de distribución para exportar el estupefaciente vía marítima desde el Urabá antioqueño y chocoano hacia Estados Unidos y Europa."De aquí muchas veces son estas mismas estructuras que se encargan de negociar con estructuras del crimen transnacional, de otros países, precisamente para la exportación de esa droga. Y mucha de esa droga también pasa por aquí, sea desde la coordinación del negocio criminal o también sea desde la misma coordinación logística que viene, la coca, por ejemplo, del sur del país, y sale por el Urabá antioqueño, por el Chocó", explicó.Insistió Villa que hoy el fenómeno del narcotráfico trasciende fronteras e ideologías de los grupos criminales, por lo que se requiere una respuesta conjunta por parte de la institucionalidad en vista de la magnitud del fenómeno expresada en la principal revelación del estudio.Si se suman los ingresos potenciales generados por la cocaína que sale de Colombia hacia los mercados internacionales, el narcotráfico estaría muy cerca de igualar o incluso superar al petróleo como principal producto de exportación del país.Los cálculos estimaron que las exportaciones de cocaína habrían generado alrededor de US$18.200 millones, una cifra muy cercana a los US$19.100 millones que produjo el petróleo en el período analizado. El estudio se apoyó en el crecimiento sostenido de los cultivos de coca y de la producción de cocaína, mientras que las exportaciones petroleras atravesaban una desaceleración por la caída de los precios internacionales y de los volúmenes exportados.
El narcotráfico ya mueve más dinero que el petróleo en Colombia, según estudio de la universidad Eafit de Medellín: la economía de la cocaína alcanzó US$16.500 millones.Un nuevo estudio del centro de Valor Público de la Universidad Eafit reveló que la producción y el tráfico de cocaína generaron cerca de US$16.500 millones para las organizaciones criminales colombianas durante 2024, una cifra equivalente al 4,4 % del Producto Interno Bruto -PIB y superior a los ingresos obtenidos por las exportaciones de petróleo, principal producto legal del país.La investigación, elaborada por Santiago Tobón con apoyo del docente Daniel Mejía, concluye que la economía de la cocaína en Colombia ya supera ampliamente a sectores tradicionales como el carbón, el oro y el café, y representa aproximadamente cinco veces el tamaño de la economía del oro ilegal.Según el documento, las organizaciones criminales colombianas no solo obtienen ganancias por la producción de la droga, sino que conservan la propiedad de parte de los cargamentos más allá de las fronteras nacionales, especialmente en rutas hacia México y Europa.Este estudio señaló que esto les permite capturar un valor promedio cercano a US$5.920 por kilogramo de cocaína, muy por encima de los precios de venta en origen.Los investigadores estiman que Colombia produjo 3.001 toneladas de cocaína pura en 2024, de las cuales unas 2.662 toneladas llegaron efectivamente al mercado internacional. El cálculo toma en cuenta las incautaciones previas a la exportación y el consumo interno.Uno de los hallazgos más relevantes es que el valor económico que capturan las organizaciones colombianas es apenas una fracción del valor final que alcanza la droga en los mercados internacionales. De acuerdo con el estudio, el precio de calle de la cocaína en el exterior puede ser entre 10 y 15 veces superior al monto que reciben los grupos criminales en Colombia.El análisis señaló que Norteamérica absorbe cerca del 40 % de la cocaína producida en Colombia, mientras que Europa recibe aproximadamente un tercio. En este último mercado, las organizaciones colombianas conservan una participación más amplia dentro de la cadena de tráfico, debido a que no existe un único actor dominante, como ocurre con los carteles mexicanos en Estados Unidos.De hecho, el estudio sostiene que buena parte de las ganancias obtenidas por las estructuras criminales colombianas provienen de mantener la propiedad de los cargamentos hasta su llegada a mercados mayoristas europeos.La economía de la cocaína se quintuplicó en una décadaLa investigación también evidencia el acelerado crecimiento del narcotráfico en la economía nacional. Mientras en 2014 representaba alrededor del 0,8 % del PIB, para 2024 alcanzó el 4,4 %. El incremento se explica principalmente por el aumento en los volúmenes de producción, ya que los precios se han mantenido relativamente estables durante el período analizado.En paralelo, la producción potencial de cocaína pasó de menos de 300 toneladas en 2013 a cerca de 3.000 toneladas en 2024, consolidando a Colombia como el principal productor mundial de esta droga.Impacto para la política públicaLos autores advierten que las rentas derivadas del narcotráfico son hoy mucho mayores de lo que se estimaba bajo el supuesto de que la cocaína se vendía únicamente en las fronteras colombianas. Por ello, consideran que la estrategia de combate al crimen organizado debe enfocarse no solo en la producción, sino también en las redes de exportación y en los puntos de entrega en el exterior donde las organizaciones nacionales siguen capturando valor económico.
Una operación de inteligencia desarrollada en el Urabá antioqueño permitió a las autoridades interceptar uno de los cargamentos de droga más significativos de las últimas semanas y asestar un duro golpe a las finanzas del Clan del Golfo.El procedimiento se llevó a cabo en el municipio de Turbo, donde unidades especializadas de la Policía Nacional, con apoyo de la Armada Nacional y agencias internacionales, detectaron una sofisticada maniobra utilizada por redes criminales para sacar cocaína de Colombia con destino a mercados europeos.La sustancia ilícita estaba escondida dentro de un contenedor que se encontraba a bordo de una embarcación anclada en zona de fondeo, lista para continuar su recorrido transatlántico.La investigación permitió establecer que los narcotraficantes recurrieron a la modalidad conocida como “tuleo”, una práctica mediante la cual contaminan contenedores durante las operaciones logísticas para camuflar la droga y dificultar su detección por parte de las autoridades.Sin embargo, labores de perfilamiento, inteligencia y verificación técnica permitieron identificar irregularidades y descubrir el cargamento antes de que abandonara territorio colombiano."Continuaremos fortaleciendo las capacidades de interdicción marítima y la cooperación entre instituciones para cerrar las rutas del narcotráfico y seguir golpeando las economías ilícitas que amenazan la seguridad de Colombia y del mundo", dijo el general William Castaño, director de Antinarcóticos de la Policía Nacional.En total fueron incautadas 1,3 toneladas de clorhidrato de cocaína, cantidad suficiente para producir más de tres millones de dosis destinadas al mercado internacional y generar ingresos para el grupo armado de hasta 7.800 millones de pesos.Las autoridades locales destacaron el papel cada vez más relevante de la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico, especialmente frente a organizaciones que buscan expandir sus redes de tráfico hacia Europa, pues del operativo también hizo parte la agencia estadounidense Homeland Security Investigations (HSI).
Cayeron 1.3 toneladas de cocaína del Clan del Golfo al interior de una embarcación en el municipio de Turbo y que tenían como destino Europa. Autoridades indicaron que el cargamento podría alcanzar un valor comercial de 7.800 millones de pesosUna operación de inteligencia desarrollada en el Urabá antioqueño permitió a las autoridades interceptar uno de los cargamentos de droga más significativos de las últimas semanas y asestar un duro golpe a las finanzas del Clan del Golfo.El procedimiento se llevó a cabo en el municipio de Turbo, donde unidades especializadas de la Policía Nacional, con apoyo de la Armada Nacional y agencias internacionales, detectaron una sofisticada maniobra utilizada por redes criminales para sacar cocaína de Colombia con destino a mercados europeos.La sustancia ilícita estaba escondida dentro de un contenedor que se encontraba a bordo de una embarcación anclada en zona de fondeo, lista para continuar su recorrido transatlántico.La investigación permitió establecer que los narcotraficantes recurrieron a la modalidad conocida como “tuleo”, una práctica mediante la cual contaminan contenedores durante las operaciones logísticas para camuflar la droga y dificultar su detección por parte de las autoridades.Sin embargo, labores de perfilamiento, inteligencia y verificación técnica permitieron identificar irregularidades y descubrir el cargamento antes de que abandonara territorio colombiano. El general William Castaño es el director de Antinarcóticos de la Policía Nacional.“Continuaremos fortaleciendo las capacidades de interdicción marítima y la cooperación entre instituciones para cerrar las rutas del narcotráfico y seguir golpeando las economías ilícitas que amenazan la seguridad de Colombia y del mundo”, aseveró.En total fueron incautadas 1,3 toneladas de clorhidrato de cocaína, cantidad suficiente para producir más de tres millones de dosis destinadas al mercado internacional y generar ingresos para el grupo armado de hasta 7.800 millones de pesos.Las autoridades locales destacaron el papel cada vez más relevante de la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico, especialmente frente a organizaciones que buscan expandir sus redes de tráfico hacia Europa, pues del operativo también hizo parte la agencia estadounidense Homeland Security Investigations (HSI).
En el marco del programa RenHacemos, por parte del Ministerio de Defensa y la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, avanzan junto a más de 8.000 familias en Putumayo una de las mayores apuestas de cambio social y que busca impulsar la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos y la transformación productiva de los territorios.Esta estrategia espera que miles de familias campesinas dejen atrás la economía ilegal para construir un futuro digno desde la legalidad.La iniciativa impulsada por el Gobierno nacional apoya la transición ecológica y productiva ofreciendo asistencia y pagos mensuales a quienes erradiquen sus cultivos ilícitos.Hasta el momento, son más de ocho mil familias las que han decidido erradicar voluntariamente más de 14.500 hectáreas de hoja de coca para reemplazarlas por proyectos productivos legales como cacao, café, ají y plátano, para generar nuevas oportunidades de ingreso, estabilidad y bienestar para sus comunidades.Estas familias que por años han sido instrumentalizadas por grupos criminales para sembrar y cultivar hoja de coca ya iniciaron el levantamiento de cultivos ilícitos que por años alimentaron las economías criminales y la violencia en esta región del país.Desde el Gobierno, señala que “RenHacemos representa un cambio profundo en la manera de enfrentar el fenómeno de los cultivos ilícitos. Hoy, el diálogo y los acuerdos comunitarios reemplazan la confrontación, permitiendo que sean las propias comunidades quienes lideren la transición hacia economías legales y sostenibles”.El programa contempla la asistencia tecnica permanente, incentivos económicos y apoyo integral para las familias, con el objetivo de fortalecer la soberanía alimentaria y garantizar que las comunidades campesinas que adopten la estrategia puedan consolidar estos proyectos productivos de forma estable y sostenible en el tiempo.Según el Gobierno, a nivel nacional, más de 31.000 familias ya avanzan en procesos de sustitución voluntaria y cerca de 41.000 hectáreas de cultivos ilícitos están siendo transformadas por alternativas legales en diferentes regiones del país.
La Armada de Colombia, en articulación con la Fuerza Aeroespacial Colombiana y agencias de la región, logró la histórica incautación de 5.439 kilogramos de clorhidrato de cocaína en aguas del mar Caribe. El estupefaciente era transportado en lanchas rápidas hacia Centroamérica. Este contundente resultado es el fruto de más de 120 horas de un intenso trabajo operacional que demandó el despliegue estratégico de unidades de Superficie, Aeronavales y de Guardacostas de la Fuerza Naval del Caribe, dejando como saldo un total de siete personas capturadas.El primero de los operativos se desarrolló en el mar Caribe occidental, donde se llevó a cabo el bloqueo y la detención marítima de una embarcación tipo “Go Fast”. En esta acción participaron la Fragata ARC “Almirante Padilla”, la Patrullera Oceánica ARC “24 de Julio”, así como aeronaves de patrullero marítimo colombianas y de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Sur (JIATFS). A bordo de la lancha, las autoridades hallaron 161 bultos con la sustancia ilícita y capturaron a cinco tripulantes (cuatro colombianos y un hondureño). Debido a las adversas condiciones del clima en la zona, la lancha interceptada se hundió tras el aseguramiento del personal y el material, el cual fue trasladado a Cartagena, donde se confirmó que contenía 4.049 kilogramos de cocaína.Horas antes, las autoridades ya habían propinado otro impacto al narcotráfico en el Caribe Norte. Tras un riguroso seguimiento aéreo y marítimo, se logró detener una segunda embarcación en la que otros dos sujetos de nacionalidad colombiana pretendían traficar 50 bultos con 1.390 kilogramos de clorhidrato de cocaína. Con estos dos nuevos arrestos se completó el grupo de los siete detenidos, quienes fueron conducidos inicialmente a la Estación de Guardacostas de San Andrés Isla, lugar donde las autoridades competentes realizaron la Prueba de Identificación Preliminar Homologada, arrojando un resultado positivo para el alcaloide.Estas incautaciones representan un golpe directo a las finanzas y la logística de las organizaciones criminales transnacionales que operan en la región.Al respecto, el Capitán de Fragata Nicolás Guzmán Salas, Comandante de Guardacostas del Caribe, destacó el impacto de los operativos: "Con esta afectación se dejan de ingresar más de 250 millones de dólares a las arcas de estas organizaciones de crimen transnacional y terroristas que, con su accionar delictivo, pretenden afectar la población civil y la Fuerza Pública mediante acciones violentas". Ante este panorama, la Armada de Colombia ratificó que mantendrá el despliegue de sus recursos técnicos y humanos para cerrarle el paso al narcotráfico en las costas del país.
Blu Radio conoció el documento del proceso de empalme del Gobierno saliente del presidente Gustavo Petro, para lo cual desde la administración entrante de Abelardo De La Espriella se definió como responsable al vicepresidente electo, José Manuel Restrepo.En el documento se definen las fechas en las que deben estar listas las tareas asignadas por área. Una de las fechas límites es que máximo hasta el 10 de julio será la instalación oficial de los equipos de empalme y del 17 al 24 de julio se dará la socialización sectorial o transversal.Son 24 mesas sectoriales que estableció la administración Petro, de acuerdo a la estructura del Estado.Llama la atención que en la línea de tiempo establecida en el texto, en el punto 3, sin fecha mencionada, pero antes del 10 de julio, se incluye la reunión protocolar entre el mandatario saliente y el presidente entrante. Aunque parece una posibilidad remota, dentro del protocolo está incluido ese evento.El 20 de julio está resaltado como el día de la rendición de cuentas. Aunque no se especifica, se espera que Petro haga ese balance en su último mensaje como presidente ante el Congreso de la República, previo a la instalación de la nueva legislatura. En el caso del balance de las entidades, se sugiere que lo realicen antes del 31 de julio, la cual es la fecha límite de entrega del acta de empalme.Como dato, en el texto se detalla que de 198 informes recibidos, ya están listos para cargar 133 este 27 de junio.En el caso de Petro aparece como responsable principal en el ítems de coordinación política, relacionado con “decisiones de alto nivel, relacionamiento con gobierno entrante, vocería, manejo de crisis y desbloqueo de diferencias”.Otra tarea, aunque no sólo será sobre el apoyo técnico transversal, donde estará acompañado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), Ministerio de Hacienda, Departamento de la Función Pública, Secretaría Jurídica de la Presidencia y otras entidades técnicas.
El presidente electo, Abelardo De la Espriella, continúa con la 'Peregrinación de la Esperanza por la Patria Milagro', una ruta de acción de gracias y oración con la que recorrerá distintos santuarios del país antes de asumir la Presidencia el próximo 7 de agosto.Como parte de la segunda jornada de la peregrinación, De la Espriella visitó este sábado el Santuario de Las Lajas, en Ipiales, convirtiendo a Nariño en el primer departamento del sur del país que recorre desde su elección. "Muy honrado por este recibimiento. Aquí, en el sur de nuestra patria, empieza la Patria Milagro. Le voy a dar a Nariño el lugar de grandeza que se merece, con la ayuda de Dios", aseguró el presidente electo, en lo que calificó como el cumplimiento de una promesa de fe.En paralelo, De La Espriella también desarrolló agenda en Antioquia, donde fue recibido en el municipio de San Pedro de los Milagros por el gobernador Andrés Julián Rendón. Tras el encuentro, destacó el respaldo obtenido en ese departamento durante las elecciones y aseguró que trabajará de manera articulada con las autoridades regionales para impulsar proyectos en materia de seguridad, salud, desarrollo y generación de oportunidades.La Peregrinación de la Esperanza comenzó el viernes con visitas al Santuario Mariano de Nuestra Señora del Morro, en Tubará (Atlántico); la Catedral Nuestra Señora de los Remedios, en Riohacha (La Guajira); la Basílica Menor del Señor de los Milagros, en San Benito Abad (Sucre), y el Santuario de San Pedro Claver, en Cartagena (Bolívar).“Este recorrido busca poner el presente y el futuro de Colombia en las manos de Dios", indicó de la Espriella a través de su cuenta de X. Durante el recorrido aseguró haber elevado oraciones por la recuperación del sistema de salud, la seguridad, la Fuerza Pública, la paz y el bienestar de las familias colombianas.La gira continuará en los próximos días con nuevas visitas a santuarios y regiones del país como parte de la agenda del Gobierno electo antes de su posesión.
Este sábado 6 de junio de 2026, Travesía Blu debatió si las vacaciones son para el exceso o la disciplina. Se analizó el auge de los glampings en Colombia, el legado musical de Ciénaga y el futuro del campo colombiano. Además, los oyentes viajaron por las calles de Madrid, las pirámides de Egipto y la historia del Caribe a través de relatos y sonidos.Se debatió sobre: ¿Los excesos en vacaciones son permitidos sin culpa o la disciplina no toma días libres? Concluyeron que aunque el descanso es vital para la creatividad, en vacaciones se vale perder el control sin culpas.Tema central: Laura Valentina Navarro de Glamperos habló del auge del glamping en el país, sugiriendo verificar el RNT y la Cámara de Comercio para evitar fraudes en reservas.En ‘Recomendado’: Rafael Algarín invitó al Festival de Música con Guitarra Guillermo Buitrago en Ciénaga, un pueblo patrimonio que une la tradición campesina con el Mar Caribe.En ‘Cinema travel’: Luis Carlos Rueda recomendó Águilas del Cairo, destacando las pirámides de Guiza y el mercado de El Jalili como paradas obligatorias en la vibrante capital egipcia.En ‘Ecosistemas Blu’: Manuela Jaramillo propuso la agricultura regenerativa para mitigar el preocupante envejecimiento de los campesinos en regiones como el Quindío y el Valle.En ‘Paisaje sonoro’: Los oyentes se sumergieron en el Parque El Retiro de Madrid, España, escuchando el canto de las aves en este pulmón verde urbano durante el mediodía madrileño.A través de estos temas, el programa invitó a vivir los viajes con todos los sentidos, promoviendo un turismo consciente, seguro y conectado con la tierra.Escuche el programa completo aquí:
El vicepresidente electo y coordinador del proceso de empalme, José Manuel Restrepo, por instrucción del presidente electo Abelardo de la Espriella, solicitó formalmente a la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio, abstenerse de realizar nuevos nombramientos en provisionalidad en cargos de la Carrera Diplomática y Consular de la planta externa hasta el próximo 7 de agosto, fecha en la que asumirá funciones el nuevo Gobierno.“Como coordinador del proceso de empalme y por instrucción del presidente, Abelardo De La Espriella he solicitado formalmente a la Cancillería la suspensión de los nombramientos en provisionalidad de la carrera diplomática. Los últimos días del gobierno saliente no pueden ser una carrera contra reloj para repartirse cargos. El gobierno saliente pretende dejar amarrado el Estado. La carrera diplomática no puede convertirse en un refugio de salida ni en un premio de consolación para un gobierno que termina”, indicó Restrepo.Según la comunicación, estos nombramientos en provisionalidad solo pueden realizarse cuando no existan funcionarios escalafonados que puedan ocupar las vacantes, por lo que advierte que utilizarlos para reubicar personal del Gobierno saliente podría vulnerar los principios de mérito, moralidad e igualdad que rigen la función pública.Además de solicitar la suspensión de las designaciones, el vicepresidente electo pidió a la Cancillería entregar un informe detallado sobre los nombramientos que actualmente se encuentran en trámite, el estado de cada uno de ellos, los cargos que ocupan los funcionarios postulados, los destinos a los que serían enviados y las razones jurídicas y administrativas que sustentan dichas decisiones durante el periodo de transición. La comunicación también señala que este tipo de actuaciones podría generar obligaciones presupuestales para el próximo Gobierno y limitar la capacidad del presidente electo para definir la conformación del servicio exterior desde el inicio de su mandato.En medio de la agenda del Gobierno entrante, el presidente electo Abelardo De La Espriella sostuvo una reunión con el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón. Tras el encuentro, destacó el respaldo recibido en ese departamento durante las elecciones y aseguró que trabajará de manera conjunta con las autoridades regionales en temas de seguridad, salud, desarrollo y generación de oportunidades para los antioqueños.
El delantero neerlandés Cody Gakpo, una de las principales figuras de la selección de Países Bajos en la Copa del Mundo, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida personal tras anunciar, junto con su pareja Noa Van der Bij, el fallecimiento del bebé que esperaban durante el embarazo. La noticia fue dada a conocer por ambos a través de un emotivo mensaje publicado en sus redes sociales, donde confirmaron que su hijo, a quien habían decidido llamar Elijah, no logró sobrevivir al periodo de gestación. En el comunicado expresaron el profundo dolor que atraviesan y solicitaron comprensión mientras afrontan el duelo en familia."Con el corazón destrozado, compartimos la devastadora noticia de que nuestro bebé ha fallecido durante el embarazo", escribieron en el mensaje conjunto, en el que también pidieron privacidad y espacio para sobrellevar la pérdida lejos de la atención mediática.El anuncio generó una inmediata ola de solidaridad dentro del mundo del fútbol. Compañeros de equipo, clubes, aficionados y distintas personalidades del deporte enviaron mensajes de apoyo al atacante del Liverpool, quien actualmente disputa la Copa del Mundo con la selección de Países Bajos.Hasta el momento no se han revelado detalles sobre las circunstancias del fallecimiento del bebé, una decisión que responde al deseo de preservar la intimidad de la familia.Gakpo, de 27 años, es una de las piezas ofensivas más importantes tanto del Liverpool como de la selección neerlandesa. Sin embargo, el protagonismo deportivo ha quedado en un segundo plano tras la dura noticia, que ha despertado innumerables muestras de afecto hacia el atacante y su pareja.Mientras el combinado neerlandés continúa su participación en el Mundial, el futbolista recibe el respaldo de la comunidad futbolística, que ha coincidido en pedir respeto por la privacidad de la familia durante este complejo proceso de duelo.