El Ministerio de Minas y Energía pronostica una catástrofe social si se permite a Canacol Energy dar por terminados 15 contratos para el suministro de gas, tal y como la petrolera canadiense le viene pidiendo desde hace semanas a la Superintendencia de Sociedades.
Canacol está en medio de un proceso ante la ley de quiebras en Canadá y su posición oficial es que si no le permiten acabar con esos acuerdos comerciales no logrará evitar la quiebra y saldrá definitivamente del mercado. Sin embargo, darle vía libre a la petición sin un periodo de transición razonable puede causar un problema monumental, especialmente en la Costa Caribe, donde Canacol entrega cerca de la mitad del gas que consume esa región.
"Las consecuencias sociales, económicas y de orden público podrían alcanzar niveles de complejidad significativamente superiores, toda vez que el eventual desabastecimiento generalizado de la población, aunado al incremento desproporcionado de los costos asociados a la prestación del servicio público domiciliario, tiene la potencialidad de afectar gravemente las condiciones mínimas de acceso de los usuarios, generando escenarios de inconformidad social generalizada. Esta situación podría derivar en manifestaciones masivas, alteraciones al orden público y bloqueos de diversa índole, con capacidad de comprometer la continuidad de las actividades productivas, comerciales y logísticas en los departamentos afectados", advirtió el nuevo director de Hidrocarburos del Ministerio de Minas, Germán Orlando León.
En la lista de clientes con contratos que podrían verse afectados están Surtigas, Gases de La Guajira, Gases del Caribe y Gases del Oriente, cuyos clientes están en Bolívar, Córdoba, Sucre, La Guajira, Atlántico, Magdalena, Cesar y Norte de Santander.
En el mejor de los escenarios, los hogares, taxistas y pequeños comercios de estas regiones podrían seguir teniendo el servicio de gas, pero tendrían un aumento brusco de las tarifas porque los comercializadores saldrían a buscar nuevos proveedores en una situación donde ya hay déficit de gas colombiano y el país debe importar gas. El peor escenario es que las empresas no consigan ese gas y se presente un faltante físico con riesgo de racionamiento. Es decir, esos colombianos no tendrían cómo prender la estufa ni cómo tanquear con gas.
Eso sin mencionar el impacto en la industria que depende del suministro de Canacol y que podría verse obligada a detener total o parcialmente el desarrollo de sus actividades. Esto, por ejemplo, es lo que ya ocurre con Cerromatoso, que tiene parada la mitad de su producción de ferroníquel por falta de suministro de gas.
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Terminar los contratos de Canacol aumentaría el riesgo de apagón por El Niño
Canacol también vende gas a las plantas de generación de energía térmica, cuyo suministro es esencial para evitar un apagón durante el fenómeno de El Niño.
"Es necesario precisar que, ante la eventual reducción de los niveles de los embalses, con miras a garantizar la no interrupción del suministro eléctrico se requerirá contar con toda la generación termoeléctrica disponible, razón por la cual la afectación material del suministro de gas a las plantas térmicas incrementaría el riesgo de racionamiento eléctrico", señala el reporte.
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El Ministerio cree que la decisión de dejar de entregarle gas a las plantas térmicas debería ser evaluada en conjunto con XM, el administrador del Sistema Interconectado Nacional.
¿Qué propone el Gobierno?
La petición del Ministerio de Minas es que se evalúe condicionar la terminación de esos contratos a "un periodo de transición razonable" o a la acreditación de un plan de sustitución de fuente por parte de las contrapartes afectadas, de forma que se preserve la continuidad del servicio.
La decisión está en manos de la Superintendencia de Sociedades, que reconoció el proceso que lleva Canacol en Canadá, en donde ya se autorizó dar por terminados los contratos. Canacol dijo en Canadá que no es su objetivo utilizar las autorizaciones para presionar un incremento de los precios al consumidor final en Colombia.
Canacol es el segundo productor de gas natural en Colombia, detrás de la estatal Ecopetrol, y en lo corrido del año ha entregado apenas un 66% de las cantidades de gas vendidas a sus clientes.