La crisis en el suministro de gas natural que enfrenta el país ya tiene efectos directos sobre una de las principales industrias mineras de Colombia. Cerro Matoso confirmó que redujo al 50 % su operación debido al incumplimiento en el suministro de gas por parte de Canacol Energy, una situación que, según la compañía, ya afecta cientos de empleos y amenaza la estabilidad económica de miles de familias en el sur de Córdoba.En entrevista en Mañanas Blu con Néstor Morales, el presidente de Cerro Matoso, Ricardo Gaviria, aseguró que la coyuntura es el resultado de una combinación de factores que trascienden las dificultades de un solo proveedor.“Esta es una situación compleja que es la sumatoria de factores: tanto Canacol con su operación, posiblemente por no haber realizado unos buenos mantenimientos en sus campos, como también cuatro años de no explorar y de no entregar licencias para seguir produciendo más gas”, afirmó.Gaviria señaló que Colombia pasó de ser un país autosuficiente en gas natural a depender de las importaciones. “Hoy termina importando el 32 % o 33 % del gas que consume”, advirtió.La reducción de la producción en Cerro Matoso ya tiene consecuencias económicas y laborales. Según el directivo, la medida afecta actualmente 570 puestos de trabajo y representa pérdidas cercanas a 1.500 millones de pesos diarios por concepto de impuestos, regalías, compras y contratos.“Nos obligó a tomar la decisión de bajar nuestra operación al 50 %, con las afectaciones que eso tiene”, sostuvo Gaviria, al explicar que Canacol redujo de manera progresiva el volumen de gas entregado a la empresa, pasando de 11.000 MBTU a cerca de 4.000 MBTU, equivalente apenas al 25 % de lo pactado contractualmente.Frente a la posibilidad de contratar otro proveedor, el presidente de Cerro Matoso explicó que el principal obstáculo no es la disponibilidad de gas, sino la falta de garantías de suministro continuo.“Hoy te ofrecen gas, pero no es un gas firme. Nosotros operamos 24 horas al día, siete días a la semana, no podemos apagar los hornos. Necesitamos un suministro ininterrumpido y hoy es muy complejo conseguirlo”, explicó.El directivo también cuestionó la respuesta de las autoridades frente a la crisis. Indicó que la empresa acudió a la Superintendencia de Servicios Públicos, la Superintendencia de Sociedades, el Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Hidrocarburos para solicitar una intervención oportuna.“Si se hubiera intervenido en su momento, habríamos tenido interlocutores válidos para manejar de mejor manera la situación, pero desafortunadamente no actuaron”, aseguró.Según Gaviria, la Superintendencia de Sociedades adelanta actualmente audiencias con los diferentes actores involucrados, aunque recordó que también deberá decidir si acepta los efectos del fallo emitido por una corte canadiense que permitiría la cancelación de los contratos de suministro de Canacol con sus clientes en Colombia.“La Corte canadiense está defendiendo los intereses de los inversionistas canadienses, pero las autoridades colombianas también deben defender los intereses de las industrias y de los usuarios de gas del país”, manifestó.Aunque Cerro Matoso ha ajustado su estrategia comercial para reducir compromisos de exportación a largo plazo y adaptarse a la menor producción, Gaviria reconoció que el panorama sigue siendo incierto.“Esperemos que no tengamos que llegar al cierre total de la operación. Estamos trabajando con otros potenciales proveedores y participando en las audiencias para encontrar una solución”, expresó.El impacto social de la reducción de operaciones también preocupa a la compañía. Gaviria explicó que Cerro Matoso genera alrededor de 2.000 empleos directos e indirectos, cada uno con un efecto multiplicador sobre varias familias de la región.“Entre 40.000 y 50.000 personas dependen de una u otra manera del negocio de Cerro Matoso. Hoy ya tenemos 570 puestos de trabajo afectados y ese número posiblemente va a aumentar”, concluyó.La advertencia de la empresa refleja el alcance que la crisis del gas podría tener sobre el aparato productivo nacional, especialmente en sectores industriales que requieren un suministro permanente para mantener sus procesos operativos y preservar el empleo en las regiones.
La Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) aseguró que Colombia debe avanzar en la evaluación y desarrollo de los yacimientos no convencionales como una alternativa para enfrentar el déficit energético que atraviesa el país, al señalar que las tecnologías asociadas al fracking han tenido importantes avances en el mundo durante los últimos 15 años. La organización destacó que Estados Unidos cuenta con más de un millón de pozos desarrollados con esta tecnología y que en Argentina, mediante el proyecto de Vaca Muerta, se han implementado operaciones con controles orientados a prevenir impactos relacionados con el uso del agua y la actividad sísmica.La ACP indicó que las preocupaciones alrededor del fracking deben ser consideradas y respondidas con información técnica y datos comprobables. Según explicó, en algunas cuencas internacionales esta técnica utiliza menos del 1 % del agua disponible y no ha generado efectos sísmicos relevantes. Para la asociación, el país debe promover un debate informado sobre los yacimientos no convencionales, teniendo en cuenta tanto las inquietudes ambientales como las necesidades energéticas nacionales. Colombia enfrentará al menos cuatro años de déficit en gas y petróleo, advirtió Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP). Según explicó, el país ya perdió la autosuficiencia en gas y también registra una disminución en su capacidad de producción petrolera. De acuerdo con el gremio, es necesario adoptar decisiones inmediatas para atender este panorama, ya que existen recursos disponibles, tecnologías probadas y un marco institucional que permite desarrollar nuevos proyectos bajo condiciones reguladas.La asociación recordó que Colombia cuenta desde 2008 con lineamientos de política pública, requisitos técnicos y disposiciones ambientales para la ejecución de actividades relacionadas con yacimientos no convencionales. De esta manera, afirmó que no se necesitan nuevas leyes para avanzar en la implementación del fracking, ya que la regulación vigente establece las condiciones necesarias para autorizar estos proyectos, siempre que se cumplan los controles exigidos por las autoridades competentes.Según la ACP, un escenario de inversión inmediata en yacimientos no convencionales podría permitir que en un periodo aproximado de tres años el país alcance una producción cercana a 50.000 barriles diarios de petróleo y alrededor de 50 millones de pies cúbicos de gas. La organización señaló que ese volumen sería fundamental para contribuir al cumplimiento del marco fiscal de mediano plazo, debido a que, si no se modifica la tendencia actual, desde 2027 comenzaría una disminución en la producción petrolera nacional.Frente a los proyectos costa afuera, la ACP explicó que iniciativas como Sirius podrían entrar en operación entre finales de 2029 y comienzos de 2030, pero advirtió que ese desarrollo no sería suficiente para recuperar por sí solo la autosuficiencia gasífera del país.Actualmente Colombia importa cerca del 35 % del gas que consume y necesita la entrada de nuevos proyectos, incluidos los del Valle Medio del Magdalena. La asociación también destacó que los pilotos de fracking han permitido recopilar información técnica para evaluar la tecnología y afirmó que su eventual desarrollo debe incluir beneficios para las comunidades ubicadas en las zonas de operación.
Cerro Matoso informó la mañana de este martes que, como consecuencia de la restricción continua de gas, que para ellos se torna “imprevisible y completamente irresistible para el negocio”, la compañía se ha visto obligada a reducir en un 50% su operación, a partir de hoy y de forma indefinida.La empresa minera sostiene que la reducción de su operación obedece a que Canacol Energy ha seguido restringiendo el suministro de gas natural a la compañía, entregando menos de una cuarta parte del volumen contratado, siendo que el funcionamiento de las dos líneas de producción de Cerro Matoso depende justamente de esta entrega permanente de gas natural.La compañía reconoce que esta situación genera impactos significativos, no solo para Cerro Matoso, sino también para Córdoba y el país, pues se están viendo afectados más de 570 puestos de trabajo, entre empleados directos y contratistas. Esto es porque, además, la operación minera dejará de funcionar las 24 horas y solo operará en jornada diurna, lo que implica un menor requerimiento de personal.Asimismo, la reducción del 50% en la capacidad productiva de la empresa significará dejar de producir 40 toneladas de níquel al día. Como consecuencia, la meta anual de producción, inicialmente estimada en 32.100 toneladas, se reduciría a aproximadamente 26.000 toneladas, es decir, cerca de un 20% menos.Cerro Matoso agrega que, a su vez, reducirá en promedio en 50% el alcance de los contratos de bienes y servicios, así como parte del aporte en impuestos y regalías, con un impacto económico cercano a $1.500 millones diarios, afectando el desarrollo económico de Córdoba y de Colombia, así como a miles de familias que se benefician directa e indirectamente de esta operación minero-industrial.Vale recordar que Cerro Matoso cuenta con un contrato de suministro de gas natural con Canacol Energy suscrito en 2022 y vigente hasta 2029, pero desde abril pasado Canacol Energy presentó ante una corte de Canadá una solicitud para terminar anticipadamente contratos de suministro de gas que mantiene en Colombia, la cual le fue avalada en junio.Luego, Cerro Matoso sigue a la espera de que la Superintendencia de Sociedades resuelva si la decisión definitiva que adopte la justicia canadiense debe ser adoptada o no, teniendo en cuenta que debe prevalecer la soberanía nacional, la seguridad energética y el respeto por las normas de orden público colombiano.
Con un avance del 93 % en su mantenimiento programado, la planta de regasificación de SPEC, ubicada en Cartagena y única infraestructura de importación de gas en Colombia, entra en su fase final de intervención. Las autoridades energéticas prevén que la operación se restablezca en las próximas horas tras varios días de trabajos técnicos.Desde Medellín, en el Centro Nacional de Despacho de XM, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, hizo seguimiento al proceso y confirmó que las labores avanzan por encima de lo proyectado. “Hemos tenido la información de que ya entramos en la recta final. Vamos en un avance superior a lo esperado, por fortuna, en cerca del 93%”, señaló el jefe de la cartera.El funcionario explicó que se trata de un mantenimiento programado a la regasificadora de SPEC, infraestructura fundamental para respaldar la demanda nacional de gas, especialmente en momentos de alta exigencia del sistema energético. “Le vamos a hacer ahora un seguimiento más continuo para que ya el proceso final resulte satisfactoriamente”.Durante estos días de intervención, el Gobierno destacó que el suministro de gas y energía eléctrica se ha mantenido estable gracias a la articulación entre los diferentes agentes del sector. Según el ministro, este proceso ha permitido garantizar la seguridad energética del país, incluso en medio de la contingencia.Asimismo, subrayó que este tipo de coordinación es clave de cara a futuros retos, como el impacto del Fenómeno del Niño sobre el sistema energético nacional, que podría aumentar la presión sobre la generación y el abastecimiento.Con este avance, se espera que la planta de Cartagena retome su operación con normalidad en las próximas horas, lo que permitirá fortalecer nuevamente la capacidad de respuesta del sistema frente a la demanda de gas en el país.
En la mañana de este lunes, Ecopetrol y Petrobras anunciaron un nuevo hallazgo de gas con la perforación del pozo exploratorio Sandía-1, ubicado en aguas profundas del Caribe colombiano. Según las dos empresas, el hallazgo fortalece el potencial gasífero de la región y podría contribuir a la seguridad energética del país.El pozo está localizado a unos 42 kilómetros de la costa, en una profundidad de agua de 1.285 metros, y se encuentra cerca de los descubrimientos Sirius-1, Sirius-2 y Copoazú-1, lo que, de acuerdo con las empresas, confirma el alto potencial exploratorio de esa zona del offshore colombiano.La perforación comenzó el 12 de junio y alcanzó su profundidad final el pasado 29 de julio. Petrobras y Ecopetrol informaron que ya se comprobó la presencia de gas en varios intervalos del pozo, aunque ahora avanzan los análisis técnicos y de laboratorio para determinar el alcance del descubrimiento.El proyecto hace parte del contrato GUA-OFF-O suscrito con la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Petrobras actúa como operador con una participación del 44,4 %, mientras que Ecopetrol posee el 55,6 % restante.Para Ecopetrol, este nuevo hallazgo ratifica el potencial del Caribe colombiano para incrementar la oferta nacional de gas, mientras que Petrobras aseguró que el descubrimiento hace parte de su estrategia para fortalecer sus reservas de hidrocarburos y contribuir al abastecimiento energético durante la transición hacia fuentes más limpias.
Desde Barranquilla el ministro de Minas, Edwin Palma, informó que el mantenimiento programado de la regasificadora de SPEC va en un 79 %. Señaló el funcionario que los trabajos mecánicos concluirán al mediodía de este lunes, dando paso a la fase de enfriamiento previa a la entrada en operación.Precisamente en la sede de Termoflores, en Barranquilla, el ministro Palma hizo el anuncio, después de encabezar una nueva reunión con el Consejo Nacional de Operación de Gas, para evaluar el avance del mantenimiento programado de la regasificadora de SPEC en Cartagena.Entre las conclusiones de la reunión, el Ministerio de Minas informó que hasta las 6:00 de la mañana de este domingo 2 de agosto se registra un 79 % de avance en los trabajos, incluyendo las actividades de puesta en operación de la planta.“Sobre la medianoche se espera alcanzar el 86 %, ingresando a la etapa final del cronograma”.Agregó el Ministerio que los trabajos mecánicos concluirán al mediodía de este lunes, para luego iniciar la fase de enfriamiento previa a la entrada en operación.“El mantenimiento, iniciado el 30 de julio, finalizará sobre la medianoche del 3 de agosto, cumpliendo el 100 % de la programación prevista y sin novedades”.Por último, el ministro Palma destacó que el suministro de gas y energía en todo el país está garantizado.
Ecopetrol anunció que aportará un total de 97 giga BTU por día (GBTUD), una unidad de medida de energía utilizada en el sector del gas natural que equivale a mil millones de unidades térmicas británicas diarias, con el fin de ayudar a cubrir el déficit generado por el mantenimiento programado de la planta de regasificación de la Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC), ubicada en Cartagena. Los trabajos comenzaron el jueves 30 de julio y finalizarán el lunes 3 de agosto.La compañía petrolera informó que, para cumplir con las normas regulatorias emitidas por el Ministerio de Minas y Energía y siguiendo las recomendaciones del Consejo Nacional de Operación de Gas (CNO Gas), Ecopetrol dispuso inicialmente 81 GBTUD para entrega en firme. Sin embargo, el ministerio informó que se requerían mayores volúmenes para atender la generación de energía térmica, por lo que, según la empresa, se evaluaron distintas alternativas para asegurar el suministro nacional durante el período de mantenimiento de la infraestructura.Por esa razón, Ecopetrol decidió incorporar cerca de 16 GBTUD adicionales, lo que representa, según la compañía, aproximadamente el 60 % de los 27 GBTUD reportados como faltantes por el ministerio en el balance de requerimientos para la generación térmica en el Caribe colombiano."Los esfuerzos operativos que realizó la Empresa permitieron materializar las acciones necesarias para hacer la sustitución estratégica de combustibles y la optimización de las operaciones en diferentes activos, con ocasión del mantenimiento de la planta de regasificación operada por SPEC LNG", señaló el presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Hurtado Parra.Agregó que esta medida garantizaría la disponibilidad del recurso y evitaría restricciones en el suministro para los clientes industriales atendidos a través de los distribuidores.
La seguridad del abastecimiento de gas en Colombia durante 2027 dependerá, en buena medida, de que los proyectos de importación previstos para finales de este año entren en funcionamiento. Así lo advirtió la directora del Gestor del Mercado de Gas Natural, María Claudia Álzate, quien aseguró que, de presentarse retrasos, el país podría enfrentar un déficit superior al 10 % de la demanda durante el momento más crítico del fenómeno de El Niño."Si esos proyectos entran a operar, podríamos tener faltantes cercanos al 2 % de la demanda. Pero si no se materializan, en el pico previsto para marzo del próximo año el déficit podría superar el 10 % de la demanda", afirmó la directora del Gestor del Mercado de Gas Natural.La funcionaria se refirió específicamente a los proyectos Puerto Compás, en Coveñas, la Regasificadora del Pacífico y Puerto Bahía, en Cartagena, los únicos tres de los 14 proyectos de importación registrados ante el Gestor del Mercado que podrían estar operativos en el corto plazo. Agregó que existen otras iniciativas relacionadas con el suministro de gas, pero aclaró que la entidad no tiene información sobre su avance porque aún no han sido registradas oficialmente.Álzate explicó que el mayor riesgo de desabastecimiento se concentraría en marzo de 2027, cuando se prevé el punto más crítico del fenómeno de El Niño. En ese escenario, las plantas térmicas demandarán mayores volúmenes de gas natural para generar electricidad y compensar la menor producción de energía hidroeléctrica, afectada por la disminución de los niveles de los embalses.Finalmente, destacó una medida adoptada por el Gobierno hace cerca de dos meses para reducir parcialmente ese riesgo. Según explicó, la decisión permite que el gas de la terminal de regasificación de la Costa que no sea utilizado para la generación térmica pueda destinarse a otros sectores del país.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, aseguró que el abastecimiento de gas para los hogares y para la generación de energía eléctrica está garantizado durante los cuatro días en los que permanecerá fuera de operación por mantenimiento programado la regasificadora de Cartagena, operada por la Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC). “La conclusión es que tenemos el gas para la energía eléctrica 100 % garantizada y para la demanda esencial de gas, es decir, para los hogares colombianos”, afirmó.La regasificadora inició este 30 de julio un mantenimiento programado que se extenderá hasta el próximo 3 de agosto. Durante ese periodo, la terminal, que es la única del país para importar gas natural licuado, suspenderá temporalmente sus operaciones. El Gobierno ha señalado que la intervención fue coordinada con los agentes del sector para evitar afectaciones en el suministro.Sobre el abastecimiento para el sector productivo, Palma sostuvo que “cerca del 95 % del gas para la industria está garantizado” y aseguró que el Ministerio mantiene un monitoreo permanente del sistema. “Estamos chequeando hora a hora cuáles son los requerimientos”, indicó.En materia energética, el ministro también destacó los resultados de la primera subasta de almacenamiento de energía realizada en el país. Según explicó, fueron asignados más de 100 megavatios en proyectos de baterías con participación de empresas nacionales e internacionales. “La invitación al próximo Gobierno es que arranque con una subasta de baterías. Eso le serviría a la seguridad energética del país y a la transición energética”, afirmó.Frente al incremento en la demanda de energía por las altas temperaturas, especialmente en la región Caribe, Palma señaló que el Gobierno continuará monitoreando el comportamiento del sistema e insistió en la necesidad de promover medidas de ahorro de energía. Advirtió que estas serán fundamentales ante la llegada del fenómeno de El Niño, que se prevé será intenso y de larga duración.
Ante la parada técnica de cinco días de la planta regasificadora SPEC, ubicada en Cartagena —la cual abastece cerca del 34 % del gas consumido en Colombia—, el Gobierno Nacional ha emitido una serie de recomendaciones para evitar un posible desabastecimiento energético. El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, confirmó que la implementación del teletrabajo en el sector público y privado es una medida preventiva clave frente a esta coyuntura.“Esta circular, la 081, no es una medida que obligue al uso del teletrabajo, sino que es una recomendación que voluntariamente pueden acoger las empresas de común acuerdo con sus trabajadores”, aclaró el ministro Sanguino durante su intervención en Mañanas Blu. El alto funcionario precisó que la recomendación rige para todo el país, aunque con un enfoque prioritario en los departamentos de la región Caribe, donde se concentran los mayores riesgos de afectación tras la interrupción del suministro de gas.Una medida preventiva ante el fenómeno de El NiñoEl ministro Sanguino subrayó que esta acción, vigente desde el 31 de julio hasta el 3 de agosto, debe entenderse como un ejercicio preparatorio. “Esto es una prueba piloto porque vamos a vivir un riguroso fenómeno de El Niño en los próximos meses, y seguramente tendremos situaciones de desabastecimiento de energía por los niveles de los embalses”, advirtió el jefe de la cartera laboral.Para el Gobierno, la reducción en el consumo eléctrico en los centros de trabajo es fundamental en un momento donde la disponibilidad de gas es insuficiente. Según el ministro, el ahorro se justifica mediante el sentido común y estudios técnicos del Ministerio de Minas y Energía: “El consumo de energía en un edificio de oficinas es muchísimo mayor. Se trata también de estimular una cultura ciudadana del ahorro, sobre todo para los momentos difíciles que vendrán”.Hacia una cultura de trabajo híbridoMás allá de la emergencia coyuntural, el titular de la cartera de Trabajo destacó que esta recomendación se alinea con las transformaciones globales del mercado laboral. “Se abre paso el trabajo híbrido; la reforma laboral tiene establecidas cinco modalidades de teletrabajo. Es un esfuerzo por ir acondicionándonos a los cambios que está viviendo el mundo del trabajo”, señaló Sanguino.A pesar de las dudas expresadas sobre el impacto real de la medida en el ahorro energético, el ministro reiteró que el llamado es a la colaboración entre empleadores y trabajadores para optimizar el gasto de energía en las grandes infraestructuras. “Es una medida que nos solicitó el Ministerio de Energía y nosotros sencillamente acogimos”, concluyó Sanguino.
Varias subregiones de Antioquia registran emergencias por las recientes precipitaciones y fuertes vientos. Las autoridades reportan daños en viviendas, cultivos y vías en los municipios de Santa Bárbara, Apartadó, Carepa y Chigorodó.En el municipio de Santa Bárbara, un fuerte vendaval afectó sectores urbanos como la calle Sucre, Alto de las Guacas y Alto de las Hermanas, así como las veredas Corozal, Los Charcos, El Vergel, La Úrsula y Guayabales. El saldo preliminar es de 40 familias damnificadas por daños en cubiertas, interrupciones en el servicio de energía y afectaciones en cultivos de plátano, café y mango.Por otra parte, en la subregión del Urabá antioqueño, las fuertes lluvias provocaron inundaciones y desbordamientos. En Apartadó, los habitantes sufren su cuarta inundación del año debido al desbordamiento de afluentes, a pesar de las obras de mitigación realizadas previamente con muros de contención con llantas recicladas y cemento.En Carepa, el desborde del río Vijagual y las anegaciones en el barrio El Oasis dejaron cerca de 30 personas afectadas y problemas de movilidad; una damnificada del municipio cuenta lo que perdió tras la inundación."Era de día, empezó a llover, yo no pensé que se subía. Y, a pesar de que atranqué mi puerta con bolsas, trapos, cuñas, siempre entró como dos hileras de adobe. Se mojó mi basecama, pero pude salvar lo de más", indicó la mujer afectada.Entre tanto, en Chigorodó, las intensas lluvias generaron familias damnificadas y daños viales críticos en la vereda Remigio, donde la pérdida total de la banca dejó incomunicada a la comunidad. Asimismo, las autoridades evalúan procesos erosivos en la zona. "Se mantienen activos todos los protocolos y los procesos de atención de la emergencia para control de inundaciones. Y en el municipio de Chigorodoque se presenta afectación vial de una de las veredas principales. Ya el Dagran dispuso maquinaria en territorio para dar conectividad inmediata a las personas que se encuentran incomunicadas en este momento", señaló la directora del DAGRAN, Vanessa Paredes Zúñiga.Los consejos municipales de gestión del riesgo de Carepa y Apartadó, en articulación con el Dagran, mantienen activos los protocolos de atención desde el pasado 6 de febrero para adelantar la caracterización de daños, la entrega de ayudas humanitarias y la recuperación de las vías afectadas en el Urabá.
Los terremotos registrados en Colombia y Venezuela durante los últimos meses ocurrieron en zonas diferentes y a profundidades muy distintas, pero ambos hacen parte de una dinámica geológica regional que los expertos identifican como un mismo “contexto tectónico”.La explicación fue entregada por Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), en entrevista con la agencia EFE, al analizar el movimiento de magnitud 7,4 registrado en Colombia y compararlo con los fuertes terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio.Para el especialista, la conexión está en la interacción de las placas tectónicas que atraviesan esta parte de Suramérica. Sin embargo, esto no significa que el terremoto ocurrido en Colombia haya sido provocado directamente por los sismos de Venezuela.¿Qué relación tienen los terremotos de Colombia y Venezuela?Pérez explicó que ambos fenómenos se encuentran dentro de una misma configuración tectónica regional, aunque las placas involucradas directamente no son exactamente las mismas.En Venezuela, la actividad sísmica está relacionada principalmente con la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. En el occidente colombiano, por su parte, interviene la placa de Nazca, que interactúa con la placa Sudamericana.El geólogo explicó que, al seguir la estructura geológica asociada con la zona donde se produjeron los terremotos venezolanos hacia el oeste y hacia abajo, se llega al área relacionada con los eventos sísmicos registrados en Colombia.Por eso, Pérez habla de un mismo contexto tectónico, pero no de un único terremoto ni de una conexión directa de causa y efecto.Hay una diferencia clave entre ambos terremotosAunque existe esa relación regional, los terremotos presentan una diferencia fundamental: la profundidad a la que ocurrieron.Los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio tuvieron profundidades cercanas a los 10 kilómetros, mientras que el movimiento colombiano ocurrió aproximadamente a 100 kilómetros de profundidad.También existe una considerable distancia geográfica. De acuerdo con Pérez, los epicentros de ambos eventos están separados por alrededor de 1.000 kilómetros.Estas diferencias hacen que las consecuencias sobre la superficie puedan ser distintas, incluso cuando los dos fenómenos se encuentran dentro de un contexto tectónico relacionado.¿Por qué sorprendió tanto el terremoto de Colombia?Para el geólogo del IGME, uno de los aspectos que deberán estudiar con especial atención es la cantidad de daños producidos por un terremoto que ocurrió a una profundidad considerable.Pérez calificó el fenómeno colombiano como “bastante complejo” y señaló que será necesario analizarlo a fondo, precisamente porque un sismo de estas características y profundidad puede presentar particularidades importantes.El experto explicó que se trató de un terremoto relacionado con la dinámica de la zona de subducción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.La profundidad también es relevante para entender cómo se propagaron las ondas y por qué el movimiento pudo sentirse en una amplia zona del país.¿Por qué en algunas zonas el terremoto se sintió durante más tiempo?Otro elemento que ayuda a explicar las diferencias en la percepción del terremoto es el llamado efecto de sitio.Pérez explicó que las propiedades geológicas y mecánicas del terreno pueden modificar el comportamiento de las ondas sísmicas. En determinadas condiciones, el suelo puede amplificar tanto la frecuencia como la amplitud del movimiento.Esto no solo puede hacer que las personas perciban el terremoto durante más tiempo, sino que también puede incrementar el impacto sobre las construcciones ubicadas sobre determinados terrenos.El especialista recordó, sin embargo, que los terremotos no pueden predecirse y que el seguimiento posterior permite evaluar escenarios, no anticipar con certeza la hora o magnitud de un próximo movimiento.Por otro lado, Pérez mencionó el caso del volcán Puracé, que se encuentra en actividad moderada y presentó cambios que, según el experto, deben ser objeto de seguimiento.En este punto, el análisis científico busca establecer si existe algún tipo de interacción entre los diferentes procesos geológicos y evaluar su evolución.
La Gobernación de Antioquia y los consejos de gestión del riesgo desplegaron una operación de apoyo humanitario y técnico hacia los departamentos vecinos de Chocó y Risaralda, afectados por la emergencia.Desde el Puesto de Mando Unificado, encabezado por el gobernador Andrés Julián Rendón, se coordinó el envío de cuatro helicópteros civiles con 18 rescatistas especializados de la Cruz Roja y la Defensa Civil hacia el Chocó.Adicionalmente, por vía terrestre se movilizaron 100 soldados del Ejército, 22 unidades de la Cruz Roja y 11 de la Defensa Civil, acompañados de tres binomios caninos expertos en búsqueda y rescate. Edwin Montoya es coordinador de la misión por parte de la Cruz Roja."En total, la Cruz Roja se movilizó con 30 voluntarios de rescate. Vamos conectados con colegas de la defensa civil y vamos a conectar allá con bomberos locales. Ahí habrá un equipo de coordinación que nos conectará con las entidades que estén allá desarrollando acciones para nosotros entrar a apoyarlos de la mejor manera posible", expuso.Por su parte, desde la ciudad de Medellín se enviaron a Quibdó un equipo especializado de 21 bomberos, 2 ingenieros expertos en estructuras y 2 caninos de búsqueda, con equipos de rescate, drones, sistemas de localización y capacidad para levantar cargas.Asimismo, el municipio de Sabaneta desplegó un equipo especializado de 12 bomberos y 5 perros de búsqueda rumbo a Pereira. "Que se han desplazado a la ciudad de Pereira, 12 de nuestros bomberos más 5 caninos, acompañados por nuestro capitán Carlos Andrés, de nuestro cuerpo de bomberos voluntarios de Sabaneta, para apoyar las labores de búsqueda y rescate", destacó el alcalde de Sabaneta, Alder Cruz.Mientras tanto, el DAGRAN dispuso el desplazamiento del grupo COL-26, unidades de Ponalsar y más cuerpos de socorro hacia territorio risaraldense para apoyar las labores de salvamento. "Desde el departamento de Antioquia hemos desplegado toda nuestra capacidad operativa e institucional para atender esta emergencia y, sobre todo, la valoración de daños. Ya enviamos unidades de apoyo de la defensa civil y de la Cruz Roja a este, a la ciudad de Quibdó, y muy seguramente el día de mañana, vía terrestre, estamos enviando equipos y más personal de apoyo", expuso Vanessa Paredes Zúñiga, directora del DAGRAN.En cuanto al balance preliminar en Antioquia se evalúan afectaciones en 80 municipios, las autoridades reportan una persona fallecida, 12 lesionadas, 697 viviendas con daños, 39 iglesias afectadas y 122 instituciones educativas con perjuicios en su infraestructura.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó este martes que hay 164 españoles sin localizar tras el terremoto de Colombia, pero no constan fallecidos ni heridos de origen español.En declaraciones a los medios en la ciudad española de Ceuta, fronteriza con Marruecos, donde se encuentra de visita oficial, Albares dijo que tanto la Embajada como el Consulado están movilizados para ayudar a la colonia española en Colombia para lo que sea necesario.En un primer censo, las autoridades españolas contactaron con todos los integrantes de esa colonia excepto 164, a los que Albares pidió que se comuniquen con los servicios consulares.En las redes sociales y en la página web tanto del Ministerio de Asuntos Exteriores como de la Embajada y el Consulado en Colombia, estas personas pueden encontrar los teléfonos de emergencia consular tanto en Bogotá como en la unidad de crisis ya movilizada en la sede ministerial, explicó el ministro.La ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo está a disposición de las necesidades que pueda tener el pueblo de Colombia, como ocurrió con el reciente terremoto de Venezuela.Un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia y causó al menos 132 muertos, más de 570 heridos y multitud de desaparecidos.Además, decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El papa León XIV expresó este martes su dolor por las víctimas y daños materiales que ha causado el terremoto en Colombia y mostró su gratitud a todos "a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, envió en nombre del pontífice, un telegrama al arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal, Francisco Javier Múnera Correa, en el que asegura que León XIV está "vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del terremoto que ha afectado gravemente varias zonas de Colombia, causando víctimas y numerosos heridos, así como graves daños materiales, incluso a muchas iglesias".El papa "ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y eleva al señor sus oraciones por la pronta recuperación de los afectados por esta tragedia", se lee en el mensaje.Asimismo, pide que transmita el sentido pésame "a los familiares que, en esta hora de profundo dolor, lloran la pérdida de sus seres queridos" y de igual modo, "asegura su cercanía espiritual y manifiesta su gratitud a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".El terremoto de magnitud 7,4 deja al menos 160 muertos y centenares de heridos y un número no contabilizado de desaparecidos, así como decenas de edificios colapsados y graves daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte, principalmente en el centro y oeste del país.