Están a punto de cumplirse 15 años de la muerte del joven de 16 años Diego Felipe Becerra, y la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia se pronunció nuevamente sobre este caso y la responsabilidad de los patrulleros de la Policía involucrados en la muerte del menor de edad.
La Corte confirmó la condena de 33 años de cárcel contra el patrullero Wilmer Alarcón Vargas por el delito de homicidio agravado tras la muerte del joven grafitero de 16 años Diego Felipe Becerra, en hechos ocurridos en agosto de 2011 en la localidad de Suba. El alto tribunal ya había confirmado otra condena de 19 años contra el exintegrante de la Policía por la manipulación de la escena del crimen.
Durante el procedimiento, el patrullero Alarcón Vargas requisó al menor y comprobó que no portaba armas, sino únicamente aerosoles de pintura. Sin embargo, cuando el joven intentó huir, el uniformado le disparó por la espalda, causándole una herida mortal.
La otra condena contra el mismo patrullero
Tras una revisión de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, el alto tribunal modificó parcialmente las condenas impuestas a varios patrulleros involucrados en el caso de la muerte de Diego Felipe Becerra. Entre ellas, la del patrullero Wilmer Alarcón Vargas, que pasó de 246 a 228 meses de prisión, además de la privación del derecho a la tenencia y porte de armas de fuego por el término de un año.
Esta última confirmación tiene que ver con la alteración de la escena del crimen del joven grafitero, ocurrida en 2011 en la localidad de Suba.