"No estoy siendo alarmista, sino realista. El problema del gas natural en Colombia no es de recursos, es la demora en la ejecución de los proyectos. La crisis que vivimos no es inevitable, ni imparable, y tenemos todos los recursos para resolverla si nos ponemos de acuerdo y hay voluntad política para hacerlo", dijo la presidenta de Naturgas, Luz Stella Murgas, durante la instalación del congreso anual de la industria en Cartagena.
Actualmente Colombia depende en un 21 % de las importaciones de gas natural para abastecer su propio mercado y las proyecciones apuntan a que la dependencia solo seguirá aumentando hasta el 2030, momento en que se espera que entre a operar Sirius, el proyecto más ambicioso del país en la actualidad.
La crisis del gas ocurre en un contexto en que los campos de gas tradicionales llevan años declinando y en el que el Gobierno ha decidido no volver a firmar contratos de exploración.
Naturgas le está pidiendo al nuevo Congreso, que entra en funciones este 20 de julio, que apruebe la creación de un 'marco jurídico' para el sector a través de una ley o de una reforma a la Constitución que establezca el acceso al gas como derecho y una política pública de largo plazo.
El gremio presentó además su versión de un plan de choque para quienes asuman el gobierno en 2027: el programa 'Colombia Energía Segura'. El programa incluye no solo la entrega de nuevos contratos de exploración, sino además la creación de condiciones de estabilidad jurídica, incentivos económicos y la posibilidad de que el país priorice grandes proyectos del sector para combatir los atrasos con trámites y permisos.
Aunque no es parte del programa, Naturgas defiende la posibilidad de que el país desarrolle fracking en Norte de Santander y el Sur del Cesar. En ambas regiones no solamente está el potencial de recursos sino que además están desarrolladas ya las redes de transporte que se necesitan.