La Misión de Expertos Electorales del Centro Carter, organismo internacional que observó el proceso electoral del 31 de mayo, respondió a las denuncias del presidente Gustavo Petro sobre un supuesto fraude en la primera vuelta presidencial. En su informe, la misión concluyó que la jornada electoral estuvo bien organizada, transcurrió sin incidentes de relevancia y destacó la transparencia de los mecanismos utilizados para la consolidación y publicación de los resultados. Sin embargo, cuestionaron el manto de duda que sembró el mandatario sobre los comicios.
“La MEE del Centro Carter observó con preocupación las continuas críticas al proceso electoral por parte del presidente de la República y algunos miembros del Gobierno. Dichas declaraciones pudieron haber afectado a la confianza pública. El panorama político se caracterizó por unos altos niveles de polarización y una creciente fragmentación en el debate público que se centró en la seguridad y la gobernanza. Esta dinámica agravó las tensiones políticas y sociales y aumentó la confrontación en las redes sociales”, se lee en el informe
El pronunciamiento se conoce después de que Petro asegurara en su cuenta de X que posee pruebas para demostrar un supuesto fraude electoral y que está dispuesto a entregarlas a las autoridades competentes. El mandatario sostiene que la Registraduría habría modificado el software electoral dos veces el 26 de mayo, alterando presuntamente el censo electoral, el número de puestos de votación y las mesas instaladas para la jornada.
El Centro Carter señaló que la Registraduría administró las elecciones “de manera eficiente” y realizó esfuerzos para garantizar “la transparencia, la legalidad y la credibilidad del proceso”. La misión indicó además que, en términos generales, los partidos políticos y los ciudadanos confiaron en la competencia e imparcialidad de la entidad electoral. Sobre el sistema de resultados, uno de los puntos centrales de las denuncias del presidente, el organismo destacó que “el sistema de consolidación y publicación de los resultados oficiales garantiza que estos sean trazables y verificables en todas las etapas” y recordó que el proceso de escrutinio en Colombia sigue siendo, en gran medida, manual.
Destacan, además, que la Registraduría amplió los mecanismos de auditoría, permitió revisiones técnicas por parte de los partidos políticos y contó con una auditoría internacional externa que concluyó que la infraestructura tecnológica cumplía con los requisitos de seguridad, integridad y trazabilidad. La misión reiteró que los resultados pueden ser verificados en cada etapa del escrutinio por los partidos políticos y que existen mecanismos para identificar y corregir posibles inconsistencias.