A través de su cuenta de X, nuevamente el presidente Gustavo Petro encendió el debate político en lo que fue, según él, su respuesta al ataque de Abelardo De La Espriella en su intervención el 31 de mayo tras conocerse los resultados de la primera vuelta en donde superó a Iván Cepeda, quien lideraba las encuestas días antes.
El jefe de Estado lo calificó como un “fascismo mafioso”, y expresó abiertamente su respaldo a la candidatura de Iván Cepeda para la segunda vuelta al decir que "él mismo se pondrá al frente". “Vamos a ganar y derrotar al fascismo (…) Yo tomaré mis propias decisiones”, escribió. También aseguró tener una “obligación moral con la humanidad, con la historia y con la vida de Colombia de derrotar al fascismo mafioso”.
Ante esto, en diálogo con Recap de Blu Radio, la directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), Alejandra Barrios, cuestionó las recientes declaraciones del presidente sobre su intención de involucrarse de manera directa en la campaña presidencial de cara a la segunda vuelta electoral y reiteró que el mandatario debe preservar la neutralidad que exige su cargo para garantizar la transparencia del proceso democrático.
"El presidente de la República representa la unidad nacional. ¿Eso qué significa? Que el presidente de la República, además teniendo en cuenta que Colombia no tiene reelección, aquí no tenemos hoy la figura de candidato presidente porque cuando tuvimos la figura habían unas reglas absolutamente claras que el candidato presidente tenía que seguir (...) No hay forma de entender cómo un presidente de la República en las condiciones, que hoy se encuentra, que son además lo que establece la Constitución, pueda ponerse al frente de una campaña presidencial", puntualizó.
Barrios recordó que el Gobierno nacional desempeña un papel fundamental en la organización y supervisión de las garantías electorales a través de mecanismos como las comisiones nacionales de seguimiento electoral. Además, la directora de la MOE señaló que corresponde a diferentes instituciones, como el Congreso de la República y los organismos de control, realizar seguimiento al cumplimiento de las normas constitucionales y legales que regulan la actuación de los servidores públicos durante las campañas.
"Él tiene unos deberes reforzados de neutralidad, pero sobre todo de garantía de los unas elecciones que deben ser libres para todos los ciudadanos, que deben ser además equitativas en la competencia electoral, y donde le corresponde además a todo el Ejecutivo, incluyendo todos los ministros, tener la ponderación necesaria para permitir que los ciudadanos reciban la información adecuada y que las campañas políticas puedan hacer su campaña con absoluta tranquilidad, entre las garantías democráticas que tenemos en la Constitución", añadió.