Las Fuerzas Militares de Colombia entregaron un balance actualizado del accidente aéreo ocurrido el pasado 23 de marzo de 2026 en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo, donde un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se precipitó a tierra.
Según la información oficial, en la aeronave se transportaban 126 personas: 11 tripulantes, 113 integrantes del Ejército Nacional y dos miembros de la Policía Nacional. El siniestro dejó un saldo de 69 fallecidos y 57 heridos.
Entre las víctimas mortales se encuentran 61 soldados profesionales del Ejército, seis integrantes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y dos uniformados de la Policía. Las autoridades ya consolidaron y verificaron la identidad de los fallecidos, cuyos cuerpos están siendo sometidos a los procedimientos legales correspondientes en Bogotá, en coordinación con Medicina Legal.
En cuanto a los sobrevivientes, los 57 militares heridos fueron evacuados de manera inmediata tras el accidente y trasladados a diferentes centros asistenciales.
Según las autoridades, 23 soldados permanecen bajo atención médica en el Hospital Militar Central y 26 en el Batallón de Sanidad en Bogotá, mientras que 6 están siendo atendidos en el Hospital Clínica CEDIM y dos en el Hospital Medilaseren en Florencia, Caquetá.
Las autoridades informaron que se activaron equipos especializados para brindar apoyo integral a las familias de las víctimas, así como acompañamiento psicológico y social a los heridos. A través de un comunicado, la institución expresó su dolor por lo ocurrido y destacó la labor de los uniformados fallecidos.
“Estos hombres y mujeres no solo eran soldados, eran hijos de Colombia, hombres que vistieron el uniforme con honor, que entregaron su vida al servicio de la patria, a la protección de los colombianos y a la defensa de la Constitución y la Ley. Su partida enluta a las Fuerzas Militares y a todo el país”, se lee en el comunicado.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las causas del accidente, considerado uno de los más graves en la historia reciente de la aviación militar colombiana.