En medio de un contexto de creciente tensión en varias regiones del país, el director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), Leonardo González, lanzó una seria advertencia sobre el impacto que las decisiones de grupos armados ilegales podrían tener tanto en la vida de las comunidades como en el desarrollo de las próximas elecciones.
En entrevista en Mañanas Blu 10:30, González rechazó de manera contundente el anuncio atribuido a las disidencias lideradas por Iván Mordisco, que busca restringir el ingreso de instituciones estatales y organismos internacionales a zonas bajo su influencia. “Es una lástima que tengan este discurso especialmente de restricción a la acción humanitaria”, afirmó, subrayando que los principales afectados no son las entidades, sino las comunidades.
El director de Indepaz enfatizó que estas limitaciones golpean directamente a poblaciones vulnerables que dependen del acompañamiento institucional en materia de derechos humanos. “La afectación más que a las mismas instituciones es a las comunidades, que son las que están hoy sin un garante”, señaló, haciendo referencia a entidades como la Defensoría del Pueblo.
Según González, la presencia de estos grupos armados —entre ellos el ELN, el Clan del Golfo y diversas disidencias— se extiende por departamentos como Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Meta y Caquetá, donde ejercen lo que calificó como una “gobernanza armada criminal”. Esta dinámica, explicó, implica la imposición de normas ilegales sobre la población civil, incluyendo la manipulación del comportamiento electoral. “Le dicen a la gente por quién votar, por quién no votar, y obligan a las personas a ser parte de movilizaciones”, denunció.
En ese sentido, advirtió que el panorama electoral podría verse seriamente comprometido. “Una de las garantías para las elecciones es que sean libres, y los grupos armados tienen una clara intención de que no lo sean”, afirmó. Incluso, mencionó que estas organizaciones podrían buscar impedir la participación ciudadana o favorecer determinados intereses, aunque aclaró que no hay evidencia de respaldo explícito a candidatos específicos.
Frente a las posibles causas del fortalecimiento de estas estructuras, González descartó que se deba exclusivamente a la política de “paz total”. “El crecimiento se da por diversas causas, no es por la paz total”, explicó, diferenciando entre los procesos de diálogo y las responsabilidades en materia de seguridad.
Finalmente, hizo un llamado urgente a respetar la labor de las misiones humanitarias y a proteger a las comunidades afectadas. “Es necesario exigir el respeto de estas instituciones que han venido acompañando la defensa de los derechos humanos”, concluyó.
La situación, según Indepaz, no solo representa un desafío en términos de seguridad, sino una amenaza directa a la institucionalidad democrática en Colombia.