Los nuevos contratos de Springer sobre vivienda de interés social
Natalia Springer también tenía contratos relacionados con la Fiduciaria Bogotá y MinVivienda
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La analista Natalia Springer no solo tenía contratos directos con la Fiscalía, ahora, aparecen documentos que la vinculan con la Fiduciaria Bogotá, firma encargada de administrar recursos del Ministerio de Vivienda.
Se trata de un nuevo contrato revelado por Semana y cuyo monto de 1.339 millones de pesos lo recibió la firma Springer von Schwarzenberg Consulting Services tras presentarse como “especialistas en Vivienda de Interés Social, arquitectura y urbanismo”, tal como lo indica dicha revista.
Las firmas invitadas por la Fiduciaria para otorgar ese contrato fueron la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar (Asocajas), la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) y la firma de la analista Natalia Springer.
Ninguna de las otras dos compañías presentó propuesta alguna para el programa de vivienda gratuita denominada “proyecto Fénix: de la trampa de la pobreza a la plena autonomía. (Lea además: Fiscal presentó análisis realizado por Natalia Springer sobre crímenes del ELN)
Consultoría para la promoción del tránsito hacia la prosperidad”, por lo que la firma de Srpinger fue notificada el 18 de octubre de 2013 sobre la obtención de dicho contrato.
Semana también hace énfasis en una coincidencia entre la descripción del perfil del coordinador del equipo de trabajo contemplado en una de las cláusulas del contrato, y la experiencia plasmada en la hoja de vida de la analista Natalia Springer, la misma con la que ha logrado millonarios contratos con la Fiscalía.
“Un abogado (a) o politólogo (a) o sociólogo (a), con tarjeta profesional vigente; con título de doctorado y/o maestría en derecho internacional humanitario o derechos humanos, con experiencia específica mínima de 10 años en temas relacionados con la implementación de proyectos para el manejo de situaciones complejas, evaluación y gestión de riesgos, estructuración de alertas tempranas sobre modelos multinivel con enfoque matemático y estadístico y epidemiológico y desarrollo de políticas públicas”, dice la cláusula.
Al respecto, la revista cuestiona la relación entre la formación académica del coordinador del proyecto y el desarrollo de un programa de vivienda. (Vea aquí: Fiscalía investigará contratos directos con Natalia Springer)
“Llama la atención que entre los requisitos del coordinador del proyecto se pida que tenga doctorado o maestría en Derecho Internacional Humanitario o Derechos Humanos, exigencia que no es muy clara si se considera que se trata de un programa de vivienda”, dice Semana en su versión digital.
Otro de los hechos curiosos que enmarca el artículo hace referencia a la experiencia que debía tener la firma que se quedara con el contrato. Los requisitos exigían un mínimo de 10 años y la compañía Springer von Schwarzenberg Consulting Services fue creada en junio del 2011, tan solo dos años antes de ser contratada.
De igual manera, Semana encontró que el contrato presenta cifras equivocadas en la cláusula novena. El monto que aparece en letras es diferente al que quedó registrado en números, presentándose una diferencia de 60 millones de pesos y generando dudas sobre cuál de los dos valores se le cancelo a la firma de Springer.
“En letras dice que se pagará la suma de “Mil trescientos treinta y nueve millones noventa y nueve mil novecientos noventa y seis pesos colombianos moneda corriente”. Sin embargo, a continuación aparece otra cifra encerrada entre paréntesis “($ 1.399.999.996)”. Hay una diferencia de 60 millones de pesos y no es claro cuál de las dos se le pagó a Springer”, consigna Semana.
La revista consultó al ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao y a Carolina Lozano Ostos, representante legal de la Fiduciaria; el ministro indicó que el dinero para pagar este contrato salió de su cartera y del Departamento de Prosperidad Social. Por su parte Lozano aseguró no poder referirse al tema debido a una cláusula de confidencialidad con los clientes.
Semana indicó que “si bien el proceso de selección del contratista corría por cuenta de la Fiduciaria, un funcionario de Minvivienda cumplía la labor de chequear los perfiles de los oferentes”.