Peajes no muestran índices altos de accidentes: Invías tras siniestro en Ubaté - Zipaquirá
Desde el sector transporte hicieron un llamado claro a todos los conductores para que cumplan con la revisión técnico-mecánica, para de esta forma evitar posibles riesgos en las carreteras del país.
El Ministerio de Transporte y el Instituto Nacional de Vías (Invías) lamentaron los hechos ocurridos en el peaje Casablanca en la vía Ubaté - Zipaquirá, en la madrugada del miércoles, 1 de abril, en donde cinco personas de la misma familia perdieron la vida y otras 21 resultaron heridas por el choque de un tractocamión con varios vehículos.
Inivías señaló que desde lo sucedido activó los protocolos correspondientes y ha estado trabajando junto a las autoridades competentes para esclarecer lo ocurrido. Por lo que señalaron que, según los análisis técnicos de seguridad vial, los peajes, incluido el de Casa Blanca, no muestran índices altos de accidentes, ya que son áreas donde la velocidad debe reducirse obligatoriamente y donde hay controles permanentes.
“Informamos que, según los análisis técnicos de seguridad vial, los peajes, incluido Casa Blanca, no muestran índices altos de accidentes, ya que son áreas donde la velocidad debe reducirse obligatoriamente y donde hay controles permanentes”, aseguró Invías.
Fatal accidente en vía Zipaquirá – Ubaté
Foto: suministrada
Por esta razón, desde el sector transporte hicieron un llamado claro a todos los conductores para que cumplan con la revisión técnico-mecánica, asegurándose de que frenos, dirección, luces y otros sistemas esenciales estén en buen estado.
“El Ministerio de Transporte y sus entidades adscritas y vinculadas también hacen un llamado a todos los actores en las vías —conductores, transportadores y autoridades locales— a tomar todas las precauciones, respetar las normas de tránsito y ayudar a cuidar la vida en las carreteras del país”, dice el comunicado.
Finalmente, reiteraron que mantener los vehículos en óptimo estado es clave para evitar accidentes, así como reducir la velocidad y no conducir bajo el efecto de sustancias que afecten el sistema nervioso, para de esta forma garantizar el retorno seguro de todas las personas a sus hogares después de la Semana Santa.