El presidente de la SAC, Jorge Bedoya, manifestó su profunda preocupación por el panorama que enfrenta el sector agropecuario del país. La prolongación del fenómeno de El Niño y las elevadas temperaturas amenazan la oferta alimentaria en las zonas de mayor producción.
"Esta es una tormenta perfecta, desafortunadamente, para nosotros como sector productivo. Pero como lo decían ustedes, también puede ser una tormenta perfecta para los consumidores en materia inflacionaria", advirtió Bedoya en entrevista con Mañanas Blu.
El dirigente gremial enfatizó en la incertidumbre sobre cómo el Gobierno atenderá la eventual emergencia.
"Confiamos en que el Gobierno priorice la seguridad alimentaria de los colombianos en estos momentos, pero pues no podemos ser ajenos al problema fiscal tan terrible que tiene nuestro país", agregó.
Cultivos afectados e incertidumbre en siembras
Bedoya explicó que la falta de agua reduce la productividad y genera frutas de menor tamaño. Ante esta coyuntura, productores de cultivos de ciclo corto están evaluando suspender las siembras del primer semestre del próximo año.
Los cultivos más golpeados por la duda de sembrar son:
- Papa: afectada en la zona andina por escasez de agua, mientras en otros sectores como Villapinzón las lluvias excesivas anegan los suelos.
- Arroz: registra una reducción del 24 % en sus áreas de cultivo tras la quiebra de productores a principios de año y problemas en distritos de riego.
El presidente de la SAC descartó un encarecimiento masivo inmediato en los precios de la canasta básica. No obstante, hizo un llamado a la Superintendencia de Industria y Comercio y al DANE para controlar la especulación en plazas mayoristas y tiendas de barrio.
El dirigente gremial señaló que a la sequía se suman problemas internacionales como los cuellos de botella en el Canal de Panamá, donde buques pagan hasta dos millones de dólares por cruzar, lo que complica el transporte de insumos para la avicultura.
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Asimismo, sectores exportadores como la tilapia, las flores, el banano, el aguacate Hass y los limones sufren por aranceles en Estados Unidos y la tasa de cambio. Bedoya recordó que el sector absorbió un incremento del 23 % en los costos laborales tras decisiones del gobierno anterior y se aproxima la negociación del salario mínimo.