En la madrugada de este miércoles, el Batallón Cartagena en Riohacha, sede de la Primera División del Ejército Nacional, fue blanco de un atentado terrorista atribuido al ELN.
El secretario de Gobierno de La Guajira, Misael Velásquez, confirmó en entrevista con Mañanas Blu, que el ataque dejó un saldo de 12 uniformados heridos, entre ellos "dos suboficiales, siete soldados profesionales y tres regulares", quienes afortunadamente no presentan heridas de gravedad.
Lanzamiento de explosivos desde un vehículo
De acuerdo con las primeras investigaciones, el ataque se perpetró utilizando artefactos explosivos artesanales conocidos como "tatucos".
Estos fueron lanzados desde un vehículo en movimiento que se desplazaba por la vía Cucurumana, a una distancia aproximada de entre 350 y 400 metros de la unidad militar.
Velásquez explicó que, según el reporte militar, los atacantes "crean como una pistas con cables donde hacen este lanzamiento", lo cual permitió que los proyectiles impactaran directamente en la infraestructura del batallón.
El secretario detalló que el ataque "destruyó... la guardia o la entrada que se tiene en el aquí en el batallón Cartagena", además de afectar un cuarto de alistamiento y causar daños en viviendas civiles aledañas.
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Hipótesis de represalia y uso de territorios
Las autoridades manejan la hipótesis de que este acto terrorista es una respuesta a los recientes golpes contra el grupo insurgente. "Afirma el ejército y la policía nacional que... es como retaliación a las distintas capturas que se han hecho al ELN", señaló el funcionario.
Existe una preocupación especial por el lugar desde donde se habrían preparado los explosivos, dada la cercanía de asentamientos indígenas. Velázquez mencionó que se investiga si los explosivos "los estaban escondiendo en rancherías" o si el vehículo fue acondicionado dentro de esos territorios antes del ataque.
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Contexto electoral y seguridad regional
Este atentado ocurre a solo cuatro días de las elecciones, lo que ha encendido las alarmas sobre el orden público en el departamento.El secretario subrayó que la situación en La Guajira es compleja debido a que es una "frontera porosa" donde convergen la Serranía del Perijá y la Sierra Nevada, zonas marcadas por una "lucha por el territorio, por la ruta del narcotráfico".
Ante la gravedad de los hechos, se adelanta un Consejo de Seguridad con presencia de autoridades civiles y militares para evaluar las capacidades de inteligencia y tecnología, las cuales, según Velásquez, "no han sido suficientes para afrontar este fenómeno que estamos viviendo".
Mientras tanto, la zona permanece acordonada para descartar la presencia de otros artefactos explosivos que puedan poner en riesgo a la comunidad.
Escuche aquí la entrevista: