Las Emisoras de Paz expresaron su preocupación por la orden de suspender su programación habitual y advirtieron que la medida afecta el derecho a la información de las comunidades en territorios golpeados por el conflicto. Desde Cauca y Antioquia, periodistas y líderes defendieron el carácter estatal del proyecto y cuestionaron que se detengan los contenidos de pedagogía para la paz.
“Somos un proyecto de Estado, no de Gobierno”. Con esta frase, Jessica Molano, líder de la Emisora de Paz de El Tambo, Cauca, cuestionó la decisión de suspender la programación de estas estaciones, creadas en el marco del Acuerdo de Paz para llevar información y pedagogía a territorios afectados por el conflicto armado.
Molano calificó como grave la decisión y aseguró que representa un posible incumplimiento del Acuerdo de Paz. “La decisión pasa por encima del Acuerdo de Paz, vulnera el derecho a la información de las comunidades. Es una decisión muy grave”, afirmó la líder de la emisora.
Las Emisoras de Paz nacieron con el propósito de desarrollar procesos de comunicación y pedagogía en 20 territorios del país. De acuerdo con Molano, su misión ha sido contribuir a cambiar las narrativas asociadas a la violencia y acercar información a comunidades históricamente afectadas por el conflicto.
“Nacemos en el Acuerdo de Paz con la intención de hacer pedagogía en 20 territorios. Nuestra misión es cambiar esa narrativa de guerra”, explicó Molano, al defender el papel que han desempeñado estas emisoras desde su creación.
La periodista también rechazó cualquier señalamiento relacionado con una supuesta alineación política de las estaciones. Aseguró que el trabajo de los equipos periodísticos se ha mantenido bajo procesos de seguimiento y supervisión y que sus contenidos no responden a intereses de ningún proyecto político.
Publicidad
“Nunca hemos estado alineados a ningún proyecto político. Nuestra dinámica de trabajo no ha cambiado”, sostuvo Molano. Según explicó, las emisoras documentan su labor y entregan informes para que su trabajo sea revisado mensualmente.
Para la líder de la Emisora de Paz de El Tambo, la suspensión de la programación tiene un impacto directo en las comunidades que dependen de estos espacios para acceder a información. “Las comunidades están, en este momento, completamente vulneradas en su derecho a la información”, manifestó.
Molano agregó que la reacción de los oyentes demuestra la preocupación que existe en los territorios. “Tenemos muchos oyentes escribiéndonos”, aseguró, en referencia a los mensajes recibidos luego de la suspensión de la programación habitual.
Publicidad
“Cerrar los micrófonos es censurarnos”
Wilson Cartagena, periodista de la Emisora de Paz de Ituango y quien fue líder de esa estación hasta 2025, explicó que la información conocida hasta ahora apunta a una reorganización de la parrilla y una evaluación de los contenidos.
“Lo que se nos ha dicho es que se está reorganizando toda la parrilla y evaluando todo el tema de contenidos”, explicó Cartagena. Según señaló, la suspensión habría sido planteada como una pausa para resolver algunos asuntos y posteriormente retomar la programación habitual.
No obstante, el periodista reconoció que existe incertidumbre entre los comunicadores y las audiencias de las Emisoras de Paz. Cartagena aseguró que en varias regiones existe expectativa por conocer cuándo volverán los contenidos que hacían parte de la programación habitual.
Las emisoras, además, han enfrentado históricamente cuestionamientos y estigmatización por su trabajo periodístico en zonas afectadas por la violencia. Cartagena sostuvo que, pese a esas dificultades, el propósito de estos medios se ha mantenido alrededor de la defensa de la información y los derechos humanos.
“Tuvimos que lidiar mucho con una estigmatización que continúa. Nuestra bandera es la verdad y los derechos humanos”, afirmó Cartagena, quien defendió el papel de los periodistas que trabajan en estos territorios.
El periodista recordó, además, que el mandato de las Emisoras de Paz fue ampliado hasta 2031. Según explicó, esta continuidad se logró mediante gestiones de las administraciones para garantizar la permanencia del proyecto de comunicación en los territorios.
Cartagena cuestionó que entre los contenidos suspendidos estén los espacios de pedagogía de paz, al considerar que estos cumplen una función fundamental para las comunidades. “Cerrar los micrófonos es censurarnos”, afirmó.
Publicidad
“No debieron haber parado la programación de pedagogía de paz, ahora no está llegando a esas comunidades”, agregó el periodista, quien advirtió que la suspensión deja a los habitantes de estos territorios sin contenidos que fueron concebidos como parte de la implementación del Acuerdo de Paz.