Comprar casa resulta ser una de las decisiones financieras más importantes, así como una de las más difíciles para muchas familias. Antes de firmar un crédito hipotecario surgen dudas que rondan la cabeza de los ciudadanos y que están relacionadas con la manera en la que funciona este tipo de financiación: ¿qué es mejor, un crédito en pesos o uno en UVR?
La respuesta depende esencialmente de la situación económica de cada familia, sus ingresos, el plazo del préstamo y la capacidad para asumir cambios en las cuotas a lo largo de los años que dure la deuda. No existe una modalidad mejor, sino una que se adapte a las necesidades de cada comprador.
Crédito hipotecario en pesos: ¿para quién es mejor?
Los créditos en pesos son una alternativa para quienes buscan tener un mayor control sobre su presupuesto mensual, ya que las cuotas permanecen fijas durante toda la vigencia del préstamo.
Esta característica permite conocer con anticipación cuánto dinero debe destinar cada mes al pago de la vivienda, sin depender de factores externos como el comportamiento de la inflación.
Entre las principales ventajas de esta modalidad están:
- Mayor facilidad para organizar los gastos mensuales.
- Menor incertidumbre frente a cambios económicos.
- Posibilidad de proyectar el pago del crédito a largo plazo.
Para los hogares que buscan tranquilidad y prefieren evitar variaciones en sus obligaciones, esta modalidad ofrece una mayor sensación de seguridad al momento de asumir una deuda durante varios años.
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Créditos UVR: ¿a quién le beneficia más?
Los créditos en UVR funcionan de una manera diferente, ya que esta unidad de valor se ajusta diariamente con base en la inflación. Por ello, las cuotas pueden variar con el paso del tiempo de acuerdo con el comportamiento del costo de vida.
De acuerdo con el plan que se haya elegido, una familia puede empezar pagando cuotas más bajas o más altas, pero debe tener presente que el valor cambiará según la variación de la UVR.
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Entre sus características están:
- Las cuotas pueden modificarse según la inflación.
- Puede ajustarse a hogares con ingresos que también aumentan con el tiempo.
- Requiere mayor planeación para asumir posibles cambios futuros.
Si la inflación aumenta, la cuota puede subir; mientras que una reducción en este indicador podría aliviar el valor de la obligación. Por eso, esta opción exige analizar con cuidado la estabilidad de los ingresos familiares.
UVR o pesos, la decisión depende de cada familia
De acuerdo con Federico Suárez, vicepresidente del Negocio Inmobiliario y Constructor de Bancolombia, elegir entre una modalidad y otra no responde a una fórmula única, sino al perfil financiero de cada persona.
Quienes buscan saber exactamente cuánto pagarán cada mes suelen inclinarse por los créditos en pesos. En cambio, quienes tienen mayor capacidad para asumir variaciones en su presupuesto pueden encontrar en la UVR una alternativa que se ajuste a sus posibilidades.
En un escenario donde la inflación y las tasas de interés influyen en las decisiones económicas, entender cómo funciona cada crédito permite tomar una decisión más informada y evitar comprometer las finanzas del hogar.