El Superintendente Delegado Felipe Noval aseguró que la implementación del sistema de cuentas únicas para la exención del 4x1000 es responsabilidad de las entidades financieras y no del Estado. Así lo afirmó en entrevista con Mañanas Blu, conducida por Camila Zuluaga, donde explicó los retos y costos que implica esta medida incluida en la Ley 2277.El reto de la exención del 4x1000La norma establece la creación de un sistema único de información que permita verificar y retener el impuesto de forma efectiva. Sin embargo, la falta de claridad en su implementación ha generado incertidumbre en el sector financiero y en los usuarios.“Todos los agentes deben contar con un sistema que permita la verificación y retención adecuada de impuestos”, afirmó Noval, quien enfatizó que cada entidad debe asumir la responsabilidad de cumplir con la regulación sin que el Estado intervenga directamente en su ejecución.¿Mayor costo para los usuarios?Uno de los principales cuestionamientos en la entrevista fue si esta nueva exigencia generará costos adicionales para los usuarios. Noval aclaró que la intención del artículo 65 de la Ley 2277 no es reducir el tributo, sino facilitar los movimientos financieros. “Lo que buscamos no es generar alivios tributarios, sino mejorar la operatividad del sistema”, destacó.El papel de los bancos en la implementaciónSobre por qué la carga de la implementación recae en las entidades privadas y no en el Estado, Noval explicó que la ley no faculta al gobierno para exigir la contratación de un servicio específico. “Son las propias entidades financieras las que deben buscar cómo darle cumplimiento”, reiteró.Avances en la implementación y expectativasEl gobierno sigue en mesas de trabajo con el sector financiero para identificar barreras y encontrar soluciones. “Estamos en conversaciones para definir los obstáculos y buscar consensos entre las partes involucradas”, aseguró Noval.A pesar de las dificultades, la Superfinanciera espera que en el transcurso del actual gobierno se logren avances significativos en la implementación del sistema de cuentas únicas para la exención del 4x1000, un proceso clave para mejorar la tributación y optimizar las operaciones bancarias en el país.
Continúan las dudas sobre por qué el sistema financiero y los entes reguladores no han podido dar cumplimiento al proyecto de ley que estableció nuevos parámetros para el cobro del 4x1000 en Colombia. Muchos se siguen quejando porque pasa el tiempo y el sistema aún no está listo en su totalidad.Y es que esto también involucra a los fondos de empleados del país. Al respecto habló en Mañanas Blu con Camila Zuluaga, el presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Fondos de Empleados (Analfe), Miller García Perdomo. Aseguró que ya están listos y han hecho una campaña interna y pedagógica.Con más de 1.2 millones de trabajadores afiliados y alrededor de 1.500 fondos de empleados a nivel nacional, García resaltó la importancia de estos fondos como “aliados estratégicos”.En ese sentido, pidió a los afiliados estar preparados para cuando inicie este reporte del gravamen, que debió empezar funcionar ya hace tiempo.Explicó que aproximadamente 300 fondos tienen cuentas de ahorros “a la vista” que podrían ser exentas del impuesto, que no son permanentes. Sin embargo, se ha encontrado que la falta de coordinación y la dilación por parte de las empresas responsables de construir el sistema han impedido el funcionamiento adecuado.García mencionó que ha habido negociaciones con dos empresas para establecer convenios que faciliten esta traslación de ahorros. En ese sentido, insistió en que están listos, sino que esperan “que la norma entre en vigencia para empezar”."Desde la aprobación de la ley 2267 en el 2002, proyectando que al 13 diciembre del año pasado iniciaba ya el reporte del gravamen a los movimientos financieros, desde Analfe comenzamos a hacer un ejercicio pedagógico. Primero, fue investigar qué fondos son los que tienen cuentas de ahorro a la vista y son aproximadamente 300 que benefician a unos 400.000 asociados. A partir de ahí, comenzamos a investigar qué deberían de hacer los fondos de empleados para marcar esa cuenta de ahorro", detalló.A pesar de los esfuerzos y la debida diligencia por parte de los fondos de empleados, la falta de claridad y preparación en el sistema ha generado frustración. Los tiempos de ejecución prometidos no se han cumplido y aún se espera que la aplicación y el reporte del sistema comience a finales de este año.“La responsabilidad es de todo el ecosistema financiero y ahí está incluidos, tienes responsabilidad los bancos, las cooperativas y tienen responsabilidad los fondos de empleados. Lo que respecta a los fondos; nosotros hemos hecho la debida diligencia”, afirmó García.También se refirió a la propuesta hecha a la Dian para que fueran los encargados de gestionar el sistema en lugar de las empresas privadas, argumentando que este manejo debería estar en manos de una entidad pública, lo que podría haber permitido tarifas más justas y un acceso más fácil para los ciudadanos.Finalmente, el presidente de Analfe instó a todos los fondos de empleados a mantenerse alerta y listos para actuar en el momento que la Superintendencia de Economía Solidaria dé la señal para empezar a reportar.La expectativa es que, una vez en funcionamiento el sistema, la mayoría de los trabajadores puedan beneficiarse de la exención de este impuesto, logrando así un alivio financiero significativo para los afiliados.
Continúan las dudas sobre por qué el sistema financiero y los entes reguladores no han podido dar cumplimiento al proyecto de ley que estableció nuevos parámetros para el cobro del 4x1000. Sigue pasando el tiempo y el sistema aún no está listo en su totalidad.El pasado 6 de febrero estuvo en Mañanas Blu con Camila Zuluaga, la superintendente de la Economía Solidaria, María José Navarro Muñóz, quién especificó que el sistema de información no está listo, no solo por parte de las cooperativas, sino también de los bancos.Al respeto también habló Carlos Alberto Ruiz, vicepresidente de Asuntos Públicos de Asobancaria. Según mencionó, una de las principales razones detrás de este atraso es la necesidad de que todas las entidades financieras del país estén interconectadas para que el sistema funcione de manera efectiva.En ese sentido, Ruiz señaló que, aunque algunas entidades han hecho grandes avances, aún hay muchas otras que necesitan completar sus desarrollos tecnológicos para estar a la par.Debida diligencia, la excusa detrás de que sigan cobrando el 4x1000 Explicó que la debida diligencia en este contexto se refiere al desarrollo interno de la infraestructura de cada entidad, además de su capacidad para conectarse con otros sistemas."Si hay alguna entidad financiera que dice que ya está lista, eso no es del todo preciso, digamos la palabra correcta y es que ha hecho la debida diligencia, ¿qué es hacer una debida diligencia? Primero, hacer los desarrollos de la infraestructura interna de los sistemas de información y, segundo, conectarse con un sistema de información para poder hacer el intercambio de información", indicó.Sin este engranaje, las entidades no podrán realizar las necesarias transacciones y verificaciones en tiempo real. Detalló que, si no hay acceso a la información del resto de entidades, no hay manera de determinar si una transacción debe ser gravada o no.Esto crea un ciclo en el cual la falta de información adecuada impide a las entidades cumplir con las exigencias de la nueva regulación tributaria.“Para que una entidad esté lista o para que todas las entidades estén listas se requiere que todo el ecosistema financiero esté conectado al sistema de información, porque o si no, para un banco que está haciendo el análisis de una operación y saber si debe o no gravar, no tiene acceso a la información que han dicho las demás entidades y por lo tanto no puede hacer el cruce y, no va a saber si debe o no debe gravar”, añadió.Invertir para el futuroRuiz también se refirió al tema de las inversiones que han realizado los bancos, señalando que por cada peso en exenciones que se espera ofrecer a los ciudadanos, los bancos han invertido diez. Esto resalta cuánto esfuerzo financiero se está haciendo para cumplir con la ley.Sin embargo, la pregunta persiste: ¿quién es el responsable de que el sistema no esté funcionando? Ruiz enfatizó que, aunque existen múltiples actores que intervienen en el funcionamiento del nuevo sistema, es importante que cada entidad cumpla con su parte del compromiso.Sobre la posibilidad de que el sistema entre en operación pronto, Ruiz fue cauto, sugiriendo que estaría más cerca de meses que de años. Aunque reconoció la complejidad del sistema y el considerable número de entidades involucradas, mostró confianza en que la situación se resuelva.Así, se mostró optimista sobre la eventual entrada en funcionamiento del sistema, un objetivo que vislumbra a corto plazo. Aseveró que lo que realmente se quiere es que las familias colombianas tengan acceso a estos beneficios y el compromiso es que esto suceda lo antes posible.