Entre 2022 y 2026, la Contraloría General de la República emitió 46 funciones de advertencia dirigidas a entidades del orden nacional tras identificar riesgos que podrían comprometer recursos públicos por un valor acumulado de $38,1 billones. El balance concentra las principales alertas en cinco sectores considerados estratégicos para el funcionamiento del Estado: economía y finanzas, infraestructura, agropecuario, inclusión social y minas y energía.De acuerdo con la entidad, las advertencias buscan prevenir posibles afectaciones al patrimonio público mediante un control fiscal preventivo sobre decisiones administrativas, presupuestales y contractuales antes de que los riesgos lleguen a materializarse.Economía y finanzas concentra la mayor cuantíaEl sector de Economía y Finanzas representa el mayor volumen de advertencias, con $23,8 billones.Entre las actuaciones más relevantes figura la advertencia emitida en marzo de 2024 sobre el Decreto de Liquidación del Presupuesto General de la Nación, luego de detectar riesgos derivados de la falta de desagregación de partidas de inversión y del detalle presupuestal incorporado en el articulado. Posteriormente, el Gobierno expidió el Decreto 0163 de 2024 para corregir esas observaciones.En abril de 2026, la Contraloría también alertó al Ministerio de Hacienda sobre el crecimiento de la deuda pública y su impacto sobre la sostenibilidad fiscal. Según el organismo, durante 2025 el servicio de la deuda alcanzó $105 billones, equivalentes al 23 % del gasto público, mientras las tasas de los TES registraron niveles de 13,69 % para títulos de corto plazo y 14,03 % para los de largo plazo.Otra advertencia fue emitida en julio de 2026 tras evidenciar un incremento en la contratación pública luego del levantamiento de las restricciones de la Ley de Garantías. En ese periodo se suscribieron 14.414 contratos por $4,54 billones, incluyendo 11.208 contratos mediante contratación directa por $785.600 millones, situación frente a la cual la entidad advirtió riesgos asociados a la concentración de recursos y la capacidad financiera del Estado.Infraestructura reúne advertencias por $3,6 billonesEl segundo sector con mayor cuantía corresponde a Infraestructura, con $3,6 billones.Durante el periodo analizado fueron emitidas ocho advertencias relacionadas con proyectos concesionados y obras estratégicas del país. Entre ellas figuran los corredores Bucaramanga–Barrancabermeja–Yondó, el proyecto Mulaló–Loboguerrero, la restauración del Canal del Dique y los contratos vinculados al Muelle 13 de Buenaventura.La Contraloría también advirtió al INVIAS sobre la falta de demolición del antiguo Puente Pumarejo y por retrasos en pagos a contratistas, además de alertar a la ANI, al Ministerio de Transporte y al Ministerio de Hacienda por posibles implicaciones fiscales derivadas del manejo de vigencias futuras de concesiones 4G y 5G y de una eventual terminación anticipada de proyectos.En materia de gestión del riesgo, el organismo identificó posibles ineficiencias en la utilización de recursos destinados a atender la emergencia ocasionada por el fenómeno de La Niña.Sector agropecuario suma riesgos por $2,8 billonesLas advertencias en el sector Agropecuario, valoradas en $2,8 billones, abarcan programas de vivienda rural, acceso a tierras, crédito agropecuario y ordenamiento territorial.Entre los hallazgos se encuentra el rezago cercano a 37.000 viviendas rurales pendientes de construcción correspondientes a subsidios otorgados entre 2000 y 2019. Asimismo, la Contraloría identificó un riesgo superior a $2,7 billones en la Agencia Nacional de Tierras por reservas presupuestales inducidas que podrían afectar programas de formalización y acceso a la propiedad rural.La entidad también advirtió sobre modificaciones regulatorias al sistema de crédito agropecuario sin estudios técnicos suficientes y llamó la atención sobre la necesidad de sustentar técnicamente las declaratorias de zonas de protección para la producción de alimentos.Inclusión social registra advertencias por $2,8 billonesEl sector de Inclusión Social acumula advertencias por $2,8 billones. Recientemente se emitieron alertas relacionadas con el proceso de liquidación del Ministerio de Igualdad y la Equidad y con la ejecución de recursos administrados por FONIGUALDAD.La Contraloría identificó riesgos derivados de la ausencia de un liquidador durante la etapa inicial del proceso, situación que involucraba recursos superiores a $1,3 billones, un patrimonio autónomo cercano a $742.000 millones y operaciones contractuales próximas a $986.000 millones.Adicionalmente, la entidad alertó sobre contratación tercerizada sin evidencia suficiente de resultados asociados a la finalidad del fondo, así como riesgos de transparencia, trazabilidad y destinación de recursos públicos.En paralelo, un análisis sobre el proyecto de infraestructura social del Departamento para la Prosperidad Social evidenció retrasos en la ejecución, baja utilización del presupuesto y riesgos de incremento de costos en convenios desarrollados con 737 entidades territoriales.Minas y energía concentra advertencias por $1,4 billonesEl quinto sector corresponde a Minas y Energía, con advertencias por $1,4 billones.La Contraloría manifestó preocupación por la disminución en la incorporación de reservas de gas y petróleo, la presión fiscal asociada a subsidios energéticos y la ausencia de una política unificada para fortalecer la confiabilidad del sistema energético.Igualmente, advirtió sobre la falta de un plan de reversión minera para 236 equipos provenientes de La Jagua y Calenturitas, valorados en más de USD 41 millones, así como sobre la situación del Parque Solar URRÁ, proyecto que supera los $76.000 millones de inversión pública y que, según la advertencia, aún no acredita su puesta en operación plena.
La Contraloría General de Antioquia encontró posibles irregularidades en 31 empresas públicas de municipios pequeños del departamento. Hay un posible detrimento patrimonial de más de 15 mil millones de pesos y al menos 10 entidades que fueron constituidas sin demostrar plenamente su viabilidad técnica.Las auditorías realizadas por la Contraloría General de Antioquia a 31 Empresas de Desarrollo Urbano y Empresas Industriales y Comerciales del Estado de municipios de cuarta, quinta y sexta categoría encendieron las alarmas sobre el manejo de los recursos públicos en varias subregiones del departamento.El organismo de control reportó presuntas irregularidades que podrían haber ocasionado un detrimento patrimonial superior a los 15.983 millones de pesos, además de identificar hechos con posibles implicaciones disciplinarias, fiscales y penales en 13 de las entidades examinadas.Las actuaciones de fiscalización abarcaron empresas de Chigorodó, Dabeiba, Giraldo, Murindó, Necoclí, Santa Fe de Antioquia, Sopetrán, Donmatías, Santa Rosa de Osos, Yarumal, Ituango, San Carlos y Andes.Según el contralor departamental, Juan Carlos Herrera, entre los principales hallazgos aparecen fallas en la administración financiera, retrasos en el traslado de recursos públicos, incumplimientos tributarios y otras deficiencias que, según el funcionario, comprometen la correcta gestión del patrimonio estatal."También encontramos 10 de esas empresas con posibles errores en su constitución, lo que podría degenerar en que tengamos que promover acciones para pedir la nulidad de los actos de creación de esas empresas ante la jurisdicción contenciosa administrativa", expuso el contralor.Las acciones de control también permitieron identificar que 22 empresas registraron incumplimientos relacionados con el pago de obligaciones tributarias y la transferencia oportuna de recursos provenientes de estampillas.El ente de control también destacó que las acciones permitieron el mejoramiento de la gestión en las localidades, pues 15 entidades regularizaron obligaciones fiscales, tributarias y financieras, lo que hizo posible recuperar más de 7.373 millones de pesos que hacen parte de las finanzas públicas.
La Procuraduría abrió investigación disciplinaria contra el presidente de Coosalud EPS, Jaime Miguel González Montaño, y siete integrantes de la junta directiva de la entidad, para establecer si incurrieron en presuntas irregularidades relacionadas con el manejo de recursos durante la vigencia 2024.El Ministerio Público busca determinar si los investigados participaron en operaciones financieras que estarían prohibidas por la regulación aplicable al sistema de salud, así como establecer las circunstancias en las que se realizaron distintos movimientos de recursos administrados por la EPS.De acuerdo con la decisión, la investigación disciplinaria se centra en posibles irregularidades relacionadas con pagos a terceros, una presunta concentración en la dispersión de recursos destinados a ese concepto y un contrato de coworking suscrito por la entidad.Con la apertura formal del proceso, la Procuraduría ordenó la práctica de pruebas para esclarecer los hechos y determinar si las actuaciones cuestionadas constituyen faltas disciplinarias.El organismo de control precisó que la investigación permitirá verificar la ocurrencia de las conductas denunciadas, establecer si existieron eventuales incumplimientos del régimen disciplinario y definir si los funcionarios actuaron o no bajo alguna causal de exclusión de responsabilidad.La actuación disciplinaria se conoce semanas después de que la Contraloría General de la República revelara los resultados de una auditoría forense practicada a Coosalud EPS, entidad que actualmente se encuentra intervenida por el Gobierno Nacional.En ese informe, el organismo de control fiscal identificó múltiples presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos administrados por la EPS y concluyó que los hallazgos podrían dar lugar a responsabilidades de carácter administrativo, disciplinario, fiscal e incluso penal.
Durante el foro 'Hacia dónde va la educación superior', el vicecontralor general, Carlos Enrique Silgado, presentó un balance sobre la situación financiera del sistema de educación superior en el país.Según señaló, solo una de las 34 universidades públicas de Colombia es financieramente autosostenible. “El 50,1 % de sus ingresos proviene de aportes nacionales y el 97 % de las instituciones no logra sostener su operación con recursos autogenerados. Esto no refleja una mala administración, sino una rigidez estructural del modelo de financiación”, subrayó Silgado.Según explicó Andrey Giovanni Rodríguez, contralor delegado para los sectores de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Deporte, la mitad de los ingresos de las universidades públicas proviene de recursos nacionales, por lo que, de no realizarse esos giros, 33 de las 34 instituciones no podrían sostener su operación.“No es que la contraloría esté diciendo que la educación superior pública deba ser autofinanciada o que le saquen los recursos a los estudiantes, no. Eso ya son situaciones y ópticas de política pública que tiene que definir el gobierno entrante, y pues los que son actores y creadores de política pública”, afirmó Rodríguez.El funcionario explicó que la única universidad que actualmente presenta autosostenibilidad financiera es la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, UNAD, debido a que su modelo de formación virtual reduce significativamente los costos de operación.Rodríguez también advirtió sobre otra de las principales preocupaciones: la reducción en la asignación de créditos educativos del Icetex.Según indicó, “la caída en asignación de créditos del Icetex comparado de 2021 a 2025 es de más del 80 %. De ahí la alerta que emitió la Contraloría en diciembre de 2024, señalando que más de 330.000 estudiantes que tenían créditos del Icetex no iban a tener subsidio a la tasa”.Frente a ese panorama, el viceministro de Educación designado, Camilo Noguera, afirmó que el Gobierno entrante revisará los conceptos técnicos antes de adoptar decisiones“Sí es cierto que hay unas problemáticas muy urgentes, inmediatas, unos incendios que debemos apagar, pero también es cierto que ha habido una serie de trazos importantes que debemos construir”, agregó.Finalmente, Noguera señaló que el Gobierno entrante tendrá que enfrentar retos inmediatos relacionados con la sostenibilidad fiscal, la cobertura y la calidad de la educación superior.
Tras un mes de revisión entre la Contraloría General de la República y el Gobierno electo, el proceso de empalme dejó al descubierto un panorama que enciende las alertas sobre el manejo de los recursos públicos.Los graves hallazgos fueron determinados en medio de las 62 mesas técnicas realizadas entre el 8 y el 31 de julio, en las que se consolidaron diagnósticos, auditorías, estudios, alertas y seguimientos a distintos sectores del Estado. Luego de este empalme, que contó con la participación del vicecontralor Carlos Enrique Silgado, los contralores delegados sectoriales, el vicepresidente electo y los ministros designados, la entidad dio por concluida las mesas técnicas con la nueva administración.Como primer resultado, el vicepresidente José Manuel Restrepo advirtió un complejo panorama en materia de infraestructura. Según explicó, la información entregada por la Contraloría identifica obras inconclusas, conocidas como "elefantes blancos", que requerirían inversiones cercanas a los 54 billones de pesos para ser rescatadas. A esto se suman proyectos de infraestructura considerados irrecuperables por aproximadamente 214 mil millones de pesos, recursos que, según indicó, representan una de las mayores preocupaciones para el próximo Gobierno.Y es que, de acuerdo con las conclusiones expuestas durante las mesas técnicas, el presupuesto nacional de 2027 presentaría un faltante cercano a los 30 billones de pesos. El informe también advierte un incremento en el gasto destinado al pago de la deuda, una inversión pública que continúa rezagada y proyecciones de ingresos que, a juicio de la Contraloría, no corresponderían con la realidad fiscal, por lo que considera indispensable un ajuste en el gasto público.El análisis también puso la lupa sobre los subsidios para energía y gas. La información entregada señala que existen obligaciones pendientes por cerca de un billón de pesos con las distribuidoras de energía y otros 0,7 billones de pesos con las empresas de gas. Además, se indicó que únicamente se ha cubierto el 25 % de los subsidios programados para este año, dejando sin financiación el restante 75 %, una situación que obligará al Gobierno entrante a buscar recursos para cumplir esos compromisos.De igual forma, la Contraloría alertó sobre un riesgo de liquidez en el sector de minas y energía debido al retraso en el giro de subsidios. Las deudas acumuladas alcanzan los 5,6 billones de pesos, de los cuales 2,9 billones corresponden a Air-e. Según el balance presentado, este escenario genera un riesgo para la estabilidad del sistema energético en un momento especialmente sensible por los efectos del fenómeno de El Niño.En materia agropecuaria, las conclusiones evidencian un bajo nivel de cumplimiento de la reforma agraria. Aunque la meta era entregar 1,5 millones de hectáreas, el avance reportado llega apenas al 18 %. A esto se suma que 45.500 familias recibieron predios sin contar con títulos formales, lo que impide garantizar plenamente la seguridad jurídica sobre esas tierras.Las alertas también alcanzan al sector social. Durante las mesas técnicas se informó que harían falta cerca de 3,2 billones de pesos para asegurar la financiación del programa Adulto Mayor. Asimismo, se advirtió sobre el uso de contratistas que, de acuerdo con el análisis de la Contraloría, no cumplirían con las condiciones necesarias para prestar atención a la primera infancia, una situación que fue incluida entre las principales preocupaciones identificadas durante el proceso de empalme.Finalmente, el informe abordó la situación del sector transporte, donde se reportó una ejecución real de apenas el 13 % durante 2025, atribuida a problemas de planeación y ejecución. A esto se agregan cambios en las reglas de algunos proyectos que podrían dar lugar a reclamaciones contra la Nación por cerca de 14 billones de pesos. Con la culminación de las 62 mesas técnicas, la Contraloría entregó al Gobierno electo un panorama de los principales riesgos fiscales, financieros y administrativos que deberá enfrentar desde el inicio de su gestión.
La Contraloría General de la República alertó sobre una desfinanciación de $30,2 billones en el Proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027, al señalar que los gastos previstos superan los ingresos estimados. El organismo de control hizo un llamado al Congreso para que, durante el trámite legislativo, garantice un presupuesto respaldado por ingresos ciertos y fiscalmente sostenible.Según el análisis de la entidad, el presupuesto proyectado asciende a $575,7 billones, mientras que los ingresos estimados alcanzan $545,5 billones, lo que deja una brecha de financiación que, advierte la Contraloría, compromete la estabilidad de las finanzas públicas si no se ajusta el gasto o se aseguran nuevas fuentes de recursos.El órgano de control explicó que el mayor incremento del gasto corresponde al servicio de la deuda pública, que crecería un 17,5 % frente a 2026, al pasar de $100,4 billones a $118 billones. En contraste, los recursos destinados a funcionamiento e inversión tendrían aumentos de apenas 0,5 %, lo que limita la capacidad del Estado para impulsar proyectos de desarrollo. Además, los ingresos corrientes disminuirían un 3,4 %, aumentando la dependencia de otras fuentes de financiación.En cuanto a la distribución de los recursos, los ministerios con mayores asignaciones serían Educación, con $79,03 billones; Salud y Protección Social, con $77,20 billones; y Trabajo, con $52,31 billones. Entretanto, entidades como el Fondo Adaptación, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el Ministerio de Igualdad en liquidación, Fonvivienda y la Agencia Nacional de Hidrocarburos registrarían las mayores reducciones presupuestales.La Contraloría también expresó preocupación por la reducción en el recaudo del Sistema General de Regalías, situación que afectaría la financiación de proyectos de inversión en 1.030 municipios y los 32 departamentos, además de comprometer obras, servicios y pagos a contratistas. El organismo advirtió que esta disminución también podría limitar su capacidad para ejercer vigilancia sobre esos recursos, debido a que parte de su planta especializada depende de esa misma fuente de financiación.Finalmente, la entidad insistió en que el país necesita un presupuesto “íntegramente financiado, transparente, sostenible y orientado a resultados”, y reiteró que el debate en el Congreso debe corregir los riesgos identificados para garantizar el cumplimiento de los compromisos del Estado.
La elección del próximo contralor general de la República se realizará el miércoles 12 de agosto, a partir de las 2:00 de la tarde, en una sesión plenaria conjunta del Senado y Cámara de Representantes, convocada por instrucciones de los presidentes de ambas instituciones, luego de cumplirse las etapas previstas en la convocatoria pública.Para ser elegido el nuevo contralor deberá obtener la mayoría de los votos del Congreso, es decir, cerca de 142 de los 286 congresistas que integran Senado y Cámara, teniendo en cuenta que actualmente dos curules permanecen vacantes, las de Wadith Manzur y Karen Manrique puesto que no se posesionaron al estar privados de la libertad por el caso de corrupción de la Unidad de Gestión del Riesgo (UNGRD).¿Quién podría ser el contralor?Aunque oficialmente continúan en competencia diez aspirantes, en el Capitolio ya se habla de un grupo reducido de candidatos con mayores posibilidades de llegar al cargo para el período 2026-2030 como Andrés Castro, Carlos Mario Zuluaga, Jorge Laverde y Ana Monsalvo. Sin embargo, en los últimos días ha cobrado fuerza la candidatura de Luis Enrique Abadía García, quien obtuvo el mejor resultado en la prueba de conocimientos del proceso de selección, con un puntaje de 86,74, el más alto entre los diez finalistas.Aún así, ese resultado no garantiza su elección, ya que, la decisión final dependerá del respaldo político que logren reunir los candidatos dentro del Congreso. Es por eso que las reuniones, negociaciones y búsqueda de apoyos continúan en los días previos a una votación que definirá quién estará al frente de la Contraloría General de la República durante los próximos cuatro años.
En medio del proceso de elección del próximo contralor general de la República, funcionarios de la Contraloría General de la República (CGR) divulgaron un comunicado en el que defienden la independencia técnica de la entidad y responden a recientes declaraciones del candidato a contralor Jorge Eliécer Laverde Vargas.En el documento, en el que recalcan los 103 años de la Contraloría General, los funcionarios hacen un balance de la evolución de la entidad y reconocen que aún existen problemas de planeación, coordinación y organización en el ejercicio del control fiscal. Sin embargo, sostienen que la institución ha logrado fortalecerse en materia presupuestal, técnica, metodológica y de talento humano, especialmente después de la aprobación del Acto Legislativo 04 de 2019.Esa reforma permitió ampliar la planta de personal, aumentar la presencia institucional en las regiones y consolidar el control preventivo y concomitante para hacer seguimiento en tiempo real a la ejecución de los recursos públicos.Los funcionarios también aseguran que uno de los principales pilares de la Contraloría ha sido la independencia técnica de sus servidores, quienes ingresan mediante concursos de mérito y cuentan con las garantías de la carrera administrativa para ejercer el control fiscal sin presiones externas.En ese contexto, expresaron su rechazo a las afirmaciones realizadas por Jorge Eliécer Laverde durante su presentación ante la Cámara de Representantes este 28 de julio. En su intervención, el candidato propuso que la información sobre el control de los recursos públicos quede bajo administración directa del Estado colombiano y anunció una estrategia de soberanía de datos fiscales apoyada en inteligencia artificial para detectar riesgos antes de que se produzcan pérdidas de recursos.Laverde también planteó simplificar los informes de auditoría para hacerlos comprensibles para los ciudadanos y crear un ecosistema de inteligencia artificial que permita cruzar información en tiempo real, con el propósito de anticipar posibles hechos de corrupción y fortalecer el control preventivo.Además, propuso reforzar la cooperación internacional para rastrear recursos ilícitos en paraísos fiscales y aplicar estándares internacionales de auditoría con el fin de mejorar la eficiencia del control fiscal.Frente a estas propuestas, los funcionarios de la Contraloría manifestaron que las expresiones del candidato, así como las de algunos congresistas, permiten inferir "una falta de conocimiento del valor institucional, técnico y humano" construido por la entidad durante décadas.En el comunicado también reiteraron que el control fiscal constituye una garantía para la democracia y la protección del patrimonio público, por lo que consideran indispensable preservar la autonomía de la Contraloría y fortalecer tanto a la CGR como a las contralorías territoriales, las cuales, denunciaron, aún enfrentan limitaciones de recursos, personal y dificultades derivadas de prácticas políticas en algunos territorios.
La Contraloría General de la República ha encendido las alarmas ante el acelerado ritmo de contratación directa ejecutado por el Gobierno Nacional en las últimas semanas. Según Jenny Lindo, contralora delegada para la Economía y las Finanzas, entre el 22 de junio y el 21 de julio, se identificaron compromisos presupuestales por 4 billones de pesos, una cifra que, de mantenerse la tendencia, podría superar los 6 billones de pesos al finalizar el periodo administrativo."En estas cuatro semanas identificamos más compromisos por 4 billones de pesos, lo que alertó a la Contraloría General de la República en materia de la presión de caja y el presupuesto general de la nación que hay que garantizar para este segundo semestre", afirmó la funcionaria en entrevista con Mañanas Blu.Un incremento impulsado por la contratación directaEl análisis del organismo de control detalla que, de los más de 14.000 contratos suscritos recientemente, al menos 11.000 fueron adjudicados mediante la modalidad de contratación directa. Esta cifra ha generado preocupación por la alta concentración de órdenes de prestación de servicios (OPS) en un periodo de transición gubernamental.Lindo subrayó que la Contraloría ya se encuentra realizando una verificación exhaustiva sobre la planeación y eficiencia de estos acuerdos. "Nosotros como Contraloría General estamos identificando, revisando rápidamente la planeación, la eficiencia y obviamente la eficacia que pueden tener la suscripción de estos contratos y la de ejecución y de supervisión que tiene el Estado", precisó.La preocupación central de la entidad radica en que gran parte de estos contratos deberán ejecutarse en los cinco meses restantes del año, lo cual, sumado a las deudas vigentes en sectores como salud, energía y educación, podría comprometer las reservas presupuestales del próximo año, las cuales ya cerraron con un déficit superior a los 41 billones de pesos en el ejercicio anterior.Investigaciones por presuntas irregularidades en deuda públicaAdemás de la "feria de contratos", la Contraloría adelanta investigaciones sobre el manejo de la deuda pública, particularmente en el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Crédito Público. Según Lindo, se detectó una operación de canje de TES (Títulos de Tesorería) que pasó de tasas de interés del 7% a tasas superiores al 12% o 13%, lo que fue calificado como una posible "ilicitud sustancial"."Ese incremento en las tasas de interés, por supuesto, es una situación que desde el punto de vista legal es una ilicitud sustancial que nos hace activar a nosotros el hallazgo disciplinario, y fue remitido a la Procuraduría General", explicó la Contralora Delegada.Función de advertencia ante riesgos financierosAnte este panorama, la Contraloría ha activado funciones de advertencia dirigidas a los ordenadores del gasto. El objetivo, según indicó Lindo, es que el Ejecutivo actúe con prudencia presupuestal para evitar la materialización de riesgos que obliguen a iniciar procesos de responsabilidad fiscal.Aunque el Gobierno mantiene la facultad legal de suscribir contratos hasta el 7 de agosto, la Contraloría instó a la mesura. "Estamos activando estas herramientas preventivas, como es la función de advertencia, notificándole a los ordenadores del gasto los riesgos inminentes que estamos identificando", concluyó la funcionaria, advirtiendo que la entidad seguirá monitoreando el impacto de estas operaciones sobre las finanzas públicas de Colombia.
Desde que terminaron las elecciones, el Gobierno Petro ha firmado 14.414 contratos por 4,5 billones de pesos, lo que implica un incremento del 22,5 % frente a lo que ocurría con otros gobiernos al cierre de su mandato, según el informe de la Contraloría General de la República.La mayor parte de los contratos identificados por la Contraloría son contratos directos, es decir, contratos a dedo sin licitación. Las entidades en la mira son la Agencia Nacional de Tierras y el Ministerio del Interior.Sin embargo, lo que más le preocupa a la Contraloría es que esos contratos no tengan respaldo suficiente en recursos de la Nación. Vale recordar que el presupuesto de este año está desfinanciado.La reforma tributaria del año pasado por 26 billones de pesos se cayó y aunque el Gobierno ha tratado de compensar la situación con el recaudo de la declaratoria de emergencia por lluvias, no se ha hecho un recorte formal y ese ajuste es una tarea que le queda al gobierno entrante."Adoptar decisiones de transferencias, asignaciones presupuestales y nuevos compromisos financieros sin una fuente cierta de financiación, disponibilidad efectiva de recursos y capacidad fiscal suficiente profundiza las presiones sobre la caja del Gobierno Nacional, compromete el equilibrio del Presupuesto General de la Nación, incrementa las necesidades de endeudamiento y genera una potencial afectación al patrimonio público", señaló el ente de control.El anuncio de la Contraloría se da a dos semanas del inicio de la administración de Abelardo De La Espriella, que ya anunció un plan severo de austeridad y la presentación de una reforma tributaria en septiembre.La función de advertencia busca prevenir el daño a los recursos públicos y hacer un seguimiento más estrecho a la situación de riesgo. Sin embargo, no le permite a la entidad parar la contratación ni garantizar que la administración saliente moderará el ritmo de firmas de nuevos contratos."La entidad tiene el deber de advertir oportunamente los riesgos que puedan afectar el patrimonio público y, de materializarse estos, adelantar las actuaciones de responsabilidad fiscal que correspondan", señaló la Contraloría.
El futbolista del Palmeiras y de la Selección Colombia Jhon Arias y su esposa, Alejandra Ayala, anunciaron una iniciativa para apoyar a las personas afectadas por el terremoto que golpeó al departamento del Chocó y otras regiones del país.Arias, oriundo de Quibdó, explicó que pusieron a disposición recursos propios para enviar un avión hacia la capital chocoana, con profesionales del área de la salud e insumos médicos destinados a atender las necesidades derivadas de la emergencia.El jugador también aprovechó el mensaje para pedir unidad y solidaridad ante las dificultades que atraviesa su región.“Como país y como región, cuando estamos unidos somos capaces de salir adelante a pesar de las adversidades”, señaló Jhon Arias.¿Qué ayuda enviará Jhon Arias al Chocó?Según explicó el futbolista, el avión llegará a Quibdó con personal médico e insumos para contribuir a la atención de las personas afectadas por el sismo.“Hemos disponibilizado de nuestros propios recursos un avión que en pocas horas estará aterrizando en Quibdó con unos profesionales del área de salud y cargados de insumos médicos para intentar alivianar un poco también todas las circunstancias de salud que se viven en nuestra región”, explicó Arias.El futbolista señaló que la decisión surgió ante las necesidades que enfrenta el departamento después del terremoto y aseguró que tanto él como su esposa están dispuestos a aportar dentro de sus posibilidades.El llamado de Jhon Arias tras el terremotoAlejandra Ayala explicó que habilitaron dos cuentas, una en Colombia (Bancolombia – Cuenta de ahorros: 09800005548) y otra en Brasil (PIX Brasil: Email: aguilarayala.ya@gmail.com), para las personas interesadas en apoyar la iniciativa y contribuir con la llegada de ayudas al Chocó.“Es momento de unirnos, es momento de apoyarnos. Nosotros vamos a disponibilizar dos cuentas, una en Colombia, otra aquí en Brasil, para las personas que quieran apoyarnos”, manifestó Ayala.La esposa del futbolista explicó que el departamento enfrenta dificultades adicionales por su aislamiento, las restricciones en las vías y las condiciones de acceso a servicios básicos.“En este momento se necesita toda la ayuda posible. El Chocó sobre todo es un departamento muy aislado, no tiene agua potable, a cada rato cierran las vías, el aeropuerto en este momento está restringido”, precisó.Durante el mensaje, Arias también expresó su solidaridad con las familias afectadas y pidió mantener la unión durante la emergencia.“Sabemos que son horas difíciles, horas de mucha incertidumbre, horas de miedo, horas de desesperación”, mencionó el futbolista.
Sergio Díaz-Granados, presidente de la CAF, aseguró en entrevista con Mañanas Blu que el Gobierno colombiano podría definir el uso de parte de los recursos ofrecidos por el organismo multilateral para atender las necesidades de reconstrucción tras el terremoto. La entidad también puso sobre la mesa financiación, asistencia técnica no reembolsable y acompañamiento para garantizar la correcta ejecución de los proyectos.La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto que sacudió a Colombia abre ahora una discusión sobre las fuentes de financiación que tendrá el país para recuperar la infraestructura dañada y atender las necesidades de las comunidades afectadas. En ese escenario, la CAF dejó abierta la posibilidad de que parte de los US$9.000 millones anunciados para Colombia puedan ser utilizados en la respuesta y reconstrucción tras la emergencia.Así lo explicó Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de la CAF, durante una entrevista con Mañanas Blu, en la que señaló que no existe por ahora un porcentaje predeterminado de esos recursos que vaya a ser destinado específicamente a la reconstrucción. La decisión dependerá de las prioridades que establezca el Gobierno nacional durante los próximos años.“Depende mucho de lo que el gobierno decida hacer”, explicó Díaz-Granados al ser consultado sobre qué porcentaje de los US$9.000 millones podría utilizarse para recuperar las zonas afectadas. El presidente de la CAF precisó que el organismo ya puso esos recursos a disposición del Gobierno y que será la administración nacional la encargada de determinar cómo se aplican de acuerdo con sus necesidades y prioridades.CAF ofrece financiación para la reconstrucción del terremotoLa propuesta de la CAF no se limita a recursos para financiar obras. De acuerdo con Díaz-Granados, el organismo puede ofrecer diferentes mecanismos, dependiendo de las características de los proyectos que se definan para la reconstrucción.Entre las alternativas mencionadas están los préstamos de largo plazo, garantías y otras modalidades de inversión. El presidente de la entidad explicó que podrían estructurarse créditos con tres o cuatro años de gracia y hasta 20 años de plazo, aunque las condiciones dependerían del tipo de infraestructura y del uso que el Gobierno determine para los recursos.Esto permitiría que la reconstrucción no tenga que concentrarse exclusivamente en el presupuesto inmediato del Estado, sino que pueda contar con instrumentos financieros diseñados para proyectos de infraestructura de largo plazo.Díaz-Granados también destacó que la CAF podría acompañar proyectos en los que participe el sector privado, especialmente mediante esquemas de asociación público-privada, además de ofrecer garantías u otros mecanismos que faciliten la ejecución de las obras.Asistencia técnica para reconstruir hospitales y colegiosUno de los puntos destacados por el presidente de la CAF fue la necesidad de que la reconstrucción no se limite a reemplazar las estructuras destruidas, sino que permita construir infraestructura con mejores condiciones de resistencia frente a futuros eventos naturales.En ese sentido, la entidad ofreció recursos de asistencia técnica no reembolsable para preparar los proyectos que posteriormente podrían recibir financiación: “Si se quiere reconstruir un colegio o un hospital (...) se va a requerir, por ejemplo, recursos para elaborar los proyectos de ingeniería y llevarlos hasta la fase de construcción”, explicó Díaz-Granados.El funcionario señaló que esos recursos podrían utilizarse inicialmente para estructurar una cartera de programas y proyectos, antes de pasar a la etapa de financiación. Los eventuales beneficiarios podrían ser la Nación, departamentos, municipios o incluso iniciativas bajo esquemas público-privados.La CAF también plantea que la reconstrucción tenga en cuenta criterios de resiliencia y gestión del riesgo. Díaz-Granados puso como ejemplo la reconstrucción de un hospital: si una infraestructura resulta afectada por un terremoto, el nuevo proyecto debería incorporar condiciones que le permitan resistir mejor las vulnerabilidades sísmicas.Un posible fondo para la reconstrucción de ColombiaDurante la entrevista también surgió la posibilidad de que el Gobierno cree un fondo especial para canalizar los recursos destinados a atender la emergencia, tomando como referencia experiencias anteriores como el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero, conocido como FOREC.Ante la pregunta de si los recursos de la CAF podrían alimentar un fondo de esas características, Díaz-Granados respondió de manera afirmativa.“Sí, perfectamente”, dijo el presidente de la CAF, quien consideró que una estructura de ese tipo podría aprovechar además la capacidad del sector privado colombiano para acelerar la respuesta frente a la emergencia.Según explicó, Colombia cuenta con empresas con capacidades en ingeniería y producción de materiales que podrían contribuir a una reconstrucción rápida. La CAF, por su parte, estaría dispuesta a acompañar ese esquema tanto con recursos como con asistencia técnica.“Perfectamente pudiéramos acompañar ese esfuerzo con recursos y con asistencia técnica”, aseguró Díaz-Granados, al advertir que será necesario establecer mecanismos de seguimiento para garantizar que los recursos sean ejecutados de manera adecuada.CAF plantea coordinación entre bancos multilateralesLa reconstrucción también podría involucrar a otras instituciones financieras internacionales. Díaz-Granados recordó que la CAF cuenta con experiencia reciente en procesos de recuperación posteriores a grandes emergencias en América Latina.Mencionó, entre otros casos, la inundación de Río Grande do Sul, el huracán Melissa en Jamaica y los terremotos registrados en La Guaira. Según explicó, esas experiencias pueden servir para articular la respuesta internacional frente a la emergencia colombiana.El presidente de la CAF señaló que, una vez el Gobierno determine cuál será el mecanismo institucional para administrar la reconstrucción, podrá convocar a los bancos multilaterales para complementar los recursos financieros con asistencia técnica y recursos no reembolsables.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, confirmó que el Gobierno nacional ha decretado formalmente la situación de desastre natural en el país para hacer frente a la crisis desatada por el devastador terremoto en el Eje Cafetero. Esta figura legal, según explicó el alto funcionario, es fundamental frente a otras alternativas jurídicas debido a que "le permite al gobierno traslado inmediato de recursos" para la atención inmediata de la emergencia. Víctimas y graves daños estructurales en Risaralda El ministro Lara, quien fue designado por el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, para coordinar la atención humanitaria inmediata en Risaralda, entregó un balance preocupante sobre el saldo de la tragedia hasta la noche anterior."El reporte de ayer era básicamente de 100 fallecidos aproximadamente en su mayoría en la zona metropolitana de Pereira dos Quebradas, es decir, 98 personas fallecieron hasta noche en Pereira de Dos Quebradas y solo se tenía el reporte de tres fallecidos en el departamento".A la trágica cifra de muertes se suma la angustiosa búsqueda de sobrevivientes entre las ruinas: "Hasta noche se sabía de 57 personas atrapadas bajo los escombros y básicamente se habla de 80 edificaciones colapsadas"No obstante, el ministro destacó una circunstancia que evitó una tragedia escolar mayor, dado que el sismo ocurrió un día feriado antes del inicio de clases: "De alguna manera fue al que el terremoto ocurriera a las 7:30 y que ocurriera en el día de ayer, un día antes de que empezaran los colegios, dado que hay 60 colegios afectados... eso permitió que se salvaran muchas vidas".Despliegue operativo y articulación humanitaria Para hacer frente a la catástrofe, se ha dispuesto un contingente de más de 300 rescatistas en los puntos críticos de colapso, compuesto por bomberos, personal de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), dos pelotones especializados del Ejército y más de 57 efectivos de la Policía. Lara confirmó también la llegada de un grupo especializado USAR de Rionegro (Antioquia) y el arribo de 45 rescatistas adicionales de Bogotá equipados con guías caninos. Paralelamente, la Fuerza Aérea Colombiana transporta un hospital de campaña de 27 toneladas con su propia planta eléctrica. En materia de logística, se prioriza el envío de carpas, cobijas y un vehículo refrigerado de tipo "termoquín" para mitigar la saturación de la morgue local. El sector privado, articulado por la primera dama Ana Lucía Pineda, la esposa del vicepresidente y la esposa del ministro Lara, prevé el envío de más de 60 toneladas de alimentos. Además, la primera dama gestiona soluciones energéticas de urgencia: "traer una planta de energía para el hospital más grande que es el hospital Santa Mónica, ayudarnos a conseguir carrotanques con combustible para mantener funcionando la red hospitalaria privada". Restablecimiento de servicios y parálisis en aeropuertos La afectación de los servicios públicos y la infraestructura de transporte es otro de los frentes críticos. Según el ministro, el suministro eléctrico en Pereira ya se restableció en un 70% gracias a la gestión del alcalde Mauricio Salazar, permitiendo que el agua potable funcione con normalidad en gran parte del municipio. Escuche aquí la entrevista:
Luego del terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, Bancolombia activó sus protocolos de atención para verificar el estado de sus trabajadores, clientes, instalaciones y servicios en las regiones afectadas por el sismo de magnitud 7,4.Ante ello, la entidad decidió que, de las 563 sucursales que tiene en el país, 46 permanecerán cerradas temporalmente, principalmente al sur de Colombia, donde se concentraron varias de las afectaciones. La decisión responde a las revisiones realizadas sobre la infraestructura de las oficinas, con el propósito de garantizar condiciones seguras antes de retomar la atención presencial a sus clientes.¿Qué oficinas de Bancolombia estarán cerradas por el terremoto?La mayor parte de las sucursales que suspendieron sus servicios temporalmente están ubicadas en Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó. Entre ellas se encuentran oficinas en Cali, Pereira, Manizales, Armenia y otros municipios afectados.Adicionalmente, en Antioquia también fueron cerradas las sucursales de Jardín y El Peñol. En Chocó, por su parte, las oficinas de Quibdó e Istmina suspendieron sus servicios mientras se evalúan las condiciones para definir su reapertura.El banco explicó que las demás oficinas continuarán operando con normalidad. Sin embargo, recomendó que, para mantenerse al tanto sobre sucursales abiertas y horarios, se valide la información en su sucursal telefónica.¿Cómo hacer operaciones de Bancolombia si una oficina está cerrada?Para los clientes que necesiten realizar movimientos bancarios durante la emergencia, Bancolombia informó que sus canales digitales continúan funcionando con normalidad y están disponibles las 24 horas.Entre las opciones habilitadas están:App Mi Bancolombia.App Negocios.Sucursal Virtual Personas.Sucursal Virtual Negocios.Botón de Pagos Bancolombia.Cajeros automáticos.Corresponsales bancarios.Sucursal Telefónica.Tarjetas Bancolombia para pagos.La recomendación para quienes se encuentren en las zonas afectadas es revisar primero los canales oficiales antes de desplazarse hasta una oficina.Bancolombia abrió canales de donaciones por terremotoLa Fundación Bancolombia habilitó una cuenta de ahorros para recibir donaciones destinadas a las comunidades afectadas por la emergencia.La cuenta habilitada para este fin es el número 24542391932. De acuerdo con la entidad, los recursos serán utilizados en acciones de atención y apoyo en los territorios impactados, en articulación con autoridades, organizaciones aliadas y actores locales.Bancolombia indicó que continuará monitoreando la situación y comunicará cualquier actualización relacionada con sus oficinas y servicios a través de sus canales oficiales.
La cifra de fallecidos por los terremotos del 24 de junio en Venezuela se elevó a 6.301, mientras familiares siguen buscando desaparecidos entre las ruinas de edificios colapsados, según un balance divulgado el lunes por el jefe parlamentario Jorge Rodríguez.A la fecha el gobierno no ha publicado una cifra oficial sobre los desaparecidos luego de los sismos de 7,2 y 7,5 que provocaron el colapso de unos 190 edificios ubicados en su mayoría en el costero estado La Guaira, a unos 40 km de Caracas. Muchos venezolanos revivieron escenas de los terremotos que sacudieron el país caribeño, tras sentirse este lunes en varias regiones un sismo de magnitud 7,4 con epicentro en Colombia, que deja un saldo de al menos 111 muertos y decenas de heridos.El balance anterior publicado el 3 de agosto por autoridades venezolanas cifraba el número de muertos en 6.125. Según declaraciones a medios locales del gobernador del estado La Guaira, José Alejandro Terán, quedaban cerca de 1.400 desaparecidos hace poco más de una semana.Además de las edificaciones que colapsaron por completo, otras 9.567 han sido catalogadas por las autoridades como de "alto riesgo". El número de "viviendas restringidas" se ubica en 12.411. Por ello, muchas de las familias que las ocupaban son atendidas en refugios temporales o se fueron a vivir con familiares o amigos.Casi 24.000 damnificados viven ahora en campamentos en Caracas y en el estado La Guaira, un popular balneario cuya vida giraba en torno al turismo prácticamente inexistente luego de los terremotos.