La epilepsia tiene múltiples causas y, aproximadamente, tres de cada diez casos se deben a anomalías estructurales del cerebro, según expertos.Pero estas anomalías a menudo no se detectan en las resonancias magnéticas (IRM), especialmente las lesiones más pequeñas, a veces ocultas en lo profundo de un pliegue cerebral.Un equipo liderado por Emma Macdonald Laurs, neuróloga pediátrica en el Hospital Real de Niños de Melbourne, entrenó a una herramienta de inteligencia artificial con imágenes cerebrales de niños para detectar lesiones del tamaño de un arándano, e incluso más pequeñas.Una herramienta de inteligencia artificial capaz de detectar pequeñas malformaciones cerebrales difíciles de identificar en niños con epilepsia, que podría ayudar a que los pacientes accedan más rápidamente a una cirugía que puede cambiar sus vidas, anunciaron investigadores australianos."Frecuentemente pasan desapercibidas y muchos niños no son considerados candidatos para cirugía", declaró Macdonald Laurs durante una conferencia previa a la publicación del estudio en la revista Epilepsia."Esta herramienta no reemplaza a los radiólogos ni a los médicos especializados en epilepsia, pero es como un detective que nos ayuda a juntar las piezas del rompecabezas más rápido para poder proponer una cirugía que puede cambiar la vida", explicó.Entre los pacientes que participaron en el estudio, afectados por displasia cortical y epilepsia focal, 80% había pasado previamente una IRM cuyos resultados eran normales.Cuando los investigadores utilizaron la herramienta de IA para analizar tanto las IRM como otro tipo de exploración médica llamada PET scan, su tasa de éxito fue del 94% en un grupo de prueba y del 91% en otro.De los 17 niños del primer grupo, 12 se sometieron a cirugía para extirpar su lesión cerebral, y 11 están ahora libres de crisis, según el equipo de Macdonald Laurs en el Instituto de Investigación para Niños Murdoch."El siguiente paso es probar este detector en un entorno hospitalario más realista con nuevos pacientes aún no diagnosticados", añadió.La epilepsia, que provoca crisis recurrentes, afecta aproximadamente a un niño de cada 200, y los medicamentos no funcionan en cerca de un tercio de los pacientes.Investigaciones similares publicadas en febrero de 2025 por un equipo del KCL usando IA sobre datos de IRM, detectaron 64% de las lesiones cerebrales relacionadas con la epilepsia que no habían sido vistas por los radiólogos.
Un hombre sufrió un ataque de epilepsia y murió al caer a una quebrada de Medellín. Algunos ciudadanos del Distrito han pedido mayores garantías y medidas de seguridad incluyentes para personas con discapacidad o enfermedades crónicas, pues no es la primera vez que ocurre un incidente como este.Los hechos ocurrieron a la altura de la estación metro Acevedo, lugar hasta donde llegaron los uniformados y el Cuerpo de Bomberos en busca de Julián Manuel Uribe Delgado, un vendedor ambulante de 37 años, que sufría epilepsia.Según el reporte de las autoridades, el hombre se encontraba sacando agua de una quebrada que desemboca al río Medellín, cuando, al parecer, sufrió un ataque epiléptico y cayó al agua, donde lamentablemente perdió la vida.Unidades de bomberos realizaron la extracción del cuerpo y las autoridades indicaron que continúan investigando para determinar con certeza cómo se dieron los hechos. Es de anotar que esta situación ha generado debate sobre posibles faltas de medidas de seguridad incluyentes que hay alrededor de afluentes en el Distrito. Pues no es la primera vez que una persona con discapacidad o con una enfermedad neurológica cae a una quebrada de la ciudad.En diálogo con Blu Radio, varios ciudadanos expresaron su preocupación y aseguraron que hacen falta medidas de seguridad que incluyan opciones más incluyentes en torno a ríos y quebradas, como lo son la señalización táctil y planos en relieve."Esto es una problemática muy importante en la ciudad porque no es la primera vez que esto ocurre. Entonces, ¿cuál es el llamado para las autoridades?, que hacen falta medidas de seguridad para personas con discapacidad en toda la ciudad", indicó una ciudadana."Pues en lugares como ríos, la seguridad debe ser como más incluyente realmente, como lo son señales visuales y táctiles para quienes no pueden oír, apoyo y tecnologías para quienes no ven", manifestó otra ciudadana.Vale la pena recalcar que hace aproximadamente un mes, se reportó una situación similar, donde organismos de socorro, acompañados de 5 unidades de bomberos, rescataron a un hombre con discapacidad visual que sufrió varias contusiones tras caer del puente de la quebrada La Iguaná.
Pacientes con epilepsia y sus familias han manifestado su preocupación por las demoras reiteradas en la entrega de medicamentos prescritos, una situación que, según denuncian, lleva meses afectando la continuidad de tratamientos indispensables. La problemática, reportada en diversas regiones del país, ha obligado a muchas familias a buscar ayuda en organizaciones, fundaciones y redes de apoyo solidario.Luz Estela Novoa, madre de un paciente con epilepsia refractaria y representante de la Asociación Colombiana de Familias con Epilepsia, señaló que esta situación se presenta desde hace al menos dos años. “Mi hijo venía con sus medicamentos controlados durante mucho tiempo, pero en los últimos dos años la EPS no los entrega de manera puntual. Un mes entregan uno, otro mes otro”, afirmó.Según Novoa, inicialmente se informó que la causa era un desabastecimiento general. “Los laboratorios nos entregaron cartas donde confirman que sí hay abastecimiento. Lo que informaron es que el problema está en los operadores logísticos por temas de pago”, explicó. Agregó que más adelante se les indicó que la dificultad era logística o relacionada con la falta de recursos para adquirir los medicamentos.“En este momento nos dicen que no hay medicamentos y que no los pueden entregar. Tenemos múltiples documentos donde las droguerías afirman que no hay disponibilidad”, puntualizó. También expresó que la situación se agrava por la carga administrativa que recae sobre las familias. “Hay padres que deben ir y venir constantemente para reclamar medicamentos o renovar autorizaciones. Incluso, cuando hay un pendiente, no se resuelve en las 24 horas que establece la resolución de 2003”, sostuvo.La representante también señaló que la Ley 1414 de 2010, que protege a las familias con epilepsia y establece la entrega oportuna de medicamentos, está siendo incumplida. “Es una ley que reconoce la condición de vulnerabilidad de los pacientes con epilepsia, muchos de los cuales también tienen discapacidad. No se está respetando”, dijo.Por su parte, Hilda Salazar, madre de un menor con discapacidad, relató que ha tenido que recurrir a distintos medios para conseguir los medicamentos necesarios. “Mi hijo necesita tres medicamentos y hace más de seis meses tengo muchas dificultades para obtenerlos completos. Me ha tocado buscar en ancianatos, asociaciones o pedir ayuda a conocidos”, afirmó.Salazar describió el impacto económico que ha tenido la situación. “La oxcarbazepina de 600 mg cuesta alrededor de 45.000 pesos. A veces me toca comprarla en la droguería del barrio, cuando la tienen, porque en la EPS no me entregan ninguno de los tres medicamentos”, dijo. Añadió que ha debido hacer ajustes en su presupuesto familiar para cubrir esos gastos. “He tenido que sacar dinero de la canasta básica para comprarlos. Y, como son medicamentos de control, a veces no los venden si la fórmula no está vigente”, explicó.La madre también expresó su temor por la salud de su hijo: “Dándole los medicamentos le dan dos o tres ataques al mes. No quiero imaginarme qué pasaría si no se los doy. No me arriesgo, porque sé que es delicado”.Además, relató un caso que conoció a través de una fundación: “Una mamá no consiguió clobazam para su hijo. El niño entró en coma y falleció. Fue por no tener el medicamento a tiempo”, dijo.También hablamos con la doctora Laura Gio, neuropediatra epileptóloga y directora médica de la Liga Central contra la Epilepsia de Bogotá, hizo un llamado conjunto al Estado y al sistema de salud. “El Ministerio ha hecho esfuerzos, hay mesas de seguimiento al abastecimiento y propuestas de producción nacional de medicamentos, pero esas son soluciones a largo plazo”, afirmó.Gio explicó que muchas de las alternativas planteadas, como la fabricación local de fármacos, requieren tiempo e inversión. “Modificar el esquema de producción en Colombia puede tardar años. Algunos medicamentos no se pueden fabricar aquí, y mientras tanto los pacientes siguen sin tratamiento”, señaló.La especialista subrayó la urgencia de una respuesta concreta. “Necesitamos una solución real y para ya, porque los pacientes no tienen medicación hoy. La situación económica del sistema de salud es una realidad, pero eso no puede seguir postergando el acceso a medicamentos vitales”, afirmó.Las familias insisten en que, más allá de mesas de trabajo y discusiones técnicas, requieren medidas efectivas que aseguren la entrega oportuna de los tratamientos. También solicitaron que se aclaren los mecanismos de atención en EPS intervenidas por el gobierno, pues no se ha evidenciado una mejora en el suministro de medicamentos bajo esta figura.
La escasez de medicamentos se ha convertido en un grave problema en el país. Según la doctora Laura Guio, directora de la Fundación Liga Central Contra la Epilepsia, quien se conectó a Mañanas Blu, con Néstor Morales, han habido dificultades en la importación y entrega de los medicamentos, lo que ha ocasionado retrasos en su disponibilidad para los pacientes. Aproximadamente 350.000 a 500.000 de colombianos pueden llegar a sufrir de epilepsia."Hemos tenido problemas con atrasos del Invima en las autorizaciones de los medicamentos por parte del Invima que, como todos sabemos, tuvimos directores temporales por más de un año y eso atrasó todos los procesos de las autorizaciones de la misma para los medicamentos. Y también estamos teniendo problemas de entrega como tal las medicaciones a los pacientes por toda esta situación que todos conocemos de dificultades en el sistema de salud, en donde lamentablemente no tienen quienes dispensan las medicaciones, medicaciones suficientes para todos los pacientes, o se retrasan las entregas y estos medicamentos son medicamentos de uso crónico que con que falte una o dos dosis de la medicación, el paciente ya puede presentar una recaída en la enfermedad", agregó la doctora,La falta de medicamentos para la epilepsia es especialmente preocupante para los niños que dependen de ellos. Según estudios estadísticos, citados por la doctora, entre un 2 % y 7 % de la población infantil en Colombia sufre de epilepsia. La suspensión abrupta de la medicación puede llevar a complicaciones graves, como el estatus epiléptico, una crisis de epilepsia que no se detiene por sí misma y puede durar varios minutos, poniendo en riesgo la vida del paciente."Algunos laboratorios han enviado cartas diciendo que tienen dificultades para importar o conseguir la materia prima por diferentes razones. Desde la pandemia hay dificultades en la importación o la llegada al país de muchos de estos medicamentos. Es decir, algunos de estos laboratorios tienen que esperar tres o cuatro meses a que el pedido llegue a Colombia y muchas veces no piden suficiente. Entonces, claro, no se pide el suficiente, se acaba antes de tiempo y hasta que llegue la siguiente oleada de medicaciones es prolongado", indicó frente a las razones de la escasez de medicamentos.La solución a esta escasez de medicamentos es un problema complejo. La doctora Guio menciona que depende de farmacéuticas internacionales que parecen haber perdido interés en proveer los medicamentos al país. Además, no existe un control adecuado sobre las entidades encargadas de dispensar los medicamentos, lo que ha llevado a casos de desabastecimiento y dificultades logísticas.El Ministerio de Salud tiene una mesa de seguimiento para el desabastecimiento de medicamentos, pero hasta ahora no se ha encontrado una solución efectiva. Ante esta situación, los especialistas en epilepsia se ven en una posición complicada. En casos en los que no se encuentran los medicamentos necesarios, se pueden hacer cambios en el esquema de tratamiento, pero esto conlleva riesgos y no garantiza una respuesta adecuada."No hay sustitutos, ese es el problema. Digamos que hay combinaciones de medicamentos que funcionan para cada paciente. En dado caso de que de verdad no exista una medicación, hay que hacer un cambio de esquema de tratamiento. Pero mientras se cambia el medicamento y uno nuevo vuelve a funcionar, pueden pasar dos o tres semanas hasta que se estabilice. Entonces hay un riesgo muy grande de que recaigan en crisis o que hagan complicaciones graves. Si se llega a suspender de un día para otro, el medicamento puede hacer complicaciones graves, como una cosa que se llama un estatus epiléptico, que es una crisis de epilepsia que no para sola, que puede durar muchísimos minutos, 30 a 40 minutos, que muchas veces pueden llevar al paciente a fallecer o a tener un daño neurológico", puntualizó.Escuche la entrevista completa:
En el Hospital de Kennedy, único Centro de Excelencia en Epilepsia de la red pública colombiana, se pudo realizar la primera cirugía pediátrica de epilepsia refractaria en un menor de 14 años.Dairo Arley Vergara Gonzales, quien desde sus dos años padece de epilepsia, fue el primer joven en someterse a este procedimiento en la nueva torre de urgencias del Hospital Kennedy. Esta cirugía ya se ha realizado más de 120 veces en pacientes adultos en las últimas décadas.Los encargados médicos de realizar este procedimiento son un equipo interdisciplinario integrado por neurocirujanos, neurólogos, neuro psicólogos, psiquiatras y psicólogos especialistas en epilepsia, lo cual reduce el riesgo de algún inconveniente.Suscríbase a nuestro canal de WhatsApp aquí:👉🏻 bit.ly/42ZQznF“En las epilepsias muy complejas, los neurocirujanos implantan electrodos intracraneales para monitorizar su actividad cerebral durante una o dos semanas con una finalidad diagnóstica: ubicar y delimitar la zona donde se originan las crisis para determinar si es posible extirparla, dicha técnica se denomina estereoelectroenenfalografía. Este es el procedimiento que se siguió en el caso de Dairo Arley”, comentó Sandra Riveros, neurocirujana de la Subred Sur Occidente.Este programa de cirugía epiléptica es una solución y opción para los pacientes cuyo tratamiento farmacológico para el control de las crisis no sea efectivo y también para aquellos pacientes en los que es posible determinar el origen anatómico y eléctrico de la enfermedad.“El servicio de neurología de la Subred Sur Occidente cuenta con el programa Centro de Excelencia en Epilepsia, con más de 20 años de funcionamiento y al servicio de toda la ciudad. Nuestros especialistas en esta enfermedad han realizado 23 procedimientos quirúrgicos desde enero de 2022 y hasta la fecha, en el marco de la atención integral e interdisciplinaria, lo que permite mejorar las condiciones de salud y calidad de vida de nuestros pacientes y sus familias”, resaltó Martha Yolanda Ruíz Valdés, gerente de la Subred Sur Occidente.Vea también
La epilepsia es una enfermedad crónica cerebral que afecta a millones de personas en todo el mundo, incluyendo a cerca de 767.251 colombianos, según datos del Ministerio de Salud. Las convulsiones son uno de los síntomas más característicos de la epilepsia y se producen como resultado de descargas eléctricas anormales en el cerebro.Aunque existen tratamientos adecuados para la epilepsia, todas las personas pueden experimentar una convulsión en algún momento de su vida, por lo que es importante saber cómo actuar ante un episodio de convulsión.“Es un compromiso de todos luchar por mejorar la calidad de vida de las personas que sufren epilepsia. Este 26 de marzo, invitamos a todos los colombianos a informarse y así contribuir a acabar con la estigmatización de quienes padecen esta enfermedad”, aseguró, al respecto, Carolina Duarte, gerente médico de GSK Colombia.Aquí algunas recomendaciones de GSK Colombia:¿Qué es una convulsión?Las convulsiones son movimientos breves e involuntarios que pueden afectar una parte o la totalidad del cuerpo. Las convulsiones pueden producirse en diferentes partes del cerebro, y su intensidad depende de la zona en la que comienzan y cómo se propagan. Algunos de los signos y síntomas más comunes de las convulsiones incluyen la pérdida del conocimiento, la rigidez generalizada, las alteraciones de los movimientos de los sentidos, la cara morada, la mordedura de la lengua y los cambios en el estado de ánimo u otras funciones cognitivas.¿Qué debo hacer si veo una persona con estos síntomas?Si presencia una convulsión, es importante actuar rápidamente y tomar medidas para proteger a la persona que está experimentando la crisis. Algunas recomendaciones incluyen:Aflojar la ropa alrededor del cuello.No mover a la persona a menos que esté en una situación peligrosaUbicar al paciente de medio lado para hacer fluir la respiraciónMedir el tiempo de duración de la crisis y observar detalladamente el episodio.Nunca se deben introducir objetos en la boca.Dar respiración boca a boca, ni suministrar alimentos, bebidas o medicamentos al paciente. Es importante recordar que el episodio de convulsión tiene un ciclo y se termina por sí solo; por lo tanto, no se va a detener porque el cuidador intente contener los movimientos.Después de la crisis, ¿qué es lo recomendable?Una vez que la persona se haya recuperado de la crisis, es importante intentar tranquilizarla y mostrar apoyo. Es recomendable ubicarla en un lugar tranquilo y ayudarla a orientarse, así como compartir con el paciente o sus cuidadores los signos, el tiempo de duración y el comportamiento del paciente en el momento de la crisis. Si la crisis dura más de 5 minutos, se debe acudir al médico de manera urgente
Descubra las historias, experiencias y conversaciones que inspiran una nueva edición de Encuentros Blu, este domingo, 19 de julio de 2026.Ángela López, coordinadora del Museo La Tertulia de Cali, habló sobre el trabajo que lidera este espacio cultural y la importancia del cine y las artes como escenarios de encuentro, reflexión y construcción de ciudadanía.Rodrigo Medina Galán, escritor colombiano radicado en Tailandia, presentó su libro El puente que se mojó los pies, una obra que invita a reflexionar sobre el crecimiento personal, las decisiones cotidianas y la importancia de avanzar con conciencia a través de una historia cercana y emotiva.Diana Carolina Patiño Ramos, fisioterapeuta, compartió su experiencia profesional y explicó la importancia del movimiento, la prevención y el cuidado del cuerpo para mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas.Claudia Rubio, cineasta, abogada especialista en derechos de autor y escritora, habló de su libro Amelié, una promesa de amor por el planeta, una historia inspirada en sus raíces que busca promover la conservación ambiental y despertar conciencia sobre el cuidado de la naturaleza a través de la literatura.Escuche el programa completo acá:
Estar en una piscina puede parecer una actividad segura y cotidiana, pero para los niños implica varios riesgos cuando no hay una supervisión constante. Más allá de saber nadar, existen peligros poco visibles como los sistemas de succión, resbalones o momentos de distracción que pueden convertirse en emergencias en cuestión de segundos.Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierten que el ahogamiento es una de las principales causas de muerte accidental en menores, y que muchos de estos casos ocurren en entornos recreativos donde se baja la guardia.En ese contexto, un reciente caso ocurrido en Europa alertó a las autoridades sobre los riesgos en piscinas, especialmente aquellos relacionados con fallas o ausencia de medidas de seguridad.Niña de 11 años muere en una piscinaUna niña de 11 años de edad falleció tras un accidente ocurrido en una piscina de un complejo turístico en la costa de Italia, un hecho que actualmente es investigado por las autoridades.El lamentable incidente ocurrió el 14 de julio en un balneario ubicado en la localidad de Sestri Levante, en la región de Liguria. Según reportes de medios, la menor se encontraba dentro de la piscina cuando su cabello quedó atrapado en el sistema de succión del desagüe.Personas que estaban en el lugar notaron que la niña tenía dificultades para salir del agua e intentaron ayudarla, pero no lograron liberarla de inmediato debido a la fuerza del sistema que mantenía su cabello atascado.Equipos de emergencia acudieron al sitio e hicieron maniobras de reanimación cardiopulmonar antes de trasladarla en helicóptero al Hospital Pediátrico Gaslini, en Génova. A pesar de los esfuerzos médicos, la menor murió horas después debido a las graves condiciones en las que llegó.Tras el fallecimiento, el centro médico expresó condolencias a la familia y confirmó que los padres autorizaron la donación de órganos de la pequeña.Frente al caso, el ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, señaló que este tipo de incidentes muestra que se deben reforzar las normas de seguridad en piscinas, especialmente en lo relacionado con los sistemas de succión.Por su parte, la fiscalía abrió una investigación para determinar si hubo fallas en el funcionamiento del drenaje o negligencia en las condiciones del lugar. El caso es analizado preliminarmente como un posible homicidio culposo y se ordenó una autopsia para esclarecer las causas exactas de la muerte.
Una persona resultó muerta y otra más herida tras el derrumbe de la fuente de la Glorieta del Árbol Gordo en Ciudad Rodrigo de la ciudad de Salamanca, en el centro de España, durante las celebraciones por el Mundial que ganó la selección española por 1-0 ante Argentina en el MetLife Stadium de Nueva York. Según ha informado el servicio de emergencias 1-1-2 de Castilla y León, el suceso se produjo poco después de la medianoche, cuando la sala de operaciones recibió varias llamadas alertando del colapso de la fuente sobre algunas de las personas que se encontraban concentradas en el lugar.El 1-1-2 dio aviso del incidente a la Policía Local de Ciudad Rodrigo, a la Guardia Civil de Salamanca, a los Bomberos de la Diputación de Salamanca y a Emergencias Sanitarias-Sacyl, que movilizó recursos asistenciales hasta el lugar.Los servicios sanitarios atendieron a dos personas, que fueron trasladadas al centro de salud de Ciudad Rodrigo. Una de ellas falleció en el centro sanitario, mientras que sobre el estado de la otra persona herida no han trascendido más datos por el momento.Asimismo, se activó el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias para prestar apoyo a los familiares de la persona fallecida.
La pediatra venezolana Francis Giannandrea, docente de la Universidad Central de Venezuela y voluntaria de la Fundación Hacer País, describió en entrevista con Sala de Prensa Blu el impacto humano que dejó el terremoto en La Guaira y aseguró que la atención a los damnificados va mucho más allá de la entrega de alimentos y medicamentos.La médica explicó que las primeras horas posteriores a la emergencia estuvieron marcadas por la incertidumbre y la búsqueda de sus estudiantes, varios de ellos residentes en las zonas más afectadas.“Las primeras 48 horas fueron muy angustiosas porque intentábamos contactar a nuestros estudiantes. Lamentablemente, dos de ellos fallecieron y eso me afectó profundamente como persona y como docente”, dijo.Giannandrea contó que, posteriormente, logró identificar a 11 estudiantes damnificados, a quienes la Fundación Hacer País ha brindado apoyo con alimentos, medicamentos y acompañamiento para atender otras necesidades de sus familias.La recuperación emocional, uno de los mayores retos tras el terremotoPara la especialista, uno de los impactos más graves de la tragedia es el daño psicológico que enfrentan quienes perdieron sus hogares y buena parte de su historia de vida.“Hay déficit material, pero la parte emocional es algo que nos va a costar mucho más recuperar. Muchas personas no solo perdieron su casa, también parte de su identidad”, destacó.La pediatra recordó que durante una visita a La Guaira escuchó el testimonio de una estudiante que le confesó que ya no existían el colegio donde estudió, la panadería que frecuentaba ni muchos de sus vecinos.“Cuando uno escucha esos relatos es imposible no ponerse en el lugar de ellos”, afirmó.Los médicos también necesitan apoyo psicológicoGiannandrea reconoció que el impacto emocional también ha alcanzado al personal de salud que atiende la emergencia. Incluso, reveló que acudió por primera vez a una consulta psicológica.“Desde hace una semana hice la solicitud de apoyo psicológico y ayer tuve mi primera consulta. El soporte emocional es necesario para todos los que estamos viviendo esta situación”, precisó.La médica señaló que el desgaste emocional afecta tanto a quienes sufrieron directamente el desastre como a quienes participan en las labores de atención.Medicamentos e insumos siguen siendo prioritariosSobre las principales necesidades en las zonas afectadas, Giannandrea advirtió que existe preocupación por el posible aumento de infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y problemas gastrointestinales debido a las condiciones en las que permanecen muchos damnificados.“Necesitamos desde medicamentos básicos hasta tratamientos para enfermedades crónicas. No es una emergencia de corto plazo; habrá que atender situaciones agudas y también pacientes con patologías de base”, mencionó.Además, destacó que continúan siendo fundamentales los alimentos no perecederos, el suero oral, probióticos y otros insumos para las personas que permanecen en refugios o en campamentos improvisados.Finalmente, la pediatra resaltó la solidaridad de la población venezolana frente a la tragedia y aseguró que miles de ciudadanos han encontrado distintas formas de ayudar, incluso en medio de las dificultades económicas que atraviesa el país.Escuche la entrevista completa aquí:
Un sismo de magnitud 4.6 se registró en la noche de este domingo 19 de julio en el municipio de Los Santos, Santander, según informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC) en su boletín.De acuerdo con la entidad, el movimiento telúrico ocurrió a las 8:44 p. m. y tuvo una profundidad de 158 kilómetros, por lo que fue catalogado como un sismo de profundidad intermedia. Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas lesionadas ni daños materiales asociados al evento.Tras el temblor, el Servicio Geológico Colombiano invitó a la ciudadanía que haya percibido el movimiento a diligenciar el formulario 'Sismo Sentido', una herramienta que permite recopilar información sobre cómo fue percibido el evento en las diferentes regiones del país y fortalecer el monitoreo sísmico.El municipio de Los Santos es reconocido por concentrar una de las mayores actividades sísmicas de Colombia debido a su ubicación sobre el Nido Sísmico de Bucaramanga, una zona donde se registran con frecuencia movimientos telúricos de distintas magnitudes.