Una cirugía que avanzaba con normalidad se convirtió en una escena de tensión cuando un violento movimiento telúrico comenzó a sacudir el quirófano. En medio de la emergencia, el equipo médico no abandonó al paciente: los profesionales se mantuvieron junto a la mesa de operaciones mientras el mobiliario se desplazaba, las luces parpadeaban y varios elementos del lugar se balanceaban por la fuerza del sismo.El episodio ocurrió en el Hospital General de Kumamoto, en el sur de Japón, y quedó registrado por una cámara de seguridad instalada dentro de la sala. Las imágenes, posteriormente divulgadas por el propio centro asistencial, permiten observar la reacción de los médicos durante los segundos más críticos del terremoto.En la grabación se aprecia cómo la camilla comienza a moverse de manera brusca mientras los integrantes del equipo quirúrgico intentan mantenerla estable. El objetivo era proteger al paciente y evitar que alguno de los objetos que se encontraban alrededor pudiera caer o provocar un accidente.El movimiento también alteró el resto del quirófano. Algunas mesas cambiaron de posición y el instrumental suspendido empezó a oscilar con fuerza. Mientras los médicos permanecían concentrados en el procedimiento, una enfermera abrió una de las puertas de la sala, dejando despejada una posible vía de salida en caso de que fuera necesario evacuar.El terremoto tuvo una magnitud de 6,8 y afectó con especial fuerza a la ciudad de Kumamoto. Reportes de medios locales señalaron que el desastre dejó al menos 39 personas muertas y alrededor de 170 heridas.Para ese día, el hospital tenía cuatro cirugías previstas. Una de ellas ya estaba en desarrollo cuando comenzaron las fuertes sacudidas. Durante aproximadamente 20 segundos, el personal tuvo que lidiar con el movimiento del edificio sin perder de vista la intervención que estaba realizando.Una vez que la intensidad del terremoto disminuyó, los trabajadores revisaron el estado del quirófano y volvieron a organizar los equipos que se habían desplazado. Aunque el edificio había sufrido afectaciones, los cirujanos continuaron con el procedimiento y consiguieron finalizarlo.El centro médico informó posteriormente que las cuatro operaciones previstas para aquella jornada concluyeron con éxito. Ninguna de las intervenciones tuvo que ser cancelada de manera definitiva como consecuencia del terremoto.La emergencia, sin embargo, dejó consecuencias en la infraestructura del Hospital General de Kumamoto. Los daños materiales obligaron a realizar trabajos de recuperación y limitaron parcialmente el funcionamiento de las instalaciones durante los días posteriores.
El Super GT es una de las competencias de automovilismo más importantes de Asia. Esta serie, que se disputa principalmente en Japón, reúne a fabricantes como Toyota, Honda y Nissan, y combina tecnología de alto nivel con carreras muy competitivas. Su popularidad se debe no solo a la velocidad, sino también a la innovación técnica y al espectáculo que ofrece en cada fecha.Japón es el epicentro de este campeonato porque allí nacieron varias de las marcas que lo impulsan y porque cuenta con circuitos icónicos y una fuerte cultura automovilística. Entre esos escenarios destaca el Fuji Speedway, una pista histórica donde se han vivido momentos memorables del deporte motor.Piloto sufre accidente al inicio del Super GT en JapónUn fuerte accidente marcó el inicio de una de las carreras del Super GT en el circuito Fuji Speedway, en Japón. Apenas comenzaba la competencia cuando uno de los vehículos se vio involucrado en un choque que terminó con el automóvil saliendo disparado por los aires.El impacto fue tan violento que el carro perdió el control y terminó estrellándose, generando preocupación inmediata entre los asistentes y los equipos en pista.Las imágenes del momento rápidamente comenzaron a circular por redes sociales, pues varios de los asistentes grabaron el hecho debido a lo impactante de la escena.El piloto involucrado fue identificado como Igor Fraga, brasileño nacido en Japón, quien hacía parte del equipo Nakajima Racing. A pesar de la gravedad del accidente, y que el vehículo quedó con daños severos, el equipo confirmó que el conductor no sufrió heridas graves, lo que generó alivio entre seguidores y organizadores del evento.El incidente obligó a la intervención inmediata de los equipos de seguridad del circuito, que actuaron rápidamente para atender la situación y garantizar que no hubiera mayores consecuencias dentro de la pista.
El terremoto de magnitud 7,1 que sacudió la región de Kumamoto, en el suroeste de Japón, obligó a varios fabricantes de automóviles a detener parte de su producción, pese a que sus plantas no registraron daños directos. De acuerdo con el medio especializado Automotive News, Toyota y Nissan suspendieron operaciones por problemas en la cadena de suministro y por las verificaciones de seguridad realizadas tras la emergencia, una situación que también llevó a otros fabricantes, como Honda, a revisar el estado de sus instalaciones.La interrupción ocurre en uno de los principales polos industriales del país y podría afectar la disponibilidad de algunos vehículos destinados a mercados internacionales, especialmente porque varias compañías dependen de proveedores ubicados en la zona afectada por el sismo, donde también se reportaron daños en carreteras, edificios y redes eléctricas.¿Por qué suspendieron operaciones si no sufrieron daños?Según Automotive News, las fábricas de Toyota y Nissan se encuentran a unos 150 kilómetros del epicentro y no resultaron afectadas estructuralmente. Sin embargo, la emergencia alteró el suministro de componentes y obligó a las compañías a activar protocolos de seguridad antes de retomar el ritmo normal de producción.Uno de los mayores inconvenientes está relacionado con los fabricantes de autopartes instalados en la región de Kumamoto. Al menos dos de esos proveedores suspendieron actividades tras el terremoto, lo que comenzó a impactar el abastecimiento de piezas necesarias para el ensamblaje de vehículos.Además de las afectaciones industriales, los daños en la infraestructura de transporte y en el suministro eléctrico complican la logística para movilizar componentes entre las plantas y sus proveedores.¿Qué carros podrían verse afectados?El impacto podría sentirse principalmente en modelos destinados a la exportación. En el caso de Toyota, la planta de Miyata produce varios vehículos de la marca Lexus, de los cuales cerca del 90 % se envían a mercados internacionales, según información de la propia compañía citada por Automotive News.Entre los modelos fabricados allí se encuentran:Lexus ES.Lexus RX.Lexus NX.Lexus UX.Por su parte, Nissan produce en las instalaciones afectadas modelos como el Infiniti QX80 y el Nissan Armada, comercializados en diferentes regiones del mundo.Hasta el momento, las compañías no han informado cancelaciones de pedidos, aunque el restablecimiento total dependerá de la recuperación de la cadena de suministro.¿Cuánto tiempo estarán detenidas las fábricas?Toyota anunció inicialmente una suspensión de un turno de trabajo después del terremoto. Sin embargo, tras intentar reiniciar operaciones, decidió ampliar la medida y mantener detenidas sus plantas hasta el viernes.La paralización incluye las líneas dedicadas a motores, sistemas híbridos y ensamblaje de vehículos Lexus.De acuerdo con Automotive News, el cierre de tres días podría representar una pérdida cercana a 5.200 vehículos que dejarían de fabricarse durante ese periodo.En Nissan, la suspensión comenzó de manera parcial y afecta únicamente algunas líneas de producción. La compañía explicó que la medida responde a la disponibilidad de autopartes y no confirmó una fecha para normalizar completamente las operaciones.El sismo de magnitud 7,1 dejó al menos 13 personas fallecidas y provocó daños en viviendas, carreteras y redes eléctricas en distintas zonas del suroeste japonés.
Las autoridades de la prefectura japonesa de Kumamoto elevaron este jueves a 34 las víctimas mortales a raíz del terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el sudoeste de Japón el pasado martes, mientras continúan las labores de rescate de posibles supervivientes.El centro de respuesta ante desastres de la prefectura precisó que en este balance se incluyen siete fallecidos en el centro comercial Aeon Mall de la localidad de Kashima, que registró una explosión después del seísmo, así como otros ocho por el derrumbe de una chimenea de la fábrica de Nippon Paper Industries en Yatsushiro.A pesar de este nuevo balance de las autoridades locales, el portavoz del Gobierno central, Minoru Kihara, mantuvo en 30 el número de fallecidos en una rueda de prensa prácticamente simultánea, apoyándose en la información proporcionada por la Policía.Más de 48 horas después del temblor, las operaciones de búsqueda y rescate de supervivientes continúan, en medio de cortes de agua y electricidad, y los pronósticos de altas temperaturas en la región.En este contexto, el Ministerio de Defensa informó de que anoche se iniciaron las labores de búsqueda con perros.Durante la jornada, unas 10.000 personas seguían evacuadas en unos 400 centros, donde el Gobierno local y las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) están colaborando en la instalación de unidades de aire acondicionado.El terremoto se registró a las 16.27 hora local de este pasado martes (07.27 GMT) y su epicentro se ubicó a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, según la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), que emitió una breve alerta de tsunami sin mayores percances.El temblor alcanzó el máximo en la escala japonesa de 7 niveles, centrada en medir la agitación sobre la superficie y el potencial destructivo, causando importantes daños materiales, que incluyen el derrumbe de parte del muro del popular castillo de Kumamoto.Desde entonces, se han registrado centenares de réplicas, incluido un seísmo de magnitud 5,8 en la noche del miércoles, y las autoridades han alertado de la posibilidad de que ocurra un temblor mayor en los próximos días.
Los muertos por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el martes el sudoeste de Japón ascienden ya a 18, según datos del Gobierno central y de la prefectura de Kumamoto, mientras los equipos de rescate trabajan contra reloj este miércoles para encontrar supervivientes atrapados bajo escombros de edificios.A los 13 muertos avanzados a primera hora por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se añaden ahora otros cinco por el derrumbe de una chimenea en la planta de Yatsushiro de Nippon Paper Industries, afirmó un portavoz de la prefectura de Kumamoto en una rueda de prensa.Cuatro personas podrían permanecer además enterradas bajo los escombros, añadió el portavoz local.Entre los fallecidos por el terremoto, que alcanzó el nivel máximo de 7 en la escala japonesa y tuvo su epicentro en la prefectura de Kumamoto la tarde del martes, se incluyen tres personas que se encontraban en un centro comercial operado por la cadena Aeon.El presidente de la cadena, Akio Yoshida, precisó en una rueda de prensa que otras tres personas se encuentran aún desaparecidas y las labores de rescate continúan.El portavoz del Gobierno nipón, Minoru Kihara, subrayó sin embargo las dificultades de las autoridades para presentar una cifra clara de desaparecidos, en una rueda de prensa que tuvo lugar prácticamente al mismo tiempo que la comparecencia de Yoshida."En este momento no estamos en condiciones de precisar con certeza cuántas personas se encuentran allí", dijo Kihara, preguntado por las personas atrapadas bajo los escombros en el centro comercial.Carrera contrarreloj"Han transcurrido más de 20 horas desde el desastre, pero aún hay personas esperando ayuda y es una verdadera carrera contrarreloj", dijo Takaichi en una comparecencia ante los medios de comunicación.Las autoridades japonesas han desplegado a miles de efectivos para ayudar en las tareas de búsqueda y rescate, subrayó Takaichi, con unos 4.600 soldados de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército), 2.000 pertenecientes a la Policía y unos 1.410 bomberos."Estamos evaluando la situación de nuestra capacidad de respuesta. Solicitamos a cada unidad operativa que continúe aumentando su personal y equipo", urgió la primera ministra.Cientos de heridos y casi 9.000 evacuadosA los fallecidos y desaparecidos se suma un gran número de heridos, más de 200 solo en el Yatsushiro North Community Medical Center, según dijo a EFE un portavoz del hospital.El departamento de bomberos de Kumamoto detalló que trasladaron a casi un centenar de heridos a varios centros, seis de ellos graves, y que las varias alertas de incendios han sido controladas.El centro sanitario Saiseikai Kumamoto informó la pasada noche que 84 heridos por el terremoto estaban recibiendo atención médica y uno de ellos se encontraba inconsciente."Las personas con lesiones, como fracturas causadas por la caída de muebles durante el terremoto, están llegando una tras otra. Contamos con 400 camas de hospital, pero ya nos estamos quedando sin espacio", declaró a la cadena pública NHK el jefe de la oficina de relaciones públicas del hospital, Yoshitaka Matsuoka.Según datos de la prefectura de Kumamoto, que en 2016 ya fue escenario de una serie de terremotos que dejaron un saldo de más de 200 muertos, 8.886 personas han sido evacuadas y más de 34.800 hogares han sufrido cortes de electricidad.Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.
El año 2026 ha estado marcado por varios hechos lamentables en los que la fuerza de la naturaleza ha golpeado a distintos países, dejando miles de muertos y heridos.Durante la temporada de mitad de año, varios sismos superiores a 7,0 en la escala de Richter han sacudido países de Europa, Asia y América, generando preocupación a nivel mundial. A esto se suma la alerta por la ola de calor que afecta a naciones como España y Francia.De hecho, el más reciente ocurrió este martes 28 de julio en la prefectura de Kumamoto, en Japón, donde el sismo ya deja varios heridos y daños en la infraestructura, entre ellos el colapso de techos de viviendas por la fuerza del movimiento telúrico.¿Cuáles han sido los sismos más fuertes de 2026?Filipinas (7 de junio): fue el sismo de mayor magnitud registrado en lo corrido del año. El terremoto de 7,8, con epicentro en Mindanao, dejó cerca de 107 muertos y más de 1.300 heridos, además de alertas de tsunami y graves daños en la infraestructura de la ciudad filipina.Venezuela (24 de junio): este ha sido el sismo con mayor impacto tanto en infraestructura como en número de víctimas mortales.El epicentro se ubicó entre las costas de La Guaira y Yaracuy. El doble sismo de magnitudes 7,5 y 7,2 se convirtió en la tragedia más mortífera del año, con más de 5.200 fallecidos, además de miles de heridos, damnificados y edificios completamente destruidos.La catástrofe, ocurrida hace más de un mes, continúa generando preocupación en la región por el elevado número de víctimas y las consecuencias que aún enfrentan las comunidades afectadas.Indonesia (1 de abril): el sismo de magnitud 7,4 tuvo como epicentro la costa de las Molucas Septentrionales y dejó un fallecido y decenas de personas lesionadas.Japón (20 de abril y 28 de julio): hasta el momento, Japón ha enfrentado dos episodios sísmicos. El primero ocurrió en abril, en Iwate, con una magnitud de 7,4. Gracias a la profundidad del evento, no dejó víctimas fatales.Sin embargo, este 28 de julio, en la isla de Kyushu, un sismo de magnitud 7,1 encendió las alertas durante la madrugada debido a las afectaciones registradas en la infraestructura de Kumamoto, entre ellas colapsos parciales y decenas de heridos.México (17 de julio): en plena temporada mundialista, Chiapas vivió un fuerte sismo de magnitud 7,3 que, aunque no dejó víctimas fatales, sí ocasionó daños materiales en la zona costera.
Al menos una persona ha muerto, unas 80 han resultado heridas y se teme que hasta otras 30 se encuentren atrapadas en el derrumbe de un centro comercial en el sur de Japón, después de que un terremoto de magnitud 7,1 golpeara la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón.Una persona fue hallada en una casa derrumbada en la ciudad de Yatsushiro y fue trasladada a un hospital, donde falleció posteriormente, afirmó la agencia de noticias japonesa Kyodo citando a la Policía de Kumamoto.La cadena de televisión nipona NHK informó por su parte de que unas 80 personas estaban recibiendo información médica en la localidad de Hikawa, situada en el distrito de Yatsushiro. La Policía de la prefectura dijo que está tratando de contactar con nueve personas cuya ubicación se desconoce.Además, un centro comercial de la zona sufrió una explosión durante la tarde, y las autoridades temen que un gran número de personas permanezcan atrapadas en su interior, como recoge la agencia japonesa de noticias Kyodo.El operador del centro comercial, Aeon Mall, declaró que la explosión se produjo después de que los empleados y los clientes hubieran evacuado el edificio, pero la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres japonesa explicó que muchos podrían estar atrapados dentro, y algunos de ellos heridos.Según NHK, se ha perdido el contacto con entre 20 y 30 empleados del centro, y las autoridades tratan de confirmar si se encuentran atrapados en el interior del edificio.En imágenes publicadas por NHK puede verse el centro comercial, ubicado en la localidad de Kashima, en la prefectura de Kumamoto, con parte de la pared desprendida y el tejado colapsado.Aunque las autoridades japonesas no han confirmado por el momento víctimas mortales, la primera ministra, Sanae Takaichi, afirmó en un comunicado en la red social X que se han confirmado heridos "así como el colapso de edificios, daños en carreteras y incendios, entre otros".El sismo tuvo lugar a las 16.27 hora local (07.27 GMT), y su epicentro se ubicó a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, ubicada en la isla japonesa de Kyushu, detalló la agencia meteorológica japonesa (JMA), que inicialmente dio una alerta por tsunami que ya ha sido retirada.El ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, indicó por su parte en una intervención ante los medios que se ha desplegado a 3.600 miembros de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) para asistir en las labores de búsqueda y rescate.Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.
Al menos 50 personas fueron hospitalizadas y 12 edificios colapsaron en Japón tras un terremoto de magnitud 7,1 en el suroeste del archipiélago que provocó fuertes temblores y decenas de miles de edificios quedaron sin luz.El temblor, ocurrido a las 16H27 (07H27 GMT) en la isla de Kyushu, alcanzó el nivel máximo (7) en la escala de intensidad sísmica Shindo, una referencia en Japón que mide la fuerza con la que se sienten los terremotos, precisó la agencia meteorológica nipona (JMA).Al menos 50 personas fueron trasladadas al hospital con heridas, informó la cadena NHK que también señaló que 12 viviendas se habían derrumbado. En cuatro de ellas había personas atrapadas, agregó."Varias personas" quedaron atrapadas en un centro comercial tras el terremoto en Japón.Antes de este informe, la primera ministra, Sanae Takaichi, había indicado que "hay varias personas heridas"."En algunas zonas se están produciendo cortes de electricidad e incendios, además carreteras y puentes han resultado dañados y se han derrumbado edificios", agregó.La JMA lanzó inicialmente una alerta de tsunami con olas de hasta un metro de altura, pero la levantó poco después tras no observar ninguna actividad."Cuando se produjo el terremoto, los temblores eran tan fuertes que no podía mantenerme en pie", declaró en televisión, media hora después del sismo, un empleado de la cadena pública NHK en la prefectura de Kumamoto, donde se produjo la sacudida.
Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el suroeste de Japón, provocando fuertes temblores que quedaron registrados en impactantes videos difundidos en redes sociales y por medios locales. El sismo llevó a las autoridades a emitir una alerta de tsunami que fue levantada poco después al no detectarse una amenaza significativa.El movimiento telúrico ocurrió a las 16:27 hora local (07:27 GMT), con un epicentro situado a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).En varias zonas se registró el nivel 7 de la escala de intensidad sísmica Shindo, el máximo de este sistema japonés que mide la fuerza con la que se sienten los terremotos en la superficie y su potencial destructivo.Las imágenes captadas tras el sismo muestran edificios dañados, incendios, carreteras afectadas y a personas buscando refugio mientras los fuertes movimientos sacudían la región. Un periodista de la cadena pública NHK relató que "los temblores eran tan fuertes que no podía mantenerme en pie".La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, informó que las autoridades continuaban evaluando el alcance de la emergencia. "Todavía estamos evaluando el alcance de las lesiones y los daños materiales, pero he sido informada de que ya hay varias personas heridas", afirmó.La mandataria añadió que "en algunas zonas se están produciendo cortes de electricidad e incendios, además carreteras y puentes han resultado dañados y se han derrumbado edificios".Tras el terremoto, la JMA emitió una alerta de tsunami para varios sectores de la costa ante la posibilidad de olas de hasta un metro de altura. Sin embargo, la advertencia fue cancelada poco tiempo después al no observarse actividad que representara un riesgo para la población.Los servicios de emergencia recibieron numerosas llamadas tras el fuerte movimiento, mientras que las centrales nucleares de la zona no reportaron incidentes, según la cadena pública NHK.Durante una rueda de prensa, Takaichi advirtió que podrían registrarse nuevos sismos de magnitud similar e hizo un llamado a la población para permanecer alerta y seguir las recomendaciones de las autoridades.Japón se encuentra sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta. Debido a esta condición geológica, el país registra terremotos con frecuencia y cuenta con estrictas normas de construcción e infraestructura diseñadas para resistir movimientos telúricos de gran intensidad.
Un fuerte terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes la zona de Kumamoto, en el sur de Japón, provocando además una alerta por tsunami y minutos después fue descartado, según datos de la agencia meteorológica japonesa (JMA). El sismo tuvo lugar a las 16.27 hora local (07.27 GMT), y su epicentro se ubicó a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, ubicada en la isla japonesa de Kyushu, detalló la agencia.Algunas zonas de la región registraron el nivel máximo en la escala japonesa de 7 niveles, centrada en medir la agitación sobre la superficie y el potencial destructivo de los temblores.Tras el terremoto, la JMA emitió una alerta por tsunami para varias zonas de la costa, y dijo que se esperan olas de hasta un metro de alto.Todavía no hay información sobre daños o víctimas, y está previsto que las autoridades meteorológicas ofrezcan una rueda de prensa a las 17.30 hora local (08.30 GMT) para dar más detalles.Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.
El fuerte terremoto de este lunes, 10 de agosto, dejó fuertes afectaciones en Pereira, ciudad cercana al epicentro de San José del Palmar en el departamento del Chocó. La cifra aumenta con el paso de las horas y la preocupación crece en la población.En medio del cubrimiento que ha hecho Noticias Caracol por esta emergencia, el corresponsal Freddy Gómez ha vivido esto mucho más de cerca, no solo por encontrarse en la ciudad, sino por ser pereirano y toda su familia también, quien también deberá hacer lo que hacen cientos de ciudadanos: buscar agua, buscar refugio y muchas cosas más.Pero en medio del extenso reportaje que ha tenido en Pereira, Gómez dejó una imagen que se viralizó rápidamente en el momento en que entrevistó al alcalde Mauricio Salazar, quien rompió en llanto al dar la cifras de afectados en la ciudad por este terremoto.“Es una tragedia para toda la ciudad. Para miles de familias. Por supuesto, necesitamos el apoyo del Gobierno y ahora necesitamos la reconstrucción de la ciudad, por necesitamos al Gobierno. Sigo con la fe puesta en Dios para trabajar por Pereira. Muy duro”, dijo el mandatario en medio de lágrimas.Ahí, el periodista no aguantó y salió de su rol para poder abrazarlo para mostrarle que tampoco está solo en este difícil momento que atraviesa al frente de esta emergencia en la capital de Risaralda. Una imagen que le ha dado la vuelta a todo el país.Más de 50 muertos ha dejado el terremoto en la ciudad y continúan las labores de rescate en diferentes puntos. Además, se contabilizan 34 estructuras colapsadas, 24 con daños parciales y 4 incendios estructurales, demostrando que, junto a Cali y Quibdó, ha sido de las zonas más afectadas en todo el país por este fuerte terremoto de 7.4 que tuvo como epicentro el Chocó.
A medida que pasan las horas del fuerte terremoto que sacudió gran parte del país, se van conociendo más videos de los procesos de evacuación durante ese movimiento telúrico. Uno de los que más se ha viralizado en redes sociales fue en una veterinaria en Medellín.En el video compartido por el propio negocio en su cuenta de Instagram se puede evidenciar cómo las profesionales llegaron al consultorio corriendo para iniciar a sacar a los animales que se encontraban allí. No importaba si tenían algún elemento médico o su tamaño, cada veterinario mostró su profesionalismo en ese momento de tensión y evacuó a sus pacientes.De hecho, uno de los aspectos que más resaltaron las personas en los comentarios del video fue que uno de los animales lo sacaron con una cobija para protegerlo. Por eso, los usuarios manifestaron que este tipo de actuaciones evidencia la calidad del personal que trabaja allí, así como el amor por estos gatos o perros que hacen parte de muchas familias antioqueñas."Gracias a todo el equipo que reaccionó de manera oportuna con los pacientes hospitalizados que son nuestra prioridad. Afortunadamente todos estamos bien y lamentamos profundamente las pérdidas de ciudades vecinas", se lee en la publicación.En cuestión de segundos, se puede salvar la vida no solo de las personas sino también de los peluditos que son, para muchos, un miembro más de la familia."Ninguno se queda atrás", se lee en el video de la cámara de seguridad de la veterinaria.Vale recordar que el movimiento telúrico se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y oeste del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.Último informe del terremotoAl menos 132 personas murieron y más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia, donde decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes, 10 de agosto, pudo haber tenido consecuencias mucho más graves si se hubiera registrado a una menor profundidad. Así lo explicó Daniel Ruiz, PhD en Ingeniería de la Universidad Javeriana, durante una entrevista en Recap Blu, de Blu Radio.El experto señaló que la profundidad del movimiento telúrico fue determinante para entender el impacto que tuvo el terremoto en el territorio nacional. Según explicó, el sismo ocurrió a casi 100 kilómetros de profundidad, permitiendo que la energía se distribuyera antes de llegar a la superficie.“Si hubiera ocurrido ese mismo sismo 7,4, pero unos 50 kilómetros de profundidad, yo creo que la devastación habría sido casi que apocalíptica”, aseguró Ruiz al explicar las diferencias que puede generar la profundidad de un terremoto.De acuerdo con el ingeniero, cuando un sismo ocurre a mayor profundidad, la energía sísmica tiene un mayor recorrido antes de alcanzar la superficie. Esto permite que se irradie en un área más amplia y modifica la intensidad con la que puede afectar determinados puntos.“Por fortuna, entre comillas, el sismo que ocurrió fue a una profundidad de casi 100 kilómetros y eso permitió que la energía sísmica se irradiara en una mayor área antes de que llegara a la superficie”, explicó el profesor.¿Por qué la profundidad es tan importante en un terremoto?La profundidad a la que se produce un terremoto es uno de los factores que puede determinar cómo se manifiesta el movimiento en superficie. Por eso, dos sismos con una magnitud similar pueden generar consecuencias diferentes dependiendo de dónde y a qué profundidad se originen.En este caso, Ruiz destacó que el terremoto tuvo su origen en el movimiento de la placa de Nazca, que se introduce por debajo de la placa Suramericana. Este proceso tectónico puede generar movimientos de gran magnitud capaces de sentirse en amplias regiones.“Lo que sucedió fue una gran placa que es la placa del Pacífico. Esta placa se llama la placa Nazca, que se está metiendo por debajo de la placa Suramérica”, explicó el especialista.El desplazamiento entre estas placas genera acumulación y posterior liberación de energía. Debido al tamaño de la estructura tectónica involucrada, un movimiento puede afectar a buena parte del territorio colombiano.“Tenemos una placa de conducción, una placa muy grande que se está metiendo por debajo de la placa de Suramérica y que cuando se mueve puede afectar muchísimos departamentos”, agregó Ruiz.Durante la entrevista, el experto también descartó que el terremoto registrado en Colombia tenga una relación directa con otro movimiento sísmico ocurrido en Venezuela.“No hay forma de que se puedan relacionar ambos terremotos”, afirmó Ruiz. Según explicó, el evento registrado en Venezuela se produjo en una zona tectónica diferente, asociada a la placa del Caribe.“En el Caribe, digamos, que está muy lejos a la zona del Pacífico donde ocurrió el terremoto que afectó a Colombia”, señaló el profesor de la Universidad Javeriana.Por esta razón, el especialista insistió en que no existe evidencia para establecer una conexión entre ambos fenómenos sísmicos, pese a que hayan ocurrido en un periodo cercano.¿Qué hacer si ocurre otro terremoto?Ruiz explicó que no existe una recomendación única para todas las personas durante un terremoto, debido a que el comportamiento de cada edificación depende de su configuración estructural.“En ingeniería sísmica, la palabra que rige todo lo que respondemos es depende. Cada edificación tiene una configuración estructural muy diferente a otra”, indicó.En edificaciones bajas, el experto considera que puede ser recomendable evacuar rápidamente, siempre evitando ventanas y vidrios que puedan desprenderse. En construcciones altas, por el contrario, evacuar por las escaleras podría representar un riesgo si la estructura sufrió daños.“Si uno está en una edificación bajita, lo mejor es salir, ¿no? Y salir lejos de los vidrios, de las ventanas que puedan caer”, explicó Ruiz.En edificios altos, el especialista recomendó buscar elementos estructurales rígidos, como columnas o muros de concreto, especialmente en zonas donde estos elementos tengan una función estructural importante.Las edificaciones más vulnerablesEl experto también explicó que el nivel de afectación de una construcción depende, entre otros factores, de si fue diseñada bajo criterios de resistencia sísmica. Las edificaciones de autoconstrucción y aquellas que carecen de elementos estructurales adecuados presentan mayores riesgos.“Las edificaciones más vulnerables son aquellas que no han tenido un diseño sismorresistente”, señaló Ruiz. Entre los casos más delicados mencionó las construcciones de mampostería sin refuerzo.Según el ingeniero, una edificación construida únicamente con ladrillo convencional y sin columnas o vigas puede presentar fallas súbitas. En estos casos, el inmueble puede no ofrecer señales suficientes antes de producirse un daño grave.“Las edificaciones de mampostería sin refuerzo, las que no tienen acero de refuerzo por dentro o que no tengan columnas y vigas perimetrales, son muy frágiles”, advirtió.Ruiz también llamó la atención sobre construcciones históricas, particularmente aquellas hechas en tierra, debido a que pueden presentar un comportamiento deficiente frente a movimientos sísmicos de gran magnitud.Réplicas: ¿pueden ser más fuertes que el terremoto?Tras un terremoto de magnitud 7,4 pueden presentarse réplicas, aunque normalmente estos movimientos tienen una magnitud inferior a la del sismo principal.“Usualmente las réplicas tienen la magnitud inferior al sismo principal. Es muy raro condiciones en las cuales uno tenga réplicas que tengan magnitudes similares”, explicó Ruiz.El profesor también recordó que la escala de magnitud es logarítmica. Por eso, pasar de magnitud 5 a magnitud 6 no significa simplemente un incremento pequeño en la energía liberada.“Una magnitud de seis no es que sea un poquitico más grande que una magnitud cinco”, explicó.
La alerta sísmica que reciben los celulares no predice los terremotos, como muchos creen en redes sociales, sino que, en realidad, detecta que el movimiento ya comenzó y aprovecha los segundos de diferencia entre la llegada de las primeras ondas sísmicas y aquellas que pueden ser percibidas por las personas para enviar una advertencia.Camila Domínguez, gerente de Alianzas de Android en Hispanoamérica, explicó en diálogo con La Nube de Blu Radio que Google desarrolló este sistema en conjunto con entidades especializadas y mediante la tecnología incorporada en los dispositivos Android."Los terremotos no se predicen y por eso siempre cuando mandamos la alerta de terremotos decimos, no es que Google esté prediciendo el terremoto, el terremoto ya ocurrió, el problema es que la gente no lo ha sentido. Entonces eso da tiempo a que desde que se mandan las primeras ondas del terremoto, que digamos que son las imperceptibles para el humano, voy a decirlo así, alcance a llegar a los servidores y se puedan mandar las alertas", explicó.¿Cómo detectan los celulares un terremoto?El sistema utiliza los sensores de movimiento de los teléfonos Android para identificar señales asociadas a un sismo. Los dispositivos pueden funcionar como una especie de red de detección que recopila información y permite generar una alerta para otros usuarios.“Los celulares sirven como las redes sismómetros y van alimentando y generando la alerta para los ciudadanos (...) La gente que está mucho más cerca del epicentro pues recibe la alerta con mucho menos tiempo que la que está un poco más lejos”, explicó Domínguez.El sistema también distingue entre alertas de “acción” y de “atención”, dependiendo del nivel de riesgo estimado para cada zona.¿Qué necesita el celular para recibir la alerta?La alerta de terremotos de Google está disponible para dispositivos Android compatibles y viene activada por defecto. Sin embargo, el teléfono debe tener habilitada la ubicación y contar con conexión a internet, ya sea mediante Wi-Fi o la red móvil.En el caso de las alertas por terremotos, el sistema depende del software de Android, mientras que otras emergencias, como inundaciones o incendios forestales, pueden involucrar a organismos gubernamentales, operadores y sistemas nacionales de gestión del riesgo.Según Domínguez, aproximadamente 13 millones de teléfonos recibieron la alerta durante el terremoto este 10 de agosto, una cifra que demuestra el alcance que pueden tener estas herramientas tecnológicas para mejorar la respuesta de la ciudadanía ante una emergencia.
La tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país dejó una nueva víctima en el departamento del Chocó: Mateo, el hijo del alcalde de Bahía Solano, murió como consecuencia de la emergencia que ha dejado al menos 132 personas fallecidas y numerosas estructuras destruidas o afectadas.La muerte del menor se conoce mientras los organismos de socorro mantienen las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas por el movimiento telúrico, cuyo epicentro estuvo en inmediaciones de San José del Palmar, en el Chocó. Las autoridades han advertido que las primeras horas son determinantes para encontrar con vida a personas que puedan continuar atrapadas entre los escombros.A través de una imagen compartida por la alcaldía se confirmó la lamentable muerte del pequeño Mateo. Allí se puede ver al niño sonriendo, levantando uno de sus pulgares y vistiendo una camisa blanca. También se envió un mensaje de solidaridad con el alcalde Jairson Leonel Valencia y su familia por la muerte del menor."La partida de Mateo enluta profundamente a nuestra institucionalidad y a todo nuestro municipio de Bahía Solano. elevamos nuestras oraciones para que Dios les conceda fortaleza, consuelo y serenidad para afrontar estos difíciles momentos, y que su amor y misericordia acompañen a toda la familia", se lee en la imagen.Vale recordar que en la tarde de este lunes el presidente Abelardo De La Espriella visitó Quibdó, capital del Chocó, y posteriormente se trasladó a Cali para conocer de primera mano la situación.Nuevas medidas tras terremotoAnte la magnitud de la emergencia, la Alcaldía de Cali decretó el toque de queda entre las 8:00 de la noche de este lunes y las 6:00 de la mañana del martes, además de ordenar la militarización de la ciudad. El alcalde Alejandro Eder explicó que estas medidas buscan garantizar la seguridad y facilitar la movilidad de los equipos de emergencia. “Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali”, afirmó el mandatario.Eder también señaló que la presencia de la Policía y el Ejército será reforzada en diferentes sectores, especialmente en las comunas 17 y 19 y en los puntos donde se reportaron mayores daños. “Estas primeras 48 horas son críticas para que podamos rescatar con vida a todas las personas que puedan estar atrapadas en los edificios colapsados”, manifestó el alcalde, quien pidió a los ciudadanos reportar cualquier intento de saqueo o situación que pueda poner en riesgo la seguridad.Como parte del despliegue para atender la emergencia, Cali recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares. Además, fue declarada la calamidad pública con el propósito de concentrar los recursos y esfuerzos institucionales en la protección de la vida y la atención de las personas afectadas. La emergencia también obligó a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, programada entre el 12 y el 17 de agosto. La Alcaldía indicó que las actividades artísticas, académicas, culturales y sociales quedarán sujetas a la evolución de la situación y a la evaluación de las autoridades y organismos de socorro. Mientras continúan las labores de atención, Eder hizo un llamado a la solidaridad y a facilitar el trabajo de los equipos de rescate. “Caleños, esta prueba la vamos a superar unidos, la vamos a superar juntos y saldremos adelante”, concluyó.