Conseguir tiquetes aéreos a buen precio es una de las principales metas de quienes ya están planeando sus viajes para 2026. Durante años han circulado recomendaciones sobre comprar vuelos de madrugada, en ciertos días de la semana o en horarios específicos para pagar menos, pero los análisis recientes indican que no existe una fórmula exacta que garantice un ahorro.De acuerdo con Skyscanner, los precios de los vuelos cambian constantemente porque las aerolíneas utilizan sistemas automáticos que ajustan las tarifas según factores como la demanda, la disponibilidad de sillas, la temporada y el comportamiento de los viajeros.Por eso, comprar un tiquete en la madrugada o esperar una hora específica del día no asegura encontrar una tarifa más económica. La clave está en planificar con anticipación y utilizar herramientas que permitan seguir los cambios de precio.Cómo conseguir vuelos más baratos para viajar en 2026Los viajeros que buscan ahorrar pueden aplicar algunas estrategias que aumentan las posibilidades de encontrar mejores precios:Reservar con suficiente anticipación para evitar incrementos de última hora.Comparar diferentes fechas de salida y regreso.Revisar aeropuertos cercanos al destino final.Activar alertas de precios para recibir avisos cuando una tarifa cambie.Evitar temporadas de alta demanda como vacaciones escolares, puentes festivos o fechas especiales.La flexibilidad es uno de los factores más importantes. En algunos casos, cambiar el viaje uno o dos días puede representar una diferencia considerable en el valor final del tiquete.Además, quienes todavía no tienen definido un destino pueden comparar varias opciones y encontrar lugares con precios más bajos frente a otros destinos que suelen tener mayor demanda.¿Existe una hora ideal para comprar tiquetes aéreos?Una de las creencias más extendidas es que comprar vuelos en la noche o durante la madrugada permite conseguir mejores tarifas. Sin embargo, los expertos señalan que esa estrategia no tiene respaldo suficiente, ya que los precios no funcionan bajo un horario fijo.Las aerolíneas modifican sus valores de manera dinámica, por lo que una tarifa que aparece económica en un momento puede cambiar horas después dependiendo del movimiento de la demanda.La recomendación es no esperar una supuesta “hora perfecta”, sino hacer seguimiento constante y aprovechar una buena oportunidad cuando aparezca.Planificar con tiempo, la clave para ahorrar en vuelosPara quienes viajarán durante 2026, la mejor herramienta será la organización. Revisar precios con anticipación, comparar opciones y mantener abiertas varias alternativas puede ayudar a reducir el gasto en transporte.Las plataformas digitales permiten monitorear rutas, recibir notificaciones y analizar el comportamiento de los precios antes de tomar una decisión.Aunque no existe un truco definitivo para encontrar siempre el vuelo más barato, una buena planificación puede marcar la diferencia entre pagar de más o conseguir una tarifa que permita destinar más presupuesto a disfrutar del destino.
El puente festivo de Reyes sigue siendo una de las fechas más queridas por los colombianos que buscan aprovechar esta temporada para viajar. Si bien estos días marcan tradicionalmente el cierre de la temporada decembrina, para muchos también representan la oportunidad perfecta para alargar un poco más las vacaciones, visitar familiares o simplemente descansar.Ante esto, las cifras de 2025 dan señales claras sobre la tendencia de esta temporada y todo apunta a que en 2026 el comportamiento sea muy similar, o incluso superior.Así mismo, el Ministerio de Transporte informó que durante el festivo de Reyes de 2025 se movilizaron más de cuatro millones de vehículos por las vías del país. A esto se suman más de 1,4 millones de pasajeros en terminales terrestres y más de un millón de viajeros por vía aérea, cifras que confirman la importancia de la movilidad intermunicipal para el turismo interno y la economía regional.Rutas más usadas en el puente festivo de ReyesEl puente de Reyes, que este año no será el 6 de enero sino el lunes 12 del mismo mes, se espera que genere un alto movimiento en el turismo nacional. Ante ello, según datos de la plataforma Pinbus, Bogotá continúa siendo el principal punto de conexión del país durante esta temporada. Así mismo, la plataforma destaca que tradicionalmente desde la capital salen y llegan las rutas que dominan el ranking de las más usadas.Entre los trayectos con mayor crecimiento frente a 2025 se encuentran:Neiva–Bogotá, con un aumento del 67 %Bucaramanga–Bogotá, con un aumento del 49 %Bogotá–Manizales, con un aumento del 49 %Medellín–Bogotá, con un aumento del 16 %Ibagué–Bogotá, con un aumento del 17 %Estas cifras evidencian la alta demanda de viajes hacia Bogotá, especialmente tras el fin de las vacaciones y para muchos el regreso a la rutina laboral o el inicio del calendario académico.Rutas que se roban el protagonismo a comienzos de añoMás allá de Bogotá, existen otros trayectos con un fuerte atractivo turístico que también registraron crecimientos importantes. Rutas como Cartagena–Santa Marta (40 %), Cali–Armenia (67 %), Bogotá–San Gil (51 %) y Valledupar–Santa Marta (54 %) reflejan que los viajeros siguen apostando por destinos de descanso y naturaleza al inicio del año.Este comportamiento confirma que el transporte terrestre continúa siendo clave para dinamizar el turismo interno, especialmente durante las temporadas altas.Colombianos prefieren comprar pasajes digitalesOtro dato que marca la pauta en las vacaciones de los colombianos tiene que ver con el crecimiento en la compra de pasajes por internet. Durante el puente de Reyes de 2025, la venta digital aumentó un 37 %, impulsada por el uso de páginas web, aplicaciones móviles y canales como WhatsApp.Según Alejandro Zuluaga, cofundador de Pinbus, esta tendencia llegó para quedarse. La digitalización ha facilitado la planeación de los viajes, permitiendo comparar rutas, asegurar cupos y evitar filas, una dinámica que seguirá marcando los desplazamientos durante el puente de Reyes de 2026 y a lo largo del año.
Un ajuste responsable en la tarifa del transporte público urbano en el Valle de Aburrá para este 2026 es lo que pide el gremio, ante los crecientes costos de operación del sistema y el reciente incremento del salario mínimo a 2 millones de pesos.Según la Corporación de Transportadores Urbanos de Colombia (CTU), el aumento sostenido en insumos esenciales como combustibles, mantenimiento vehicular, repuestos, seguros y costos administrativos hacen que no sea del todo sostenible, incluso, con el aumento que se prevé para este año, que está pendiente de ser oficializado a través de una resolución del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, autoridad en la materia.Dicha entidad tiene estimado para este 2026 un incremento en la tarifa del pasaje de $400 (quedando en 3.800 pesos) para cubrir parcialmente estos costos y garantizar la continuidad del servicio, mientras las empresas transportadoras argumentan que se ha generado una presión significativa sobre su sostenibilidad financiera. Jimmy Alexis Gómez Ossa, presidente de la CTU, explicó que este incremento no cubre la realidad financiera del sector."Que no lo paguen los más vulnerables, que no recaiga solamente sobre nuestros usuarios. Por eso hacemos ese llamado a la autoridad para que pongan en funcionamiento lo definido en el plan de desarrollo donde se determinó un fondo de estabilización a la tarifa para el transporte público colectivo. Así como el masivo tiene el subsidio a su tarifa, el transporte público lo requiere", indicó.Gómez indicó que hoy en día el transporte público colectivo moviliza más de 132 millones de viajes al año, siendo fundamentales para los desplazamientos de las personas a sus sitios de trabajo, estudio, citas de salud, entre otros en especial en hogares de estratos 1, 2 y 3.Pese a la situación financiera, el gremio transportador fue enfático en que este ajuste al pasaje no debe recaer exclusivamente sobre los usuarios, por lo que pidieron al Estado y a los gobiernos locales como el Distrito de Medellín que se avance en mecanismos de cofinanciación, subsidios y apoyos estructurales, como los que hoy en día tiene el Metro.
El cambio de calendario abre la puerta a uno de los momentos más esperados del año para miles de personas, la temporada de vacaciones de Año Nuevo. Tras las celebraciones decembrinas, muchos viajeros aprovechan los primeros días de enero para planear escapadas, visitar familiares o simplemente buscar un descanso lejos de la rutina.No obstante, para algunos eso solo es posible sin desajustar su presupuesto, por lo que anticiparse y aprovechar promociones aéreas es importante para planear viajes más económicos en el primer semestre.Tiquetes de avión desde $56.000 para destinos nacionalesLa aerolínea JetSmart, con operación en Colombia, lanzó una campaña de tarifas promocionales que permite encontrar tiquetes desde los $56.000 en vuelos nacionales. La compañía, que opera bajo el modelo de bajo costo, también cuenta con rutas internas y conexiones hacia otros destinos de América Latina.De acuerdo con el sitio web de la aerolínea, esta promoción aplica desde el 15 de diciembre de 2025 hasta el 30 de junio de 2026, esto quiere decir que aquellos que estén interesados en comparar tiquetes aéreos aún están a tiempo para hacerlo. Sin embargo, solo hay 1.000 asientos disponibles para ello.Destinos nacionales con tarifas promocionalesLa campaña incluye rutas que conectan las principales ciudades del país con capitales intermedias y los destinos turísticos que más visitan los viajeros. Entre los trayectos disponibles se destacan ciudades de clima cálido y playa, así como corredores aéreos de alto tráfico empresarial y turístico.Los destinos con promoción son los siguientes:Bogotá – Pereira, con precios desde $55.920.Pereira – Bogotá, desde $56.920.Medellín – Cali, con tarifas desde $65.916.Cali – Medellín, desde $66.316.Bogotá – Medellín, con precios desde $76.412.En destinos de playa y clima cálido, la promoción también incluye rutas hacia Santa Marta, Montería y Barranquilla. Hacia el suroccidente y oriente del país hay conexiones hacia Cali y Cúcuta. Algunas de estas rutas superan los $80.000, pero se mantienen por debajo de los precios habituales del mercado.De acuerdo con la aerolínea, estas tarifas hacen parte de “una estrategia para estimular la demanda en temporada baja y permitir que más personas accedan al transporte aéreo. La posibilidad de reservar vuelos con varios meses de anticipación permite a los viajeros distribuir mejor sus gastos y planear vacaciones más largas o frecuentes”.Sin embargo, la compañía recuerda que las tarifas promocionales corresponden a planes básicos, por lo que servicios adicionales como equipaje en bodega, selección de asiento o cambios de fecha pueden tener costos adicionales, dependiendo de las condiciones del tiquete adquirido.
El anuncio del salario mínimo para el año 2026 ha generado un fuerte debate en el país. Tras la confirmación del presidente Gustavo Petro de un incremento del 23,7 %, el salario quedó establecido en $1.750.900, una cifra que abrió la discusión sobre los impactos que tendrá este ajuste en el bolsillo de los trabajadores y en los costos que subirán el próximo año.En Bogotá, muchas de las dudas giran alrededor del transporte público. Para miles de trabajadores que dependen a diario de TransMilenio, el aumento del salario mínimo obliga a hacer cuentas frente al valor del pasaje y al papel que juega el auxilio de transporte, que en este escenario empieza a verse con algo más de alivio.Cuántos pasajes puede combrar con el auxilio de transporte en 2026Luego de que el Gobierno Nacional fijara el salario mínimo en $1.750.900, el auxilio de transporte también tuvo un ajuste. Para 2026, este subsidio quedó en $249.100, lo que lleva el ingreso total a $2.000.000 para quienes devengan hasta dos salarios mínimos.Este auxilio está dirigido a cubrir, al menos parcialmente, los gastos de movilización hacia el lugar de trabajo. En una ciudad como Bogotá, donde TransMilenio es el principal medio de transporte para millones de personas, este monto representa un respiro frente a los costos diarios de desplazamiento.Con el valor actual del pasaje, que es de $3.200, el cálculo es sencillo: con los $249.100 del auxilio se pueden adquirir cerca de 77 pasajes en la tarjeta TuLlave. Para quienes trabajan de lunes a sábado, esto equivale a unos 38 días y medio de trayectos sencillos, lo que permite cubrir el mes completo y dejar un pequeño margen adicional.¿Cuánto subiría el pasaje de TransMilenio en 2026?Por ahora, no se ha confirmado oficialmente cuánto costará el pasaje de TransMilenio en 2026. Sin embargo, desde la Alcaldía de Bogotá se ha mencionado que podría subir a $3.450. Según explicó la gerente de TransMilenio S.A., María Fernanda Ortiz, este ajuste respondería a la necesidad de cubrir los gastos de operación del sistema.De concretarse ese aumento, el incremento sería del 7,8 %. Aun así, con el auxilio de transporte vigente para 2026, los trabajadores podrían comprar alrededor de 72 pasajes al mes, suficientes para cubrir 36 días de viajes de ida y regreso.Este escenario también vuelve a poner sobre la mesa el debate de los colados. En Bogotá, muchos usuarios justifican la evasión del pago del pasaje argumentando que el salario no alcanza para cubrir el transporte. Sin embargo, con el nuevo salario mínimo y el ajuste al auxilio, el discurso empieza a dividir opiniones, especialmente entre quienes consideran que ahora sí existirían las condiciones para pagar el pasaje completo.El nuevo salario mínimo y el auxilio de transporte comenzarán a regir desde el 1 de enero de 2026 y beneficiarán a cerca de 2,4 millones de trabajadores en todo el país, según cifras del DANE.
Recientemente, durante una entrevista con Blu Radio, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, se refirió a lo que podría ser el aumento del salario mínimo para el año 2026. Aunque aclaró que el Gobierno del presidente Gustavo Petro aún no ha definido una cifra concreta, señaló que ya se están evaluando los escenarios posibles y las variables que exige tanto la ley como la Constitución.En la conversación, el ministro habló de un posible incremento entre el 18 % y el 19 %, pero fue enfático en que todavía no hay una decisión tomada. “No tenemos datos concluyentes porque estamos precisamente construyendo el decreto de incremento”, afirmó Sanguino. Mientras avanza ese proceso, el tema ya empieza a generar expectativas y preocupaciones entre los colombianos, especialmente por el impacto que podría tener en el costo de vida.Aunque muchas personas ven con buenos ojos un aumento de esa magnitud, hay detalles que podrían terminar golpeando el bolsillo en el día a día, como el transporte público, uno de los gastos más frecuentes para millones de ciudadanos.Aumento del salario mínimo y posible impacto en el transporteSi bien el ministro no confirmó que el salario mínimo suba un 19 %, tampoco descartó esa posibilidad. Actualmente, sin contar el auxilio de transporte, el salario mínimo legal vigente es de $1.423.500. Con un incremento del 19 %, este podría ubicarse alrededor de los $1.693.965.Desde el Gobierno se ha señalado que un aumento de este tipo busca dinamizar la economía y mejorar el poder adquisitivo. Sin embargo, uno de los efectos colaterales podría ser el ajuste en las tarifas del transporte público. En Bogotá, por ejemplo, el pasaje de TransMilenio tiene un costo actual de $3.200.De acuerdo con una propuesta que ha circulado en el Concejo de Bogotá, el pasaje podría subir a $3.450 en 2026, un incremento cercano al 9 %. Según explicó en su momento la gerente de TransMilenio, María Fernanda Ortiz, este ajuste responde a los altos costos de operación del sistema, que se ven directamente influenciados por el aumento del salario mínimo.En un escenario hipotético, si la tarifa llegara a incrementarse en un 19 %, el pasaje podría costar cerca de $3.808. Esto implicaría que un usuario que realiza dos viajes diarios gastaría alrededor de $228.480 mensuales solo en TransMilenio.¿Cuánto costarían los pasajes en municipios cercanos a Bogotá?El impacto no se limitaría a la capital. En municipios como Soacha, desde donde miles de personas se movilizan a diario hacia Bogotá, el transporte interno tiene un costo de $2.000. Con un aumento del 19 %, la tarifa podría subir a $2.380. El pasaje hacia Bogotá, que hoy ronda los $3.000, podría llegar a $3.570.En otros municipios de la sabana de Bogotá, el panorama sería similar. Por ejemplo:Portal 80 – El Rosal: pasaría de $8.000 a cerca de $9.520.Bogotá – Facatativá: subiría hasta aproximadamente $9.877.Bogotá – Mosquera: podría llegar a $7.140.Aunque se trata de cifras hipotéticas, es importante recordar que las empresas de transporte son las que finalmente definen los incrementos, teniendo en cuenta sus costos de operación. Aun así, el aumento del salario mínimo suele ser un factor clave en estas decisiones.
En caso de aprobarse la reforma tributaria planteada por el Gobierno nacional, para 2026 el galón de diesel aumentaría 658 pesos, un tema que genera preocupación en varios gremios del país, en especial en el del transporte, pues el combustible es uno de lo elementos más importantes de su canasta de costos. Esto, en el caso de Medellín, podría llevar por ejemplo a aumentos en la tarifa de buses.Las voces de inquietud frente a la iniciativa no se han hecho esperar en la ciudad de Medellín donde diariamente en promedio un millón de usuarios utiliza el transporte público colectivo.Jimmy Alexis Gómez, presidente de la Corporación de Transportadores Urbanos de Colombia, manifestó que en medio de un panorama desafiante en varios sentidos muchas compañías casi trabajan a pérdida y que con un eventual incremento en el combustible la tarifa ideal de un pasaje de bus en la capital antioqueña, que actualmente está definida en 3.400 pesos, debería ajustarse 800 pesos más.Gómez aseguró que con decisiones como estas el Gobierno está propiciando la informalidad y alternativas de movilidad más inseguras, sin contar el impacto laboral y económico que generaría en el gremio."Lo que va a hacer es afectar a los diferentes hogares, porque al no estar en servicio público la gente tendrá que mirar a otros migrar a otros modos, otros modos que son informales, otros modos que generan riesgos, otros modos que no tienen pólizas para darle cobertura a las personas que allí se movilizan", destacó Gómez.En este mismo sentido, el alcalde Federico Gutiérrez advirtió que la modificación en el precio de los combustibles tiene un impacto directo y sensible sobre el costo de vida, afectando especialmente a la población más vulnerable."Es que si aumentan gasolina inmediatamente se suben todos los otros temas de consumo, o sea, es muy sencillo. Los transportadores tendrán que aumentarle también justamente el tiquete a los usuarios. Es que aquí quien termina pagando es la gente en la calle. Eso es lo que pretende el Gobierno", afirmó el alcalde.Solo con el incremento de los combustibles el Gobierno espera recaudar para la reforma entre 2.6 billones de pesos en 2026 y 7.2 billones cada año a partir de 2027.
Bucaramanga enfrenta una fuerte controversia tras la propuesta del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) de incrementar las tarifas del transporte público urbano. La propuesta plantea un aumento en los costos del pasaje, tanto para el sistema masivo de transporte Metrolínea, como para los buses convencionales.De acuerdo con el proyecto presentado durante la reunión de la junta metropolitana este martes, la tarifa del pasaje de Metrolínea podría pasar de $3.200 a $4.100, lo que representa un incremento del 28%. Por su parte, la tarifa del transporte convencional aumentaría de $2.400 a $3.200, eliminando la tarifa diferencial que beneficiaba a los usuarios en trayectos cortos dentro del casco urbano.Cristian Reyes Aguilar, representante del Concejo de Bucaramanga ante el AMB, expresó su inconformidad con esta propuesta y solicitó una revisión exhaustiva del estudio que fundamenta los incrementos tarifarios.“Manifestamos nuestra petición al Área Metropolitana de que se revise muy bien ese estudio de tarifas para el pasaje de transporte público urbano en Bucaramanga. Un aumento desproporcionado del 25% al 30%, tanto en el transporte masivo, que ya prácticamente se está liquidando, como en el convencional, que es el que está hoy salvando el transporte, sería nocivo. Estaríamos enviando prácticamente a los pocos usuarios que tenemos hacia la ilegalidad”, indicó el concejal.El cabildante también destacó la importancia de mantener la tarifa diferencial, la cual permite que los trayectos cortos dentro del casco urbano tengan un costo de $2.400, mientras que los trayectos más largos, como los que conectan a Bucaramanga con municipios como Piedecuesta y Girón, tienen un costo máximo de $3.100. Según el concejal, esta medida había resultado efectiva para garantizar la accesibilidad del transporte público y combatir el uso de medios ilegales de transporte.La propuesta del AMB ha generado reacciones. Algunos usuarios del transporte público han expresado su preocupación por el impacto que estos incrementos podrían tener en su economía diaria."Si el pasaje lo suben a $4.200 pesos en Metrolínea, pues queda más barato movilizarse en 'motopirata'", dijo un usuario de Metrolínea.El debate sobre el incremento tarifario continuará el próximo lunes 23 de diciembre.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, reveló este miércoles, 4 de diciembre, detalles sobre el progreso en la construcción de la Primera Línea del Metro de Bogotá y ofreció una estimación sobre la tarifa que se cobrará a los usuarios una vez entre en operación.El anuncio se dio en medio de una rueda de prensa en la que el mandatario de la capital dio un balance de los obras, destacando la relevancia del proyecto para la movilidad del país. De acuerdo con Galán, se espera que el sistema de transporte esté disponible para los ciudadanos a partir del primer trimestre de 2028.¿Cuánto costaría el pasaje del metro de Bogotá?El alcalde de Bogotá señaló, en medio de sus declaraciones, que la tarifa que pagarían los bogotanos para subir al metro de Bogotá se unificaría con la del sistema de transporte TransMilenio. Esto significa que sería el mismo que actualmente se paga en los buses troncales y zonales, que para 2024 está en $2.950, pero podría subir teniendo en cuenta el año de finalización del Metro.Galán destacó que, aunque no estará al frente de la ciudad en el momento de la operación comercial del metro, se prevé una integración tarifaria para facilitar el acceso de los ciudadanos a este nuevo medio de transporte. Sin embargo, subrayó que los valores definitivos dependerán de cómo evolucione el sistema en términos de costos operativos y sostenibilidad económica."Es un estudio que tendrá una tarifa unificada con el sistema de transporte público de Bogotá. Y todavía faltan un par de años para que entre en operación, por lo que esto dependerá de, eventualmente, cómo esté el sistema de transporte en ese momento", afirmó el mandatario.¿Cuál es el avance de las obras del metro de Bogotá?Además del costo del pasaje, Galán informó que la obra, que recorrerá 24 kilómetros desde la localidad de Bosa hasta la avenida Caracas con calle 72, ya presenta un avance del 44.45 %. Esta línea permitirá a los usuarios completar el trayecto en tan solo 27 minutos, un tiempo significativamente menor al que actualmente toman los desplazamientos en otros medios de transporte.Uno de los hitos más destacados del proyecto es la construcción del primer kilómetro del viaducto, que representa un paso clave hacia la concreción de un sistema de transporte masivo que ha sido esperado por décadas en la ciudad.El alcalde también anunció que para mayo de 2024 se espera tener listas las primeras seis estaciones del metro, con la proyección de movilizar más de 55.000 pasajeros diariamente. Estas estaciones serán fundamentales para conectar puntos estratégicos de la ciudad y optimizar la movilidad de los bogotanos.“En Bogotá vamos a tener metro por fin, y estamos avanzando rápidamente”, afirmó Galán.
A través de redes sociales el sistema de transporte público de la capital colombiana, TransMilenio, anunció un nuevo cambio que tiene que ver con la forma en que los bogotanos pagan su pasaje para utilizar los buses, ya sea de SITP o los articulados.Se trata de una nueva versión de la tarjeta TuLlave, la cual incluye mejoras importantes, como la incorporación de un código QR que refuerza la seguridad de los usuarios, y otros cambios. Sin embargo, hay quienes tienen dudas respecto a si es necesario cambiarla y cuánto cuesta.¿Es obligatorio cambiar la tarjeta TuLlave por una nueva?Según aclaró TransMilenio a través de sus redes sociales, la tarjeta TuLlave de color verde, que muchos usuarios ya poseen, seguirá siendo completamente funcional para pagar el pasaje, ya sea en estaciones de TransMilenio o en los buses de SITP.Por lo tanto, el cambio a la nueva tarjeta no es obligatorio. Sin embargo, la entidad recomienda la actualización debido a las ventajas adicionales que ofrece la versión personalizada, diseñada para mejorar la experiencia de los pasajeros y garantizarles más beneficios.¿Cuánto cuesta la nueva tarjeta de TransMilenio?El costo de la nueva tarjeta TuLlave es de 8.000 pesos, el mismo precio que la versión básica. Sin embargo, a pesar de tener el mismo valor, la versión personalizada cuenta con varios beneficios que no están disponibles para los usuarios que mantienen la tarjeta estándar:Descuentos en transbordos: uno de los principales beneficios es que los usuarios pueden realizar transbordos entre diferentes rutas del sistema sin tener que pagar un pasaje completo, lo que genera un ahorro significativo en los viajes diarios.Viaje a crédito: la tarjeta personalizada permite viajar a crédito, es decir, el usuario puede seguir utilizando el servicio incluso cuando no tiene saldo disponible en su cuenta.Recuperación de saldo en caso de pérdida: en caso de que la tarjeta sea extraviada, el titular puede recuperar el saldo que tenía almacenado, un beneficio que no está disponible con las tarjetas no personalizadas.¿Dónde puede comprar la nueva tarjeta TuLlave?Los bogotanos que deseen adquirir la nueva versión de la tarjeta TuLlave de TransMilenio y SITP deberán dirigirse a cualquier punto de venta autorizado, ya sea una estación de TransMilenio o un portal. Sin embargo, deberá preguntar si el nuevo diseño ya llegó a ese punto, pues debido a que el cambio aún es reciente, todavía no ha sido distribuida a todas las estaciones de Bogotá.
El fuerte sismo registrado durante la mañana de este lunes generó temor entre los habitantes de Santander, especialmente en Bucaramanga y otros municipios donde el movimiento fue sentido con intensidad.De acuerdo con el reporte entregado por Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, hasta el momento no se han reportado afectaciones significativas en el departamento como consecuencia del movimiento telúrico.“En el departamento de Santander no se nos reporta afectaciones significativas”, señaló Sánchez, quien explicó que los organismos de emergencia sí han recibido reportes relacionados con algunos daños menores en edificaciones.Entre las situaciones identificadas se encuentran afectaciones en algunas fachadas y la caída de objetos que se encontraban adheridos a las paredes, como consecuencia de la fuerza del movimiento sísmico.La autoridad departamental también confirmó que, hasta el momento, no se reportan estructuras viales colapsadas en Santander, por lo que las vías del departamento no presentan, según el balance preliminar, emergencias asociadas al sismo.Uno de los puntos que generaba especial atención era la represa de Hidrosogamoso, debido a la preocupación de las comunidades ubicadas en zonas cercanas. Frente a este escenario, Sánchez entregó un parte de tranquilidad y aseguró que el movimiento telúrico no representa un riesgo para las familias que viven en inmediaciones de la represa.Las autoridades mantienen el monitoreo en los diferentes municipios de Santander para establecer si se presentan nuevas afectaciones como consecuencia del sismo y hacen un llamado a la ciudadanía a reportar cualquier daño que pueda comprometer la seguridad de las personas.El balance permanece en desarrollo mientras los organismos de socorro continúan realizando verificaciones en edificaciones e infraestructura del departamento.
El terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, con magnitud 7,4, es uno de los movimientos sísmicos más fuertes registrados en el país durante lo corrido del siglo y el de mayor magnitud de la última década, de acuerdo con Julio Fierro, director general del Servicio Geológico Colombiano (SGC).En entrevista con en Mañanas Blu, Fierro explicó las características del movimiento telúrico, que ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El sismo fue percibido en diferentes regiones de Colombia y también hubo reportes desde Venezuela, Panamá y Ecuador. El SGC actualizó posteriormente la información y ubicó el epicentro a 20 kilómetros de San José del Palmar, con una profundidad de 96 kilómetros.El terremoto de magnitud 7,4 fue uno de los más fuertes del sigloDurante la entrevista, Fierro comparó el evento con otros antecedentes registrados en el territorio colombiano. Según explicó, existen pocos movimientos de características similares durante el siglo XXI.“Sí, de la última década y uno de los más fuertes en lo corrido del siglo. Tiene pocos, pocos antecedentes, quizá el de Tumaco de 1939, que tuvo magnitud 8.1. Es uno de los más fuertes del siglo y sin duda el más fuerte de la década”, afirmó el director del SGC.El experto recordó además que en la misma zona existe un antecedente sísmico registrado el 23 de noviembre de 1979, cuando se presentó un movimiento de magnitud 7,2. El terremoto de este lunes fue sentido con fuerza en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Buenaventura, mientras que también hubo reportes de percepción del movimiento en Bogotá y otras regiones del país. BLU Radio informó sobre daños y personas heridas en distintos puntos del occidente colombiano.¿Por qué el terremoto duró tanto en Bogotá?Uno de los aspectos que más llamó la atención durante el sismo fue su duración. Fierro explicó que la forma en la que se percibe un terremoto depende, entre otros factores, de las características geológicas del lugar.En el caso de Bogotá, el director del SGC señaló que existe un denominado efecto de sitio asociado a los materiales presentes en la Sabana: “Muy probablemente los que estamos en la parte plana de la Sabana de Bogotá sentimos un sismo de una duración bastante larga, pero tiene que ver muy probablemente con ese efecto de sitio, con el hecho de que aquí en la Sabana de Bogotá hay una especie de sopa espesa”, explicó.El experto recordó que la capital se encuentra sobre una zona que tuvo una historia geológica asociada a un antiguo lago. Según señaló durante la entrevista, se trata de la huella del denominado Lago Humboldt.Este fenómeno ayuda a explicar por qué un sismo puede sentirse durante un periodo prolongado en determinados sectores, incluso cuando el epicentro se encuentra a cientos de kilómetros de distancia.El SGC pide no difundir información falsa sobre réplicasOtro de los asuntos abordados durante la entrevista fue la circulación de mensajes en redes sociales que advertían sobre supuestas réplicas de determinada magnitud y hora.Fierro fue enfático en señalar que la ciencia no permite establecer con anticipación cuándo ocurrirá una réplica ni cuál será su magnitud. “Es muy irresponsable estar difundiendo este tipo de información, es muy irresponsable generarla, y por eso nosotros insistimos en que acudan a los medios oficiales”, dijo.El director del SGC pidió consultar información proveniente del Servicio Geológico Colombiano, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades locales. También rechazó mensajes que anunciaban una supuesta réplica de magnitud 9,5 y afirmaban que edificios iban a desplomarse.“Pero esto de decir que va a haber una réplica de 9.5 y que los edificios se van a desplomar es absolutamente irresponsable. No es cierto”, afirmó.¿Por qué hubo daños en algunas ciudades?Fierro explicó que la profundidad del terremoto y las características de los materiales geológicos influyen en la forma en que se propagan las ondas sísmicas.Según el experto, los sismos de mayor profundidad pueden dispersar su energía hacia una superficie más amplia, mientras que los movimientos más superficiales tienden a afectar un área menor alrededor del epicentro. También señaló que los materiales que atraviesan las ondas pueden atenuar la energía, aunque algunos terrenos pueden generar efectos de amplificación.En cuanto a los daños reportados en ciudades como Pereira, Manizales y Cali, el director del SGC indicó que la concentración de población y la densidad de las construcciones hacen que exista una mayor posibilidad de registrar afectaciones a personas y estructuras.Para establecer con precisión qué ocurrió en la zona epicentral, Fierro explicó que el Servicio Geológico Colombiano preparaba comisiones para realizar evaluaciones en terreno. “Yo no tengo en este momento una certeza de cuál fue ni la composición geológica, saber si hubo amplificaciones destructivas en la zona epicentral”, manifestó.La importancia de las construcciones sismorresistentesDurante la entrevista, el director del SGC también se refirió a la necesidad de que las construcciones cumplan con las condiciones de sismorresistencia.Fierro explicó que los movimientos sísmicos forman parte de la dinámica geológica del territorio y que uno de los factores determinantes para reducir sus consecuencias es la resistencia de las estructuras. “Tenemos que construir muy bien, que tiene que haber mucha responsabilidad en la sismorresistencia, porque los sismos en general no matan a nadie”, sostuvo.El experto agregó que el principal riesgo para las personas se presenta cuando las estructuras no soportan las fuerzas generadas por un terremoto y terminan colapsando. El sismo de este lunes dejó reportes de afectaciones en diferentes departamentos del país. La UNGRD informó que activó protocolos de seguimiento y mantiene comunicación con autoridades territoriales para verificar daños en viviendas, infraestructura, vías y servicios públicos.Enlaces relacionados sobre el terremoto en ColombiaBLU Radio ha realizado seguimiento a las afectaciones provocadas por el terremoto de magnitud 7,4, así como a la respuesta de las autoridades. Entre los contenidos relacionados se encuentran los primeros reportes de daños y heridos y la información sobre las zonas del país con mayor amenaza sísmica. Primeros reportes de daños y heridos por el terremoto en Colombia Zonas de Colombia más vulnerables a un terremoto
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes buena parte de Colombia dejó importantes daños materiales en Pereira, capital del departamento de Risaralda, en el centro del país, donde se derrumbaron edificios y hubo daños en infraestructuras como el aeropuerto internacional Matecaña, según imágenes difundidas tras el sismo.En el aeropuerto se desprendió parte del techo de una zona en la que se encontraban varias personas, aunque las autoridades todavía no tienen información de heridos o fallecidos.El terremoto, que ocurrió a las 07:34 de la mañana, tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, indicó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).En videos difundidos tras el sismo se observa cómo el pico central de la iglesia de San José de Pereira se desprende, mientras varias personas que se encontraban en la calle se agarran a una motocicleta de la Policía y a otros elementos del entorno mientras son sacudidas por el temblor, en medio del caos y la confusión entre transeúntes y habitantes de la zona.En otro video grabado en Pereira se observa cómo una parte de la fachada de un hotel fue destrozado durante el movimiento sísmico, mientras la persona que registra las imágenes asegura que quienes se encontraban en el lugar están “bien”.En Manizales, capital del departamento de Caldas, aledaño a Risaralda, también se registraron afectaciones graves, como derrumbes en edificaciones, mientras que la catedral sufrió daños en una de sus dos torres, que cedió aunque no llegó a colapsar.Las autoridades locales y regionales de esa zona del centro del país todavía no se han pronunciado sobre las afectaciones del terremoto, que también causó graves daños en otras ciudades del oeste y el centro del país, como Cali y Medellín, las más cercanas al epicentro.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció este lunes el apoyo de su Gobierno a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte del país sudamericano y dejó personas heridas y graves daños materiales, principalmente en el departamento del Chocó.“Por supuesto, todo el apoyo que requiera, si es necesario, el pueblo de Colombia, ahí vamos a estar”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.La gobernante mexicana aseguró que su administración permanece pendiente de la evolución de la emergencia.“Nos enteramos hace un momento del grave sismo en Colombia. Todavía no tenemos más información, pero estamos muy atentos tanto con nuestra embajada allá como con el embajador aquí”, declaró.El terremoto ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la costa del Pacífico colombiano, según los primeros reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC).El movimiento telúrico se sintió en amplias zonas de Colombia y provocó daños especialmente en Quibdó, capital del Chocó, donde las autoridades reportaron personas heridas y edificaciones derrumbadas o con afectaciones estructurales.“Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”, informó en la red social X la gobernadora del departamento, Nubia Carolina Córdoba.La funcionaria señaló que las autoridades realizan una evaluación de los daños para emitir un primer balance oficial de la emergencia.Imágenes difundidas en redes sociales muestran edificios desplomados total o parcialmente en distintos sectores de Quibdó, mientras varios ciudadanos salieron a las calles tras el fuerte movimiento.También se han reportado afectaciones en ciudades del oeste y centro del país como Cali, Manizales, Pereira y Medellín, mientras los organismos de emergencia continúan recopilando información sobre la magnitud de los daños.El Chocó, una de las regiones con mayores índices de pobreza de Colombia y con importantes carencias de infraestructura, concentra por ahora la atención de las autoridades ante la magnitud de las afectaciones provocadas por el terremoto.
Seis aeropuertos suspendieron operaciones debido a las afectaciones sufridas por un fuerte terremoto este lunes, informó la Aeronáutica Civil."Se presentan afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cali, Cartago y Buenaventura. Por seguridad, las operaciones aéreas en estas terminales permanecen suspendidas hasta evaluar daños estructurales en la infraestructura", indicó la entidad en X, tras el sismo de magnitud 7,4. El sismo deja un saldo aún no precisado de heridos y de edificaciones dañadas. De acuerdo con la Aeronáutica, la suspensión de las operaciones aéreas se tomó como medida preventiva mientras las autoridades realizan las respectivas evaluaciones sobre las condiciones de estas terminales.Estas ciudades hacen parte de las zonas que resultaron afectadas por el movimiento telúrico. Por ahora, el balance sobre personas heridas y edificaciones afectadas todavía no ha sido precisado. Las autoridades continúan con las labores de evaluación luego del terremoto de magnitud 7,4.