Conseguir tiquetes aéreos a buen precio es una de las principales metas de quienes ya están planeando sus viajes para 2026. Durante años han circulado recomendaciones sobre comprar vuelos de madrugada, en ciertos días de la semana o en horarios específicos para pagar menos, pero los análisis recientes indican que no existe una fórmula exacta que garantice un ahorro.De acuerdo con Skyscanner, los precios de los vuelos cambian constantemente porque las aerolíneas utilizan sistemas automáticos que ajustan las tarifas según factores como la demanda, la disponibilidad de sillas, la temporada y el comportamiento de los viajeros.Por eso, comprar un tiquete en la madrugada o esperar una hora específica del día no asegura encontrar una tarifa más económica. La clave está en planificar con anticipación y utilizar herramientas que permitan seguir los cambios de precio.Cómo conseguir vuelos más baratos para viajar en 2026Los viajeros que buscan ahorrar pueden aplicar algunas estrategias que aumentan las posibilidades de encontrar mejores precios:Reservar con suficiente anticipación para evitar incrementos de última hora.Comparar diferentes fechas de salida y regreso.Revisar aeropuertos cercanos al destino final.Activar alertas de precios para recibir avisos cuando una tarifa cambie.Evitar temporadas de alta demanda como vacaciones escolares, puentes festivos o fechas especiales.La flexibilidad es uno de los factores más importantes. En algunos casos, cambiar el viaje uno o dos días puede representar una diferencia considerable en el valor final del tiquete.Además, quienes todavía no tienen definido un destino pueden comparar varias opciones y encontrar lugares con precios más bajos frente a otros destinos que suelen tener mayor demanda.¿Existe una hora ideal para comprar tiquetes aéreos?Una de las creencias más extendidas es que comprar vuelos en la noche o durante la madrugada permite conseguir mejores tarifas. Sin embargo, los expertos señalan que esa estrategia no tiene respaldo suficiente, ya que los precios no funcionan bajo un horario fijo.Las aerolíneas modifican sus valores de manera dinámica, por lo que una tarifa que aparece económica en un momento puede cambiar horas después dependiendo del movimiento de la demanda.La recomendación es no esperar una supuesta “hora perfecta”, sino hacer seguimiento constante y aprovechar una buena oportunidad cuando aparezca.Planificar con tiempo, la clave para ahorrar en vuelosPara quienes viajarán durante 2026, la mejor herramienta será la organización. Revisar precios con anticipación, comparar opciones y mantener abiertas varias alternativas puede ayudar a reducir el gasto en transporte.Las plataformas digitales permiten monitorear rutas, recibir notificaciones y analizar el comportamiento de los precios antes de tomar una decisión.Aunque no existe un truco definitivo para encontrar siempre el vuelo más barato, una buena planificación puede marcar la diferencia entre pagar de más o conseguir una tarifa que permita destinar más presupuesto a disfrutar del destino.
El puente festivo de Reyes sigue siendo una de las fechas más queridas por los colombianos que buscan aprovechar esta temporada para viajar. Si bien estos días marcan tradicionalmente el cierre de la temporada decembrina, para muchos también representan la oportunidad perfecta para alargar un poco más las vacaciones, visitar familiares o simplemente descansar.Ante esto, las cifras de 2025 dan señales claras sobre la tendencia de esta temporada y todo apunta a que en 2026 el comportamiento sea muy similar, o incluso superior.Así mismo, el Ministerio de Transporte informó que durante el festivo de Reyes de 2025 se movilizaron más de cuatro millones de vehículos por las vías del país. A esto se suman más de 1,4 millones de pasajeros en terminales terrestres y más de un millón de viajeros por vía aérea, cifras que confirman la importancia de la movilidad intermunicipal para el turismo interno y la economía regional.Rutas más usadas en el puente festivo de ReyesEl puente de Reyes, que este año no será el 6 de enero sino el lunes 12 del mismo mes, se espera que genere un alto movimiento en el turismo nacional. Ante ello, según datos de la plataforma Pinbus, Bogotá continúa siendo el principal punto de conexión del país durante esta temporada. Así mismo, la plataforma destaca que tradicionalmente desde la capital salen y llegan las rutas que dominan el ranking de las más usadas.Entre los trayectos con mayor crecimiento frente a 2025 se encuentran:Neiva–Bogotá, con un aumento del 67 %Bucaramanga–Bogotá, con un aumento del 49 %Bogotá–Manizales, con un aumento del 49 %Medellín–Bogotá, con un aumento del 16 %Ibagué–Bogotá, con un aumento del 17 %Estas cifras evidencian la alta demanda de viajes hacia Bogotá, especialmente tras el fin de las vacaciones y para muchos el regreso a la rutina laboral o el inicio del calendario académico.Rutas que se roban el protagonismo a comienzos de añoMás allá de Bogotá, existen otros trayectos con un fuerte atractivo turístico que también registraron crecimientos importantes. Rutas como Cartagena–Santa Marta (40 %), Cali–Armenia (67 %), Bogotá–San Gil (51 %) y Valledupar–Santa Marta (54 %) reflejan que los viajeros siguen apostando por destinos de descanso y naturaleza al inicio del año.Este comportamiento confirma que el transporte terrestre continúa siendo clave para dinamizar el turismo interno, especialmente durante las temporadas altas.Colombianos prefieren comprar pasajes digitalesOtro dato que marca la pauta en las vacaciones de los colombianos tiene que ver con el crecimiento en la compra de pasajes por internet. Durante el puente de Reyes de 2025, la venta digital aumentó un 37 %, impulsada por el uso de páginas web, aplicaciones móviles y canales como WhatsApp.Según Alejandro Zuluaga, cofundador de Pinbus, esta tendencia llegó para quedarse. La digitalización ha facilitado la planeación de los viajes, permitiendo comparar rutas, asegurar cupos y evitar filas, una dinámica que seguirá marcando los desplazamientos durante el puente de Reyes de 2026 y a lo largo del año.
Un ajuste responsable en la tarifa del transporte público urbano en el Valle de Aburrá para este 2026 es lo que pide el gremio, ante los crecientes costos de operación del sistema y el reciente incremento del salario mínimo a 2 millones de pesos.Según la Corporación de Transportadores Urbanos de Colombia (CTU), el aumento sostenido en insumos esenciales como combustibles, mantenimiento vehicular, repuestos, seguros y costos administrativos hacen que no sea del todo sostenible, incluso, con el aumento que se prevé para este año, que está pendiente de ser oficializado a través de una resolución del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, autoridad en la materia.Dicha entidad tiene estimado para este 2026 un incremento en la tarifa del pasaje de $400 (quedando en 3.800 pesos) para cubrir parcialmente estos costos y garantizar la continuidad del servicio, mientras las empresas transportadoras argumentan que se ha generado una presión significativa sobre su sostenibilidad financiera. Jimmy Alexis Gómez Ossa, presidente de la CTU, explicó que este incremento no cubre la realidad financiera del sector."Que no lo paguen los más vulnerables, que no recaiga solamente sobre nuestros usuarios. Por eso hacemos ese llamado a la autoridad para que pongan en funcionamiento lo definido en el plan de desarrollo donde se determinó un fondo de estabilización a la tarifa para el transporte público colectivo. Así como el masivo tiene el subsidio a su tarifa, el transporte público lo requiere", indicó.Gómez indicó que hoy en día el transporte público colectivo moviliza más de 132 millones de viajes al año, siendo fundamentales para los desplazamientos de las personas a sus sitios de trabajo, estudio, citas de salud, entre otros en especial en hogares de estratos 1, 2 y 3.Pese a la situación financiera, el gremio transportador fue enfático en que este ajuste al pasaje no debe recaer exclusivamente sobre los usuarios, por lo que pidieron al Estado y a los gobiernos locales como el Distrito de Medellín que se avance en mecanismos de cofinanciación, subsidios y apoyos estructurales, como los que hoy en día tiene el Metro.
El cambio de calendario abre la puerta a uno de los momentos más esperados del año para miles de personas, la temporada de vacaciones de Año Nuevo. Tras las celebraciones decembrinas, muchos viajeros aprovechan los primeros días de enero para planear escapadas, visitar familiares o simplemente buscar un descanso lejos de la rutina.No obstante, para algunos eso solo es posible sin desajustar su presupuesto, por lo que anticiparse y aprovechar promociones aéreas es importante para planear viajes más económicos en el primer semestre.Tiquetes de avión desde $56.000 para destinos nacionalesLa aerolínea JetSmart, con operación en Colombia, lanzó una campaña de tarifas promocionales que permite encontrar tiquetes desde los $56.000 en vuelos nacionales. La compañía, que opera bajo el modelo de bajo costo, también cuenta con rutas internas y conexiones hacia otros destinos de América Latina.De acuerdo con el sitio web de la aerolínea, esta promoción aplica desde el 15 de diciembre de 2025 hasta el 30 de junio de 2026, esto quiere decir que aquellos que estén interesados en comparar tiquetes aéreos aún están a tiempo para hacerlo. Sin embargo, solo hay 1.000 asientos disponibles para ello.Destinos nacionales con tarifas promocionalesLa campaña incluye rutas que conectan las principales ciudades del país con capitales intermedias y los destinos turísticos que más visitan los viajeros. Entre los trayectos disponibles se destacan ciudades de clima cálido y playa, así como corredores aéreos de alto tráfico empresarial y turístico.Los destinos con promoción son los siguientes:Bogotá – Pereira, con precios desde $55.920.Pereira – Bogotá, desde $56.920.Medellín – Cali, con tarifas desde $65.916.Cali – Medellín, desde $66.316.Bogotá – Medellín, con precios desde $76.412.En destinos de playa y clima cálido, la promoción también incluye rutas hacia Santa Marta, Montería y Barranquilla. Hacia el suroccidente y oriente del país hay conexiones hacia Cali y Cúcuta. Algunas de estas rutas superan los $80.000, pero se mantienen por debajo de los precios habituales del mercado.De acuerdo con la aerolínea, estas tarifas hacen parte de “una estrategia para estimular la demanda en temporada baja y permitir que más personas accedan al transporte aéreo. La posibilidad de reservar vuelos con varios meses de anticipación permite a los viajeros distribuir mejor sus gastos y planear vacaciones más largas o frecuentes”.Sin embargo, la compañía recuerda que las tarifas promocionales corresponden a planes básicos, por lo que servicios adicionales como equipaje en bodega, selección de asiento o cambios de fecha pueden tener costos adicionales, dependiendo de las condiciones del tiquete adquirido.
El anuncio del salario mínimo para el año 2026 ha generado un fuerte debate en el país. Tras la confirmación del presidente Gustavo Petro de un incremento del 23,7 %, el salario quedó establecido en $1.750.900, una cifra que abrió la discusión sobre los impactos que tendrá este ajuste en el bolsillo de los trabajadores y en los costos que subirán el próximo año.En Bogotá, muchas de las dudas giran alrededor del transporte público. Para miles de trabajadores que dependen a diario de TransMilenio, el aumento del salario mínimo obliga a hacer cuentas frente al valor del pasaje y al papel que juega el auxilio de transporte, que en este escenario empieza a verse con algo más de alivio.Cuántos pasajes puede combrar con el auxilio de transporte en 2026Luego de que el Gobierno Nacional fijara el salario mínimo en $1.750.900, el auxilio de transporte también tuvo un ajuste. Para 2026, este subsidio quedó en $249.100, lo que lleva el ingreso total a $2.000.000 para quienes devengan hasta dos salarios mínimos.Este auxilio está dirigido a cubrir, al menos parcialmente, los gastos de movilización hacia el lugar de trabajo. En una ciudad como Bogotá, donde TransMilenio es el principal medio de transporte para millones de personas, este monto representa un respiro frente a los costos diarios de desplazamiento.Con el valor actual del pasaje, que es de $3.200, el cálculo es sencillo: con los $249.100 del auxilio se pueden adquirir cerca de 77 pasajes en la tarjeta TuLlave. Para quienes trabajan de lunes a sábado, esto equivale a unos 38 días y medio de trayectos sencillos, lo que permite cubrir el mes completo y dejar un pequeño margen adicional.¿Cuánto subiría el pasaje de TransMilenio en 2026?Por ahora, no se ha confirmado oficialmente cuánto costará el pasaje de TransMilenio en 2026. Sin embargo, desde la Alcaldía de Bogotá se ha mencionado que podría subir a $3.450. Según explicó la gerente de TransMilenio S.A., María Fernanda Ortiz, este ajuste respondería a la necesidad de cubrir los gastos de operación del sistema.De concretarse ese aumento, el incremento sería del 7,8 %. Aun así, con el auxilio de transporte vigente para 2026, los trabajadores podrían comprar alrededor de 72 pasajes al mes, suficientes para cubrir 36 días de viajes de ida y regreso.Este escenario también vuelve a poner sobre la mesa el debate de los colados. En Bogotá, muchos usuarios justifican la evasión del pago del pasaje argumentando que el salario no alcanza para cubrir el transporte. Sin embargo, con el nuevo salario mínimo y el ajuste al auxilio, el discurso empieza a dividir opiniones, especialmente entre quienes consideran que ahora sí existirían las condiciones para pagar el pasaje completo.El nuevo salario mínimo y el auxilio de transporte comenzarán a regir desde el 1 de enero de 2026 y beneficiarán a cerca de 2,4 millones de trabajadores en todo el país, según cifras del DANE.
Recientemente, durante una entrevista con Blu Radio, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, se refirió a lo que podría ser el aumento del salario mínimo para el año 2026. Aunque aclaró que el Gobierno del presidente Gustavo Petro aún no ha definido una cifra concreta, señaló que ya se están evaluando los escenarios posibles y las variables que exige tanto la ley como la Constitución.En la conversación, el ministro habló de un posible incremento entre el 18 % y el 19 %, pero fue enfático en que todavía no hay una decisión tomada. “No tenemos datos concluyentes porque estamos precisamente construyendo el decreto de incremento”, afirmó Sanguino. Mientras avanza ese proceso, el tema ya empieza a generar expectativas y preocupaciones entre los colombianos, especialmente por el impacto que podría tener en el costo de vida.Aunque muchas personas ven con buenos ojos un aumento de esa magnitud, hay detalles que podrían terminar golpeando el bolsillo en el día a día, como el transporte público, uno de los gastos más frecuentes para millones de ciudadanos.Aumento del salario mínimo y posible impacto en el transporteSi bien el ministro no confirmó que el salario mínimo suba un 19 %, tampoco descartó esa posibilidad. Actualmente, sin contar el auxilio de transporte, el salario mínimo legal vigente es de $1.423.500. Con un incremento del 19 %, este podría ubicarse alrededor de los $1.693.965.Desde el Gobierno se ha señalado que un aumento de este tipo busca dinamizar la economía y mejorar el poder adquisitivo. Sin embargo, uno de los efectos colaterales podría ser el ajuste en las tarifas del transporte público. En Bogotá, por ejemplo, el pasaje de TransMilenio tiene un costo actual de $3.200.De acuerdo con una propuesta que ha circulado en el Concejo de Bogotá, el pasaje podría subir a $3.450 en 2026, un incremento cercano al 9 %. Según explicó en su momento la gerente de TransMilenio, María Fernanda Ortiz, este ajuste responde a los altos costos de operación del sistema, que se ven directamente influenciados por el aumento del salario mínimo.En un escenario hipotético, si la tarifa llegara a incrementarse en un 19 %, el pasaje podría costar cerca de $3.808. Esto implicaría que un usuario que realiza dos viajes diarios gastaría alrededor de $228.480 mensuales solo en TransMilenio.¿Cuánto costarían los pasajes en municipios cercanos a Bogotá?El impacto no se limitaría a la capital. En municipios como Soacha, desde donde miles de personas se movilizan a diario hacia Bogotá, el transporte interno tiene un costo de $2.000. Con un aumento del 19 %, la tarifa podría subir a $2.380. El pasaje hacia Bogotá, que hoy ronda los $3.000, podría llegar a $3.570.En otros municipios de la sabana de Bogotá, el panorama sería similar. Por ejemplo:Portal 80 – El Rosal: pasaría de $8.000 a cerca de $9.520.Bogotá – Facatativá: subiría hasta aproximadamente $9.877.Bogotá – Mosquera: podría llegar a $7.140.Aunque se trata de cifras hipotéticas, es importante recordar que las empresas de transporte son las que finalmente definen los incrementos, teniendo en cuenta sus costos de operación. Aun así, el aumento del salario mínimo suele ser un factor clave en estas decisiones.
En caso de aprobarse la reforma tributaria planteada por el Gobierno nacional, para 2026 el galón de diesel aumentaría 658 pesos, un tema que genera preocupación en varios gremios del país, en especial en el del transporte, pues el combustible es uno de lo elementos más importantes de su canasta de costos. Esto, en el caso de Medellín, podría llevar por ejemplo a aumentos en la tarifa de buses.Las voces de inquietud frente a la iniciativa no se han hecho esperar en la ciudad de Medellín donde diariamente en promedio un millón de usuarios utiliza el transporte público colectivo.Jimmy Alexis Gómez, presidente de la Corporación de Transportadores Urbanos de Colombia, manifestó que en medio de un panorama desafiante en varios sentidos muchas compañías casi trabajan a pérdida y que con un eventual incremento en el combustible la tarifa ideal de un pasaje de bus en la capital antioqueña, que actualmente está definida en 3.400 pesos, debería ajustarse 800 pesos más.Gómez aseguró que con decisiones como estas el Gobierno está propiciando la informalidad y alternativas de movilidad más inseguras, sin contar el impacto laboral y económico que generaría en el gremio."Lo que va a hacer es afectar a los diferentes hogares, porque al no estar en servicio público la gente tendrá que mirar a otros migrar a otros modos, otros modos que son informales, otros modos que generan riesgos, otros modos que no tienen pólizas para darle cobertura a las personas que allí se movilizan", destacó Gómez.En este mismo sentido, el alcalde Federico Gutiérrez advirtió que la modificación en el precio de los combustibles tiene un impacto directo y sensible sobre el costo de vida, afectando especialmente a la población más vulnerable."Es que si aumentan gasolina inmediatamente se suben todos los otros temas de consumo, o sea, es muy sencillo. Los transportadores tendrán que aumentarle también justamente el tiquete a los usuarios. Es que aquí quien termina pagando es la gente en la calle. Eso es lo que pretende el Gobierno", afirmó el alcalde.Solo con el incremento de los combustibles el Gobierno espera recaudar para la reforma entre 2.6 billones de pesos en 2026 y 7.2 billones cada año a partir de 2027.
Bucaramanga enfrenta una fuerte controversia tras la propuesta del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) de incrementar las tarifas del transporte público urbano. La propuesta plantea un aumento en los costos del pasaje, tanto para el sistema masivo de transporte Metrolínea, como para los buses convencionales.De acuerdo con el proyecto presentado durante la reunión de la junta metropolitana este martes, la tarifa del pasaje de Metrolínea podría pasar de $3.200 a $4.100, lo que representa un incremento del 28%. Por su parte, la tarifa del transporte convencional aumentaría de $2.400 a $3.200, eliminando la tarifa diferencial que beneficiaba a los usuarios en trayectos cortos dentro del casco urbano.Cristian Reyes Aguilar, representante del Concejo de Bucaramanga ante el AMB, expresó su inconformidad con esta propuesta y solicitó una revisión exhaustiva del estudio que fundamenta los incrementos tarifarios.“Manifestamos nuestra petición al Área Metropolitana de que se revise muy bien ese estudio de tarifas para el pasaje de transporte público urbano en Bucaramanga. Un aumento desproporcionado del 25% al 30%, tanto en el transporte masivo, que ya prácticamente se está liquidando, como en el convencional, que es el que está hoy salvando el transporte, sería nocivo. Estaríamos enviando prácticamente a los pocos usuarios que tenemos hacia la ilegalidad”, indicó el concejal.El cabildante también destacó la importancia de mantener la tarifa diferencial, la cual permite que los trayectos cortos dentro del casco urbano tengan un costo de $2.400, mientras que los trayectos más largos, como los que conectan a Bucaramanga con municipios como Piedecuesta y Girón, tienen un costo máximo de $3.100. Según el concejal, esta medida había resultado efectiva para garantizar la accesibilidad del transporte público y combatir el uso de medios ilegales de transporte.La propuesta del AMB ha generado reacciones. Algunos usuarios del transporte público han expresado su preocupación por el impacto que estos incrementos podrían tener en su economía diaria."Si el pasaje lo suben a $4.200 pesos en Metrolínea, pues queda más barato movilizarse en 'motopirata'", dijo un usuario de Metrolínea.El debate sobre el incremento tarifario continuará el próximo lunes 23 de diciembre.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, reveló este miércoles, 4 de diciembre, detalles sobre el progreso en la construcción de la Primera Línea del Metro de Bogotá y ofreció una estimación sobre la tarifa que se cobrará a los usuarios una vez entre en operación.El anuncio se dio en medio de una rueda de prensa en la que el mandatario de la capital dio un balance de los obras, destacando la relevancia del proyecto para la movilidad del país. De acuerdo con Galán, se espera que el sistema de transporte esté disponible para los ciudadanos a partir del primer trimestre de 2028.¿Cuánto costaría el pasaje del metro de Bogotá?El alcalde de Bogotá señaló, en medio de sus declaraciones, que la tarifa que pagarían los bogotanos para subir al metro de Bogotá se unificaría con la del sistema de transporte TransMilenio. Esto significa que sería el mismo que actualmente se paga en los buses troncales y zonales, que para 2024 está en $2.950, pero podría subir teniendo en cuenta el año de finalización del Metro.Galán destacó que, aunque no estará al frente de la ciudad en el momento de la operación comercial del metro, se prevé una integración tarifaria para facilitar el acceso de los ciudadanos a este nuevo medio de transporte. Sin embargo, subrayó que los valores definitivos dependerán de cómo evolucione el sistema en términos de costos operativos y sostenibilidad económica."Es un estudio que tendrá una tarifa unificada con el sistema de transporte público de Bogotá. Y todavía faltan un par de años para que entre en operación, por lo que esto dependerá de, eventualmente, cómo esté el sistema de transporte en ese momento", afirmó el mandatario.¿Cuál es el avance de las obras del metro de Bogotá?Además del costo del pasaje, Galán informó que la obra, que recorrerá 24 kilómetros desde la localidad de Bosa hasta la avenida Caracas con calle 72, ya presenta un avance del 44.45 %. Esta línea permitirá a los usuarios completar el trayecto en tan solo 27 minutos, un tiempo significativamente menor al que actualmente toman los desplazamientos en otros medios de transporte.Uno de los hitos más destacados del proyecto es la construcción del primer kilómetro del viaducto, que representa un paso clave hacia la concreción de un sistema de transporte masivo que ha sido esperado por décadas en la ciudad.El alcalde también anunció que para mayo de 2024 se espera tener listas las primeras seis estaciones del metro, con la proyección de movilizar más de 55.000 pasajeros diariamente. Estas estaciones serán fundamentales para conectar puntos estratégicos de la ciudad y optimizar la movilidad de los bogotanos.“En Bogotá vamos a tener metro por fin, y estamos avanzando rápidamente”, afirmó Galán.
A través de redes sociales el sistema de transporte público de la capital colombiana, TransMilenio, anunció un nuevo cambio que tiene que ver con la forma en que los bogotanos pagan su pasaje para utilizar los buses, ya sea de SITP o los articulados.Se trata de una nueva versión de la tarjeta TuLlave, la cual incluye mejoras importantes, como la incorporación de un código QR que refuerza la seguridad de los usuarios, y otros cambios. Sin embargo, hay quienes tienen dudas respecto a si es necesario cambiarla y cuánto cuesta.¿Es obligatorio cambiar la tarjeta TuLlave por una nueva?Según aclaró TransMilenio a través de sus redes sociales, la tarjeta TuLlave de color verde, que muchos usuarios ya poseen, seguirá siendo completamente funcional para pagar el pasaje, ya sea en estaciones de TransMilenio o en los buses de SITP.Por lo tanto, el cambio a la nueva tarjeta no es obligatorio. Sin embargo, la entidad recomienda la actualización debido a las ventajas adicionales que ofrece la versión personalizada, diseñada para mejorar la experiencia de los pasajeros y garantizarles más beneficios.¿Cuánto cuesta la nueva tarjeta de TransMilenio?El costo de la nueva tarjeta TuLlave es de 8.000 pesos, el mismo precio que la versión básica. Sin embargo, a pesar de tener el mismo valor, la versión personalizada cuenta con varios beneficios que no están disponibles para los usuarios que mantienen la tarjeta estándar:Descuentos en transbordos: uno de los principales beneficios es que los usuarios pueden realizar transbordos entre diferentes rutas del sistema sin tener que pagar un pasaje completo, lo que genera un ahorro significativo en los viajes diarios.Viaje a crédito: la tarjeta personalizada permite viajar a crédito, es decir, el usuario puede seguir utilizando el servicio incluso cuando no tiene saldo disponible en su cuenta.Recuperación de saldo en caso de pérdida: en caso de que la tarjeta sea extraviada, el titular puede recuperar el saldo que tenía almacenado, un beneficio que no está disponible con las tarjetas no personalizadas.¿Dónde puede comprar la nueva tarjeta TuLlave?Los bogotanos que deseen adquirir la nueva versión de la tarjeta TuLlave de TransMilenio y SITP deberán dirigirse a cualquier punto de venta autorizado, ya sea una estación de TransMilenio o un portal. Sin embargo, deberá preguntar si el nuevo diseño ya llegó a ese punto, pues debido a que el cambio aún es reciente, todavía no ha sido distribuida a todas las estaciones de Bogotá.
Una seguidilla de temblores se registró durante la mañana de este jueves 24 de septiembre en el departamento del Tolima, donde el Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó dos movimientos sísmicos con pocos minutos de diferencia.El primero ocurrió a las 11:40 de la mañana y tuvo una magnitud de 3.4. De acuerdo con el reporte, el evento tuvo una profundidad superficial y fue localizado en Chaparral, Tolima.Cinco minutos después, a las 11:46 de la mañana, se presentó un segundo movimiento, esta vez de magnitud 4.1. El SGC también estableció una profundidad superficial para este sismo, cuyo punto de referencia fue Chaparral.Dos temblores en pocos minutosEl segundo movimiento fue percibido en diferentes ciudades del país. Según el Servicio Geológico Colombiano, el temblor de magnitud 4.1 se sintió en Armenia, Ibagué, Cali, Neiva y Pereira, entre otros puntos.El evento tuvo como referencia el municipio de Chaparral y ocurrió a 14 kilómetros de Roncesvalles, en el departamento del Tolima. El SGC ubicó el movimiento en una latitud de 3.88 y una longitud de -75.61.La cercanía en el tiempo entre ambos eventos llamó la atención, pues los dos fueron registrados en la misma zona de referencia y con una diferencia de apenas seis minutos.Colombia registra actividad sísmica de manera frecuente debido a su ubicación geológica. Por ello, el Servicio Geológico Colombiano realiza seguimiento permanente a los movimientos que se presentan en diferentes regiones del territorio nacional.Hasta el momento, la información suministrada corresponde a los reportes disponibles sobre estos dos eventos registrados durante la mañana de este jueves en el Tolima.
Amazonas registra la mayor tasa de evasión de la revisión tecnomecánica en Colombia: durante 2026, el 96,95 % de los vehículos del departamento no ha cumplido con esta revisión obligatoria, según las cifras del informe sobre el estado del parque automotor nacional.El dato significa que casi 97 de cada 100 vehículos en esta región aparecen como evasores de la tecnomecánica. Amazonas encabeza así un listado en el que también aparecen otros departamentos con niveles de incumplimiento superiores al 90 %.Guainía registra una evasión del 93,79 %, concentrada en Inírida, mientras que Vichada alcanza el 93,42 %, con el incumplimiento concentrado en Puerto Carreño.¿Cuántos vehículos evaden la tecnomecánica en Colombia?El caso de Amazonas hace parte de un problema que se extiende por todo el país. Colombia tiene actualmente 22.161.912 vehículos matriculados, de los cuales más de 10 millones evaden la RTMyEC.A esa cifra se suman más de 3 millones de vehículos que todavía no están obligados a realizar la revisión, debido a su reciente matrícula o a las exenciones contempladas en la normativa.Durante el primer semestre de 2026, la tasa nacional de evasión llegó al 55,98 %, manteniéndose por encima del 50 % durante los últimos cinco años.La falta de renovación acumulada en ese periodo corresponde a 5.927.092 vehículos particulares, 192.871 de servicio público, 69.532 oficiales y 992 diplomáticos.¿En qué otras zonas hay altos niveles de evasión?El incumplimiento no se limita a los departamentos con menor cantidad de vehículos. A nivel municipal también aparecen cifras elevadas.Aguachica registra una evasión del 90,93 %, mientras que La Dorada llega al 74,48 %. Estos datos muestran que los mayores niveles de incumplimiento también se presentan en municipios ubicados sobre corredores de circulación importantes.En contraste, Bogotá concentra el mayor número de inspecciones realizadas durante 2026, con 747.140 revisiones. De ese total, 663.252 correspondieron a vehículos particulares, 77.172 a transporte público, 6.715 a vehículos oficiales y una a servicio diplomático.Más de la mitad de las motos rechazadas no supera la revisiónEl informe también muestra diferencias según el tipo de vehículo que llega a los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA).Las motocicletas son el grupo con mayor cantidad de inspecciones rechazadas en lo corrido de 2026, con 167.170 unidades que no superaron la revisión.Por departamentos, el Archipiélago de San Andrés y Providencia presenta el mayor porcentaje de revisiones rechazadas, con 51,83 %. Le siguen Chocó, con 31,42 %, y Arauca, con 26,39 %.La evasión de la tecnomecánica supera el 50 % en ColombiaAunque el panorama mantiene niveles elevados de incumplimiento, el número de vehículos certificados aumentó durante el último año. En el primer semestre de 2026 hubo 3.810.725 vehículos con la tecnomecánica al día, frente a 3.629.782 durante el mismo periodo de 2025.Esto representa un incremento de 180.943 vehículos certificados, equivalente a cerca del 5 %.El país cuenta actualmente con una red de 930 líneas de inspección para motocicletas, 432 para vehículos livianos, 294 mixtas y 13 exclusivas para vehículos pesados. Sin embargo, la capacidad instalada permanece ampliamente subutilizada
El Gobierno de Estados Unidos se opuso formalmente a la solicitud de libertad bajo fianza presentada por la defensa de Cilia Flores, esposa del despuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, al considerar que existe un riesgo de fuga "extremo" y que representa un "peligro para el público", según documentos judiciales presentados en las últimas horas.En un memorando presentado ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, los fiscales federales solicitaron al juez que desestime la moción de la defensa para conceder a Flores la libertad previa al inicio del proceso judicial que enfrenta junto a Maduro.La Fiscalía argumentó que ningún tipo de fianza garantizaría adecuadamente la comparecencia de Flores ante los tribunales y destacó sus recursos, conexiones internacionales y la gravedad de las acusaciones formuladas en su contra.Destacó también la capacidad que seguiría teniendo el entorno de Flores para ejercer violencia o intimidar a posibles testigos, tanto en Venezuela como en el extranjero, mediante redes estatales y grupos irregulares organizados.La defensa de Flores, de 69 años, pidió a principios de mes que fuera trasladada a una residencia privada en Nueva York y sometida a un régimen de arresto domiciliario, con guardias armados las 24 horas, una pulsera de localización, visitas restringidas y llamadas telefónicas intervenidas.Flores asegura que necesita un complejo tratamiento cardíaco y que la cárcel federal en la que permanece recluida desde el 3 de enero, cuando fue capturada junto a Maduro por fuerzas especiales estadounidenses, no reúne las condiciones necesarias para su recuperación.El juicio conjunto contra Flores y Maduro está previsto que comience el 1 de junio de 2027. Ambos enfrentan cargos que incluyen conspiración para la importación de cocaína y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, en el marco de una trama de narcoterrorismo y corrupción que, según la acusación, abarca más de dos décadas.De ser declarada culpable, Flores se enfrenta a una pena mínima obligatoria de 40 años de prisión y a un máximo de cadena perpetua.
La vivienda turística en Medellín se ha consolidado como una industria que mueve cerca de $76.000 millones mensuales, en medio del crecimiento de las rentas cortas y el alojamiento para visitantes.En Antioquia hay más de 15.143 propiedades listadas, cifra que representa cerca del 22 % de la oferta nacional, según cálculos de Confecámaras con base en datos del Registro Nacional de Turismo (RNT).Ante este panorama, la ciudad enfrenta el reto de lograr que el crecimiento de la oferta esté acompañado por mayores niveles de formalización, profesionalización y estándares para la operación de los alojamientos turísticos.Por tercera ocasión, la Asociación Colombiana de Prestadores de Servicios Turísticos (ASOHOST) y la Secretaría de Turismo y Entretenimiento de Medellín lanzarán el programa INN Host Medellín.La iniciativa ofrece formación gratuita para 150 prestadores de servicios turísticos que, en conjunto, podrían representar más de 1.000 Registros Nacionales de Turismo activos. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 30 de septiembre.Los interesados deberán contar con un RNT vigente y desarrollar actividades relacionadas con vivienda turística, rentas cortas u oficinas de representación turística en Medellín. El programa comenzará el próximo 13 de octubre.Juan Camilo Vargas, director de ASOHOST, señaló que Medellín atraviesa una transformación en este sector y destacó la necesidad de avanzar en la profesionalización de quienes participan en el mercado de vivienda turística.“Medellín es hoy uno de los mercados más dinámicos del país en vivienda turística, pero ese crecimiento exige más profesionalización y mejores estándares de operación”, afirmó Vargas.El programa contempla capacitación en el marco regulatorio de la vivienda turística en Colombia, aspectos fiscales y contables, preparación de propiedades, tecnologías avanzadas e inteligencia artificial aplicada a la gestión de alojamientos.También incluye formación en finanzas estratégicas para proyectos de alojamiento y herramientas orientadas a mejorar la operación y la rentabilidad de los establecimientos turísticos.Entre los beneficios para los participantes están el acceso durante un año a una plataforma de aprendizaje, un manual digital interactivo, certificaciones impresas y tecnologías para la gestión de rentas cortas.La formación también contempla herramientas como un PMS, un channel manager, una plataforma de experiencias turísticas con inteligencia artificial y el Sello Vivienda Turística Responsable.Este distintivo busca acreditar ante autoridades, plataformas digitales e inversionistas el cumplimiento legal de los operadores que hacen parte de la iniciativa.Desde ASOHOST señalaron que la profesionalización también busca prevenir problemas asociados con la informalidad, las malas prácticas, la convivencia y la pérdida de confianza en el sector.En materia de rentabilidad, las estimaciones ubican el retorno neto entre el 8 % y el 12 % en zonas de alta demanda como El Poblado, específicamente Provenza.En estos sectores, los ingresos brutos mensuales por unidad pueden alcanzar los $16 millones, mientras que en zonas como Laureles-Estadio las rentabilidades netas estimadas están entre el 6 % y el 9 %.La dinámica de este mercado también ha impulsado la expansión del modelo hacia otros municipios del Valle de Aburrá, como Envigado y Sabaneta, y más recientemente hacia diferentes sectores del Oriente antioqueño.El crecimiento de la vivienda turística se suma al comportamiento del turismo en Medellín. Durante 2025, la ciudad registró cerca de $4 billones en gasto turístico medido mediante transacciones con tarjeta.De acuerdo con la Alcaldía de Medellín, esas operaciones representaron alrededor de 16 millones de transacciones. Debido a que Credibanco procesa aproximadamente el 45 % de los pagos con tarjeta, el Distrito estimó que el gasto turístico total podría acercarse a $9 billones.La cifra estimada no incluye los pagos realizados en efectivo, por lo que el impacto económico del turismo en la ciudad sería mayor al registrado mediante las transacciones con tarjeta.Para ASOHOST, la profesionalización es clave para que la industria de vivienda turística continúe creciendo con responsabilidad y mejores estándares de servicio.El proceso busca que los prestadores conozcan la normativa, cumplan sus obligaciones, mejoren la atención a los huéspedes, incorporen tecnología y gestionen de manera más eficiente sus ingresos.La iniciativa plantea además la necesidad de diferenciar entre los operadores que cumplen las reglas y aquellas prácticas que pueden generar impactos negativos en la convivencia, el mercado inmobiliario o la seguridad.En ese contexto, ASOHOST considera que la profesionalización de los actores de la vivienda turística es una de las principales herramientas para acompañar el crecimiento de esta industria en Medellín y Antioquia.
La Corte Suprema de Justicia puso un nuevo límite a la forma en que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) tramita los procesos judiciales de protección al consumidor. La Sala de Casación Civil, Agraria y Rural determinó que la entidad debe admitir obligatoriamente el llamamiento en garantía cuando una de las partes lo solicite y se cumplan los requisitos legales.En términos sencillos, el llamamiento en garantía permite que una persona o empresa demandada vincule al mismo proceso a un tercero que podría tener responsabilidad en el problema. Por ejemplo, si un consumidor demanda a una compañía por una falla y esta considera que el daño fue causado por uno de sus proveedores, puede pedir que ese proveedor participe en el mismo juicio y, si corresponde, responda directamente o reembolse el dinero que la empresa tenga que pagar.La Corte señaló que los procesos de protección al consumidor que adelanta la SIC en ejercicio de funciones judiciales deben seguir las mismas reglas procesales que aplican ante los jueces ordinarios. Esto significa que la condición de autoridad administrativa de la SIC no puede convertirse en una razón para limitar las herramientas de defensa que tienen las partes dentro de un proceso judicial.El pronunciamiento también cuestiona la práctica de la SIC y de algunos tribunales que habían rechazado esta figura o restringido su utilización casi exclusivamente a casos relacionados con el sector turístico. Para la Corte, no es jurídicamente válido establecer mediante interpretaciones limitaciones o trabas que no están contempladas expresamente en la ley.Puntualmente, el alto tribunal le exige a la SIC aplicar de manera rigurosa el artículo 24 del Código General del Proceso, norma que establece las reglas para el ejercicio de funciones jurisdiccionales por parte de determinadas autoridades. La Corte busca garantizar que las partes tengan las mismas oportunidades para defenderse, presentar pruebas y ejercer sus derechos, independientemente de que el proceso sea tramitado ante la SIC o ante un juez.El caso que llevó a esta decisión surgió por una tutela presentada por dos empresas constructoras y una sociedad fiduciaria, demandadas ante la SIC por supuestas fallas relacionadas con un inmueble. Las compañías pidieron que fuera vinculada al proceso la empresa encargada de elaborar el estudio de suelos de la obra, pero esa solicitud fue negada.La Corte Suprema protegió entonces su derecho de defensa y ordenó al Tribunal Superior emitir una nueva decisión en la que estudie la vinculación de esa empresa. Con este pronunciamiento, el alto tribunal deja establecido que las posibles responsabilidades entre los distintos integrantes de una cadena de consumo pueden discutirse dentro del mismo expediente, bajo las garantías procesales previstas por la ley.Para los consumidores y ciudadanos, la decisión no elimina ni reduce la responsabilidad que tienen los productores y proveedores frente a sus clientes. La responsabilidad solidaria que establece la ley se mantiene. Es decir, cuando corresponda, el consumidor podrá continuar reclamando frente a los responsables de la cadena de producción o comercialización, aunque durante el proceso se incorpore a otros actores que puedan tener responsabilidades internas.Para las empresas, proveedores, fabricantes, contratistas y demás integrantes de la cadena comercial, el fallo representa la posibilidad de discutir dentro de un mismo proceso quién debe asumir finalmente las consecuencias económicas de una eventual condena. Esto puede evitar que una empresa tenga que iniciar posteriormente otro pleito para intentar recuperar de un proveedor o contratista el dinero que tuvo que pagar al consumidor.