Un equipo de astrónomos anunció este jueves que el telescopio espacial Webb ha detectado los "indicios" más prometedores de la posible existencia de vida en un planeta fuera del sistema solar, aunque el anunció suscitó reservas de otros expertos.El debate entre los círculos científicos sobre si el planeta K2-18b, situado a 124 años luz en la constelación de Leo, podría ser un mundo oceánico capaz de albergar vida microbiana es intenso desde hace años.Gracias al Telescopio Espacial James Webb, un equipo de investigadores británico-estadounidense detectó señales de dos productos químicos en la atmósfera del planeta considerados durante mucho tiempo como "biofirmas", indicadoras de vida.En la Tierra, las sustancias químicas dimetilsulfuro (DMS) y dimetil disulfuro son producidas únicamente por seres vivos, principalmente por las algas marinas microscópicas llamadas fitoplancton.Los investigadores enfatizaron que hay que ser cautos, y que se necesitan más observaciones para confirmar estos hallazgos.Pero las implicaciones podrían ser enormes, según Nikku Madhusudhan, astrofísico de la Universidad de Cambridge y autor principal del estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters."Lo que hemos hallado por el momento son indicios de una posible actividad biológica fuera del sistema solar", declaró en una conferencia de prensa."Francamente, creo que esto es lo más cerca que hemos estado de observar una característica que podamos atribuir a la vida", añadió.Sin embargo, expertos ajenos al estudio destacaron que en el pasado ha habido disputas sobre otros descubrimientos relacionados con este exoplaneta.Esta presencia química podría haberse creado por medios desconocidos y sin relación con la vida.Indicadores químicosCon más de ocho veces la masa de la Tierra y un tamaño 2,5 veces mayor, K2-18b es un exoplaneta raro que orbita su estrella en una zona habitable, es decir, que no es ni demasiado caliente ni demasiado frío para tener agua líquida, considerado ingrediente esencial para la vida.Los astrónomos pueden determinar la composición de la atmósfera de un exoplaneta cuando cruza frente a su estrella, realizando la espectrografía de la luz que atravesó la envoltura gaseosa.En 2023, el telescopio Webb detectó metano y dióxido de carbono en la atmósfera de K2-18b.Era la primera vez que ese tipos de moléculas basadas en carbono eran detectadas en un exoplaneta en zona habitable.También detectó señales débiles del compuesto químico DMS, lo que llevó a los astrónomos a enfocar al telescopio de nuevo sobre el planeta hace un año.Esta vez utilizaron sus instrumentos de infrarrojo de rango medio para detectar diferentes longitudes de onda de luz.Los expertos encontraron señales mucho más fuertes de estas sustancias químicas, aunque todavía por debajo del umbral estadístico que permite garantizar la importancia científica de tales descubrimientos.Incluso si se confirman los resultados, no necesariamente significaría que el planeta alberga vida.El año pasado científicos encontraron trazas de DMS en un cometa, lo que sugiere que podría producirse por vías no orgánicas.Sin embargo, la concentración del químico observada en K2-18b parece ser miles de veces más fuerte que en la Tierra, sugiriendo firmemente un origen biológico, afirmó Madhusudhan.¿Solos en el universo?K2-18b ha sido considerado durante mucho tiempo como el principal candidato para ser un "planeta hiceánico": un mundo oceánico más grande que la Tierra con una atmósfera rica en hidrógeno.No se cree que estos planetas puedan albergar vida inteligente, sino más bien microbios similares a los presentes en los océanos terrestres hace miles de millones de años.Algunas investigaciones han cuestionado si los planetas hiceánicos propuestos hasta ahora están demasiado cerca de sus estrellas para mantener agua líquida, incluido K2-18b, que orbita su estrella cada 33 días.Raymond Pierrehumbert, profesor de física planetaria en la Universidad de Oxford, ha realizado investigaciones separadas indicando que K2-18b es demasiado caliente para albergar vida.A su juicio, el escenario más plausible es que son océanos de lava.Sara Seager, profesora de ciencias planetarias en MIT, recordó por su parte que previamente se mencionó rastros de vapor de agua en la atmósfera de K2-18b que resultaron ser otro gas.Madhusudhan estimó que tan solo se necesitarían otras 16 a 24 horas adicionales del Telescopio Webb para confirmar sus hallazgos, algo que podría ocurrir en los próximos años.Más allá de K2-18b, Madhusudhan afirmó que el Webb y futuros telescopios podrían permitirle a la humanidad descubrir vida fuera de la Tierra mucho antes de lo que uno podría imaginar."Este podría ser el punto crucial, donde de repente la cuestión fundamental de si estamos solos en el universo será algo que podamos responder", concluyó.
La Agencia Espacial Europea (ESA) ha informado en una nota difundida hoy de que los astrónomos han dirigido el telescopio -de la NASA, la ESA y la canadiense CSA- para examinar el exterior de la Vía Láctea, una región que los científicos denominan "Galaxia Exterior Extrema" debido a su ubicación, a más de 58.000 años luz del centro galáctico.Los científicos utilizaron varias de las cámaras del telescopio espacial para obtener imágenes de regiones seleccionadas dentro de dos nubes moleculares conocidas como "Nubes Digel", y gracias a su alta sensibilidad y nítida resolución, el Webb fue capaz de resolver con un detalle sin precedentes estas zonas, que albergan cúmulos estelares que experimentan ráfagas de formación estelar.Las observaciones del telescopio permiten a los científicos estudiar la formación estelar en la Vía Láctea exterior con el mismo nivel de detalle que las observaciones de la formación estelar en el vecindario solar de la Vía Láctea.Aunque las "Nubes de Digel" se encuentran dentro de nuestra galaxia, son relativamente pobres en elementos más pesados que el hidrógeno y el helio, una composición que se asemeja a las galaxias enanas y a la Vía Láctea en sus inicios.La ESA ha señalado en la misma nota que la historia de la formación estelar es compleja y algunos capítulos siguen envueltos en el misterio, pero que el James Webb está reuniendo pistas y ayudando a los astrónomos a desentrañar esta intrincada historia, y los resultados de este trabajo se han publicado en la revista Astronomical Journal.
La investigación, dirigida por Jorryt Matthee, profesor asistente de astrofísica en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA) y publicada este jueves en ‘The Astrophysical Journal’, explica que hasta la llegada del Webb, este tipo de objetos eran “indistinguibles”.Y es que el nuevo telescopio -cien veces más sensible que el Hubble- puede mirar al universo más lejos y mejor que su predecesor y observar hasta las primeras galaxias, gracias, sobre todo, a que funciona en el infrarrojo, lo que le permite ver objetos fríos, muy lejanos u ocultos tras el polvo.En su primer año de servicio, ha observado cosas inéditas pero este conjunto de pequeños puntos rojos podría ser “un avance inesperado”, según el estudio.Aunque no fue desarrollado para esto, “el JWST nos ayudó a determinar que unos tenues puntitos rojos -encontrados muy lejos en el pasado distante del Universo- son versiones pequeñas de agujeros negros extremadamente masivos, que podrían cambiar nuestra forma de entender la génesis de los agujeros negros”, asegura Jorryt Matthee, profesor del ISTA y autor principal del estudio.El hallazgo podría acercarnos un poco más a uno de los mayores dilemas de la astronomía, saber cómo se formaron los agujeros negros supermasivos.SMBH, los objetos más intrigantes del espacioEstos enigmáticos objetos poseen tanta gravedad que succionan cualquier cosa (polvo cósmico, planetas y estrellas), a la vez que deforman el espacio y el tiempo a su alrededor de tal manera que ni siquiera la luz puede escapar.La teoría general de la relatividad, publicada por Albert Einstein hace más de un siglo, predecía que los agujeros negros podían tener cualquier masa.Algunos de los agujeros negros más intrigantes son los agujeros negros supermasivos (SMBH), que podrían alcanzar entre millones y miles de millones de veces la masa del Sol.Los astrofísicos coinciden en que hay un SMBH en el centro de casi todas las grandes galaxias. La prueba de que Sagitario A* es un SMBH en el centro de nuestra Galaxia con más de cuatro millones de veces la masa del Sol le valió el Premio Nobel de Física 2020.Pero no todos los SMBH son iguales, algunos SMBH crecen con extrema rapidez engullendo cantidades astronómicas de materia, lo que los hace tan luminosos que pueden observarse hasta el borde del Universo en constante expansión.“Un problema de los cuásares es que algunos de ellos parecen ser excesivamente masivos, demasiado masivos dada la edad del Universo a la que se observan los cuásares. Los llamamos cuásares problemáticos”, explica Matthee.“Si tenemos en cuenta que los cuásares se originan a partir de las explosiones de estrellas masivas -y que conocemos su tasa máxima de crecimiento a partir de las leyes generales de la física-, parece que algunos de ellos han crecido más rápido de lo que es posible. Es como mirar a un niño de cinco años que mide dos metros. Algo no cuadra”, finaliza el experto.
Dos imágenes capturadas por el telescopio espacial James Webb, que comenzó sus operaciones científicas en el verano de 2022 y es el mayor aparato de este tipo jamás construido, se convirtieron este lunes en sendos sellos del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS, en inglés).Ambos son sellos de correo prioritario y muestran espectaculares paisajes a color del universo."El telescopio espacial James Webb de la NASA es la intersección perfecta entre la ciencia, la ingeniería y el arte, al revelar los mayores secretos del cosmos a través de las preciosas imágenes que captura", dijo en un comunicado la administradora asociada de misiones científicas de la NASA, Nicola Fox.El primero de los sellos, de prioridad exprés, muestra la nebulosa de Carina, a unos 7.600 años luz de distancia, que fue una de las primeras imágenes tomadas por el Webb en darse a conocer, en el verano de 2022.En la imagen se pueden observar estrellas que habían permanecido ocultas hasta entonces, y que fueron reveladas gracias a la capacidad del telescopio de capturar la luz infrarroja, lo que le permite ver más allá del polvo cósmico.El segundo sello muestra los famosos Pilares de la Creación, a unos 6.500 años luz, donde se forman nuevas estrellas dentro de densas nubes de gas y polvo, un proceso que se desarrolla durante milenios.El James Webb, que fue lanzado el 25 de diciembre de 2021 y que tuvo que superar una serie de etapas críticas en su complejo despliegue, además de una larga puesta a punto, no solo es el telescopio más grande y avanzado en el espacio, sino que también ha abierto una nueva era en la astronomía.Ubicado a 1,5 millones de kilómetros, se centra en el estudio del universo primitivo, la evolución de las galaxias, el ciclo de vida de las estrellas y la existencia y composición de otros mundos.La colaboración de la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la canadiense (CSA) hizo realidad su desarrollo.Le puede interesar
Un equipo internacional de astrónomos descubrió un agujero negro que existía cuando el universo tenía apenas 400 millones de años, según un estudio difundido este miércoles.El descubrimiento hace retroceder "unos 200 millones de años" lo que se conocía hasta ahora, dijo a la AFP Jan Scholtz, un astrofísico en el Instituto de Cosmología Kavli de la universidad británica de Cambridge.La existencia de un agujero negro en el periodo de juventud del universo, hace más de 13.000 millones de años, "alimentará una nueva generación de modelos teóricos", agregó Scholtz, coautor del estudio aparecido en la revista Nature.Este agujero negro hay que imaginarlo como un objeto de una masa calculada en 1,6 millones de veces la del Sol. Es invisible, como todos los agujeros negros, y absorbe la materia circundante emitiendo en su periferia una gigantesca cantidad de luz.Fue esta luz la que facilitó localizar la galaxia GN-z11, descubierta en 2016 con ayuda del telescopio espacial Hubble, donde está el agujero negro.La galaxia GN-z11 fue entonces la más antigua, y por lo tanto la más lejana, observada por Hubble. En 2022 el telescopio espacial James Webb hizo posible la detección del agujero negro situado allí.El descubrimiento se agrega a otros que fueron posibles gracias al telescopio James Webb y revelan la existencia de un universo joven que alberga objetos mucho más luminosos de lo que se creía.El agujero negro detectado por el equipo internacional encabezado por la universidad de Cambridge data de 430 millones de años después del Big Bang. Se trata de la época del alba cósmica, cuando al salir de las edades denominadas "oscuras" surgieron las primeras estrellas y galaxias.Varias hipótesisUna de las incógnitas de un agujero negro de ese tamaño es comprender como pudo crecer tan rápido.Sus características "sugieren un crecimiento más rápido y precoz que el de otros agujeros negros conocidos en épocas muy antiguas", dijo a la AFP Stéphane Charlot, astrofísico del Instituto de Astrofísica de París y coautor del estudio.Eso quiere decir que "los mecanismos de formación de agujeros negros en el joven universo podrían ser diferentes de los que conocemos en el universo más cercano", agregó.Las hipótesis más comunes hasta ahora consideran que el universo era entonces muy joven para albergar un agujero negro tan masivo, apunta el profesor Roberto Maiolino, astrofísico en Cambridge y coautor del estudio, citado en un comunicado.Por eso "debemos contemplar otros modelos para explicar su aparición", añade.Los teóricos avanzan la idea que ya nació "grande", a partir de la explosión de una estrella supermasiva agonizante o de la concentración rápida de una nube de gas densa, sin pasar por la fase de formación de estrellas.Una vez nació, el agujero negro de la galazia GN-z11 se habría rellenado del gas que lo rodeaba para crecer rápidamente y de manera fácil porque "las observaciones parecen indicar una fuerte densidad de ese gas", según Charlot.El estudio de Nature "no descarta ninguna de estas hipótesis", según Stan Scholtz, que espera que las capacidades de observación excepcionales del telescopio James Webb aporten más información"Se puede esperar la detección de otros agujeros negros cuando acumulemos un mayor número de observaciones profundas de más amplias porciones del cielo", señala el astrofísico.
El telescopio espacial James Webb ha dirigido su mirada hacia el inusual y enigmático gigante helado Urano, capturando un mundo dinámico con anillos, lunas, tormentas y otras características atmosféricas, incluido un casquete polar 'estacional'.La imagen amplía una versión en dos colores publicada a principios de este año, añadiendo una cobertura adicional de longitudes de onda para obtener una visión más detallada, informan en sendos comunicados la Agencia Espacial Europea (ESA) y la agencia estadounidense NASA.Debido a su "exquisita sensibilidad", Webb captó los tenues anillos interior y exterior de Urano, incluido el escurridizo anillo Zeta, el anillo extremadamente tenue y difuso más cercano al planeta.La imagen, tomada por la cámara NIRCam, también muestra 9 de las 27 lunas del planeta. Son los puntos azules que rodean sus anillos (en el sentido de las agujas del reloj, empezando por las dos: Rosalinda, Puck, Belinda, Desdémona, Crésida, Bianca, Porcia, Julieta y Perdita).En longitudes de onda visibles, Urano aparece como una plácida y sólida bola azul, pero en longitudes de onda infrarrojas Webb está revelando "un extraño y dinámico mundo helado repleto de excitantes características atmosféricas".Una de las más llamativas es el casquete polar norte del planeta, añade el comunicado.También pueden observarse varias tormentas brillantes cerca y por debajo del borde sur del casquete polar. Su número, la frecuencia y el lugar en que aparecen en la atmósfera de Urano podrían deberse a una combinación de efectos estacionales y meteorológicos.Urano tiene las estaciones más extremas del Sistema Solar. Durante casi una cuarta parte de cada año uraniano, el Sol brilla sobre un polo, sumiendo a la otra mitad del planeta en un oscuro invierno de 21 años de duración.Le puede interesar:
PDS 70 es una estrella joven que se encuentra a unos 370 años luz de distancia y alberga dos exoplanetas lejanos. Ahora, un equipo científico ha descubierto agua en el interior de su disco de gas y polvo desde el que se formarían nuevos planetas rocosos o terrestres, con propiedades similares al nuestro.El hallazgo ha sido posible gracias a las observaciones del telescopio espacial James Webb y, según el análisis, el agua se encuentra en forma de vapor caliente ardiendo a una temperatura de unos 330 grados centígrados.El descubrimiento, que explora la región donde normalmente se forman los planetas rocosos similares a la Tierra, apunta que cualquier cuerpo que se cree en el interior del disco alrededor de la estrella PDS 70 se beneficiaría de una importante reserva de agua, lo que mejoraría sus posibilidades futuras de habitabilidad.Liderado por científicos del Instituto Max Planck de Astronomía (Alemania) y con participación española, el trabajo supone un paso importante para entender cómo el agua, molécula esencial para la vida, pudo llegar a la Tierra, y si ese proceso sería extendible a los planetas rocosos fuera de nuestro sistema solar.La investigación, que publica la revista Nature, ofrece por tanto evidencias de un mecanismo por el que se suministraría agua a los planetas potencialmente habitables ya desde la etapa de formación y no (sólo) en un proceso posterior, como por el impacto de asteroides."Es posible que ahora hayamos encontrado pruebas de que el agua también podría ser uno de los ingredientes iniciales de los planetas rocosos -que están más cerca de su estrella- y estar disponible desde el nacimiento", resume Giulia Perotti, del Max Planck y autora principal del estudio.En concreto, los datos fueron recogidos por MIRI, del James Webb, un instrumento del infrarrojo medio en el que participan once países europeos, entre ellos España.Suscríbase a nuestro canal de WhatsApp aquí:👉🏻 bit.ly/42ZQznFLas observaciones del equipo científico tienen como objetivo identificar las propiedades de los discos de gas y polvo -discos protoplanetarios- alrededor de estrellas jóvenes, para avanzar en el conocimiento sobre las condiciones que determinan la composición de los planetas que potencialmente pueden formarse allí.Esta es la primera detección de agua en un disco de un sistema que alberga al menos dos planetas, según un comunicado del Max Planck.Estos dos exoplanetas (denominados PDS 70 b y c) no son rocosos, sino gigantes gaseosos con un tamaño similar a Júpiter y, como en nuestro sistema solar, están más alejados de la estrella anfitriona. Este tipo de planetas tardan menos en formarse que los rocosos y lo hacen acumulando polvo y gas que permanece tras la creación de la estrella. Aún no se ha encontrado ningún planeta cerca del centro del disco de PDS 70, pero tal y cómo explica a EFE David Barrado, otro de los autores y astrónomo del Centro de Astrobiología (CAB), sí podrían estar formándose en esa región.Es cuestión de detectarlos, si no en este sistema en otro similar; de hecho hay varios candidatos. Sería un paso importante observar un planeta rocoso en formación, porque hay que seguir entendiendo de dónde viene el agua y ver si el mecanismo hallado en PDS 70 es una excepción o no, detalla.Y es que los científicos aún debaten cómo llegó el agua a nuestro planeta y si este proceso podría hacer habitables los exoplanetas tipo rocosos o terrestres alrededor de otras estrellas distintas al Sol. La teoría más extendida es que fue el bombardeo de asteroides con agua lo que trajo esta molécula a la Tierra."El proceso del agua es esencial para entender la habitabilidad. Pensamos que el agua de la Tierra se incorporó con posterioridad a su formación pero con este trabajo vemos que una parte significativa pudo venir de las fases iniciales de la formación del planeta", señala el astrónomo del CAB, centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas e Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial de España.¿Y de dónde viene el agua hallada en la estrella PDS 70? Dado que su presencia fue algo inesperado, relatan desde el Max Planck, el equipo está investigando varios escenarios.Una posibilidad implica que sea un remanente de una nebulosa inicialmente rica en agua que precede a la etapa del disco -las estrellas se forman en enormes nubes de gas y polvo. Los cientos o miles de nuevas estrellas tendrán, casi todas, un disco del que luego se formarán planetas-.Otra fuente de ese agua podría ser el gas que ingresa desde los bordes exteriores del disco PDS 70. Bajo ciertas circunstancias, el oxígeno y el hidrógeno pueden combinarse y formar vapor de agua.Le puede interesar "¿Conejillos de indias? Elon Musk quiere implantes en el cerebro humano":
El astrofísico Sasha Hinkley, líder de un equipo internacional de 120 astrónomos que trabajan en el telescopio James Webb, ha hecho un emocionante pronóstico sobre la posible detección de vida extraterrestre en un plazo cercano.Según escribió Hinkley en la revista británica The Spectator, la probabilidad de encontrar vida en el universo es alta y la detección de vida en un exoplaneta que podrían tener agua líquida y ser candidatos ideales para albergar vida.Los planetas terrestres, especialmente aquellos con superficies duras y océanos de agua líquida, son los principales candidatos para la vida extraterrestre. Según, Hinkley uno de los sistemas planetarios más prometedores es TRAPPIST-1, que cuenta con siete planetas del tamaño aproximado de la Tierra y tres de ellos orbitan en la zona habitable de su estrella anfitriona. "La conclusión obvia de todo esto es que la probabilidad de que exista vida de alguna forma en el universo es bastante alta. De hecho, iría tan lejos como para decir que parece cada vez más probable que la detección de vida en un exoplaneta ocurra durante mi vida (todavía no tengo 50)", escribió el astrofísico. Sin embargo, aclara que la detección de vida en otro planeta no significa necesariamente la existencia de una civilización alienígena o una forma de comunicación con ellas."Muchos de los exoplanetas que hemos observado ya se encuentran en zonas habitables, conocidas como las 'zonas de Ricitos de Oro'. Esto significa que orbitan sus estrellas a una distancia que no es demasiado caliente ni demasiado fría, una ubicación ideal para que exista agua líquida durante la mayor parte de la vida de un planeta, que es uno de los primeros criterios necesarios para vida para formar", sostuvo. La búsqueda de vida extraterrestre continúa siendo un tema de gran interés para la comunidad científica. Sin embargo, no todos están convencidos de que esto sea posible.Los escépticos han señalado la 'Paradoja de Fermi', la cual fue planteada por el físico italiano Enrico Fermi en 1950. Fermi cuestionó por qué, si la probabilidad de vida extraterrestre es tan alta, no se ha encontrado evidencia de ella. Hace dos años, hubo una recomendación principal de encargar a la NASA la tarea de desarrollar una misión espacial para buscar firmas biológicas en exoplanetas para la década de 2040.Hinkley y su equipo están entusiasmados con la posibilidad de detectar vida extraterrestre en los próximos años y continúan trabajando en el telescopio James Webb para hacer posible este emocionante descubrimiento.Le puede interesar:
El telescopio espacial James Webb investiga una de las regiones de formación de estrellas más dinámica de las galaxias cercanas, la denominada NGC 346, próxima a nuestra Vía Láctea, en la que han detectado importantes cantidades de polvo, algo no esperado por los astrónomos, informó este miércoles su página web.La NCG 346 se halla en la Pequeña Nube de Magallanes (SMC), una "galaxia enana" cercana a la Vía Láctea que contiene concentraciones más bajas de elementos más pesados que el hidrógeno o el helio llamados metales.Dado que los granos de polvo en el espacio están compuestos principalmente por "metales", los científicos esperaban hallar solo pequeñas cantidades de polvo y que sería difícil de detectar; pero "los nuevos datos" del telescopio Webb "revelan justo lo contrario".Los astrónomos exploraron esta región porque "las condiciones y la cantidad de metales dentro del SMC se asemejan a las observadas en las galaxias hace miles de millones de años", durante una era en la historia del Universo conocida como "mediodía cósmico", cuando la formación de estrellas estaba en su apogeo.Unos 2.000 o 3.000 millones de años después del Big Bang, explica, las galaxias estaban formando estrellas a un ritmo vertiginoso y "los fuegos artificiales de la formación estelar que ocurrieron entonces todavía dan forma a las galaxias que vemos a nuestro alrededor hoy"."Incluso si NGC 346 es ahora el único cúmulo masivo que forma estrellas en su galaxia, nos ofrece una gran oportunidad para investigar las condiciones que existían en el 'mediodía cósmico'", dijo Margaret Meixner, astrónoma e investigadora principal del equipo de científicos.La observación de estas "protoestrellas" en proceso de formación permiten a los investigadores saber si el proceso de formación estelar en el SMC es diferente al que observamos en nuestra propia Vía Láctea.A medida que se forman las estrellas, estas "acumulan gas y polvo que pueden parecer cintas en las imágenes de Webb", de la nube molecular circundante.Los astrónomos han detectado gas alrededor de las protoestrellas dentro de NGC 346, pero las observaciones del infrarrojo cercano de Webb marcan la primera vez que también detectan polvo en estos discos."Con Webb, podemos investigar protoestrellas de peso más ligero, tan pequeñas como una décima parte de nuestro Sol" y descubrir si su proceso de formación "se ve afectado por el menor contenido de metal", dijo, por su parte, Olivia Jones, del Centro de Tecnología de Astronomía del Reino Unido.Para Guido De Marchi, de la Agencia Espacial Europea (ESA), "estamos viendo los componentes básicos no solo de las estrellas, sino también potencialmente de los planetas".Webb es el telescopio más grande y poderoso jamás lanzado al espacio, en virtud de un acuerdo de colaboración internacional entre la ESA, la NASA y la Agencia Espacial Canadiense (CSA).Puede ver: Karen Abudinen asegura que cuentas rusas pro Petro atacaron su imagen en redes sociales
El telescopio espacial James Webb ha revelado la existencia de dos galaxias "barradas", similares a la Vía Láctea, en una época en la que el universo tenía apenas un 25 % de su edad actual, lo que obligará a los astrofísicos a refinar sus teorías sobre la evolución de las galaxias.Un estudio encabezado por la Universidad de Austin en Texas (EE.UU.) y que ha sido aceptado para su publicación en The Astrophysical Journal Letters habla de la existencia de estas dos galaxias barradas, que tienen una estructura estelar en forma de barra que se extiende de lado a lado desde el centro hasta sus discos exteriores.Antes de la entrada en funcionamiento del James Webb nunca se habían detectado galaxias barradas en una fase tan temprana del universo, lo que “obligará a los astrofísicos a refinar sus teorías sobre la evolución de las galaxias”, indica la universidad.Una de estas galaxias, la EGS-23205, ya había sido observada por el telescopio espacial Hubble, antecesor del Webb, pero la imagen que daba era poco más que una mancha en forma de disco.Sin embargo, el nuevo telescopio, lanzado en diciembre de 2021, es mucho más potente, lo que le permite observar la estructura subyacente de las galaxias, ofreciendo así una imagen clara de la galaxia espiral con una barra estelar.El equipo identificó otra galaxia barrada, EGS-24268, también de hace unos 11.000 millones de años, lo que hace que existan dos cuerpos de este tipo más lejanos en el tiempo que ninguno descubierto anteriormente.El artículo también incluye muestras de otras cuatro galaxias barradas de hace más de 8.000 millones de años.Las barras desempeñan un papel importante en la evolución de las galaxias al canalizar gas hacia las regiones centrales, impulsando la formación estelar.Una de las firmantes del artículo, Shardha Jogee, dijo que estas barras “resuelven el problema de la cadena de suministro” en las galaxias"."Al igual que necesitamos llevar la materia prima desde el puerto a las fábricas del interior que fabrican nuevos productos, una barra transporta poderosamente gas a la región central, donde se convierte rápidamente en nuevas estrellas a un ritmo normalmente de 10 a 100 veces más rápido que en el resto de la galaxia", explicó.Estas estructuras también contribuyen al crecimiento de agujeros negros supermasivos en los centros de las galaxias al canalizar el gas parte del camino.El descubrimiento de barras en épocas tempranas significa, según Jogee, que los modelos de evolución de las galaxias “disponen ahora de una nueva vía, a través de las barras, para acelerar la producción de nuevas estrellas en épocas tempranas".Además, la propia existencia de estas primeras barras “supone un reto para los modelos teóricos, ya que deben tener en cuenta la física de la galaxia para predecir la abundancia correcta de barras", por lo que el equipo pondrá a prueba distintos modelos en sus próximos trabajos.Le puede inteteresar TecnoBlu:
Estos fueron los temas tratados en el programa completo de Blog Deportivo de este viernes:Camilo Pinilla, psicólogo del América de Cali, explicó el impacto emocional del terremoto en los futbolistas, especialmente el estado de alerta y supervivencia que permanece después del desastre. Señaló que el equipo realizó espacios de expresión emocional y habló de la importancia de dar tiempo antes de retomar la competencia.Gustavo Emilio Puerta, padre del futbolista de la Selección Colombia Gustavo Puerta, contó que está repartiendo las ayudas que su hijo envía desde Europa. Explicó que llevaron 236 mercados a diferentes corregimientos de La Victoria, Valle del Cauca, y que estaban preparando la entrega de otros 150.Carolina Pineda, futbolista del América de Cali, contó cómo varias jugadoras del fútbol femenino se unieron para ayudar a los damnificados en Cali. Explicó que adelantan una rifa para recaudar 50 millones de pesos, de los cuales ya han conseguido cerca de 22 millones y entregado alrededor de 12 millones a familias afectadas.Desde España desmienten que el FC Barcelona esté detrás del delantero de la Selección Colombia Luis Suárez. Los medios insisten que la prioridad del club azulgrana es el argentino Julián Álvarez que actualmente milita en el Atlético de Madrid.El expiloto colombiano Juan Pablo Montoya, junto a su hijo Sebastián, confirmó que toda la recaudación del evento Circuito Pony Malta será destinado a la reconstrucción de las regiones afectadas por el terremoto de 7,4.Reviva el programa completo de Blog Deportivo aquí:
La Organización Roa Florhuila donó 300 toneladas de arroz, equivalentes a cerca de 3 millones de raciones, para contribuir a la alimentación de las personas damnificadas por el terremoto que golpeó al país. La ayuda será entregada de manera progresiva a través del Banco de Alimentos, que se encargará de coordinar su distribución en las zonas más afectadas.En entrevista con Mañanas Blu, Jaime Alberto Rojas, presidente de la Organización Roa Florhuila, explicó que la compañía decidió canalizar la donación mediante el Banco de Alimentos para garantizar que el arroz llegue a las comunidades que presentan mayores necesidades tras la emergencia.“Los 3 millones van, se van dosificando. Todo lo estamos haciendo a través de ABA, con el Banco de Alimentos, y ellos están manejando la logística para llegar a las zonas damnificadas”, explicó Rojas.La magnitud de la donación representa aproximadamente 10 tractomulas cargadas de arroz. “Eso equivale a 300 toneladas, o sea, estamos hablando más o menos de unas 10 tractomulas”, señaló el presidente de la organización durante la entrevista.Rojas indicó que el Banco de Alimentos cuenta con información sobre las zonas que enfrentan mayores dificultades y, a partir de esos datos, establece las prioridades para la entrega. El objetivo es que las ayudas sean distribuidas de forma paulatina y lleguen a las comunidades que más las necesitan.El arroz destinado a esta ayuda humanitaria tendrá como origen la planta ubicada en Espinal, Tolima, y procederá de cultivos aledaños a esa zona. De acuerdo con Rojas, la entrega de las 300 toneladas no se realizará de una sola vez, sino que será dosificada y podría extenderse durante aproximadamente dos meses.Además de referirse a la donación, Rojas explicó que la operación de la compañía también ha enfrentado algunas dificultades como consecuencia de los efectos del terremoto. Según contó, hubo problemas para ingresar y salir de algunas bodegas ubicadas en Pereira y Cali, mientras que el tránsito hacia Buenaventura también ha presentado complicaciones.La donación de la Organización Roa Florhuila se suma a las diferentes iniciativas del sector empresarial y de organizaciones sociales para atender las necesidades de las familias afectadas por el terremoto.
Tras el terremoto de 7.4 que azotó el occidente de Colombia, las autoridades y cuerpos de rescate han indicado que ya van más de 280 personas fallecidas, más de 3.900 heridos y unos 378 desaparecidos.Lo anterior, debido al colapso de varias edificaciones y estructuras en los territorios afectados. A pesar de que ya pasaron 72 horas de la llamada venta de vida, los rescatistas aún siguen buscando sobrevivientes entre los escombros.Países, organizaciones, empresas, entidades y voluntarios se han sumado para apoyar la emergencia que vive Colombia de diferentes maneras, con donaciones económicas, ayudas humanitarias y más. Ahora, una de las empresas que se suma es el Acueducto de Bogotá.Acueducto de Bogotá apoyará la recuperación de redes en PereiraLa Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) enviará a Pereira una comisión de 18 expertos en temas de agua para apoyar a la empresa Aguas y Aguas de Pereira en la atención de las afectaciones ocasionadas por el terremoto del pasado lunes 10 de agosto.El equipo está integrado por ingenieros, tecnólogos y operadores de cuadrillas de acueducto y alcantarillado, además de maquinaria especializada, materiales y un equipo de presión-succión.De acuerdo con la empresa, su labor estará enfocada en diagnosticar el estado de las redes de suministro de agua y desagüe y contribuir con la reparación de las infraestructuras que resultaron afectadas por el movimiento telúrico.La gerente general de la EAAB, Natasha Avendaño, señaló que la entidad, con el respaldo del Distrito y siguiendo las instrucciones del alcalde Carlos Fernando Galán, está poniendo a disposición sus capacidades técnicas y operativas para apoyar a los habitantes de Pereira durante la emergencia.Los especialistas viajarán durante la noche del viernes 14 de agosto a la capital de Risaralda y comenzarán las labores de reparación una vez Aguas y Aguas de Pereira lo disponga.La EAAB también evalúa enviar un nuevo grupo de voluntarios para apoyar a otras ciudades afectadas por el terremoto que requieran asistencia técnica.“Entendemos que podemos brindar todo nuestro acompañamiento a más ciudadanos y empresas afectadas por el terremoto; por eso estamos pendientes de concretar apoyos con otro grupo de voluntarios de la EAAB para otra de las ciudades afectadas que lo requieran y donde nuestras capacidades sean de utilidad”, puntualizó la gerente de la EAAB.
Ante la emergencia que atraviesa Colombia por el terremoto de 7.4 del pasado 10 de agosto, más gremios se suman para ayudar a los damnificados y, por supuesto, la música no ha sido ajena a esta situación y ya varios artistas han anunciado conciertos y/o eventos benéficos para ayudar a recaudar dinero para la reconstrucción de las zonas afectadas. Ahora, Vive Claro se sumó a esta iniciativa -ayudando también como centro de acopio- y anunció un concierto benéfico para el sábado, 23 de agosto, que contará con la participación de Karol G, quien con su fundación 'Con el Cora' ayudará a que todas las ayudas que lleguen a este estadio puedan ser distribuidas en las zonas afectadas por el terremoto.Pero a su lado estará una lista de grandes artistas invitados: Andrés Cepeda, Beéle, Bonka, ChocQuibTown, Daniel Habif, Draco Rosa, Eladio Carrión, Galy Galiano, Grupo Niche, Hamilton, Juan Duque, Juliana, Laura Pérez, Maisak, Manú, Manuel Medrano, Miguel Bosé, Nanpa Básico, Pedro Capó, Sebastián Yatra, Silvestre Dangond y Timo son algunos de los artistas confirmados, junto a muchos más que se siguen sumando."Artistas nacionales e internacionales y cientos de personas detrás de la música están donando su trabajo, bienes, servicios y talento, sin cobrar honorarios ni costos directos, para hacer posible esta jornada. Una iniciativa inspirada en la solidaridad y en la convicción de que, cuando un país nos necesita, todos podemos elegir ser parte de la solución", explicaron desde la organización.Es importante aclarar que la participación de la 'Bichota' no se hará con ella de manera presencial, pues debe cumplir la gira, sin embargo, tendrá un espacio vía streaming en donde compartirá con todas las personas que dejen su donación y adquieran su boleta. Los precios van desde los 100.000 hasta 1.000.000 de pesos los cuales serán destinados al 100 % para los damnificados por el terremoto: https://www.ticketmaster.co/event/voces-por-la-vida
Estados Unidos anunció este viernes, 14 de agosto, una donación adicional 11 millones de dólares en ayuda humanitaria a Colombia para la atención del terremoto que golpeó el país. Así, el Gobierno de Donald Trump ha destinado en total 26.5 millones de dólares para apoyar la respuesta a la emergencia.De acuerdo con el Departamento de Estado, los recursos serán destinados a asistencia humanitaria en diferentes frentes, entre ellos alimentación, atención sanitaria, protección y refugio. También se contemplan evaluaciones estructurales posteriores al terremoto de 7.4, con el propósito de contribuir a identificar las condiciones de las edificaciones afectadas.El nuevo anuncio se suma a los 15,5 millones de dólares en asistencia inicial que Estados Unidos había informado el pasado 11 de agosto, un día después del evento telúrico. De ese monto, 3 millones de dólares proporcionados a través de Catholic Relief Services corresponden a un fondo de asistencia global de esa organización anunciado previamente por el Gobierno estadounidense.Además, Estados Unidos señaló que, como parte de una contribución de 3.800 millones de dólares del Departamento de Estado a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), se destinaron 200 millones de dólares al Fondo Mancomunado para Colombia. Estos recursos podrán ser utilizados para responder tanto a las necesidades generadas por el terremoto como a otras situaciones humanitarias preexistentes en el país.La respuesta estadounidense también incluye apoyo técnico directamente en territorio colombiano. En coordinación con el Gobierno nacional, el Departamento de Estado activó y desplegó dos equipos especializados en búsqueda y rescate urbano, conocidos como USAR, provenientes de los departamentos de bomberos de los condados de Fairfax, Virginia, y Los Ángeles, California.Los dos equipos llegaron a Colombia el pasado 12 de agosto y desde entonces apoyan las operaciones de búsqueda y rescate encabezadas por las autoridades colombianas. Su trabajo incluye labores de coordinación, comunicaciones y asistencia en ingeniería estructural, en medio de las acciones destinadas a atender a las comunidades afectadas por el terremoto.La ayuda será canalizada a través de organizaciones y socios internacionales, entre ellos Catholic Relief Services (CRS), la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Miyamoto International, UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas y World Vision.