La Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia, conmemora los 14 años de entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos, destacando que el acuerdo pasó de ser únicamente un mecanismo comercial a convertirse en una plataforma clave de ingresos, inversión y generación de empleo para el país.En el marco del aniversario, AmCham realizará este 13 y 14 de mayo, en Bogotá, una rueda internacional de negocios que reunirá a 70 compradores estadounidenses y 200 exportadores colombianos, con el objetivo de fortalecer las relaciones comerciales entre ambos países.“En este aniversario del TLC entre Colombia y Estados Unidos, y de cara a las próximas elecciones presidenciales, quiero ser reiterativa en que el acuerdo no está agotado, sino que está subutilizado. La tarea 2026–2030 es convertir el acceso ya existente en más exportaciones, más empresas, más inversión, más empleo y mayor capacidad de Colombia para competir en el mercado más exigente del mundo”, aseguró María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia.Según cifras entregadas por el gremio, entre 2012 y 2025 Colombia exportó hacia Estados Unidos más de US$186.051 millones, mientras que la inversión extranjera proveniente de ese país alcanzó los US$41.713 millones, equivalente al 22 % de toda la inversión extranjera recibida por Colombia durante ese periodo.Además, AmCham destacó que empresas estadounidenses generan actualmente cerca de 150 mil empleos directos e indirectos en sectores como manufactura, agroindustria, tecnología, servicios financieros y energía.La presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, aseguró que el TLC “no está agotado, sino subutilizado” y afirmó que el reto para los próximos años será convertir el acceso preferencial al mercado estadounidense en más exportaciones, empleo e inversión.Uno de los principales cambios que resalta el informe es la transformación de la canasta exportadora colombiana, pues señalaron que, mientras en 2012 el 71 % de las exportaciones hacia Estados Unidos correspondía a productos mineroenergéticos, en 2025 el 66,4 % ya provino de bienes no mineroenergéticos, alcanzando un récord histórico de US$10.642 millones.Cabe destacar que sectores como café y flores consolidaron el liderazgo colombiano en el mercado estadounidense, mientras que otros productos registraron importantes crecimientos durante los últimos años, entre ellos aluminio, maquinaria eléctrica, tilapia y aguacate Hass.AmCham también destacó que actualmente 3.356 empresas colombianas exportan productos hacia Estados Unidos y que 101 productos agrícolas tienen acceso al mercado estadounidense gracias al acuerdo comercial.En materia de turismo, el gremio señaló que más de 27 millones de viajeros se movilizaron entre ambos países entre 2012 y 2025. Solo el año pasado, cerca de 1,19 millones de estadounidenses visitaron Colombia, consolidando a Estados Unidos como el principal emisor de turistas extranjeros hacia el país.La organización también resaltó que, frente a nuevos escenarios arancelarios en Estados Unidos, Colombia mantiene ventajas estratégicas gracias al TLC, pues el 72 % de la canasta exportadora nacional ingresa actualmente con arancel cero al mercado estadounidense.Finalmente, AmCham advirtió que Colombia aún tiene un amplio potencial exportador sin aprovechar. Según el Índice de Aprovechamiento Exportador del gremio, el país podría lograr un incremento cercano a US$1.751 millones anuales en exportaciones hacia Estados Unidos si cierra brechas internas, como las de logística, certificaciones, admisibilidad sanitaria y capacidad productiva.
El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos sigue vigente, según aseguró este lunes, 20 de octubre, la Cámara de Comercio Colombo Americana (Amcham) en respuesta a un mensaje en X del presidente Gustavo Petro ,quién aseguró que el acuerdo está acabado desde abril, cuando la administración de Donald Trump comenzó con el aumento de aranceles globales.En los últimos meses, el Gobierno Trump le impuso a Colombia aranceles del 10 % que afectan a cerca de la mitad de la canasta exportadora."El TLC no está suspendido. Sigue vigente. Lo anunciado por Estados Unidos no lo termina ni lo suspende automáticamente. El arancel de 10 % de EE. UU. no suspende el TLC. Es un recargo adicional sobre sus importaciones (nuestras exportaciones), sustentado en IEEPA y una emergencia; el TLC sigue vigente" explicó el gremio a través de un comunicado.A pesar del incremento de aranceles, el tratado sigue aplicando en temas como "reglas de origen, servicios, compras públicas, propiedad intelectual y sus demás disciplinas".Estados Unidos continua siendo el principal socio comercial de Colombia y el principal destino a sus exportaciones, con cerca del 30 % del total.
El exministro de Hacienda y de Comercio José Manuel Restrepo explicó en Recap Blu las implicaciones de la notificación de denuncia del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia e Israel, decisión anunciada por el presidente Gustavo Petro. El acuerdo, vigente desde 2020, entrará en un proceso de desmonte que, según el exfuncionario, no será inmediato y deberá pasar por el Congreso de la República y la Corte Constitucional.Restrepo, quien fue responsable de la implementación del tratado durante el Gobierno de Iván Duque, recordó que el TLC fue aprobado como una ley de la República, por lo que su derogación debe seguir el mismo camino legal.“Deshacer un acuerdo supone el mismo procedimiento que se utilizó cuando se hizo el acuerdo. El Congreso debe aprobarlo y luego pasa por revisión constitucional”, precisó.El exministro advirtió que mientras se surte el trámite legal, el TLC seguirá vigente y que su terminación afectará a los exportadores colombianos, especialmente a sectores como el café, las flores, las frutas y algunos productos industriales. Según Restrepo, el tratado con Israel había logrado un superávit comercial favorable para Colombia y proyectaba exportaciones por hasta 5 millones de dólares.Restrepo también señaló que la decisión presidencial responde a razones ideológicas y no económicas, lo que pondrá en riesgo empleos y oportunidades de inversión extranjera. “Colombia está perdiendo una gran oportunidad”, manifestó.El exministro insistió en que la suspensión definitiva del TLC podría tardar entre seis y nueve meses, según las cláusulas de terminación estipuladas en el acuerdo. Además, se mostró optimista sobre la posibilidad de que futuros gobiernos retomen las relaciones comerciales con Israel.El debate surge en medio de tensiones diplomáticas entre ambos países por la postura del presidente Petro frente al conflicto en Gaza y la decisión de suspender la exportación de carbón a Israel. Restrepo criticó que las diferencias políticas se trasladen al terreno económico: “Hay que superar la ideología y actuar con pragmatismo; no podemos perder miles de empleos por esta relación comercial”.
Al despacho de la canciller Rosa Villavicencio llegó una carta del Ministerio de Comercio, firmada por la titular de esta cartera, Diana Morales, en la que se solicita enviar una nota diplomática para denunciar el TLC entre Colombia e Israel, tal como lo ordenó ayer el presidente Gustavo Petro tras la detención de dos colombianas en la flotilla Global Sumud con ayuda humanitaria a Gaza.En el documento se lee:“El artículo 15.4 del TLC Colombia–Israel establece la posibilidad de adelantar una denuncia unilateral, siempre y cuando la parte que lo solicita siga el procedimiento que consta en su mismo articulado. De conformidad con el mencionado artículo, cualquiera de las partes podrá denunciar el presente acuerdo mediante una nota diplomática a la otra parte. Tal denuncia surtirá efecto seis meses después de la fecha de recepción de la notificación a la otra parte”.Este sería el primer paso para modificar o cancelar el TLC con Israel. La misiva se conoce luego de que el mandatario, a través de su cuenta de X, reaccionara a la detención de Luna Barreto y Manuela Bedoya, las dos colombianas que iban a bordo del barco HIO, el cual zarpó desde Barcelona y fue interceptado ayer por autoridades israelíes.El presidente también ordenó la expulsión de toda la delegación diplomática de ese país en Colombia. Esto tiene implicaciones, por ejemplo, en materia de trámites consulares, pues quienes necesiten adelantar este tipo de gestiones deberán acudir a terceros estados.
Un 1 de agosto del 2013 entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea (UE), bajo el propósito de fortalecer las relaciones comerciales con los países asociados al organismo. A 12 años de aquel tratado, la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) entregó un balance de lo que ha significado esta iniciativa para el país.De acuerdo con el sector, tras la entrada de vigencia del TLC las compañías colombianas que llegaron a la Unión Europea pasaron de 1.606 en 2012 a 3.819 en la actualidad (2.213 compañías nuevas). Según afirman desde Analdex, la cifra representa un bien desempeño dentro del tejido empresarial exportador, pues hubo un crecimiento del 137,8%.“Este crecimiento es significativamente superior al registrado en otros acuerdos comerciales, indicando claramente que la Unión Europea constituye un aliado estratégico clave para atraer y consolidar nuevos exportadores colombianos. El aumento en la participación empresarial no solo fortalece la presencia de Colombia en el mercado europeo, sino que también favorece la creación de un ecosistema exportador más diversificado y competitivo a nivel internacional”, dijo el presidente de Analdex, Javier Díaz.El ejecutivo destaca que el TLC con la Unión Europea ha generado beneficios en sectores como el café, banano y productos mineroenergéticos. Sin embargo, desde el organismo aseguran que el reto es convertir el acuerdo en una palanca para la transformación productiva, la diversificación sectorial y la consolidación de relaciones comerciales balanceadas."En 2024, la balanza comercial alcanzó un déficit de US$2.971,1 millones, de los niveles más altos en el periodo analizado. Las exportaciones cayeron a US$5.177 millones, frente a importaciones que superaron los US$8.148 millones. Esta dinámica negativa responde a factores tanto externos como internos: por un lado, la desaceleración de la demanda europea por productos tradicionales colombianos, y por otro, los retos estructurales del aparato exportador nacional, como la baja diversificación, la limitada presencia de bienes con valor agregado y las restricciones logísticas", afirma el comunicado de Analdex.El organismo expone que, si bien la UE se mantiene como uno de los principales socios comerciales del país, el valor total que se exportó en 2024 mostró una caída del 24% frente al 2023. Los productos más exportados durante el año pasado fueron los no minero energéticos, representando un 53,1% del total.Estos fueron los países de la Unión Europea que mayor exportaron hacia ColombiaAlemania representó el 25,5%, con un total de US$2.159,8 millones.Francia significó un 14,1%, con un total de US$1.194 millones.España tuvo el 13,2%, con un total de US $1.122,8 millones.Por su parte, las importaciones de la Unión Europea a Colombia se concentraron en productos del sector farmacéutico y de transporte. Los medicamentos para uso humano fueron los mayores importasos, con un total de US$589,7 millones (7% del total)."Los aviones y demás aeronaves (US$421 millones) y gasolina para vehículos automóviles (US$258,6 millones) ocuparon el segundo y tercer lugar, aunque ambos registraron caídas significativas en sus valores importados: -69,9% y -56,9%, respectivamente", dice el reporte.Como dato final se destaca que la inversión extranjera directa de la Unión Europea ocupó la segunda posición en el 2024, solo por detrás de Estados Unidos y superando a países como Panamá, Suiza e Inglaterra.
Este jueves sesionó la Comisión Asesora de Relaciones Internacionales en la Cancillería. A la reunión asistió el expresidente Ernesto Samper y la mayoría de integrantes de las comisiones de relaciones internacionales de Senado y Cámara de Representantes. El encuentro empezó hacia las 9:00 a. m. y se habló especialmente de los aranceles de un 10% impuestos por Estados Unidos en las últimas horas contra algunos productos colombianos.Tras finalizar el encuentro el expresidente Ernesto Samper se refirió a la reunión por medio de su cuenta de X, asegurando que Colombia debe responder con serenidad pero también con firmeza."En primer lugar, denunciar que hay una violación al vigente Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos cuyo cumplimiento arroja hoy un saldo deficitario en contra nuestra. Así mismo, estudiar una elevación selectiva de aranceles a productos importados de Estados Unidos con impacto social como el valor de la canasta familiar y el empleo productivo. Finalmente, buscar una respuesta regional coordinada que podría plantearse la semana entrante en Honduras cuando Colombia asuma la Presidencia de la Celac", señaló Samper.El senador Iván Cepeda, quien hace parte de la Comisión de Relaciones Internacionales del Senado, se excusó y no pudo asistir a la sesión, el senador Liberal Lidio García tampoco asistió al igual que el representante a la Cámara, Gersel Pérez.Es importante recordar que este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel del 10 % a todas las importaciones, a partir del 5 de abril. Esta medida forma parte de una política de aranceles "recíprocos" aplicada a nivel mundial.
En medio de un evento en Bogotá, hace unos días, el presidente Gustavo Petro aseguró que si a Donald Trump se le ocurre acabar el Tratado de Libre Comercio (TLC) que tiene Estados Unidos con Colombia, “lo aplaudiría” y no lo vería con malos ojos.¿Qué implicaciones tendría para la industria colombiana si se acaba el TLC con Estados Unidos?Al respecto habló María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AMCHAM). En diálogo con Mañanas Blu con Camila Zuluaga señaló que, aunque no se puede prever si habrá renegociación, el enfoque actual de EE. UU. está más en otros temas prioritarios, lo que reduce el interés en modificar este acuerdo."Es impredecible, no se puede asegurar que se vaya o no a dar ese proceso. Sin embargo, en Estados Unidos se requiere del concurso del Congreso de Estados Unidos para poder hacer una renegociación, ya que no cuenta con un fast track ni las posibilidades desde el punto de vista del presidente de tomar esa determinación”, detalló.Las relaciones comerciales entre Colombia y Estados Unidos han sido históricamente beneficiosas y el TLC ha permitido al país acceder al mercado estadounidense sin aranceles en ciertos productos, según explicó.“De hecho, ven el acuerdo comercial como un tema beneficioso para los dos países, con lo cual yo estoy de acuerdo y al mismo tiempo hay otras prioridades sobre la mesa de Estados Unidos que colocan a Colombia en un nivel mucho menor de interés por parte del Congreso y de Estados Unidos a hacer una renegociación”, precisó.Sin embargo, la presidenta Lacouture advirtió que cualquier cambio al acuerdo podría tener un impacto significativo en diferentes sectores de la economía colombiana, desde la producción agrícola hasta el empleo en la industria del café y las flores.“También hay que mencionar que el proceso de renegociación puede darse por acuerdo entre las dos partes o el Gobierno colombiano diciendo que quiere acabar el acuerdo comercial, lo cual sería un grave error para Colombia”, subrayó.Uno de los puntos importantes que mencionó es la necesidad de importar maíz de Estados Unidos debido a la insuficiencia de la producción nacional, aclarando que no se trata de sustituir el maíz colombiano, sino de garantizar la disponibilidad para la industria alimentaria.También habló sobre la competitividad de los productos colombianos en el mercado estadounidense, mencionando el café y otros agrícolas que se beneficiarían de mantener este acuerdo.Asimismo, abordó las inquietudes sobre la percepción de la renegociación del TLC, ya que varios sectores la consideran una oportunidad, mientras que otros la ven como un riesgo.Dijo que sería fundamental explorar cómo Colombia puede diversificar sus mercados y abrir nuevas oportunidades en otros países, incluyendo China, sin perder el enfoque en el TLC que ha demostrado ser efectivo durante más de diez años.Por otro lado, y en el contexto de su participación en encuestas de intención de voto, Lacouture se mostró sorprendentemente abierta a futuras aspiraciones políticas. Aunque afirmó que por ahora no busca un cargo público, no descartó la posibilidad de explorar un camino electoral en el futuro.
El presidente Gustavo Petro llegó a Ubaté para un evento con la Agencia de Desarrollo Rural sobre agroindustria y cooperativismo. Cuando el mandatario iba a hablar, una de las campesinas rompió el protocolo y pidió la palabra para expresar las preocupaciones de los productores de leche. Petro le respondió que podía hablar, pero que no se demorara porque estaba enfermo.Esta representante de los productores subió a la tarima, pero los organizadores le dijeron que solo tenía tres minutos para hablar, lo que despertó su molestia.“Presidente, me dicen de logística que tengo tres minutos, y les recuerdo a todos que cuando iban a hacer campaña a nuestras casas, nosotros no les poníamos tiempo”, dijo.La mujer habló sobre el lactosuero, pidió al presidente proteger la industria nacional y apoyar a los campesinos colombianos. Después de esto, el mandatario tomó la palabra y se refirió a las relaciones con Estados Unidos, especialmente al Tratado de Libre Comercio.“El dato final es que Colombia pierde con el TLC de los Estados Unidos. Si a Trump se le ocurre acabar con el TLC, yo lo aplaudo. Tendremos que sembrar maíz en Colombia y defender con más fuerza la leche, los ñoños, la carne”, aseguró.El presidente Gustavo Petro cerró su discurso refiriéndose al Banco Agrario y a la asociatividad campesina. Criticó los esfuerzos de la entidad para otorgar créditos a los campesinos y anunció posibles cambios de funcionarios.
Colombia y Estados Unidos acordaron la firma de una nota interpretativa al tratado de libre comercio que tienen ambos países desde 2012. La noticia se da justo en la última semana de la administración de Joe Biden en el poder.La nota no necesita aprobación de ninguno de los dos congresos. Sin embargo, congresistas de ambos países habían enviado cartas a sus respectivos gobiernos, pidiendo detener la firma del acuerdo.Esto ha generado incertidumbre e interrogantes por parte de los inversionistas y comerciantes, quienes se verían directamente impactados. Luis Carlos Reyes, ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, habló en Mañanas Blu sobre la nota interpretativa del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. El ministro detalló que, dentro del marco de administración del TLC, las comisiones de ambos países se encargan de atender disputas y aclarar interpretaciones. Por tanto, no es necesario que el Congreso de ambos países esté involucrado en cada procedimiento administrativo; sería un proceso ineficaz.Reyes enfatizó que, al firmar el TLC, ambas naciones no renunciaron a la facultad de desarrollar políticas públicas, incluso en regulaciones ambientales. La nota interpretativa establece que estas decisiones no dan derecho a indemnización a las empresas multinacionales, aclarando así las expectativas legítimas de los inversionistas.El ministro también reafirmó que el arbitraje internacional sigue existiendo, pero su objeto y limitaciones quedan más claramente definidos, impidiendo que se revisen decisiones fundamentales de la justicia colombiana.Un punto de controversia proviene de sectores que argumentan que tal modificación debería haber pasado por el Congreso, ya que consideran que la nota interpretativa afecta los derechos de los inversionistas establecidos en el acuerdo.Por su parte, la presidenta de la Cámara de Comercio Colombo-Americana, María Claudia Lacouture, señaló que este cambio genera incertidumbre jurídica y podría limitar el acceso al arbitraje internacional, afectando la confianza inversionista por el temor a restricciones en sus derechos adquiridos. Uno de los puntos son las diferencias en el manejo de estos TLC entre EE.UU., Colombia y otros países, como lo hicieron Canadá y México, donde modificaciones sustanciales sí requirieron aprobación del Congreso. Señaló que los mecanismos bilaterales son necesarios para cualquier futuro cambio y que es imperativo escuchar las preocupaciones del sector privado y de las instituciones legales del país. Escuche aquí la entrevista:
Los gobiernos de Colombia y Estados Unidos acordaron la firma de una nota interpretativa al tratado de libre comercio que tienen ambos países desde 2012. La noticia se da justo en la última semana de la administración de Joe Biden en el poder.La nota no necesita aprobación de ninguno de los dos congresos. Sin embargo, congresistas de ambos países habían enviado cartas a sus respectivos gobiernos, pidiendo detener la firma del acuerdo. En Estados Unidos hay sectores que consideran que se está deteriorando el estándar de protección a los inversionistas, mientras que para los congresistas colombianos era necesario un proceso de socialización "con el tejido empresarial que podría afectarse con el cambio en las reglas de juego".¿Qué acordaron Colombia y Estados Unidos?La nota interpretativa tiene un total de seis páginas que interpretan algunos de los términos del tratado en capítulos sobre la protección a los inversionistas, las compensaciones en caso de expropiaciones, entre otras.El texto no incluye referencias a reglas de origen de los productos importados, un punto que el Gobierno colombiano quería incluir para favorecer al sector textilero en Colombia.¿Qué dice el Gobierno colombiano?Para el Ministerio de Comercio, "se han identificado términos que pueden llevar a malas interpretaciones de los compromisos pactados en el inicio del acuerdo, que pueden derivar en demandas frívolas o abusos por parte de inversionistas que buscan sacar partido".Por ejemplo, asegura que si las inversiones no se ajustan a la norma del país receptor no tienen derecho a la protección."También defiende la soberanía de los jueces y autoridades colombianas. Se establece explícitamente que los tribunales de inversión no son una segunda instancia de las decisiones internas de cada país, con lo cual no pueden revisar el fondo de las decisiones emitidas por los jueces y autoridades nacionales, que fue justamente lo que ocurrió en el caso de Telefónica, en el marco del Acuerdo de Inversión con España", señaló la entidad.¿Qué dice el Gobierno de los Estados Unidos?"La decisión no modifica el TLC ni crea nuevos compromisos ni limita los existentes. Más bien, refleja la interpretación que Estados Unidos mantiene desde hace tiempo de los estándares de protección de las inversiones en virtud del TLC", señaló el Departamento de Comercio en un comunicado.La entidad agregó que no está de acuerdo con que las corporaciones usen los acuerdos para atacar políticas laborales, sanitarias o ambientales a través de disputas con legales con los gobiernos.
El sector comercio, transporte, hotelería y restaurantes reportó una fuerte afectación por la baja actividad económica registrada durante la primera jornada del paro armado. La Cámara de Comercio de Santa Marta pidió reforzar la seguridad y garantizar condiciones para la recuperación de la actividad productiva.El paro armado que afectó a Santa Marta y otros municipios del Magdalena tuvo un impacto directo sobre la actividad económica de la región. De acuerdo con un balance preliminar de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, las restricciones y la baja operación comercial dejaron pérdidas superiores a 42.000 millones de pesos entre Santa Marta, Ciénaga y Zona Bananera.Carlos Jaramillo, presidente de la Cámara de Comercio de Santa Marta, explicó que la entidad viene realizando un monitoreo de la actividad empresarial a través de su Unidad Analítica Económica. Según el balance entregado, en Santa Marta se concentran más de 22.000 empresas y establecimientos relacionados con sectores como comercio, alojamiento y transporte, actividades que registraron una reducción significativa durante la jornada.“Estamos hablando de más de 42.000 millones de pesos en pérdidas”, señaló Jaramillo al referirse al impacto conjunto en Santa Marta, Ciénaga y Zona Bananera.El dirigente gremial indicó que la afectación no se limita a las empresas formalmente constituidas, sino que tiene consecuencias sobre miles de trabajadores y familias que dependen de la actividad económica diaria. En particular, destacó el peso del comercio, el transporte y el turismo dentro de la estructura productiva de Santa Marta.Comercio de Santa Marta reclama mayores garantías de seguridadAnte la situación, los gremios productivos de la ciudad hicieron un llamado al Gobierno Nacional para fortalecer las capacidades operativas de la Fuerza Pública y garantizar condiciones de seguridad que permitan reactivar las actividades económicas.Jaramillo sostuvo que el sector empresarial respalda las acciones anunciadas por las autoridades, pero considera necesario aumentar la presencia institucional tanto en la zona urbana como en el territorio rural.“Necesitamos fuerza pública, necesitamos por supuesto mayor inteligencia, mayores capacidades, porque necesitamos darle garantías al sector comercio, al tejido empresarial”, afirmó el presidente de la Cámara de Comercio de Santa Marta.Según explicó, desde la administración distrital se anunció la llegada de refuerzos provenientes de los departamentos del Atlántico y La Guajira, además del fortalecimiento de las capacidades locales. El objetivo es mantener presencia en diferentes sectores de Santa Marta y facilitar la movilidad de trabajadores, comerciantes, transportadores y visitantes.La Cámara de Comercio también señaló la importancia de que las medidas adoptadas por las autoridades estén acompañadas de garantías para sectores como transporte, hotelería, restaurantes y establecimientos comerciales.Más de 100.000 personas dependen de sectores afectadosUno de los principales efectos de la interrupción de las actividades comerciales está relacionado con el empleo. Jaramillo explicó que la situación tiene impacto sobre una amplia población vinculada a los sectores económicos que resultaron afectados.De acuerdo con las cifras entregadas durante la entrevista, más de 48.000 personas están ocupadas en el sector comercio en Santa Marta, mientras que otras 26.000 trabajan en transporte y alrededor de 25.000 están vinculadas a la hotelería y a actividades relacionadas con restaurantes y gastrobares.La dimensión del problema aumenta, según el dirigente gremial, debido al peso de la informalidad en la economía local. Jaramillo señaló que cerca del 60 % de la economía de la ciudad corresponde a actividades informales, por lo que una jornada con baja actividad comercial puede tener consecuencias inmediatas sobre los ingresos de las familias.“Estamos hablando de que personas necesitan del día a día para poder llevarlo a su casa”, explicó.La Cámara de Comercio indicó que continuará realizando seguimiento a la situación y suministrando información a las autoridades para contribuir a la toma de decisiones relacionadas con seguridad y recuperación económica.Turismo, hotelería y reservas: preocupación por la temporada de recesoLa situación de seguridad también genera preocupación en el sector turístico, especialmente ante la proximidad de la semana de receso escolar, una de las temporadas esperadas por los empresarios de Santa Marta para aumentar la llegada de visitantes.Jaramillo recordó que el turismo tiene un peso significativo dentro de la economía de la ciudad. Según la cifra mencionada durante la entrevista, el 51 % del producto interno bruto de Santa Marta responde al turismo, lo que convierte a la seguridad en un factor determinante para hoteles, restaurantes, transportadores, comerciantes y demás actividades vinculadas a la cadena turística.El presidente de la Cámara de Comercio explicó que los gremios ya adelantan un monitoreo sobre el comportamiento de las reservas y la llegada de pasajeros, con el propósito de identificar posibles afectaciones.“Necesitamos que también el concierto de los medios de comunicación, del Gobierno Nacional, por supuesto, nos apoyen para luego de hacer la retoma de la seguridad y el control, pues dar un parte de tranquilidad para que nacionales y extranjeros puedan venir a Santa Marta sin ningún problema”, manifestó.
El calendario escolar de 2026 ya contempla las fechas de la próxima semana de receso escolar en Bogotá, un periodo que permitirá a los estudiantes de colegios oficiales hacer una pausa en sus actividades académicas durante octubre.Para padres y acudientes, conocer esta información con anticipación puede facilitar la organización de viajes, actividades y otros planes durante el periodo sin clases. Además, hay una fecha que puede afectar el regreso de los estudiantes a las aulas.Según lo establecido en el calendario de los colegios oficiales de Bogotá, el receso se extenderá durante varios días de octubre y coincidirá con un día festivo que modificará el regreso a clases.¿Cuándo será la semana de receso en Bogotá 2026?La semana de receso en Bogotá será del 5 al 12 de octubre de 2026. Durante este periodo, los estudiantes de colegios oficiales tendrán una pausa en sus actividades académicas. El calendario contempla estas fechas como parte del receso estudiantil de octubre.Este periodo también puede ser identificado como vacaciones escolares de octubre, aunque la denominación utilizada en el calendario académico es semana de receso escolar. Por tal motivo, las familias que planeen actividades para esta temporada pueden encontrar información bajo términos como receso de octubre, semana de receso o vacaciones escolares.¿Cuándo regresan los estudiantes a clases?El lunes 12 de octubre corresponde a un día festivo en Colombia. Debido a ello, aunque el regreso está proyectado para ese día, los estudiantes retomarán sus actividades académicas el martes 13 de octubre de 2026.El retorno se realizará en los horarios habituales definidos por cada institución educativa. Conocer la fecha de regreso permite a padres y acudientes organizar sus actividades laborales, desplazamientos y otros compromisos relacionados con el retorno de los estudiantes.¿Qué deben tener en cuenta los padres de familia durante el receso?Las fechas generales hacen parte del calendario escolar establecido para los colegios oficiales de Bogotá. Sin embargo, las familias deben estar atentas a las comunicaciones de cada institución educativa, especialmente frente a cualquier información relacionada con el regreso a clases.La Secretaría de Educación de Bogotá también plantea el acompañamiento de padres de familia y de la comunidad educativa durante el año escolar como parte del proceso de aprendizaje de niñas, niños y jóvenes.Así, el periodo comprendido entre el 5 y el 12 de octubre corresponde al próximo receso escolar, mientras que el martes 13 de octubre está previsto como la fecha de regreso a las actividades académicas.
La capital del departamento del Magdalena afronta una compleja situación de orden público como consecuencia de las retaliaciones violentas cometidas por estructuras criminales, tras las recientes operaciones militares ejecutadas en la zona rural de la Sierra Nevada.En entrevista con el programa Mañanas Blu, el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, entregó un balance sobre las acciones institucionales que se adelantando para contener la zozobra en el distrito.El mandatario local destacó la presencia del Gobierno en el territorio y la realización de dos consejos de seguridad en un lapso inferior a 24 horas, escenarios donde se evaluó el despliegue operativo."Eso es lo que se tiene que hacer, hacer cumplir la ley y la Constitución", expresó Pinedo Cuello, al señalar que la crisis actual responde a "un proceso de 4 años de una fallida paz total donde las bandas criminales se estuvieron fortaleciendo".Las autoridades reportaron la muerte de varios presuntos integrantes de la estructura Conquistadores de la Sierra Nevada en Quebrada del Sol. Frente a este resultado, el mandatario indicó que los uniformados lograron la extracción de siete cuerpos del área rural.Para reforzar el control en el distrito se dispondrá de un pie de fuerza de 600 policías y 500 militares. Pinedo afirmó que las acciones violentas registradas en las últimas horas corresponden a "temas aislados" provocados por delincuentes que buscan sembrar temor en el comercio y la ciudadanía.Las investigaciones adelantadas por los organismos judiciales permitieron la captura de los presuntos responsables de generar estragos en las vías de la región.Pinedo confirmó que se avanza en los trámites correspondientes con los implicados, señalando que "el que quemó la mula lo están judicializando, se está haciendo la tarea".Ante los comentarios vertidos por la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, el mandatario distrital manifestó coincidir en que la situación urbana es provocada por pequeños focos de delincuentes. "Salen dos pelagatos, dos bandiditos escondidos en moto y crean zozobra. Pero en todo el distrito de Santa Marta lo tenemos controlado", enfatizó.El alcalde Pinedo concluyó que sus secretarios de despacho tienen la indicación de realizar presencia física en los barrios más críticos para brindar acompañamiento directo a la ciudadanía."Nosotros vamos a enfrentar el problema", concluyó el mandatario.
Es tensa la situación de orden público en el municipio de El Tambo, Cauca, tras los fuertes combates que las tropas de la Tercera División del Ejército sostuvo contra integrantes del frente 'Carlos Patiño', disidencia al mando de alias 'Iván Mordisco' que tiene una fuerte presencia en la zona montañosa de este municipio.Por más de seis horas aproximadamente, la comunidad permaneció confinada en sus viviendas, negocios, incluso, en el colegio a la espera del retorno de la normalidad, con el temor de quedar en medio de las ráfagas de fusil."Teníamos bastante preocupación por los estudiantes que estaban en ese momento en el colegio, finalmente pudieron regresar a las casas alrededor de las 5:00 de la tarde. Es un colegio que tiene alrededor de entre 150 y 200 estudiantes. Persiste todavía el temor, digamos, frente a que pueda nuevamente reanudarse estos combates y pues se nos informó que está la gente movilizándose, probablemente van a hacer una reunión para evaluar la situación", indicó el personero de El Tambo, Luis Vergara.Si bien los enfrentamientos cesaron, el temor a que nuevamente se activen ha paralizado a la comunidad en general, incluso, se teme un posible desplazamiento de familias entre diferentes poblaciones de la zona rural, saliendo de la vereda Pueblo Nuevo Ciprés buscando sitios seguros."También se nos ha informado por parte de personas que hacen presencia en la zona, que hay civiles heridos y hay uno fallecido, pero hasta el momento no han llegado a ese hospital de El Tambo, es una información pues que estamos corroborando. Hay una posibilidad que hayan ido al municipio del Patía o simplemente que aún no han dejado salir a estas personas de la zona", aseguró el personero.
Colombia acelera con los carros eléctricos y ya es el tercer mercado que más crece en América Latina y el Caribe, con un aumento interanual del 236 % en las ventas de vehículos 100 % eléctricos e híbridos enchufables durante 2026, según datos de la Organización Latinoamericana y Caribeña de la Energía (Olade).El crecimiento colombiano se encuentra solo por debajo de Argentina, que registra un aumento de 873 %, y Ecuador, con 261 %. Brasil, el principal mercado de la región por volumen, presenta un crecimiento de 193 %, mientras Uruguay alcanza 151 %.El dato aparece en un momento de expansión generalizada de la movilidad electrificada. Hasta junio de 2026, América Latina y el Caribe acumulaba 1.016.034 vehículos livianos BEV y PHEV, después de incorporar 285.785 unidades únicamente durante el primer semestre.¿Qué lugar ocupa Colombia en la electrificación de la región?El crecimiento del 236 % permite a Colombia ubicarse entre los mercados que más rápidamente están aumentando la incorporación de tecnologías electrificadas. La comparación resulta especialmente relevante frente a Brasil, que concentra el mayor parque regional, con más de 580.000 automóviles.Brasil también lideró las ventas durante el primer semestre de 2026, con 91.483 vehículos eléctricos e híbridos enchufables, aunque su crecimiento porcentual fue inferior al registrado por Colombia.En el conjunto de la región, los vehículos BEV y PHEV ya representan 10 % de las ventas de vehículos livianos realizadas en lo que va de 2026, una proporción que marca un cambio frente al tamaño que tenía este mercado hace algunos años.En 2020, América Latina y el Caribe apenas contabilizaba 17.541 unidades de este tipo. Para junio de 2026, la cifra acumulada ya había superado el millón.¿Cómo avanza Colombia más allá de los carros particulares?La transformación también se refleja en el transporte público. Colombia cuenta con 1.658 buses eléctricos, la tercera flota más grande de América Latina y el Caribe, por detrás de Chile, con 5.059 unidades, y Brasil, con 2.317.En total, la región alcanzó 10.685 buses eléctricos, después de incorporar 967 unidades adicionales en apenas tres trimestres.El crecimiento del parque eléctrico también está acompañado por una expansión de la infraestructura de recarga. Brasil llegó a 25.429 estaciones públicas, mientras México más que duplicó su red en un trimestre, al pasar de 2.046 a 4.802 puntos de carga.¿Qué ahorro genera la electrificación del transporte?El avance de los vehículos eléctricos también tiene un impacto económico relacionado con el consumo de combustibles. Según las proyecciones de Olade, cada automóvil completamente eléctrico puede representar un ahorro anual estimado de 2.240 dólares, mientras que para un bus eléctrico el cálculo asciende a 26.210 dólares por unidad operativa.Al considerar la flota regional en circulación, la organización estima un ahorro energético de 1.519 millones de dólares al año, equivalente a cerca de 4 millones de dólares diarios.Para Olade, este ahorro reduce la exposición de los países a las variaciones internacionales de los precios de gasolina y diésel.El crecimiento, sin embargo, plantea nuevos desafíos para la región. La organización advierte que será necesario acelerar la instalación de infraestructura de recarga, fortalecer las redes de distribución eléctrica y generar condiciones financieras competitivas para sostener la incorporación de vehículos electrificados.