Un operativo de control liderado por la Policía Nacional y la Secretaría de Ambiente en el barrio Bella Suiza, al norte de Bogotá, terminó con la incautación preventiva de 23 animales silvestres. La intervención se realizó en las instalaciones de la Universidad El Bosque, donde los expertos descubrieron que, aunque la institución tenía registros de los animales, los permisos legales para su permanencia con fines educativos y de exhibición se encontraban vencidos, lo que invalidaba su tenencia actual.La inspección, que forma parte de las visitas de rutina, buscaba verificar el bienestar y la legalidad de la fauna en cautiverio dentro de centros educativos. Al revisar la documentación, los funcionarios encontraron que la falta de actualización en los permisos impedía que los animales siguieran en el campus, a pesar de que eran utilizados para actividades pedagógicas.Ante estas irregularidades administrativas, la mayor Luz Amparo Pinto coordinó el retiro de los ejemplares para asegurar que se siguieran los protocolos de ley. Durante el procedimiento, la oficial confirmó la magnitud del hallazgo al mencionar que “se procedió con la incautación de dichos animales, dentro de los cuales se encuentran 15 boas constrictor y varias especies de tortugas”.Tras la incautación, los 23 animales fueron trasladados a los centros de la Secretaría Distrital de Ambiente, donde un equipo de biólogos y veterinarios realizará una valoración médica completa. Pinto señaló que el objetivo es iniciar un proceso de rehabilitación que permita que estas especies vuelvan a la libertad en su hábitat natural o reciban un manejo especializado en un entorno adecuado.Con esta acción, las autoridades distritales recordaron que la protección de la biodiversidad exige no solo el cuidado físico de los animales, sino también un cumplimiento estricto y actualizado de las normas ambientales para evitar el tráfico o la tenencia irregular de fauna en la capital.
La muerte de Cristian Esneider Martín, estudiante de 16 años de la Universidad El Bosque, generó conmoción en la comunidad tras el hallazgo de su cuerpo en una zona rural del municipio de Gachancipá. El joven había sido reportado como desaparecido el lunes, luego de salir de su vivienda en la madrugada con destino a sus clases.De acuerdo con información proporcionada por su familia, el estudiante, quien cursaba Ciencias y Matemáticas y había obtenido una beca gracias a su alto puntaje en las pruebas Icfes, dejó de responder llamadas y mensajes horas después de salir de casa. Ante la falta de comunicación, sus allegados iniciaron una búsqueda por sus propios medios mientras alertaban a las autoridades.Un elemento tecnológico fue determinante en la localización. Sus familiares lograron acceder a sus cuentas digitales desde el computador portátil del menor y activaron la geolocalización de su teléfono celular, que arrojó una ubicación en una zona montañosa de Gachancipá. Con esa información, se desplazaron hasta el punto señalado y, con apoyo de uniformados de la Policía, encontraron el cuerpo sin vida hacia la 1:15 de la madrugada del martes.Tras el hallazgo, el alcalde de Gachancipá, Alfonso López, señaló que, según reportes preliminares, no se evidenciaban signos de violencia y que una de las hipótesis iniciales apuntaría a un posible suicidio. “Me manifestaron que incluso podía pensarse que había sido algo diferente, pero no, que solamente tenía muestras de haber sido él mismo el que había ocasionado el hecho. Parece que fue un suicidio”, afirmó el mandatario local. Sin embargo, la familia del joven rechazó esa versión y solicitó una investigación exhaustiva. Además, denunciaron que durante las horas de búsqueda recibieron llamadas extorsivas en las que desconocidos exigían dinero a cambio de información sobre el paradero del menor. Frente a las afirmaciones del alcalde, salió a la luz un detalle clave que podría aclarar qué pasó con el menor. Se trata de la forma en la que se encontraba su cuerpo sin vida. Según el Departamento de Policía de la Sabana, el cadáver se encontraba “suspendido de la rama de un árbol”. Incluso, según dijo el alcalde a Noticias Caracol, las pertenencias y los documentos del menor se encontraron en el lugar.
La muerte de Cristian Martín, un joven de 16 años, ha generado consternación en todo el país. Su familia permanece inmersa en el dolor y las autoridades buscan esclarecer lo ocurrido con el estudiante que salió de su casa en la madrugada, como hacía habitualmente para asistir a clases, pero por desgracia jamás regresó.Cristian cursaba el primer semestre del programa Ciencias y Matemáticas de la Universidad El Bosque. De acuerdo con sus familiares, era un alumno destacado que había obtenido el mejor puntaje del Icfes en su colegio, lo que le permitió acceder a una beca.El pasado lunes 16 de febrero, el joven salió de su casa a las 4:40 de la mañana. Se despidió de su mamá y, horas después, el silencio en su celular encendió las alarmas.GPS fue clave para ubicar al menor en GachancipáAnte la falta de respuesta, la familia intentó rastrear el celular del joven. Un detalle inesperado aclaró el caso. Cristian normalmente dejaba las sesiones abiertas en su computador. Esa costumbre permitió ingresar al correo electrónico y localizar el dispositivo.“Con el correo del portátil dimos con la ubicación del celular, cosas de Dios porque él siempre deja todo abierto. Y empezamos a buscar… y que Gachancipá. Y yo decía: ‘Pero, ¿por qué?’”, relató una familiar a Blu Radio.La señal revelaba que el joven estaba en el municipio de Gachancipá, en una zona rural boscosa. Los familiares se desplazaron rápidamente para encontrar el celular y, con suerte, al joven.Familia encontró el cuerpo de Cristian: computador fue claveLa búsqueda terminó entre lágrimas. De acuerdo con lo revelado, Cristian fue hallado sin vida hacia la 1:05 de la mañana del martes 17 de febrero en un cerro del sector rural.Ante esto, la familia asegura que no conocía amenazas, conflictos o situaciones que encendieran alertas previas. Lo describen como un joven disciplinado, juicioso y enfocado en sus estudios.Madre de joven dice que hay alguien involucradoEn conversación con Noticias Caracol, la madre de Cristian señaló que hay personas involucradas en la muerte de su hijo, una versión que contrasta con lo manifestado por el alcalde de Gachancipá, Alfonso López, quien indicó que pudo tratarse de suicidio.“Me manifestaron que incluso podía pensarse que había sido algo diferente, pero no, que solamente tenía muestras de haber sido él mismo el que había ocasionado el hecho. Parece que fue un suicidio”, afirmó el mandatario municipal.Ante esto, otra hipótesis apunta a un posible caso de extorsión, pues la hermana relató que cuando se dirigían al lugar donde estaba Cristian comenzaron a recibir llamadas en las que les exigían cerca de dos millones de pesos para devolverlo.“Cuando veníamos de camino para acá empezaron a llamar a mi mamá, que lo tenían, que un carro, que no sé qué, que plata, que dos millones de pesos”, relató.Ante ello, la madre del joven, en diálogo con Noticias Caracol, hizo un llamado a los presuntos responsables. “Yo sí quiero llegar hasta las últimas consecuencias para que el que me le hizo eso a mi hijo pague, pague, y no me importa; me llegue el agua hasta donde me llegue”.Por su parte, la Universidad El Bosque se pronunció a través de sus redes sociales, donde expresó solidaridad con la familia y amigos del joven y pidió prudencia en medio de la investigación.{
La Universidad El Bosque de Bogotá se pronunció en la mañana de este martes 17 de febrero sobre la muerte de Cristian Sneyder Martín, estudiante de primer semestre que fue hallado sin vida en Gachancipá.A través de un comunicado oficial, la institución informó que “lamenta profundamente el fallecimiento de Cristian Sneyder Marín, uno de nuestros estudiantes del programa de Matemáticas y Ciencias de Datos, becado del programa Jóvenes a la E”.La universidad añadió: “Extendemos un mensaje de solidaridad a su familia, compañeros y profesores en este momento de dolor. La Universidad dispondrá de canales de apoyo psicosocial para quienes requieran acompañamiento ante estas circunstancias”.Además, hizo un llamado a evitar especulaciones y a mantener el respeto por la familia y allegados en este difícil momento. “Hacemos un especial llamado a la prudencia y al respeto por la memoria del estudiante, su familia y por el proceso que adelantarán las autoridades, evitando especulaciones o la difusión de información que no sea confirmada”, señaló la institución.El menor desapareció el lunes 16 de febrero luego de salir hacia la universidad. Según relató su madre, durante todo el día no respondió el celular, por lo que hacia las 6:00 de la tarde decidieron acudir a la Policía.Uno de los datos clave fue que el celular del joven registraba su ubicación. De acuerdo con su madre, el dispositivo marcaba señal en Gachancipá, municipio ubicado a cerca de 50 minutos de su casa. Hasta ese lugar se desplazaron las autoridades y la familia.“Encontraron a mi bebé, encontraron a mi bebé muerto”, expresó la madre entre lágrimas durante una llamada telefónica.Tras la búsqueda, el cuerpo fue localizado, lo que generó profunda conmoción en la comunidad y en sus familiares. Además, según contó la hermana en Noticias Caracol, la familia habría recibido mensajes extorsivos.En uno de los audios revelados, se escucha cuando la madre pregunta: “¿Cuánto?”, y el presunto extorsionador responde: “Dos millones de pesos”.
Un joven estudiante de 16 años de la Universidad El Bosque fue hallado muerto en una zona boscosa del municipio de Gachancipá, Cundinamarca, luego de haber salido en la madrugada hacia su jornada académica en Bogotá.Según lo recogido por el Ojo de la noche para Mañanas Blu, Cristian Martín salió de su vivienda a las 4:40 de la mañana, como lo hacía de manera habitual, para dirigirse a la universidad. Su familia aseguró que se despidió con normalidad y que no manifestó ninguna situación fuera de lo común.Sin embargo, con el paso de las horas, su madre comenzó a preocuparse al notar que no respondía las llamadas. Aunque el celular permanecía encendido, el joven no contestaba."A las 4:40 me dio un beso y me dijo: 'Mami, nos vemos de la noche'. Iba a la universidad como lo hacía todos los días de costumbre. Me dijo: 'Mami, no sé si yo venga a almorzar, pero yo vengo'. Y nunca llegó", relató la madre del joven en conversación con Blu Radio.¿Cómo lo encontraron en Gachancipá?De acuerdo con el testimonio de la madre, la ubicación del teléfono arrojó que el dispositivo se encontraba en Gachancipá, un municipio ubicado a aproximadamente 50 minutos de Bogotá. Ante esa información, la familia dio aviso a la Policía y se desplazó hasta la estación del municipio.Mientras algunos familiares permanecían en la estación, otros, junto con uniformados, iniciaron la búsqueda en la zona montañosa donde señalaba la geolocalización.Fue hacia la 1:15 de la madrugada cuando, tras varias horas de ascenso por el cerro, encontraron el cuerpo del menor de edad sin signos vitales en un área boscosa.¿Qué pasó con Cristian Martín?Cristian cursaba primer semestre de Ciencias y Matemáticas en la Universidad El Bosque. De acuerdo con sus allegados, había obtenido uno de los mejores puntajes en las pruebas ICFES de su colegio, lo que le permitió acceder a una beca para sus estudios superiores.Familiares, amigos y su novia aseguraron que era una persona tranquila y que no tenía conflictos conocidos. Según relataron, no existían antecedentes de amenazas o problemas personales que anticiparan una situación de riesgo.Uno de los familiares explicó que, al notar su ausencia, revisaron información en el correo del portátil del joven y otros dispositivos, lo que permitió confirmar la ubicación del celular y dirigir la búsqueda hacia Gachancipá.Las autoridades iniciaron la investigación para establecer cómo llegó el estudiante hasta esa zona rural de Cundinamarca y cuáles fueron las circunstancias que rodearon su muerte.Por ahora, no se han entregado conclusiones oficiales sobre las causas del fallecimiento. La familia ha pedido a las autoridades que el caso sea esclarecido y que se determine con exactitud qué ocurrió desde el momento en que el joven salió rumbo a su universidad hasta el hallazgo en la montaña.Escuche el reporte completo del Ojo de la noche en el audio adjunto:
La Universidad de El Bosque informó que está siendo objeto de un ciberataque, motivo por el cual sus plataformas presentaron problemas para el acceso.A través de un comunicado, en centro educativo pidió a los estudiantes abstenerse de utilizar su correo electrónico institucional, cerrar las sesiones abiertas de correo en los navegadores, desvincularlo de sus dispositivos y comunicarse por otros medios, como medida de precaución.“Actualmente, el personal especializado y las directivas de la Universidad están trabajando activamente en la atención de la situación y, al mismo tiempo, se está implementando el plan de acción para solucionar el evento en el menor tiempo posible y garantizar la continuidad de la operación de la institución”, explicaron.La universidad informó que denunció ante las autoridades competentes este hecho y pidió que los responsables sean llevados a la justicia."El hecho fue reportado a la Fiscalía General de la Nación, entidad que adelantará la investigación necesaria para que los autores respondan ante la justicia por este delito", señaló la institución.Además de sus plataformas institucionales, la cuenta de Twitter de la universidad también fue hackeada.“Esta red fue tomada por los atacantes y ellos son los que están publicando por ahí”, dijeron a El Espectador.
La Alcaldía de de Cúcuta rechazó de manera categórica los asesinatos de Joselín Virginia Naín González y Ana Yamile Villamizar Téllez, ocurridos recientemente en hechos distintos en la capital de Norte de Santander.La Administración Municipal expresó su solidaridad y acompañamiento a los familiares y seres queridos de las dos mujeres y reiteró su rechazo a cualquier forma de violencia contra las mujeres.La secretaria de Equidad de Género y Mujer de Cúcuta, Jazlin Reslen, pidió a las autoridades competentes actuar con celeridad para esclarecer las circunstancias de ambos hechos, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.“Cúcuta no puede ser indiferente ante la violencia contra las mujeres. Reiteramos nuestro llamado a prevenir, denunciar y rechazar cualquier forma de violencia de género”, señaló la funcionaria.El pronunciamiento de la Alcaldía de Cúcuta se produce en medio de la preocupación por los hechos de violencia que afectan a mujeres en la ciudad. La Administración Municipal insistió en la importancia de denunciar oportunamente cualquier situación de violencia de género y fortalecer las acciones institucionales de prevención.La Alcaldía recordó que las mujeres víctimas de cualquier forma de violencia, así como quienes conozcan un caso, pueden comunicarse gratuitamente con la Línea 155, donde reciben orientación y acompañamiento.En situaciones de riesgo o emergencia inmediata, la recomendación es comunicarse con la línea 123.Las autoridades deberán establecer las circunstancias de cada uno de los asesinatos y determinar si alguno de los casos está relacionado con violencia de género o puede ser investigado como feminicidio.
La atención a las víctimas del terremoto continúa en los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca, mientras avanzan las labores de identificación y entrega de los cuerpos a sus familiares.Medicina Legal confirmó que, hasta el momento, ha recibido 202 cuerpos relacionados con la emergencia ocasionada por el sismo. De ese total, los equipos forenses han logrado identificar plenamente a 121 víctimas, entre ellas cinco menores de edad.La mayoría de las personas identificadas se encuentran en Pereira y Cali, de acuerdo con el reporte entregado por la entidad. En paralelo, continúa el proceso para garantizar la entrega de los cuerpos a sus familias. Esta labor se desarrolla de manera coordinada entre Medicina Legal y la Fiscalía General de la Nación, en las sedes correspondientes de cada municipio.La fiscal general, Luz Adriana Camargo, informó que se implementó un sistema único de información para agilizar el proceso de identificación de las personas fallecidas y facilitar posteriormente su entrega a los familiares.“Se implementó un sistema único de información que permite conocer en el menor tiempo posible la identificación, para la posterior entrega digna de las personas fallecidas a sus familiares”, señaló la Fiscalía, según la información suministrada.Además de las labores forenses, la Fiscalía mantiene desplegado personal para atender las diferentes necesidades derivadas de la emergencia. Más de 830 servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) participan en las labores de búsqueda y rescate, levantamiento de cuerpos y demás diligencias relacionadas con la emergencia.La presencia de estos funcionarios se distribuyó de acuerdo con las necesidades de cada territorio, con especial despliegue en Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca.A estas labores se suma una iniciativa anunciada por la primera dama de la Nación, Ana Lucía Pineda, quien informó sobre una alianza con el sector funerario para brindar atención gratuita a las familias de las personas fallecidas. La alianza contempla dos modalidades de apoyo. La primera consiste en el acompañamiento y efectividad de pólizas, mediante orientación y gestión para hacer efectivos los seguros y planes exequiales vigentes ante las autoridades correspondientes y el Instituto Nacional de Medicina Legal.La segunda modalidad contempla la cobertura total de los costos de las honras fúnebres para aquellas familias que no contaban con ningún tipo de cobertura o seguro exequial.De acuerdo con la información entregada, las entidades del sector funerario que dispusieron su infraestructura para atender la emergencia son Capillas de la Fe, con cobertura focalizada en Manizales, Pereira y Cali; Funerales San Vicente, con presencia operativa en el departamento del Chocó, y Funerarias del Remanso.Mientras avanzan estas labores, las autoridades mantienen la coordinación para completar la identificación de los cuerpos que aún permanecen pendientes y garantizar que, una vez culminados los procedimientos correspondientes, puedan ser entregados de manera digna a sus familiares.
El hecho quedó registrado en un video que fue publicado en redes sociales y en el que se observa el momento en que el conductor de un bus de servicio público le propina un puño a uno de los agentes que se encontraba realizando labores de regulación del tráfico en un accidente de tránsito con personas lesionadas.De acuerdo con el director de Tránsito de Bucaramanga, Jahir Manrique, los agentes habían cerrado la vía mientras atendían la emergencia. Sin embargo, el conductor habría intentado continuar su recorrido en contravía, por lo que uno de los funcionarios lo detuvo para evitar una situación de mayor riesgo.“Una persona inescrupulosa intentó ir en contravía mientras los agentes estaban atendiendo el accidente. El agente, para evitar una tragedia mayor, lo detiene y esta persona se baja de su bus y agrede a uno de nuestros agentes de tránsito”, señaló Manrique.El funcionario aseguró que ya se adelantan las labores para establecer plenamente la identidad del conductor y determinar a qué empresa de transporte público está vinculado, con el propósito de iniciar las acciones legales correspondientes.“Ya estamos identificando a esta persona y a la empresa de transporte público a la cual brindaba el servicio de conductor. Vamos a iniciar todos los procesos legales a que haya lugar con los entes de control para iniciar un proceso de judicialización con esta persona”, indicó el director de Tránsito.Manrique rechazó la agresión y aseguró que este tipo de comportamientos no serán tolerados contra los funcionarios encargados de regular la movilidad en la ciudad.El director también envió un mensaje de solidaridad al agente agredido y a los demás funcionarios de tránsito, al tiempo que anunció el fortalecimiento de los operativos de movilidad con acompañamiento de diferentes autoridades.El caso quedó en manos de las autoridades, que deberán establecer la identidad del conductor, su vínculo laboral con la empresa de transporte y las circunstancias exactas en las que ocurrió la agresión.
Cuando los rescatistas llevaban cerca de 48 horas removiendo toneladas de hierros retorcidos y concreto en las Torres del Limonar, en Cali, una señal de vida ilusionó a quienes seguían buscando entre los restos de uno de los edificios destruidos por el terremoto que sacudió al país el lunes.Era Antonio, un perro que apareció con vida durante la madrugada de este miércoles, a más de nueve metros de profundidad entre los escombros.Su rescate fue celebrado como una pequeña victoria en medio de una tragedia que ha dejado más de 50 edificaciones colapsadas en Cali y un balance nacional de al menos 181 personas fallecidas, según el presidente Abelardo de la Espriella, aunque autoridades regionales elevan ese número a aproximadamente 240 muertos. Antonio fue encontrado en una zona despejada que había quedado debajo de la torre de apartamentos colapsada. Los rescatistas escucharon y observaron movimiento hasta que lograron llegar hasta él."Lo encontramos en un área despejada y abierta debajo de los escombros, corría a un lado y otro. Fueron horas de duro trabajo", contó uno de los voluntarios que participó en el rescate.El animal tenía lesiones en una de sus patas y varias raspaduras en el cuerpo, pero consiguió salir con vida de la zona de desastre gracias a las atenciones que recibió de médicos veterinarios que se sumaron a las labores del Centro de Bienestar Animal (CBA) de la Alcaldía de Cali.En una vivienda vecina, que hoy es un improvisado campamento, fue canalizado, recibió medicamentos y quedó bajo observación."El perrito fue auxiliado por nuestros veterinarios, que lo canalizaron y le pusieron medicamentos para hidratarlo. Su condición de salud es estable y ahora también trabajamos para rescatar a Copito, el otro perro de la familia, que también puede estar con vida", explicó el médico veterinario Martín Ortiz, del CBA.Ortiz recordó que los animales son seres que también sienten, "que merecen ser tratados con amor y atendidos con todas las capacidades como los humanos".Respiro en medio de la incertidumbrePara Camila Sepúlveda, dueña del animal, la aparición de Antonio fue mucho más que el rescate de un perro.Entre lágrimas, la joven espera noticias de su madre, Luz Adriana Correa, y de su abuela, Mélida Betancourt, quienes vivían en el primer piso de la vivienda familiar que quedó completamente destruida.Era el hogar donde Camila creció. Ahora solo quedan los restos de la edificación y una búsqueda que todavía no termina."Si Antonio está bien, yo sé que mi mamá y mi abuela están bien. Él estaba con ellas, estoy segura, él nunca las dejaba solas", dijo la joven, aferrándose a la fe y la esperanza.Antonio era uno de los animales que estaban en el inmueble cuando ocurrió el terremoto y su rescate alimenta ahora la esperanza de Camila y de otras familias que permanecen alrededor de los edificios destruidos, esperando una señal, un ruido o cualquier indicio que permita saber que sus seres queridos siguen con vida.
El terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto ha dejado una ola de dolor en todo el país. Pese a ello, las ayudas humanitarias llegan desde todos los rincones, así como el apoyo de equipos de emergencia. Debido al alto número de muertos, Cali se ha convertido en uno de los puntos de atención en la búsqueda de personas desaparecidas y en una de las prioridades de los organismos de socorro.Ante esta situación en la capital del Valle del Cauca, Dastan y Gasper, dos perros especializados del Equipo de Búsqueda y Rescate con Caninos K9/BRAE de los Bomberos de Bogotá, fueron enviados desde la capital para apoyar las labores de localización de las personas que todavía podrían estar atrapadas entre los escombros.¿Quiénes son Dastan y Gasper, los perros rescatistas?Uno de los integrantes más experimentados del equipo de búsqueda es Dastan, un pastor belga malinois de siete años, quien reside en Colombia desde 2020, proveniente de España como parte de la renovación de la unidad especializada.Desde entonces, el perro ha sido entrenado para intervenir en varios escenarios de emergencia y además cuenta con certificación internacional en este campo. También ha participado en operaciones de búsqueda y rescate fuera del país, entre ellas la más reciente en Venezuela.Ahora, el perro regresó al trabajo para desplazarse hasta Cali y así recorrer la ciudad en compañía de los rescatistas para encontrar a las personas desaparecidas.Gasper, por su parte, hace parte del equipo especializado que llegó a la capital del Valle del Cauca. Ambos caninos tienen preparación para desenvolverse entre estructuras complejas y utilizar además su olfato para detectar posibles señales de personas bajo los escombros.¿Cómo ayudan los perros en la búsqueda tras un terremoto?En una emergencia de este tipo, los caninos especializados se convierten en apoyo para los equipos que inspeccionan edificaciones afectadas. Su entrenamiento está orientado a identificar señales de personas que podrían encontrarse bajo estructuras colapsadas.Mientras avanzan las labores en Cali, las autoridades mantienen diferentes medidas para atender la emergencia. Entre ellas está la alerta roja hospitalaria, que busca priorizar la atención de heridos y reprogramar procedimientos que no sean urgentes.Además, la Alcaldía de Cali y la Gobernación del Valle declararon la calamidad pública para fortalecer la respuesta institucional. También fue suspendido el Festival Petronio Álvarez, que esta semana tenía prevista la celebración de sus 30 años.En materia de movilidad, la Secretaría de Movilidad de Cali confirmó la suspensión del pico y placa para este martes 11 de agosto.