Publicidad

Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
No activar
Activar

Publicidad

El miedo no es debilidad, es una señal que hay que leer

Gestionar el miedo es clave para tomar decisiones conscientes en momentos complejos.

Alberto Linero
Alberto Linero
Foto: Blu Radio.

Una de las emociones más difíciles de gestionar es el miedo. Es una reacción ante lo que comprendemos como una amenaza. Sé trata de una que hay que aprender a leer para actuar con inteligencia. Aparece cuando la vida se siente amenazada, cuando lo conocido se fragmenta, cuando ya no tenemos control. En este sentido sentir miedo no es fracasar, ni ser cobarde es simplemente ser humano.

El problema no es el miedo en sí, sino lo que hacemos con él. Cuando lo negamos, nos desborda. Cuando lo absolutizamos, nos paraliza. Hay que gestionarlo que no es apagarlo sino ordenarlo. Es reconocerlo sin dejar que decida por nosotros. Es sentirlo y actuar con sabiduría.

En momentos límite, el miedo tiende a llevarnos a dos extremos: huir escondernos o reaccionar impulsivamente con violencia. Pero hay un tercer camino, más difícil y más humano: detenerse. Respirar. Tomar distancia interior. No para escapar de la situación, sino para no perdernos dentro de ella.

Gestionar el miedo implica también aceptar que no todo está bajo control. Y eso incomoda. Nos han enseñado a controlarlo todo, a preverlo todo. Pero hay situaciones donde lo único posible es seguir adelante con carácter y prudencia. Y ahí, más que control, se necesita confianza: en la vida, en los propios recursos, en la capacidad de resistir, es decir, en uno mismo y en quienes los cuidan amándolo.

Otro punto clave es no aislarse. El miedo crece en silencio. Compartirlo, nombrarlo, pedir ayuda no lo elimina, pero lo hace más habitable. Nos recuerda que no estamos solos en lo que vivimos.

Y, sobre todo, hay una decisión de fondo: no dejar que el miedo defina nuestra identidad. Podemos sentir miedo y, aun así, elegir actuar desde valores más profundos: el amor, la responsabilidad, la dignidad.

Gestionar el miedo no es dejar de sentirlo, sino aprender a caminar con él… sin que nos quite la dirección.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad