Desde que asumió el cargo el pasado 7 de agosto, el presidente Abelardo De La Espriella ha realizado siete alocuciones presidenciales, habitualmente transmitidas los domingos o lunes festivos, con una duración promedio de entre 30 y 60 minutos.
En estos espacios que se han vuelto recurrentes, el primer mandatario ha abordado diversos temas: la atención tras el terremoto del 10 de agosto; balances de seguridad y lucha contra el narcotráfico; el estado de las finanzas públicas; la defensa de la soberanía; la crisis de la salud y hasta la gestión del banco de talentos.
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Sin embargo, resulta llamativo que varias de estas intervenciones incluyan balances rutinarios de gobierno, pese a que, por orden del Consejo de Estado, durante la administración de Gustavo Petro se establecieron límites y controles estrictos para estas alocuciones, que interrumpen la programación habitual de los canales de televisión públicos y privados. Estos criterios deben ser vigilados por la Sesión de Contenidos Audiovisuales de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC):
- Carácter extraordinario: El mensaje debe responder a razones de urgencia, excepcionalidad e interés público, sin ser recurrente ni abordar temas genéricos.
- Trámite formal: La Presidencia debe solicitar el espacio a la CRC con al menos seis horas de anticipación, adjuntando una justificación temática detallada y los horarios exactos de inicio y fin. La transmisión queda sujeta a una evaluación de legalidad previa.
Hallazgos de la CRC tras analizar las alocuciones
BLU Radio revisó los informes de evaluación posterior emitidos por la CRC sobre seis alocuciones realizadas entre el 17 de agosto y el 18 de octubre, así como la autorización otorgada para la intervención del pasado domingo 25 de octubre.
En términos generales, la CRC señala que el Gobierno y el presidente han cumplido con la mayoría de las exigencias: la presencia personal del mandatario, el límite de tiempo concedido y la citación de temas de urgencia, como el terremoto, la reconstrucción o la seguridad.
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Sin embargo, la entidad reguladora hizo varias advertencias en algunos de estos informes:
- Inclusión de temas no autorizados: En al menos tres ocasiones, el presidente incluyó asuntos fuera de la delimitación temática aprobada. La CRC recordó que este espacio no debe usarse para rendir balances habituales, anunciar nombramientos o presentar resultados que puedan difundirse por medios ordinarios.
- Expresiones religiosas: En la mayoría de las intervenciones, la CRC reiteró que el uso de consignas religiosas, como “¡Que viva Cristo Rey!”, debe evitarse, pues vulnera los principios de pluralismo, imparcialidad y laicidad que debe mantener el jefe de Estado como símbolo de unidad nacional.
- Frecuencia de las transmisiones: Aunque en las siete alocuciones se respetó la regla de no emitir más de una intervención por semana, la CRC advirtió que la repetición periódica y sistemática debilita el principio de excepcionalidad de estos espacios.
Para la alocución del pasado 25 de octubre —destinada a tratar la situación fiscal, el presupuesto de 2027, las medidas de austeridad, el suministro energético y el programa Colombia Mayor—, la CRC recordó previamente que el discurso no debía usarse para proselitismo político ni para exaltar logros de la administración.
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Además, aunque la Presidencia solicitó 45 minutos, la CRC solo autorizó un espacio de 30 minutos. Sin embargo, el presidente terminó extendiéndose por aproximadamente 40 minutos.
Cabe recordar que, al menos en dos ocasiones, la Comisión de Regulación de Comunicaciones impidió la transmisión por televisión de alocuciones del entonces presidente Gustavo Petro, con posterioridad al fallo del Consejo de Estado: el 15 de octubre de 2025 y el 12 de junio de 2026, ya que las solicitudes presentadas por la Casa de Nariño en esas fechas no cumplieron el requisito de urgencia, excepcionalidad y limitación temática.