La Secretaría de Seguridad de Antioquia, junto con las autoridades militares y policiales, tienen identificadas estas cabeceras municipales, ya que tienen un común denominador: presencia de criminales de las disidencias, presencia de integrantes del Clan del Golfo y del ELN, además de rentas ilícitas asociadas al narcotráfico y la minería ilegal.
El secretario de Gobierno de Antioquia, Luis Begué, informó que le pidieron a los alcaldes de los 23 municipios que estén en alerta, ya que han recibido denuncias sobre posibles presiones de los grupos irregulares para influir en la intención de voto de algunos habitantes, especialmente en municipios del norte del departamento.
"Hay algunos municipios que tienen que tienen, digamos, la la mira puesta o tienen un asterisco, y eso no quiere decir que no se vayan a realizar las elecciones allá, sino que las autoridades tendrán un mayor esfuerzo o punto de foco ahí en estos", mencionó el funcionario.
Para hacerle frente a la situación de violencia, la Gobernación informó que se desplegó un dispositivo de seguridad conformado por cerca de 19.000 policías y soldados para garantizar que poco más de 5,5 millones de antioqueños habilitados para votar puedan acudir sin problemas a las urnas el próximo domingo.
La Registraduría Nacional dispuso 1.280 puestos de votación y más de 15.800 mesas electorales en todo el departamento, puntos que contarán con el apoyo de 114.309 jurados de votación. Solo dos puestos de votación tuvieron que ser reubicados, en los municipios de Campamento y Urrao, debido a condiciones de infraestructura y no por situaciones de orden público.