A través de un comunicado, la Asamblea de Antioquia expresó su preocupación por los señalamientos del presidente de Colombia, Gustavo Petro, hacia el Grupo Empresarial Antioqueño y, en particular, a la EPS SURA, ya que, según ellos, calificar como “enemigo” a este conglomerado empresarial no contribuye a la construcción de confianza.
El documento también hace referencia a la relación que se ha intentado establecer con el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, lo que, según los diputados, podría intensificar la polarización política en un momento en el que se requiere respeto institucional.
En ese sentido, la Asamblea recordó que el presidente de la República tiene la responsabilidad de representar la unidad nacional y garantizar los derechos y libertades de todos los ciudadanos. Por ello, insistió en que sus intervenciones públicas deben promover el diálogo y no profundizar divisiones regionales.
"Debemos rechazar que aquel que ostenta la figura de presidente, que está llamado por la constitución a generar la unidad de la nación y a defender los derechos de las personas, pues, hoy diga que es enemigo de este sector empresarial tan importante para el departamento de Antioquia", indicó el diputado Jorge Correa.
Uno de los puntos más sensibles del pronunciamiento es el impacto que estas declaraciones podrían tener en el sistema de salud. De acuerdo con la corporación, cerca de tres millones de personas en Antioquia dependen de EPS SURA, lo que hace indispensable que cualquier decisión relacionada con este sector se base en criterios técnicos.
Asimismo, se advirtió que no se pueden adoptar medidas en medio de escenarios de confrontación, ya que esto podría poner en riesgo tratamientos en curso, el acceso a medicamentos y la estabilidad de la red hospitalaria.
Finalmente, la Asamblea hizo un llamado al presidente Petro para evitar discursos que incrementen la polarización y que reconozca el papel histórico del sector empresarial en el desarrollo económico del país.